Embiid volvió tras la apendicectomía, pero Boston liquidó el Juego 4 y quedó 3-1

ByMartín Gutiérrez

Apr 27, 2026

PHILADELPHIA—El regreso de Joel Embiid no alcanzó para los Philadelphia 76ers este domingo. Diecisiete días después de someterse a una apendicectomía y de haberse perdido los últimos siete partidos de la franquicia, Embiid volvió al once inicial de los suyos para el Juego 4 de la primera ronda ante Boston Celtics, pero el impacto del equipo no estuvo a la altura: desde su perspectiva se vio cómo Filadelfia fue ampliamente superada por el rival que ahora está a un paso de su noveno pasaje a las semifinales de Conferencia del Este en los últimos 10 años.

El partido: Boston tomó el control y no aflojó

Los Celtics encarrilaron el Juego 4 con un parcial de 22-5 para cerrar el primer cuarto y, a partir de allí, no volvieron a liderar por menos de 14 puntos. Con ese dominio sostenido, se llevaron el triunfo 128-96 en una noche contundente en ambos costados de la cancha.

Figuras: Pritchard, Tatum y el golpe desde la banca

Payton Pritchard fue el máximo anotador del partido con 32 puntos saliendo desde la banca. Jayson Tatum acompañó con 30 tantos y 11 asistencias, marcando el ritmo ofensivo del equipo de Boston.

Notas, números y material de análisis: por qué cambió el rumbo

1. Embiid se encendió tarde (y no alcanzó)

Aunque no estaba claro si Embiid llegaría a jugar hasta menos de una hora antes del inicio, disputó 34 minutos en su retorno. Lideró a Filadelfia con 26 puntos, 10 rebotes y seis asistencias, pero aun con esas cifras individuales su presencia no terminó de inclinar el juego a favor de los 76ers.

  • En ataque, solo seis de sus 21 tiros llegaron desde el poste/“paint”, con un 5 de 15 en lanzamientos desde el perímetro.
  • Con 21 intentos, nueve tiros libres y tres pérdidas, Embiid registró la segunda mayor tasa de uso en un partido de estos playoffs (37,8%). Con él en cancha, la pelota llegaba.
  • En el tercer cuarto, conectó cuatro lanzamientos de media distancia en un tramo en el que los 76ers anotaron 10 veces (24 puntos) en 11 posesiones; aun así, el déficit pasó de 26 a 19 y no llegó la defensa que hiciera el partido “discutible”.
  • En defensa, fue exigido temprano y seguido: según el seguimiento de jugadas, fue el defensor del “screener” en 37 bloqueos de balón (ball-screens), con su segundo total más alto de la temporada y dos menos que el mayor registro de cualquier jugador en un partido de estos playoffs.
  • Boston lo hizo defender el pick and roll o pantallas sin balón en cinco de sus primeras seis posesiones.

En una de las primeras secuencias, Embiid llegó alto a la altura de la pantalla y Neemias Queta terminó con una volcada por arriba de la ayuda que llegaba tarde, Kelly Oubre Jr. Menos de dos minutos después, Derrick White lo obligó a desacomodarse, lo hizo lanzarse hacia adelante y encontró a Queta bajo el aro.

Cuando los Celtics están en su mejor versión, atacan con intención y constancia para crear ventajas ofensivas; así lo hicieron este domingo: no le dieron descanso a Embiid, siguieron buscándolo hasta que salió a mitad del cuarto período con Boston arriba por 30.

2. Pritchard encontró su “flow” y lo sostuvo

Antes de este domingo, Pritchard nunca había superado los 23 puntos en un partido de playoffs. En este Juego 4, llegó a 13 tantos ya al cierre del primer cuarto, luego de haber ingresado con 6:35 en el reloj.

  • Los 76ers se complicaron con su falta de control: en sus dos primeros triples de la noche tuvo tiempo y espacio para lanzar.
  • Boston lo castigó con cobertura tipo “drop”, y Pritchard se adelantó para poner a los Celtics arriba de manera definitiva.
  • Después, volvió a clavar un triple cuando no estaban emparejados en transición.
  • Con el calor ya instalado, comenzó a atacar a Justin Edwards llevándoselo con bote.
  • Cerró el cuarto con un triple desde un pie, tras driblar a Embiid y tirar al sonido de la chicharra.

En momentos puntuales, Pritchard aprovechó la atención que exigía Tatum y la necesidad de mandar ayuda sobre Embiid. Pero también se las arregló para dividir dobles marcaciones y sumar con retrocesos (step-back) dentro del pick and roll.

Sobre su racha, Pritchard describió que lo que le pasa es más un estado de fluidez que “suerte”: en sus entrenamientos intenta repetirlo a diario para que, cuando arranque el partido, aparezca de forma habitual.

Tatum también destacó su disciplina: lo calificó como un “ratón de gimnasio”, alguien que siempre está trabajando, mejorando su juego y su oficio, y que eso se nota en noches como la del domingo por la insistencia con la que se exige.

3. Celtics ganaron la batalla del rebote y se hicieron grandes en segundas oportunidades

Los primeros dos puntos de Pritchard llegaron en realidad como un “tip-in”: fue el tercer intento de Boston en una posesión a mitad del primer cuarto. Ese par de acciones fueron parte de los 19 puntos de segunda oportunidad que anotaron los Celtics en el juego.

  • Boston terminó con una efectividad en rebote ofensivo del 59,8%, la mejor marca hasta el momento en estos playoffs.
  • Durante la temporada, los Celtics priorizaron más el juego de posesiones que en años anteriores: fueron quintos en porcentaje de rebote ofensivo, después de haber quedado fuera del top 10 en cada una de las últimas cuatro campañas.
  • En el tramo final del cuarto período, marcaron en 10 de sus últimas 11 posesiones: ese impulso arrancó con el tip-in de Pritchard.
  • La única posesión en la que no anotaron en ese cierre fue la que les dejó cinco intentos: tras dos recuperaciones ofensivas de Baylor Scheierman (2) y Jordan Walsh, una cuarta oportunidad rebotó y salió, y Nikola Vučević fue a la línea de libres.
  • Filadelfia logró un “freno” cuando Vučević erró ambos tiros libres, pero Boston igual acumuló 13 puntos de segunda oportunidad al descanso, contra cero de los 76ers.
  • Al final del partido, la diferencia bajó en dramatismo (19-9), pero quedó confirmada una constante: los puntos de segunda chance fueron para Boston en los cuatro juegos de la serie.

Tatum remarcó la importancia de esas oportunidades: cuando el equipo consigue segundas chances, eso se convierte en un impulso directo.

4. Un desajuste desde el perímetro y diferencias enormes en triples

De esos 19 puntos de segunda oportunidad, nueve llegaron con triples.

  • Boston elevó su tasa de triple en cada juego de la serie: pasó del 49% de sus lanzamientos desde el perímetro en el Juego 1 (una tasa que habría sido la segunda mayor en la temporada regular) al 61% en el Juego 4.
  • Filadelfia ganó en el poste (34-32), en media distancia (14-4) y en la línea de libres (21-20), pero aun así perdió por 32.
  • El marcador de triples fue Boston 72, Filadelfia 27, con 10 jugadores diferentes de los Celtics aportando a ese total.

En el global de 30 partidos de playoffs jugados hasta el domingo, las tres mayores diferencias en triples fueron:

  1. Celtics vs. 76ers, Juego 4: Boston +45
  2. Celtics vs. 76ers, Juego 1: Boston +36
  3. Celtics vs. 76ers, Juego 3: Boston +24

Ahora, los Celtics buscarán sumar otro capítulo a esa lista y cerrar la serie en el Juego 5 el martes (7 ET, ESPN).

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.