Donovan Mitchell nunca se perdió un solo playoff. También es cierto que, hasta ahora, jamás llegó a las Finales de Conferencia. Esa historia se mantuvo el viernes, cuando los Detroit Pistons destrozaron a los Cleveland Cavaliers por 115-94 en el Juego 6 de la serie de segunda ronda, para estirar la temporada de los de Michigan y obligar a un Juego 7 de nuevo en Detroit el domingo.
Mitchell no fue el único responsable en Cleveland, pero su actuación apagada fue la principal razón de una derrota en casa que los Cavaliers no sufrían por primera vez en esa instancia de playoffs. Además, puso en el foco el rendimiento irregular del escolta en esta postemporada y, en particular, la mala racha que viene arrastrando en los Juegos 6. Mitchell ya perdió seis Juegos 6 seguidos, con cuatro partidos de “cerrar la serie” sin poder hacerlo, remontándose a su etapa con Utah en la burbuja de 2020.
En 37 minutos, Mitchell tuvo más tiros que puntos y tantas pérdidas como asistencias. El equipo, además, lo sufrió: Cleveland perdió por 25 en el diferencial de cancha con él. Su balance final fue de 18 unidades con 6 de 20 en tiros de campo, incluyendo 2 de 6 desde el perímetro, más cuatro rebotes, tres asistencias y tres pérdidas. Fue la tercera vez en 13 partidos de playoffs que lo frenan para que no llegue a los 20 puntos, y la tercera ocasión en la que su porcentaje de tiro cae por debajo del 40%.
“No puedo quedarme dando vueltas, ya sabés. Fallé tiros esta noche. ¿Pienso que algunos eran más difíciles y que quizá podía haberlos mejorado [miradas]? Sí. Pero también podría decir eso de cualquier juego. No estoy acá para enfocarme en que fallé tiros”, expresó Mitchell frente a los periodistas. “Lo que importa es la fuerza y el impacto general del partido. Hoy fallé. En esta serie los había estado metiendo en la mayoría de los encuentros y esta noche no. No me preocupa eso. Es más por todo lo demás.”
“Pero sí, perdimos una oportunidad”, agregó. “Aunque no podemos hacer nada al respecto. Tenemos que salir y ganar de visitante.”
Mitchell tuvo un desempeño cambiante en la primera ronda ante Toronto, pero aquí vale la pena enfocarse en lo que pasó contra Detroit. A continuación, su detalle juego por juego:
Promedios de la serie: 28.5 puntos (45% en tiros de campo, 28.3% en triples), 5.5 rebotes, 2.8 asistencias y 2.3 pérdidas.
Incluso dentro de los propios partidos, Mitchell alterna momentos. En el Juego 4, por ejemplo, en el primer tiempo se quedó en cuatro puntos con 1 de 8 en tiros, mientras que en la segunda mitad anotó 39 con 12 de 18.
Ausar Thompson, de los defensores más sólidos y versátiles de la liga, merece mucho crédito por el trabajo para frenar a Mitchell. Lo marcó prácticamente en cada acción durante toda la serie y, con su envergadura, atletismo y contacto físico, obligó a Mitchell a pelear por cada balón, incluso para simplemente poder recibir. Un dato puntual: en la primera posesión del Juego 6, a Mitchell le señalaron una falta ofensiva por intentar desprenderse de Thompson.
De acuerdo con los registros de seguimiento de la NBA, Thompson defendió a Mitchell en 117 posesiones en los primeros cinco partidos de la serie. En ese tramo, Mitchell anotó 15 puntos con 4 de 19 en tiros, incluyendo 1 de 11 desde el triple, y además acumuló tres pérdidas. Puede ser que los números del tracking a veces tengan alguna variación, pero la diferencia que muestran es contundente.
Mitchell, sin sorpresa, sostuvo que no se siente afectado por Thompson y que tampoco nota desgaste por la presión constante. Aun así, hay un punto a mirar: sus dos últimas presentaciones fueron las peores de la serie. Fuera del Juego 4, además, está tirando con un 32.4% en el cuarto período, con 3 de 13 en los dos partidos más recientes.
Más allá de los duelos individuales, Mitchell también viene con dificultades para finalizar cerca del aro en esta serie, y desde el triple aparece helado. El propio Mitchell afirma que simplemente está errando tiros, y algo de eso es cierto, pero la intensidad y la firmeza defensiva de Detroit también pesan de manera real.
Mitchell ya acumula seis derrotas consecutivas en Juegos 6. Y aunque el viernes fue gran parte del problema en el resultado, no siempre fue así. En realidad, muchas veces le tocó perder por mala suerte. De hecho, los Cavaliers cayeron en el Juego 6 ante Orlando en primera ronda en 2024 pese a su marca de 50 puntos, y también perdieron el Juego 6 ante los Raptors en esta misma postemporada con un triple agónico de RJ Barrett sobre la bocina.
Ahora, un repaso más detallado por el historial de Mitchell en Juegos 6.
La noticia favorable para Mitchell y para Cleveland es que todavía tienen una chance más. Ya conocen lo que es un Juego 7 en esta postemporada.
Sí, Thompson hizo un trabajo excelente como defensor principal de Mitchell. Sí, Mitchell no estuvo preciso aun cuando se le abrieron tiros “limpios”. Y sí, la inconsistencia desespera. Pero también hay un dato que no se puede borrar: en esta serie tuvo tres partidos de 30 o más puntos y sigue siendo uno de los tiradores más talentosos de la liga.
No sería descabellado que pueda tener una gran noche en el Juego 7 y llevar a los Cavaliers a la victoria, pero para eso necesita un esfuerzo coordinado de él y del equipo. Y también podría hacer falta algún ajuste en cómo se está cobrando el juego, dependiendo de lo que permitan los árbitros.
“Meterlo más en la cancha abierta, donde no puedan meterle la mano”, dijo el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson, cuando le preguntaron cómo destrabar a Mitchell. “Cuando está en medio campo, es clutch, grab, hold. Tenemos que meterlo en espacio, en cancha abierta: kick aheads, kick acrosses, todo eso. Pero hoy fue un atasco. Todos tuvimos problemas para liberarnos. Al final del día, eso es nuestro. Así se está cobrando el juego y tenemos que adaptarnos.”
Hasta ahora, en playoffs, Cleveland está 4-1 cuando Mitchell anota 30 o más puntos y 3-5 cuando no llega a esa cifra. Es muy probable que tenga que meterse en ese rango, o incluso por encima, para que los Cavaliers ganen el Juego 7 de visitante y avancen a las Finales de Conferencia del Este por primera vez desde 2018.
“Todo lo que querés está del otro lado de lo difícil. Nada bueno viene fácil”, dijo Mitchell. “Así tenés que verlo. Podemos quedarnos acá y darle vueltas a esto para llevarlo al domingo, pero… ¿de qué nos serviría?”