Knicks vs Spurs: Nueva Final para NY tras 1999 y desafío de Wembanyama

ByMartín Gutiérrez

Jun 1, 2026

Las Finales de la NBA 2026 ya están acá: los San Antonio Spurs chocarán con los New York Knicks por el Trofeo Larry O’Brien. Los Knicks llegan por primera vez a una Final desde 1999, impulsados por una racha de 11 triunfos consecutivos en playoffs. Y casualmente, el rival que les tocó ese mismo año fue el mismo que ahora: los Spurs, que hace 27 años se quedaron con el primero de sus cinco anillos.

Victor Wembanyama volvió a llevar a San Antonio a una Final por primera vez desde 2014, en un momento clave para la franquicia, que busca capturar su sexto campeonato. Los Spurs superaron al Thunder, campeón defensor, en el Juego 7 de las Finales de Conferencia Oeste el sábado por la noche, y serán locales en el arranque de la serie el miércoles. Del otro lado, los Knicks vienen con menos ritmo: no juegan desde el lunes pasado y, desde el 11 de mayo, disputaron apenas cuatro partidos.

Con Wemby como gran argumento y la ventaja de localía del lado de San Antonio, los Spurs aparecen como favoritos en la serie (–205 en FanDuel). Aun así, la pregunta es quiénes eligen ganar el título. A continuación, las predicciones.

Predicciones para las Finales 2026

Botkin: Spurs en 7. Va a ser una serie buenísima. Los Knicks están, sin dudas, dentro del grupo de equipos de elite de la liga: junto a San Antonio y OKC. En lo táctico, tienen piezas muy específicas para frenar a Wembanyama en ambos extremos. En defensa, OG Anunoby funciona como un “muro” con físico y disciplina: puede bajar el centro de gravedad, resistir con poco margen y pelearle los espacios a Wemby donde quiera recibir. Y Mitchell Robinson (si llega a jugar) le agrega la parte de “gigante” físico: siete pies de presencia real para incomodarlo en la zona cercana al aro, obligándolo a terminar el trabajo en el rim con más contacto y, además, a exigirse para capturar rebotes.

En ataque, la idea puede ser que Karl-Anthony Towns “saque” a Wembanyama de la pintura si el emparejamiento se da. Pero, por cómo está planteado el inicio, es probable que Josh Hart sea a quien Wemby le toque cubrir primero: así puede ignorarlo en parte y quedarse como protector del color, tal como en San Antonio hicieron con Alex Caruso. Si Wemby termina defendiendo a Hart y los Knicks castigan con triples abiertos, entonces el francés (o el propio Wembanyama, según el planteo) tiene que salir de la pintura o ajustar para cubrir a Towns. Ahora bien, si Hart no está convirtiendo sus triples, New York tiene opciones claras para sentarlo y jugar “cinco abiertos”, cambiando la ocupación del perímetro.

Los Spurs tienen alas físicas que además pueden lanzar. Lo mismo ocurre del lado de los Knicks. San Antonio te obliga a tirar muchísimos tiros de media distancia con Wemby como guardián del fondo, haciendo de tapón organizador. A la inversa, New York es un equipo de muy buen tiro. El punto clave, para Botkin, es que los Spurs ganan con profundidad de banca y rotación, y los Knicks también cuentan con un plantel largo.

Además, Jalen Brunson puede buscar el pull-up de tres con comodidad si Wembanyama se mete a la línea para cerrar la penetración. “Suena a que elijo a los Knicks, ¿no?”, plantea el analista… pero la conclusión es otra: no le sorprende que New York gane, pero termina eligiendo a San Antonio.

La razón final es la misma lógica que lo llevó a apostar por los Spurs al inicio de playoffs: Wembanyama es, hoy, el jugador diferencial más grande del juego. Sí, los Knicks pueden tirar, pero también lastiman en la pintura. Y la presencia de Wemby prácticamente les cierra esa vía. Por eso, para Botkin, los Spurs se imponen en siete partidos: “va a ser una guerra”.

Gonzalez: Spurs en 6. Gonzalez arranca con una lectura de marketing y de básquet: le encanta el duelo. Victor Wembanyama contra un equipo joven de Spurs que está por encima de lo previsto, ya instalado en una Final contra los New York Knicks, con su base de fanáticos y su estadio, en una revancha de las Finales de 1999. El escenario promete números fuertes de audiencia.

Los Knicks, por su parte, llegan con una inercia enorme: vienen de una racha de 11 triunfos seguidos, con el margen de puntos más alto de la historia de la liga en ese tramo, tanto en temporada regular como en playoffs. Además, tuvieron tiempo extra para descansar entre series, lo que los deja frescos y con confianza. Pero el argumento principal es que, por más que lo hicieron muy bien, no enfrentaron el tipo de rival al que se van a medir ahora: Wemby más los guardias y alas grandes, atléticos y con físico de San Antonio.

Otro punto: esta vez los Knicks no tendrán ventaja de localía, a diferencia de lo que pasó en sus tres series anteriores. Con ese panorama, Gonzalez cree que la historia vuelve a terminar con un título para los Spurs y una nueva decepción para la hinchada neoyorquina.

Maloney: Spurs en 7. Maloney ubica a los Knicks como una “trituradora” en playoffs: no perdieron desde el 23 de abril. Además, se destacan por números globales: el mejor rating ofensivo (123.3), el mejor rating defensivo (103.5) y el mejor net rating (+19.8) entre los equipos que llegaron a la postemporada. Las barridas consecutivas ante Sixers y Cavaliers, según el análisis, también les dieron mucho descanso.

Y hay algo más: no es solo ganar, sino hacerlo de manera contundente. Maloney menciona que lograron cuatro victorias de 30 o más puntos, y que 11 de sus 12 triunfos fueron por doble dígito. Eso pesa, independientemente de la calidad del rival.

Pero aparece el “sí, aunque”: para Maloney, los Knicks todavía no se cruzaron con un equipo tan bueno como los Spurs, sobre todo defensivamente. En temporada regular, los Hawks fueron 10° en rating defensivo, los Cavaliers 15° y los Sixers 17°. Los Spurs, con Wembanyama al frente, fueron terceros. Y ya en playoffs, San Antonio ocupa el segundo lugar en rating defensivo (104.4).

La presencia de Wembanyama, en particular, obliga a replantear el ataque rival. Maloney subraya que reduce las canastas fáciles cerca del aro: justo el lugar donde los Knicks fueron dominantes en la postemporada. New York lidera a todos los equipos de playoffs en tiros por partido desde el área restringida (29.6) y convierte 68.1% cuando llega ahí. También es primero en puntos en la pintura por juego (53.3) y quinto en tasa de lanzamientos libres (0.307). Contra los Spurs, esa eficiencia puede no sostenerse.

Por eso, el desarrollo de la serie puede terminar dependiendo de si los Knicks continúan con el mismo nivel de acierto desde el triple que mostraron en las primeras tres rondas (40%).

Maloney reconoce que los Knicks tienen talento ofensivo, profundidad y mucha química: en ambos costados se conectan bien. Por eso, entiende que podrían seguir “rodando” incluso contra la defensa de San Antonio. Sin embargo, mete tres dudas: el estado de Mitchell Robinson (incierto), la ventaja de cancha de los Spurs y, al final, la sensación de que apostar contra Wembanyama “en este punto” sería una locura. Por eso su elección termina siendo Spurs en siete.

Quinn: Knicks en 7. Quinn empieza con una idea general: en un tramo de 82 partidos, probablemente los Spurs serían mejores que los Knicks. Pero en el contexto de Finales, lo ve como un dolor de cabeza para San Antonio. Para Quinn, puede no existir un combo de defensores más ideal para frenar a Wembanyama que OG Anunoby junto a Mitchell Robinson. La pareja combina un ala larga y móvil que no pierde fuerza y, del otro lado, un centro ultra físico para ir desgastándolo a lo largo de siete juegos (siempre con la condición de que Robinson pueda jugar).

El desgaste también entra por el lado de la agenda y el ritmo. Cuando comienzan las Finales, los Knicks ya habrán disputado cuatro partidos en 24 días. En el caso de los Spurs, vienen de una serie de siete juegos contra Oklahoma City. Quinn suma que De’Aaron Fox y Dylan Harper ya están jugando por debajo del 100%. Cuanto más larga sea la serie, mejor para Nueva York.

Además, Quinn marca un detalle de estilo: San Antonio todavía no se enfrentó de lleno a un ataque “cinco abiertos” (espaciando todo el campo con amenazas constantes desde el perímetro). El primer terreno clave, para él, pasa por el tiro de Josh Hart. Los Spurs seguramente intenten arrancar con Wembanyama defendiendo a Hart y “atreviéndose” a que el escolta lance. Ese planteo les salió bien contra el Thunder: allí, Alex Caruso terminó convirtiendo la mitad de sus triples.

Quinn también trae un dato de temporada: Hart convirtió más de 43% de sus triples abiertos esta campaña. Si falla, New York puede cambiar el plan y recurrir al sustituto que swingó el Juego 1 de las Finales de Conferencia Este: Landry Shamet. En el aro, Quinn no se achica: Wembanyama puede ser considerado uno de los mejores protectores de la historia en la zona restringida. Pero, si lo sacás del lugar (lo “traés a espacio”), se vuelve más “mortal”.

Quinn compara también perfiles: Jalen Brunson se siente más cómodo como tirador de pull-up desde el triple que Shai Gilgeous-Alexander. Y lo importante para New York es que tiene herramientas para arrastrar a Wembanyama lejos de la canasta. Si Wembanyama está sobre Hart, entonces los Spurs no tienen un defensor tan claro para Karl-Anthony Towns. Y al revés: si Wembanyama se va a Towns, el pívot termina abriéndolo por completo y sacándolo del aro.

En lo previo, los Knicks ganaron la serie particular 2-1. Pero el dato que más le importa a Quinn es el diferencial cuando Wembanyama estuvo en cancha: los Knicks sumaron +16 en los minutos con Wemby. Para cerrar, sostiene que esta serie puede definirse por el cierre de partidos, donde aparece la confianza y el “equipo construido” alrededor de Jalen Brunson. “Pueden ir para cualquier lado”, dice, pero su inclinación es Knicks en siete.

Salerno: Spurs en 7. Salerno confiesa que le tienta elegir a los Knicks por varios motivos, pero el factor más importante para él es el descanso. Los neoyorquinos vienen de pasar con comodidad las dos rondas finales de playoffs, y su rival inmediato es un Spurs que llega desde una serie durísima de siete juegos ante el campeón defensor. Aun así, luego de haber elegido en contra de San Antonio en semifinales y en finales de conferencia del Oeste, Salerno se define por los Spurs.

El argumento base: Salerno quedó impresionado con cómo San Antonio defendió a Shai Gilgeous-Alexander. Y para él, la clave de estas Finales para San Antonio es controlar a Jalen Brunson. Si los Spurs logran hacerlo de manera efectiva, serán los últimos en pie.

2026 NBA Finals: Knicks vs. Spurs predictions

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.