OKLAHOMA CITY— La ceremonia de MVP de Shai Gilgeous-Alexander tuvo un marco especial en la ciudad del Thunder: el presidente del club, Clay Bennett; el vicepresidente ejecutivo y gerente general, Sam Presti; y el entrenador Mark Daigneault estuvieron ubicados en primera fila el domingo.
La velada del MVP y el mensaje a su círculo íntimo
En el acto también estuvieron presentes Hailey, la esposa de Gilgeous-Alexander, y Ares, su hijo. Completaban la escena familiares y allegados, con su papá, Vaughn, y su primo Nickeil Alexander-Walker entre los invitados.
Además, sus compañeros se ubicaron junto a él en un estrado, con abrigos tipo gabardina de Burberry y relojes Audemars Piguet. Esos regalos fueron entregados por Gilgeous-Alexander a quienes lo ayudaron a conquistar su segundo MVP.
En su discurso, el canadiense agradeció a todos, incluyendo a la ciudad que lo recibió luego del intercambio por el que llegó a Oklahoma City en 2019. “El círculo íntimo es algo que mucha gente pasa por alto”, expresó. “Yo recibo los elogios y, sin embargo, la gente olvida que estoy en la cancha 2 horas y media cada noche; el resto de los días, ustedes hacen que mi vida parezca tan fácil”.
Otra temporada de legado: MVP consecutivo y contexto de la campaña
Gilgeous-Alexander tuvo un año con peso histórico, ubicándose en el grupo de élite de jugadores que ganaron el premio al Jugador Más Valioso en temporadas consecutivas: es uno de los 14 futbolistas—perdón, jugadores— que logró ese hito. “Hay una razón por la que aparece el éxito cuando pasás por este programa, en estas instalaciones y en esta ciudad”, sostuvo. Según su visión, influyen desde la calidez de la gente y el cariño del público hasta la forma de trabajo de la propiedad y la oficina de operaciones: “Hacen que todo sea más sencillo, se aseguran de que entrenemos y hagamos el trabajo”. También destacó el estilo del entrenador y la exigencia clara: “El coach hace jugar el básquet correcto y sostiene las cosas correctas como responsables”. Para él, así se “siembra” el éxito.
Y remarcó una idea central: “La suerte también es parte. Pero el trabajo también”.
El arranque de la 2025-26: dobles prórrogas y ritmo de superestrella
El contexto de la campaña 2025-26 se abrió apenas unos meses después de que el Thunder ganara el título de la NBA y Gilgeous-Alexander recibiera el premio a Mejor Jugador de las Finales. En ese inicio, el base/anotador abrió el torneo con una actuación de 35 puntos en una victoria de doble prórroga ante Houston.
La segunda fecha fue igual de contundente: sumó 55 unidades en otro triunfo en doble prórroga, esta vez ante Indiana.
Producción sostenida: 30+ en la mayoría de los primeros partidos
El Thunder encendió muy pronto el motor: Gilgeous-Alexander anotó al menos 30 puntos en 11 de los primeros 13 juegos de Oklahoma City. Cuando el equipo encadenó una racha de 22-1, el rendimiento del jugador quedó reflejado en números: promedió 32.8 puntos, 6.4 asistencias, 1.4 robos y apenas 1.7 pérdidas, mientras tiraba 55.6% desde el campo y 44.3% en triples en esos 23 partidos.
Desde el arranque se vio que el Thunder no iba a “relajarse” en la regular season y que Gilgeous-Alexander no estaba conforme. “No estoy persiguiendo realmente el éxito”, dijo. “Hay tanta gente en mi vida que sacrifica para que yo pueda jugar el juego que amo, y sería un desagradecimiento no darlo todo. De eso se trata: cuando termine, y guarde estos zapatos, voy a dejarlo todo por el básquet. Después, lo que sea que signifique para mí, viviré con eso”.
Luego dejó claro que no busca los fuegos artificiales: “Ninguno de los reconocimientos, los puntos y todo lo que circula en redes… eso no es lo que busco. Lo que quiero es asegurarme de que, mientras hago esto, doy todo y no pierdo el tiempo de nadie”.
Cifras comparadas: de la campaña anterior a la actual
En relación con la temporada previa, la producción de Gilgeous-Alexander por cada 36 minutos bajó por menos de un punto: de 34.4 a 33.7. Sin embargo, también intentó menos tiros y mejoró el rendimiento: el porcentaje de cancha subió de 0.519 a 0.553, y el de triples de 0.375 a 0.386. Además, sus asistencias por cada 36 minutos crecieron de 6.7 a 7.1.
Récords, marcas personales y el “cómo” del MVP: números clave
La comparación entre un MVP y su próxima candidatura no se mide solo contra el resto de los grandes: también se contrasta con la propia historia del jugador. En ese marco, se mencionó el paralelismo con otros ganadores, especialmente Nikola Jokic en Denver Nuggets—quien fue finalista en esta temporada— y Victor Wembanyama, figura de los San Antonio Spurs, también finalista por el MVP.
Mejoras y máximos de carrera
- Estableció marcas personales en porcentaje de tiro y en asistencias: 6.6 asistencias por partido.
- Tuvo la tercera mejor producción anotadora: 31.1 puntos por encuentro.
- Registró el tercer mejor porcentaje desde la línea de libres: 0.879.
- Y alcanzó su segundo mejor porcentaje de triples en su carrera.
Hito histórico: precisión + volumen en rachas largas
- Fue el primer jugador de la posición de base que promedió 30 o más puntos y además tiró 55% o mejor desde el campo.
- Se sumó a Michael Jordan y Wilt Chamberlain como los únicos en la historia de la NBA que promedian al menos 30 puntos y lanzan al menos 50% en el campo durante cuatro temporadas consecutivas.
Racha de 20 puntos y control total del balón
- Anotó 20 o más puntos en cada partido, estirando su serie a 140 encuentros seguidos con al menos 20 unidades (récord de la NBA).
- Aunque nunca se caracterizó por perder balones, mantuvo las pérdidas en un mínimo de 2.2 por partido.
- Sumó siete partidos de 30 o más puntos con cero pérdidas; esa cifra empata como la segunda mayor cantidad en una temporada.
- Se convirtió en el segundo jugador de la historia (Jordan es el otro) en anotar al menos 30 puntos por partido y promediar menos de 2.5 pérdidas por tercer año consecutivo.
Plus-medidas y “clutch”
- Fue nombrado Jugador Más Importante en momentos decisivos (Clutch Player of the Year).
- Lideró la NBA en diferencial de puntos: +788.
Thunder arriba en la liga: récord de victorias y presión constante
En términos de campaña, el Thunder siguió una línea fuerte: después de cerrar la temporada anterior con 68 victorias, pasó a cosechar 64 y terminó con el primer sembrado. La competencia no aflojó: todos los equipos salieron a perseguirlos, mientras que San Antonio mantuvo la presión para quedarse con el mejor puesto.
Gilgeous-Alexander explicó el cambio de dinámica cuando sos el que marca el camino: “Naturalmente, los equipos y los jugadores de la NBA mejoran y, naturalmente, la gente se familiariza más con tu juego y con tu equipo, con cómo jugás. La liga mejora como siempre. Después, como competidor, te aparece un blanco más grande en la espalda y en la NBA todos compiten”.
Y amplió: “Tenés algo que a alguien le gustaría lograr, y por eso es que te convierten en objetivo. Es simple. Pero lo único que podés hacer es enfocarte en vos, en tu trabajo, en tu oficio. No solo yo—estos tipos que están acá también lo hacen— y por eso pudimos seguir con éxito en las subidas y bajadas”.