Ajay Mitchell se transformó en la chispa ofensiva del Oklahoma City Thunder en estos playoffs, justo cuando Jalen Williams cayó por una lesión en el bíceps femoral (hamstring). En la victoria 131-108 del sábado ante Los Angeles Lakers, el escolta belga firmó 24 puntos y 10 asistencias sin pérdidas, y con su impacto el Thunder estira a 3-0 su ventaja en la segunda ronda, dejando encarrilado el pasaje hacia las Finales de Conferencia Oeste.
El golpe de Mitchell y el “modo dinastía” del Thunder: por qué importa en la pelea por playoffs
Oklahoma City llega a este punto con un dato que simplifica la lectura: en la postemporada es invencible, luego de abrir la segunda ronda con un 3-0. En ese contexto, la profundidad del plantel no es una frase hecha: aparece como un mecanismo real para sostener la intensidad, repartir responsabilidades y no perder ritmo cuando una pieza clave se lesiona. El reemplazo de Williams fue el escenario perfecto para que Mitchell diera un paso al frente y se convierta en una parte determinante del plan ofensivo.
La razón principal es clara: cinco juegos atrás, tras el golpe de Williams, Mitchell tuvo que absorber una carga más grande en ataque. Y, además, tuvo que hacerlo contra un rival que presentó una defensa exigente sobre Shai Gilgeous-Alexander, a quien su nivel de referencia lo tiene “limitado y errático” respecto de lo que suele entregar. En ese equilibrio, Mitchell no solo compensó: también empujó el juego en momentos donde los Lakers necesitaban frenar el ritmo.
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Mitchell en el duelo ante Lakers: 24 puntos, 10 asistencias y 0 pérdidas en la victoria 131-108.
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Thunder en la segunda ronda: serie 3-0, rumbo a la Final de Conferencia Oeste con una ventaja que, por juego y lectura, parece encarrilada.
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Mitchell vs Lakers en la serie: promedia 20.7 puntos por partido con 53.3% de efectividad en sus tiros y solo 3 pérdidas totales.
Números que sostienen el salto: creación, eficiencia y defensa bajo presión
El desempeño de Mitchell no se entiende solo por el resultado del último partido. El patrón es más importante: está siendo un factor constante. En el cuerpo a cuerpo contra Lakers, además de su producción (20.7 tantos), aparece el componente de control del balón: las tres pérdidas totales de toda la serie marcan que, cuando le suben el volumen ofensivo, no se desordena.
En el juego 3, su mejor tramo llegó en el segundo tiempo: anotó 18 puntos y repartió siete asistencias en esa mitad, y tomó la iniciativa en el arranque de ambos cuartos. Allí, el Thunder construyó una ráfaga decisiva: un parcial de 21-6 tras el descanso que terminó de romper el partido hacia una tercera victoria contundente.
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Mitchell en el segundo tiempo de Game 3: 18 puntos y 7 asistencias.
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Serie vs Lakers: 20 asistencias totales y producción sostenida con defensa activa.
La lectura del equipo también suma. Shai Gilgeous-Alexander lo describió como un jugador “de batalla”, que trabaja fuerte, no se altera por el momento y que para el Thunder no era sorpresa: lo conocían desde que Mitchell llegó al edificio. Esa confianza se traduce en minutos y en rol, aun cuando el propio Gilgeous-Alexander reconoció que lo de Mitchell es su primera experiencia de playoffs y que el ajuste al ritmo del postemporada toma tiempo.
Antecedentes de Mitchell, contrato y el calendario inmediato del Thunder
Mitchell viene con una formación particular. Creció en Europa y luego pasó tres temporadas universitarias a una hora de Los Ángeles, en UC Santa Bárbara. Fue seleccionado en la segunda ronda del draft de 2024, y su estreno en la NBA también tuvo un “pero”: el año pasado participó con poca frecuencia, con un promedio de 6.5 puntos por partido en 36 encuentros de temporada regular. En la segunda mitad de esa campaña, además, se perdió casi todo por una molestia en el pie (turf toe).
En los playoffs de su temporada de rookie, su tiempo fue acotado: promedió 8 minutos por partido en el camino a ese tramo de título. Aun así, Sam Presti y el entrenador Mark Daigneault vieron señales suficientes como para renovar a Mitchell con un contrato de tres años y 9 millones de dólares. En retrospectiva, ese acuerdo luce incluso más acertado: el equipo encontró un jugador que puede sumar como creador y como anotador, y que también gana confianza por su aporte defensivo.
El propio Daigneault remarcó el punto de la curva de aprendizaje: los jugadores jóvenes suelen tener un crecimiento empinado en su carrera, y Mitchell combina hambre con humildad. A la vez, reconoció que todavía no está siendo “totalmente eficiente” del todo en postemporada, algo que atribuye a la intensidad, la dureza física y la extensión de los partidos. La contracara es que el enfoque no cae: se mantiene agresivo y sigue jugando.
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Draft 2024: selección en segunda ronda.
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Temporada regular 2023-24 (rookie): 6.5 puntos en 36 partidos.
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Lesión en la temporada regular: casi toda la segunda mitad con turf toe.
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Postemporada pasada: 8 minutos por partido.
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Renovación: contrato por 3 años y 9 millones de dólares.
En cuanto al momento que cambió el rol, la fuente ubica el quiebre: tras la lesión de Williams en Game 2 de la primera ronda ante Phoenix, Mitchell ingresó al cinco inicial en Game 3, aunque con una producción complicada (5 de 20 en tiros). Desde ese punto, el rendimiento se dio vuelta y el Thunder mantuvo la confianza para sostenerlo como pieza central del plan ofensivo.
Ahora, con la serie ante Lakers 3-0 y el Thunder invicto en la postemporada, el calendario y la clasificación pesan a favor del equipo de Oklahoma City. El desafío siguiente es claro: sostener la misma fluidez ofensiva cuando el rival ajuste la defensa sobre Mitchell y vuelva a plantear una noche de mayor presión para Gilgeous-Alexander, que viene con limitaciones respecto de su estándar. Por lo pronto, el Thunder encontró una respuesta inmediata: un jugador que apareció desde la profundidad, reemplazó cuando tocó y convirtió su debut grande en una señal de continuidad para lo que se viene.