Wolves dieron el golpe y Boston forzó el 7: playoff sin tregua

ByMartín Gutiérrez

May 1, 2026

Dos equipos cerraron sus series de primera ronda el jueves por la noche. Los Knicks dejaron afuera a los Hawks y, en el otro frente, las Wolves eliminaron a Denver en una sorpresa, pese a estar con el plantel tocado. Mientras tanto, Boston tuvo que replantearse todo: tras ir 3-1 arriba, terminó forzada a jugar un séptimo partido el sábado después de que Filadelfia le ganara el Juego 6 para empatar la serie.

Repasemos los grandes ganadores y perdedores de esa jornada.

En las últimas dos noches, cinco conjuntos tuvieron la chance de cerrar su serie de primera ronda. Lakers, Magic y Celtics no lo lograron. En cambio, los Knicks sí.

Knicks aplastan: cierre de 140-89 y ticket a semifinales

En uno de los partidos de cierre más dominantes que se recuerdan —y no sólo de la postemporada— Nueva York le pasó por arriba a Atlanta con un 140-89 para cerrar la serie 4-2 y avanzar a enfrentar al ganador del cruce entre Celtics y 76ers.

Con el antecedente de haber caído dos veces seguidas por apenas un punto para quedar 2-1 abajo en la serie, la presión sobre los Knicks —en modo “finales o nada”— subió al máximo. Y respondieron con tres triunfos decisivos, sumando entre todos 96 puntos de diferencia en esos juegos.

No dejaron que el partido se estirara ni que la llave se encarrilara hacia un Juego 7. Arrancaron con un parcial de 40-15 en el primer cuarto y estamparon el 83-36 al descanso. Traducido: 47 puntos de ventaja al entretiempo. Sólo un equipo en la historia había contado con una ventaja mayor después de dos cuartos, y eso no había ocurrido en un partido de playoffs.

La superioridad siguió creciendo hasta alcanzar una máxima diferencia de 61. La diferencia final de 51 es la tercera mayor en la historia para un partido de cierre. A medida que avanzó la serie, la defensa de los Knicks se fue afirmando, y el jueves volvió a ser letal. En ataque, el protagonismo fue total, pero con un nombre propio: OG Anunoby.

El alero respondió con números de enorme impacto: hizo 25 puntos en la primera mitad y terminó con 29, con un 11 de 14 en tiros de campo. Además, convirtió 4 de sus 6 triples y anotó desde todos los niveles.

Karl-Anthony Towns se sumó a un lote muy específico dentro de los Knicks: Walt Frazier y él son los únicos de la franquicia que registraron múltiples triples-dobles en playoffs. Esta vez lo hizo sin necesidad de cargar demasiado el tanteador: cerró con 12 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias. Ese rendimiento eleva su total de asistencias a 36 en los seis partidos que lleva la postemporada. La lectura: su capacidad para generar juego y activar ventajas fue determinante.

También hubo buenas noticias para Nueva York: Mikal Bridges por fin encontró ritmo y finalizó con 24 puntos, con 10 de 12 en tiros. Más allá de este juego, la serie había sido dura para él; por eso, de cara al próximo paso, la chispa que mostró el jueves es un punto clave.

Al final, lo que parecía una serie cerrada terminó siendo dominada por los Knicks. En seis juegos, superaron a Atlanta por 105 puntos en el acumulado. Y el dato que resume la “paridad” real: sus únicas dos derrotas fueron por un punto en cada caso.

La caída de Boston: de 3-1 a un Juego 7 tras el 106-93 de Filadelfia

Los Celtics tuvieron la oportunidad de cerrar la serie ante los 76ers, pero desperdiciaron esa chance en el Juego 6, que terminaron perdiendo 106-93. El partido dejó una noche complicada para Jaylen Brown: terminó con 18 puntos, el máximo de su equipo, pero el rendimiento se vio condicionado por una dinámica en la que intentó avanzar “a la fuerza” contra cada defensor que le tocó enfrente: Paul George, Kelly Oubre, VJ Edgecombe y Tyrese Maxey. El costo fue el ritmo ofensivo de Boston, que —para colmo— ya venía mostrando signos de freno y de malos hábitos en momentos donde la serie pedía precisión y fluidez.

En esta serie, Brown acumula 10 faltas ofensivas. En el Juego 6 fue además su peor momento en pérdidas: tuvo cinco balones perdidos y, con ese acumulado, ya llegó a 22 en toda la serie. La lectura general es clara: venía jugando bien hasta el jueves, pero en el cierre eligió demasiado la vía individual y terminó “secuestrando” posesiones en busca de resolver solo. En ese contexto, George lo castigó una y otra vez: lo superó en la cobertura y le complicó el plan.

La conclusión no admite vueltas: si te presentás como el mejor jugador de dos vías del mundo, no podés quedar tan expuesto en un partido de cierre.

McDaniels manda: las Wolves cierran la serie ante Denver sin tres piezas

Del lado de Minnesota, Jaden McDaniels salió con declaraciones picantes después de la victoria de las Wolves en el Juego 2 de esta serie, cuando se había burlado de todo el entorno defensivo… y hasta se había metido con la figura del “alcalde” de Denver. La frase y la actitud están bien, pero como se suele decir: otra cosa es sostenerlo en la cancha. El jueves, McDaniels literalmente se fue “encima” de los Nuggets durante prácticamente toda la serie y, más importante aún, en el partido que definía todo: Minnesota cerró la serie en el Juego 6 sin contar con Anthony Edwards, Ayo Dosunmu ni Donte DiVincenzo.

McDaniels terminó con 32 puntos y 10 rebotes. Incluso con la necesidad de asumir más responsabilidad como anotador principal por la ausencia de Edwards, no cometió ninguna pérdida. Además, es el único jugador de toda la postemporada que registró al menos 30 puntos y 10 rebotes sin pérdidas.

Las palabras de Chris Finch sobre McDaniels

Chris Finch tuvo una lectura directa del impacto de McDaniels: “Habla toda la serie y la respalda toda la serie. Eso es lo que se llama dureza real”.

McDaniels es conocido, desde hace tiempo, por su defensa asfixiante —y el jueves volvió a confirmarlo, con Jamal Murray prácticamente bajo control—, pero en ataque viene creciendo de forma notable. Ya no es sólo un posible tirador de apoyo o un segundo anotador: también se fabrica situaciones por cuenta propia y estira la cancha en momentos importantes. La faceta de tiro de tres es una de sus fortalezas: en la temporada promedió 41% desde la línea de 6,75, aunque contra Denver falló 15 de 17 triples. Aun así, en esta serie —especialmente en el cierre— apareció todo lo demás.

Paul George, clave para Filadelfia: 23 puntos y defensa de élite

Filadelfia encontró su camino con Paul George como recurso fundamental cuando la temporada estaba en juego. George completó 23 puntos y encestó 5 de 9 triples. Eso lo deja con 54% de efectividad desde el perímetro en toda la serie, con un volumen apenas por debajo de seis intentos por partido. Cuando está encendido, no hay demasiados anotadores con una fluidez similar.

En el Juego 6, George terminó con 23 puntos, con 8-17 en tiros de campo, y Filadelfia ganó 106-93.

Además, su impacto defensivo fue consistente a lo largo de la serie: mantuvo a los anotadores en 0,65 puntos por posesión en situaciones de uno contra uno como defensor directo. Para cualquier equipo, ese número es excelente.

En la conversación del “más importante” para los 76ers, Tyrese Maxey hizo su trabajo y, por supuesto, hubo un regreso heroico de Joel Embiid en los últimos tres partidos. Pero incluso con todo eso, hay un argumento fuerte para sostener que George fue el jugador más determinante de Filadelfia en la serie: su producción dentro del sistema como tercera opción fue enorme y su defensa fue sobresaliente durante toda la temporada (aunque, claro, cuando no estuvo lesionado o suspendido).

Sobre su ausencia previa, George remarcó que los 25 partidos fuera fueron, en cierta medida, una bendición disfrazada: le permitió recuperarse y curar su cuerpo para llegar entero al momento más importante del año. El jueves se notó que el descanso le cayó bien.

Denver se quedó sin herramientas en el cierre: Jokić hizo lo necesario, Murray no

Los Nuggets recibieron lo que necesitaban de Nikola Jokić para al menos tener una oportunidad de empujar a Minnesota hacia el Juego 7: 28 puntos, 10 asistencias y nueve rebotes. Pero el plan no alcanzó. Cam Johnson aportó un rendimiento de comodín con 27 unidades y un 5 de 10 en triples. El problema fue Jamal Murray: no pudo sostener el peso ofensivo y terminó con 12 puntos, con 4 de 17 en tiros. En valoración, fue el peor del equipo con -18.

En el total de la serie, Murray promedió 23,7 puntos, 5,7 asistencias y 5 rebotes. Los números globales lucen bien, pero cuando se mira el detalle del tiro, el panorama cambia: 35% en general y apenas 26% desde el triple. Fue un tirador de volumen que daño con un recurso clave: convirtió 39 tiros libres en total.

Con Aaron Gordon y Peyton Watson fuera, la defensa de Denver —que de por sí no era de las mejores— tenía un escenario cuesta arriba. La serie se tenía que ganar con ofensiva, y encima Jokić apareció relativamente contenido por Rudy Gobert. En ese contexto, Murray no entregó el nivel de creación y tiro que hacía falta, y el jueves quedó más expuesto todavía.

Ganador: la mentalidad de cierre de Knicks

Mayores ventajas al descanso en la historia de la NBA

Perdedor: Jaylen Brown

Ganador: Jaden McDaniels

Ganador: Paul George

Perdedor: Jamal Murray

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.