Luego del triunfo de Minnesota Timberwolves por 119-114 sobre Denver Nuggets el lunes, el alero Jaden McDaniels apuntó con dureza contra la defensa de los Nuggets. McDaniels no se limitó a criticar el accionar defensivo del equipo en conjunto: aseguró que, desde lo ofensivo, la clave para Minnesota pasa por ir “a buscar” a los defensores “malos” de enfrente, es decir, atacar individualidades. Y para reforzar su idea, fue nombrando a varios jugadores: Nikola Jokić, Jamal Murray, Tim Hardaway Jr., Cam Johnson y Aaron Gordon, a quienes afirmó que “son todos malos defensores”.
En una serie de playoffs es poco habitual escuchar a un jugador señalar de manera directa un eslabón débil del rival, incluso cuando ese punto es atacado una y otra vez. Sin embargo, McDaniels parece no preocuparse por el “tablero” que le puede armar a Denver con sus dichos. Tampoco queda claro si su evaluación es precisa: no sería justo llamar “malos” defensores a todos esos nombres, y en particular Aaron Gordon suele ser considerado un gran defensor. Tal vez McDaniels crea que esa estrategia sirve para meter presión y entrarle a la cabeza a los Nuggets. O quizá, en verdad, piensa que todos ellos son defensores flojos, algo que encaja con el hecho de que él mismo es un defensor de alto nivel y exige muchísimo. Sea cual sea el motivo, el entrenador de Denver, David Adelman, no parece tomar el tema demasiado en serio.
“No puedo esperar para su podcast”, soltó Adelman con ironía durante una práctica del miércoles.
Consultado por el tema del “tablero” y las frases para generar conversación, Adelman lanzó que “como sociedad nos volvimos muy vagos”, dejando entender que la defensa de Denver no debería ser un punto central de discusión. En esa línea, puso a prueba a los periodistas presentes con un dato: el rating defensivo de Denver en los dos primeros partidos de playoffs, que figura en 109.6, el sexto mejor registro de toda la postemporada. Cuando un periodista respondió correctamente, Adelman remató: “Ok. Siguiente”.
Al volver a preguntarle por el comentario de McDaniels, Adelman respondió: “Es un jugador muy bueno. Hoy en día todo el mundo tiene su plataforma para hacerse escuchar. Le va a servir para su redes”.
Por su parte, Cam Johnson sostuvo ante los medios que las declaraciones pueden funcionar como “material para el tablero”, pero aclaró que él “no se engancha con esas cosas”. Luego agregó: “Ellos vienen diciendo mucho. Todo el año, y también toda la serie. Así que que hablen. Que saquen todo lo que tienen para decir. Yo estoy bien con eso”.
Mientras tanto, Christian Braun, de Denver, se mostró en la misma línea y minimizó la idea de que el comentario de McDaniels sea un gran disparador de motivación. “En playoffs no deberías necesitar que te prendan fuego para salir a jugar”, indicó. Y remarcó que tampoco le sorprendió lo que dijo.
“Esto es parte de la rivalidad”, comentó Braun. “Creo que es algo que viene con el paquete. No pienso que haya agarrado a nadie por sorpresa. Él está hablando desde su verdad y desde lo que cree, y nosotros vamos a dejarlos que hagan eso. Nosotros necesitamos enfocarnos en nuestros asuntos para asegurarnos de manejar nuestro lado del campo: hacer lo nuestro y encargarnos de los detalles para cumplir con lo que tenemos que hacer”.
Más allá de que el relato parezca requerir poca disección táctica real, hay un dato que vale la pena mencionar: Denver terminó la temporada regular ubicado número 21 en defensa. Parte de ese rendimiento puede explicarse por lesiones; en el caso de Gordon, apenas jugó 36 partidos. Aun así, el hecho de que Denver haya sido el sexto mejor equipo en defensa durante los primeros dos juegos de playoffs no alcanza para demostrar por sí solo que se transformó en un “rodillo” defensivo en ese rubro.
En la derrota de Denver en el Juego 2, que terminó igualando la serie, los Nuggets tuvieron problemas puntuales contra los equipos pequeños de Minnesota. En los 20 minutos en los que Rudy Gobert estuvo fuera de la cancha, las Wolves anotaron 142.2 puntos cada 100 posesiones, un número impactante. Además, a Denver le costó conseguir paradas defensivas importantes sobre el final del partido.
En resumen, McDaniels está claramente hablando desde un marco exagerado y los Nuggets probablemente tengan razón al (en su mayoría) tomárselo con una sonrisa. Pero lo cierto es que, más allá del show, Denver tiene cuestiones defensivas por resolver.