Knicks vuelven a encenderse: 10ª al hilo en play-offs y victoria clara

ByMartín Gutiérrez

May 24, 2026

CLEVELAND— El Juego 3 de las Finales de Conferencia Este tuvo mucho de lo mismo para los New York Knicks. Fue su décima victoria consecutiva en playoffs, y también su décimo triunfo en esta postemporada con ventaja de doble dígito. Siguen ganando y, además, lo hacen con amplitud.

Sin embargo, el 121-108 del sábado también dejó un dato particular: fue el primer partido de playoffs en el que los Knicks no estuvieron nunca abajo en el marcador. Los Cleveland Cavaliers llegaron a remontar un déficit de diez puntos en el primer cuarto, pero no lograron encadenar suficientes defensas para tomar el control. Con la ofensiva en ritmo, Nueva York está 3-0 arriba en la serie y tiene la chance de cerrarla el lunes.

Jalen Brunson fue el líder, con 30 puntos, y completó una producción en doble dígito junto a otros cinco compañeros. Mikal Bridges y OG Anunoby sumaron 43 unidades combinadas, con 17 de 25 en tiros. Del lado de Cleveland, la historia volvió a repetirse en los triples y en los libres: 12 de 41 (29%) desde la línea de tres y 12 de 19 (63%) desde la línea.

Estos son los apuntes, citas, números y fragmentos de juego que marcaron el camino de los Knicks hacia quedar a un juego de su primera llegada a las Finales desde 1999.

1. El ritmo de transición, del lado de Nueva York

El diferencial total de puntos en el Juego 3 fue de 13 unidades. En transición, la diferencia fue todavía mayor: los Knicks superaron a los Cavaliers 30-10, para un +20 según el seguimiento de Synergy.

En la temporada regular, ambos equipos estaban en el 15° y 16° lugar de la liga en puntos en transición por partido. En playoffs, el juego suele volverse más lento y la media cancha puede complicarse, porque el rival conoce tus jugadas y llega preparado para defender tus acciones principales.

Por eso, cuando aparece la transición—cuando podés sacar bandejas o tiros abiertos antes de que la defensa se ordene—vale oro. Y los Knicks dominaron ese rubro toda la serie: en los dos primeros partidos ganaron esa pulseada por cinco puntos en transición, y el sábado estiraron la ventaja hasta el +20.

  1. Temprano ya se vio la tendencia: con Evan Mobley fallando un gancho de media distancia en la cuarta posesión de Cleveland, Mikal Bridges forcejeaba con Dean Wade bajo el aro. Pero segundos después, el propio Bridges atravesó la cancha para un layup en transición que obligó al entrenador Kenny Atkinson a pedir tiempo muerto menos de dos minutos después de iniciado el partido.
  2. Los Knicks no solo corrían después de recuperaciones; también lo hacían a mitad del primer cuarto. En ese tramo, tuvieron dos posesiones de transición que terminaron en cuatro puntos, después de que Cleveland anotara del otro lado.
  3. Tras un punto de James Harden, Josh Hart empujó la pelota rápido hacia adelante. Karl-Anthony Towns corrió fuerte por el centro, recibió el pase de Hart y provocó una falta sobre Sam Merrill. Más tarde, después de otro tanto de Harden, Hart metió un pase largo de salida hacia OG Anunoby: Anunoby atacó a Dean Wade y volvió a forzar otra falta.
  4. La idea era clara: si sos Cavaliers, ese tipo de secuencias no puede repetirse; si sos Knicks, la consigna es seguir corriendo hasta que el rival corte el ritmo.
  5. Mike Brown lo resumió después del partido: “Queremos jugar rápido contra estos chicos cada vez que podamos. No queremos enfrentarnos todo el tiempo a su defensa posicionada, así que tenemos que seguir intentando jugar con velocidad”.
  6. La lectura fue que Cleveland no estaba jugando a ese ritmo. Y en parte pasa cuando Harden es el base: además, si no encontrás paradas defensivas, es difícil acelerar.

2. Los Knicks apagan la ofensiva de Cleveland

La ofensiva de Cleveland sigue siendo el termómetro de su postemporada.

En estos playoffs, el promedio de eficiencia de la liga está en 111,6 puntos anotados cada 100 posesiones. Los Cavaliers…

  • Son 8-0 cuando convierten con una eficiencia superior a esa marca.
  • Son 0-9 cuando anotan con una eficiencia por debajo de ese umbral.

En los tres partidos de esta serie, Cleveland anotó apenas 103,4 puntos cada 100 posesiones: 10,1 menos que lo que había firmado en las dos primeras rondas. Esos dos playoffs iniciales llegaron contra rivales—Toronto y Detroit—que habían terminado 5° y 2° en defensa en la temporada regular.

Parte del problema es el tiro: a veces caen bajo un volumen de “buenos tiros”. En la final de Conferencia, los Cavaliers llevan 18 de 55 (32,7%) en triples abiertos. En el Juego 3, venían de 3 de 12, y aun así tuvieron chances claras. El posible ganador de Sam Merrill al final del tiempo regular del Juego 1 no fue un triple completamente abierto, pero sí un buen lanzamiento; si esa pelota hubiera entrado, el desarrollo de la serie sería otro.

Ahora bien, los Knicks merecen crédito por mantener a Cleveland lejos de la transición y por cerrar el acceso al área. Además, esos 12 triples abiertos que Cleveland logró el sábado fueron muy inferiores a sus números en los Juegos 1 (24) y 2 (19).

Thunder y Spurs aparecen como referencias en el debate defensivo: Oklahoma City tuvo la mejor defensa de la liga en las dos últimas temporadas, y San Antonio cuenta con Victor Wembanyama. Pero si se ajusta por los rivales que enfrentó cada equipo, la defensa número 1 en playoffs—en términos de puntos concedidos—pertenece a los Knicks: permiten un promedio de 11,1 puntos menos cada 100 posesiones que lo que anotaron sus tres rivales en temporada regular.

Con ese mismo parámetro, este es el mejor cruce defensivo de cualquier equipo en estos playoffs: Cleveland está convirtiendo 14,9 puntos menos cada 100 que en su temporada regular.

Durante dos años se debatió si un equipo con Brunson y Towns podía sostener un nivel alto defensivo. La pregunta, al menos en esta serie, parece haber recibido respuesta.

3. Los errores y pérdidas castigan a Cleveland

En temporada regular, Cleveland cometió más de 18 pérdidas cada 100 posesiones en 11 de sus 82 partidos (13%). En playoffs, lo hizo en seis de 17 encuentros (35%).

En el Juego 1, tuvo 19 pérdidas y lo terminó perdiendo en prórroga. En el Juego 3 sumó 17, y 11 de esas fueron balones “vivos”. Harden (seis), Mobley (cinco) y Donovan Mitchell (cinco) explicaron 16 de las 17 pérdidas.

Acá también hay que darle crédito a Nueva York—especialmente a Hart—por tres deflecciones que se destacaron. En sus primeros 10 puntos del tercer cuarto, Cleveland acumuló cinco pérdidas de balón vivo, y varias llegaron por toques defensivos.

En la primera posesión de Cleveland en el tercer cuarto, Anunoby cambió una pantalla de Jarrett Allen sobre Mitchell. Allen intentó sellar a Hart, pero de alguna manera el jugador neoyorquino alcanzó a tocar el pase que iba por encima hacia Mobley.

  1. Tres posesiones después, Cleveland parecía encaminarse a los primeros puntos en contraataque de la noche: Harden metió un pase alto para Mobley, que venía adelante porque Hart había fallado un triple. Pero Hart regresó corriendo como si fuera un defensor en espacio abierto: saltó para desviar el pase de Harden antes de que llegara a destino.
  2. En la posesión inmediata siguiente, Mobley avanzó al aro y provocó ayuda de Anunoby. Allen parecía libre del otro lado de la pintura, pero Hart apretó a tiempo y volvió a desviar el pase de Mobley.
  3. Aun cuando los triples abiertos no entraban, el sábado Cleveland sí mejoró su porcentaje de tiro respecto a lo esperado por primera vez en la serie. El dato es que, aun con esa mejora, la ejecución defensiva no alcanzó: jugaron peor.

4. Los Knicks insisten como si fuera 0-0

En una serie de playoffs entre equipos parejos, la ventaja suele quedar del lado del que tiene más urgencia: el que va perdiendo, o—si la serie está igualada—el que menos puede permitirse perder. En teoría, el sábado esa urgencia era de Cleveland. Sin embargo, los Knicks siguieron jugando con la mentalidad de un equipo que necesita ganar.

Towns lo dijo de forma directa: “Tenés que mantenerte enfocado en la tarea. Encontramos la forma de ganar esta noche, pero tenemos que tener la misma desesperación como si estuviéramos 0-0, en el Juego 1”.

Bridges también mencionó el “0-0” cuando le consultaron sobre cómo se compara este tramo de los Knicks con los títulos nacionales de Villanova. Su respuesta fue: “Ir posesión por posesión. Tener esa mentalidad de 0-0 y jugar con desesperación”.

Mike Brown, por su parte, remarcó el trabajo interno del plantel: “Se están responsabilizando entre ellos. Confían en el proceso para el otro y juegan con un espíritu competitivo que no tiene comparación. Si hacés esas cosas, y además te concentrás en los detalles, te comunicás y llevás energía y esfuerzo, tenés chances de encadenar partidos”.

Resta uno: si ganan el lunes, llegan a las Finales. El Juego 4 se juega el lunes a las 8 p.m. ET y televisa ESPN.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.