Wizards ganaron la lotería del Draft 2026 y se perfilan como destino de Dybantsa

ByMartín Gutiérrez

May 11, 2026

La lotería del Draft NBA 2026 ya quedó definida y, con ella, se acomodó el orden de selección para que los equipos del lote alto reciban justo lo que necesitan en la cima. En el gran golpe de escena, los Washington Wizards se quedaron con la primera posición y se transformaron en los grandes ganadores del “sorteo”, en un año que promete estar cargado de talento.

De un vistazo: cómo quedó el Top 10

  • 1. Washington Wizards: AJ Dybantsa
  • 2. Utah Jazz: Darryn Peterson
  • 3. Memphis Grizzlies: Cameron Boozer
  • 4. Chicago Bulls: Caleb Wilson
  • 5. LA Clippers (vía IND): Keaton Wagler
  • 6. Brooklyn Nets: Darius Acuff Jr.
  • 7. Sacramento Kings: Kingston Flemings
  • 8. Atlanta Hawks (vía NOP): Mikel Brown Jr.
  • 9. Dallas Mavericks: Brayden Burries
  • 10. Milwaukee Bucks: Nate Ament

El movimiento en la lotería y el impacto en picks

Los Wizards lograron un resultado “histórico” dentro del propio mes de la lotería, con un salto que reordenó el mapa de necesidades de varios conjuntos. En Utah, los Jazz subieron hasta el segundo puesto por primera vez en la historia de la franquicia. En Memphis, los Grizzlies escalaron tres lugares y quedaron terceros, mientras que los Chicago Bulls, con una nueva conducción en la oficina de operaciones, pasaron del noveno al cuarto lugar.

En la otra cara de la moneda, el caso más relevante fue el de Indiana Pacers: perdieron su pick de este año frente a los LA Clippers, que ahora seleccionarán en el número 5. Ese cambio se explica por la operación de Ivica Zubac realizada en febrero. Los equipos que también cayeron varios puestos fueron los Brooklyn Nets al 6 y los Sacramento Kings al 7.

La clase del 2026 es ampliamente considerada como una de las más cargadas, con “joyas” como AJ Dybantsa (BYU), Darryn Peterson (Kansas), Cameron Boozer (Duke) y Caleb Wilson (North Carolina), además de un bloque fuerte de bases y escoltas que se concentra del 5 al 10. Con el orden ya fijado, llega la actualización del mock draft.

Notas para entender el mock

  • Si un jugador no aparece en el “top” consensuado de 35 según el ida y vuelta con equipos, no se lo incluye.
  • Se menciona que sería una mala decisión que ciertos prospectos de primer año se vayan antes por el potencial de tres temporadas en la universidad.
  • Se aclara que hay información y sensaciones sobre si algunos jugadores planean quedarse o retirar su postulación antes de la fecha de “early entry withdrawal”.
  • Jugadores no incluidos por declararse temprano: Tyler Tanner, Flory Bidunga, Billy Richmond III y , entre otros.
  • Edades al 23 de junio de 2026 (noche del draft).
  • Las alturas de jugadores de primer año son las que reportan sus universidades.
  • Se usó información con scouts sin identidad para permitir hablar con libertad.

Con ese marco, arranca el primer turno de la reconstrucción del orden con sus perfiles y el encaje que se les ve a cada club.

Primera ronda

1. Washington Wizards — AJ Dybantsa (BYU)

Dybantsa aparece como el nombre que más se repite como candidato al 1 en toda la liga, y en Washington tiene sentido por el tipo de impacto inmediato que puede producir. Es un anotador explosivo, capaz de marcar desde tres niveles, y este año brilló con 25.5 puntos, 6.8 rebotes y 3.7 asistencias, con 51% de campo, 33.1% en triples y 77.4% en libres, llegando a la línea 8.5 veces por partido.

Hay un dato curioso que lo coloca en una categoría histórica: junto con Michael Beasley, es uno de los dos únicos freshmen en la historia del básquet universitario (desde 1953-54) con un promedio de 25 puntos, al menos ocho intentos de libres por juego y 50% de efectividad de cancha.

Su juego mezcla potencia lineal para meterse por el carril central y una amenaza seria en transición. El salto medio campo también se volvió un arma, aunque todavía no es un producto terminado: su tiro tiene margen de mejora con la edad, y si bien este año creció como pasador, puede seguir afinando esa parte al jugar con mejores piezas en la NBA. En defensa, por ahora, no estaría aportando tanto como lo que sus medidas permitirían proyectar.

En cuanto al encaje, Dybantsa sería una pieza ideal en la rotación de los Wizards en el ala, más allá de la dirección que el equipo tome. Además, encaja entre Anthony Davis y Trae Young, y también se armoniza con el núcleo joven de Alex Sarr, Tre Johnson, Will Riley y Kyshawn George, porque es de los pocos que puede presionar el aro de manera constante.

2. Utah Jazz — Darryn Peterson (Kansas)

La evaluación de Peterson viene con un “asterisco” por su camino universitario, ya que tuvo dificultades para estar disponible: se perdió partes de juegos por lesión de isquiotibial y también hubo problemas de calambres. Aun así, en sus últimos nueve partidos jugó al menos 28 minutos en cada uno. En el entorno de scouts que siguió a Kansas, se mostró menos preocupación mediática que en la prensa, y el propio Peterson explicó que los calambres estarían vinculados a la creatina. El combine, con sus test médicos, debería aportar más respuestas.

Como tirador y creador de anotación, el talento es indiscutible. Promedió 20.2 puntos con 43.8% de campo, 38.2% en triples y 82.6% desde la línea. Además, convirtió una cantidad importante de triples de salida (pull-up) desde diferentes zonas. El interrogante es si en la NBA le resultará más difícil generar situaciones de tiro fácil o llegar con facilidad a la pintura; en Kansas, parte de lo que se vio podría estar atado a lesiones y a una baja explosividad respecto de su etapa de high school, y también influye el contexto: se lo comparó en el estilo de adaptación a lo que se vio con Anthony Edwards cuando estaba en Georgia.

Para Utah, el punto clave es el encaje: encajaría entre alas talentosas y el frente de Ace Bailey, Lauri Markkanen, Jaren Jackson Jr. y Walker Kessler, al lado del base Keyonte George. Su anotación y su tiro deberían combinar para que sea una amenaza de impacto en una franquicia que espera dar un salto en la Conferencia Oeste.

3. Memphis Grizzlies — Cameron Boozer (Duke)

Boozer es visto como la apuesta más “segura” para terminar en un nivel alto de producción. En la percepción general de la NBA, se asume que el hijo de Carlos Boozer seguirá su camino hacia un perfil de All-Star. El debate principal pasa por si realmente tiene el perfil de ser la opción número 1.

En su etapa con Duke, tanto en la temporada como en los torneos de la NCAA, aparecieron dudas sobre construir un equipo alrededor de él. En los siete partidos de postemporada de Duke, Boozer tiró apenas 44% de campo y 32% desde el perímetro. Produjo, sí, pero su finalización cerca del aro—sobre todo contra interior con tamaño real de NBA—se vio imperfecta, como en el cruce con Virginia y Ugonna Onyenso.

La comparación con Nikola Jokić aparece como referencia para entender la proyección: Jokić ingresó a la liga alrededor del 6-11 en calzado y con un alcance de 7-3, mientras que Boozer se espera que mida más cerca del 6-9 con un brazo de 7 pies. La pregunta es si podrá separar y forzar ayudas con la misma consistencia en la NBA. En el estilo, se lo compara más con Kevin Love que con Jokić, por el tipo de toque y ángulos.

Aun así, sus números y su lectura del juego sostienen la idea de que puede rendir: promedió 22.5 puntos, 10 rebotes y cuatro asistencias hacia el premio a jugador del año nacional. Para Memphis, además, “marca todas las casillas” que gustan: producción, reputación de carácter, y rendimiento ganador en cualquier nivel. Si se lo empareja con Zach Edey, podría formarse una dupla de frente muy física en la liga, siempre que Edey esté saludable.

4. Chicago Bulls — Caleb Wilson (North Carolina)

Wilson llegó al final de la campaña con un golpe importante: se perdió el último mes por una lesión de pulgar derecho y mano izquierda (ambos fracturados). Antes de eso, promedió 19.8 puntos, 9.4 rebotes, 2.7 asistencias, 1.5 robos y 1.4 bloqueos, con buen nivel en casi todos los juegos que disputó.

Su valor está en la potencia y en la explosividad. Con buen “bend” y balance como atacante, su fortaleza y salto lo convierten en alguien capaz de dominar el aro. A medida que avanza el proceso, crecen los reportes que lo ubican dentro del mismo grupo que Peterson, Dybantsa y Boozer; incluso algunos scouts lo acomodan como top 3 del draft. Esa credencial se alimentó también porque Wilson superó a esos tres en los cruces contra North Carolina esta temporada (y en el caso de Dybantsa, también en pretemporada).

Sus defectos, en cambio, son más fáciles de rastrear. No toma muchos triples: terminó con 7 de 27 en la temporada. Defensivamente, los números de bloqueo y robo son fuertes, aunque se lo ve menos “twitchy” de lo esperado para su perfil atlético, y le cuesta en rotaciones fuera del balón: se lo describió como algo desordenado en cómo reacciona y vuelve a tiempo. Además, una parte de sus asistencias llegan por lecturas predefinidas dentro de estructura, más que por creación en movimiento. Aun así, su motor y agresividad no se ven tan seguido, y se lo relaciona con Pascal Siakam, que logró varias selecciones a equipos All-NBA.

Wilson sería un jugador atlético con tamaño posicional para jugar con física, y encajaría si los Bulls mantienen una ofensiva de ritmo alto con el entrenador que contrate el nuevo GM Bryson Graham.

5. LA Clippers (vía IND) — Keaton Wagler (Illinois)

Que los Clippers se queden con este pick proveniente de los Pacers es presentado como un acierto para un equipo que necesita sumar talento joven. Ahora bien, no es un lugar “fácil” dentro del rango, porque muchos de los candidatos suelen ser bases líderes. Sin embargo, Los Ángeles ya tiene asegurado a su base a largo plazo: Darius Garland, tras adquirirlo en el intercambio por James Harden. Algunos de esos bases del rango no serían el encaje ideal al lado de Garland a largo plazo.

Wagler aparece como la mejor opción por tamaño y capacidad de tirar de catch (con la pelota ya lista). Es, además, el mayor “subidor” del draft de este año: incluso se lo plantea como el más grande en la era del one-and-done, después de llevar a Illinois al Final Four.

Wagler estaba fuera del top 150 en la clase de reclutamiento de 2025, pero como guard mostró un nivel de generación de tiros para sí mismo y para compañeros gracias a un manejo creativo y muy hábil, más un buen “feel” de juego. Illinois lo movió a la posición de base titular el 6 de diciembre, y desde entonces promedió 19.1 puntos, 5 rebotes y 4.9 asistencias con 45% de campo, 41% en triples y 79% en libres.

En contra, se lo ubica con poca chispa explosiva en el primer paso y con una explosión vertical limitada. Tampoco es particularmente fuerte. Pero el “pero” grande es que amenaza con el pull-up mejor que el resto del grupo y juega con un ritmo muy ordenado, con tempo que dificulta que los rivales lo dejen quieto.

6. Brooklyn Nets — Darius Acuff Jr. (Arkansas)

Acuff consiguió el reconocimiento de All-America del primer equipo al dominar la recta final. En sus últimos 13 juegos promedió 28 puntos por noche y 6.7 asistencias, llegando a la línea 7.5 veces por partido. Fue eficiente: 48% de campo y más de 40% en triples.

Se lo describe como un prospecto de freshman de guardia con gran nivel de “pulido”. Su pie y su balance son impecables, toma decisiones eficientes y juega desde dos apoyos, moviéndose sin balón para preparar sus jugadas con el bote. Sus pases son nítidos y con dirección, aunque su visión no siempre sería de elite.

El debate es doble: si podrá conseguir toques en pintura ante la longitud de la NBA y si podrá defender a “cualquiera”. En lo ofensivo, se considera que sí, por amenaza de tiro y ritmo alto; en lo defensivo, en cambio, es el punto más flojo entre los top del rango: se lo ve como el peor defensor dentro del grupo de los mejores diez prospectos, con problemas para atravesar bloqueos y con poca presencia en el juego sin balón.

Brooklyn ya sumó varios guards en la clase del draft pasado, en una primera ronda de cinco jugadores, pero ninguno estaría cerca del nivel de Acuff. Eso no debería frenar que lo tomen si es el mejor disponible en la tabla del equipo.

7. Sacramento Kings — Kingston Flemings (Houston)

Flemings es presentado como un base líder explosivo y poderoso, que pasa por encima de rivales con un primer paso rapidísimo. A pesar de jugar en un sistema donde había poco espacio, promedió 16.1 puntos y 5.2 asistencias, con 47.6% de campo y 38.7% en triples. Su ráfaga se nota apenas toca la cancha y, además, mejoró como tomador de decisiones y también en lo defensivo a lo largo del año.

El “pero” está en la consistencia del tiro y en la forma en que anota. En Big 12 bajaron sus porcentajes: en sus últimos 14 partidos tiró 41.3% de campo y solo fue a la línea tres veces por juego. Los scouts se preguntan si podrá llegar al aro con regularidad. Se menciona que la presión al aro de Houston fue de las peores del país, y que Flemings promedió 51.2% en el aro en situaciones de media cancha, de acuerdo con Synergy. La duda final: ¿es efecto de adaptación o es una falla de su juego? También se señala que necesita mejorar el trabajo de pies en sus recepciones y llegadas al aro.

De todos modos, se lo ve con entusiasmo por velocidad y toma de decisiones, especialmente en un nivel donde tendrá más ritmo y espacio que transformen su producción. En Sacramento, además, se lo plantea como un reemplazo ideal y rápido para De’Aaron Fox.

8. Atlanta Hawks (vía NOP) — Mikel Brown Jr. (Louisville)

Brown Jr. mostró destellos propios de top 5. En un partido contra NC State45 puntos con 10 triples. Luego sumó 29 con seis asistencias y tres rebotes ante Baylor, y volvió con 29 con cinco rebotes y cuatro asistencias frente a SMU. Cuando Brown entra en “modo”, no había un pasador de pick and roll tan dinámico en la NCAA: tiene alcance hasta 30 pies y su visión para crear para otros supera a cualquiera del grupo cuando juega desde pantallas.

Entonces, ¿por qué cae al 8? Se dice que algunas facetas del juego se parecen a problemas asociados a LaMelo Ball, aunque Brown no llega al mismo nivel de dinamismo en sus mejores momentos. Lo más visible es que es demasiado “salvaje” en sus decisiones: las pérdidas aparecen como tema. No terminó de moderar la toma de decisiones. Segundo, su defensa todavía está en construcción: es negativo en cambios contra jugadores más fuertes y le cuesta el instinto sin balón. Además, su lesión de espalda volvió en la segunda parte del año y lo dejó fuera del postemporada, con poco descanso entre el circuito de high school y su arranque universitario: pasó de eventos de estrellas al Mundial Sub-19 y luego a la pretemporada de Louisville. Se busca saber si el problema es solo por sobrecarga o si puede ser crónico.

Con Trae Young movido en el deadline y con preguntas fuertes en el puesto de base, Brown calza perfecto. Se lo imagina al lado de Dyson Daniels y Nickeil Alexander-Walker, y su tiro ayudaría a potenciar el manejo de Jalen Johnson como conductor.

9. Dallas Mavericks — Brayden Burries (Arizona)

Burries fue el máximo anotador de uno de los tres mejores equipos del país, aunque arrancó lento: en sus primeros cinco juegos promedió apenas 7.8 puntos. A partir de allí, en sus últimos 34 partidos promedió 17.3 puntos con 51% de campo, 41% en triples y 81% en libres, además de capturar 5.5 rebotes por juego y aportar 2.4 asistencias como pasador, con poca cantidad de tiros malos.

La duda es si puede separar de manera constante de su marcador: se lo describe más como un guardia de potencia, que usa la amenaza del tiro para desacomodar. Con el correr del año, mejoró fuerte en defensa y registró 1.5 robos. Para Dallas, Burries sería un complemento ideal para Cooper Flagg y Kyrie Irving en la búsqueda de dar un salto el año próximo.

10. Milwaukee Bucks — Nate Ament (Tennessee)

Ament tuvo una temporada como “montaña rusa”, y por eso su valor de draft se mueve con cierta rareza. En sus primeros 15 juegos tuvo números sólidos: 14.7 puntos, 6.5 rebotes y 2.6 asistencias. Pero su efectividad era otra historia: tiraba con 40% de campo y 27% en triples. Además, esos registros se inflaron con partidos grandes contra equipos más flojos, como 23 puntos ante Northern Kentucky, 19 ante Rice y North Florida y 20 ante Rutgers.

Después, en una racha de 12 juegos antes de torcerse el tobillo en el partido de Tennessee frente a Alabama, pocos jugadores se vieron mejores en conferencia de alto nivel. En ese tramo promedió 22 puntos, 6.8 rebotes y 2.5 asistencias, con 44% de campo, 38% de triples y 84% en libres, yendo a la línea 9 veces por partido. Cuando regresó para postemporada, no estaba al 100%: en esa etapa bajó a 13.3 puntos con 31.3% de campo, incluyendo 28.6% desde el interior, con “cero elevación”.

Aun así, el problema de anotar dentro del aro muestra dificultades del juego: sigue siendo flaco y no se sabe cómo rellenará su estructura. Sumó peso en la off-season previa a su año de freshman y eso le permitió aguantar mejor el rigor universitario, pero su explosividad atlética no es alta. Su finalización cerca del aro preocupa cuando no hay falta: se menciona que convirtió solo 42% de sus tiros en el aro con 6-10 según Synergy.

El tirador de 6 pies 10 tuvo un arranque complicado como freshman, pero en los últimos tramos mostró exactamente lo que prometían los rumores en torno al top 5 previo al torneo.

11. Golden State Warriors — Aday Mara (Michigan)

Mara fue, de lejos, quien más se benefició durante el Torneo NCAA. Tuvo un reconocimiento que lo puso en el radar nacional y, en particular, se lo elogia por la semifinal ante Arizona, donde anotó 26 puntos, capturó 9 rebotes, dio tres asistencias y agregó dos bloqueos. También se destaca su impacto defensivo frente a Connecticut: pudo defender en “isla” a Tarris Reed Jr. y, a la vez, cerró el interior para los atacantes.

Tras tres años en la universidad, Mara recuperó su confianza y se transformó en uno de los mejores defensores del país. En el rol de pívot, combina dos habilidades que los equipos de la NBA buscan: capacidad para frenar la pintura y lectura del juego desde altura como pasador. Se registró que rivales tiraron 54.5% al aro cuando Mara estaba en cancha, contra más del 60% cuando no lo estaba, según CBB Analytics. En 2 puntos desde la pintura, el porcentaje rival fue de 36% con él presente.

En ataque, Mara es muy capaz usando altura y “feel” para desarmar situaciones y elegir la lectura correcta de pase, ya sea un pase simple de mano a mano o una reacción más compleja para encontrar un corte al aro. Promedió 2.4 asistencias por partido y tiró 66.8% de campo. Sus manos pueden fallar con botes y pérdidas, y se marca preocupación por su velocidad de pies lateral.

12. Oklahoma City Thunder (vía LAC) — Yaxel Lendeborg (Michigan)

A pesar de haber atravesado una lesión de tobillo en el Final Four, Lendeborg llegó al título y transformó su juego. Sus números de producción bajaron respecto de lo que mostraba en UAB, pero aun así promedió 15.1 puntos, 6.8 rebotes y 3.2 asistencias, jugando con agresividad defensiva. Se lo destacó por su posibilidad de “cambiar” en defensa: podía hacerse cargo de manejadores en el punto de ataque y también defender contra ala-pívots cuando Mara o Morez Johnson Jr. salían.

Además, se marcó su contribución como defensor de ayuda, con buenas manos. En triples, metió 37.4% en la temporada, gracias a un tramo final caliente: convirtió 48.1% en sus últimos 16 partidos, incluyendo un 0 de 5 cuando claramente estaba tocado contra UConn en la final del torneo.

El perfil que se le ve a Lendeborg para OKC es el de un jugador largo y físico, de ida y vuelta, algo por lo que siempre se mueve la franquicia. También se sugiere que no sería raro ver a Oklahoma City intentar consolidar picks y subir en esta clase.

13. Miami Heat — Labaron Philon Jr. (Alabama)

Philon volvió a la universidad a último momento el mes de mayo pasado y aprovechó ese año extra. Entró al rol de base-escolta con más responsabilidad y promedió 22 puntos, 3.5 rebotes y cinco asistencias por juego, con 50% de campo, 39% en triples y 80% en libres. Aunque su defensa bajó respecto del año anterior—cuando fue muy bueno al lado de Mark Sears y compartía responsabilidades—igual se lo ubicó como uno de los mejores ofensivos del país.

¿Por qué no aparece más arriba? Primero, esta clase está cargada con bases de nivel elite como Brown, Acuff y Wagler. Segundo, hay preocupación por su contextura física y porque no habría sumado masa relevante tras volver. Tercero, el sistema de Alabama le resulta favorable: le da espacio y tiempo para operar tanto en transición como en media cancha.

14. Charlotte Hornets — Hannes Steinbach (Washington)

Steinbach es el pívot “siguiente” en la tabla con el que más fuerza se sienten los scouts. Se lo marca como el mejor reboteador del draft, con manos grandes que aprovecha tanto en bloqueos como en el vidrio. Promedió 11.8 rebotes por partido, con 4.2 de esos rebotes siendo ofensivos por juego, algo que encaja con el foco de Charlotte en el “battle” de posesiones bajo la construcción de Charles Lee.

Se mueve con fluidez y además tiene hombros anchos y robustos para pantallas, con buen timing como rodador. En ataque, promedió 18.5 puntos en Washington, pese a que el equipo venía con un juego de base muy flojo y poca separación en el espacio: tiraron apenas 31.5% en triples. Aun así, Steinbach cerró con 62% en 2 puntos y 58% de efectividad general. También mostró potencial de tirador: acertó 34% en sus intentos de 3 “convertidos” (dos veces 3) por partido.

Defensivamente, no se mueve bien en amplitud lateral cuando el juego se abre. Tampoco se lo vio como un protector de aro particularmente dominante. Su rango de selección, en el análisis, se lo ubica entre el 10 y el 20.

15. Chicago Bulls (vía POR) — Cameron Carr (Baylor)

Carr arrancó la temporada con un nivel explosivo y luego se asentó como uno de los mejores anotadores en alta exigencia universitaria. Terminó con 18.9 puntos por partido, con 49.4% de campo, 37.4% en triples y 80.1% desde la línea. Es un gran tirador con instinto de entrada en línea recta: usa zancadas largas y longitud para cubrir terreno rápido antes de llegar al aro.

Es difícil hallar jugadores de 6-6 con brazos tan largos y que además tiren con ese nivel. Su falta de físico y su cintura alta se notan en defensa: todavía no influye tanto a menos que pueda rotar hacia contestación débil desde el otro lado. Carr necesita seguir sumando peso y fuerza, además de mejorar el “bend” para encontrar ventaja posicional.

El head de básquet de los Bulls, Bryson Graham, tuvo un rol clave al seleccionar a Trey Murphy III en New Orleans, y por lo mismo se ven comparaciones posibles por longitud y atletismo entre Carr y ese tipo de perfil.

16. Memphis Grizzlies (vía PHX) — Koa Peat (Arizona)

Peat divide opiniones entre scouts. En el lado positivo, ganó en todos los lados y es uno de los más condecorados dentro de su generación: ganó títulos estatales y cuatro medallas de oro con Team USA en categorías juveniles, y luego llevó a Arizona a un Final Four. Promedió 14.1 puntos con 53% de campo y se lo describe como un reboteador duro y físico. Además, pasa bien y toma decisiones que mantienen el flujo del ataque, ya sea en rol de cortos bloqueos con bote o desde el ala.

Si hace falta que anote, puede hacerlo, como se vio en el torneo NCAA: promedió 17.2 puntos y 7.6 rebotes con 48.5% de campo y aumentando su carga ofensiva. También puede adaptarse a un rol defensivo como un jugador que cubre diferentes emparejamientos con físico y con lecturas rápidas.

La otra cara: no es un tirador fiable. Solo intentó 20 triples en toda la temporada y convirtió siete, y desde la línea hizo 62.3%, casi alineado con promedios de niveles anteriores. Defensivamente, no es especialmente rápido y hay posesiones en las que lo pasan por el costado lateral frente a jugadores más veloces; aunque se resalta que al final del año mejoró y se lo vio como buen defensor.

Para Memphis, usar otro pick en un grande que “calza” más en 3 y 4 puede parecer raro, pero se recuerda que Peat jugó con Boozer en Team USA a niveles inferiores y que además cumple cajas competitivas. Con dudas alrededor de Brandon Clarke, los Grizzlies podrían necesitar más profundidad. Aun así, se anticipa que mirarán también guards tipo Ebuka Okorie, Bennett Stirtz y Christian Anderson Jr..

17. Oklahoma City Thunder (vía PHI) — Morez Johnson Jr. (Michigan)

Johnson fue uno de los favoritos en la evaluación universitaria. Se lo describe como de los más eficientes del país con 13.1 puntos por partido y 62.3% de campo. Iba a la línea unas cuatro veces por juego y convirtió el 78% de esos libres. Es un reboteador duro, físico en el interior, que entra con sus brazos largos. En defensa, se destaca como el mejor defensor integral dentro de una de las tres mejores defensas del país, junto con Lendeborg y Mara.

También se lo ve excelente como defensor de poste: vuela con su ayuda y muestra capacidad de cambio en el perímetro. El problema es que, pese a su fuerza, estaría corto de tamaño para su rol, y su versatilidad ofensiva no sería tan amplia: básicamente es un finalizador en el interior, un perfil que se compara con Isaiah Stewart. Y se menciona que Stewart terminó siendo un jugador muy valioso en Detroit.

Se conecta con el hecho de que OKC ya fue vinculado a Stewart y, aun habiendo elegido a Thomas Sorber el año pasado, está tan cargado en múltiples posiciones que puede permitirse otro grande. En general, se señala que equipos miran a Oklahoma City como candidato a consolidar picks para subir o, incluso, a intercambiar picks para salir del draft.

18. Charlotte Hornets (vía PHX) — Christian Anderson Jr. (Texas Tech)

Anderson se presenta como el mejor tirador de la clase. En sus ocho intentos de triple por juego, convirtió 41.5%, y se lo describe como un “absurd shot maker” para la posición de base: puede meterlos yéndose a la derecha o a la izquierda, los produce después de movimiento, o desde el pull-up creando espacio. Además, se lo marca como un pasador excelente saliendo de bloqueos por detrás, con 7.4 asistencias por partido.

Las dos preguntas grandes son simples. Primero: si puede generar toques consistentes en pintura y llegar al aro. En Big 12 fue irregular y se menciona que promedió apenas cinco intentos por juego dentro de la línea de 2 puntos por falta de tamaño y fuerza. Ese problema físico también aparece en defensa: es trabajador y pelea por posición, pero aún no está fuerte para aguantar el contacto en el punto de ataque con su mitad inferior. Incluso con la llegada de Coby White a mitad de temporada, Charlotte necesitaría mejor cobertura en el rol de base suplente detrás de LaMelo Ball.

Su tamaño y atletismo no deberían “wow” al scout, pero su capacidad de tomar la decisión correcta repetidamente sí lo distingue.

19. Toronto Raptors — Jayden Quaintance (Kentucky)

Quaintance jugó solo cuatro partidos este año, intentando volver de manera anticipada tras una rotura de ligamento cruzado anterior sufrida a fines de la temporada pasada. En su primer partido de regreso, se lo vio como un posible ancla defensiva para Kentucky, que necesitaba refuerzos en el interior, y además jugó muy bien en la victoria sobre St. John’s. Su movilidad y sus instintos defensivos se notan, y se señala que cuando tenía 17 años en Arizona State logró el Big 12 All-Defensive con 1.1 robos y 2.6 bloqueos por juego.

Proyectar a Quaintance antes de que haya respuestas médicas en el combine y de saber si estará al 100% para comenzar la temporada NBA es una tarea riesgosa. Se dice que, si hubiera estado sano este año, probablemente sería el 10 del draft, por el parecido con Robert Williams III, que fue All-Defensive en Boston. Pero el rango de su proyección es amplio, y encajaría bien en un equipo que apueste por defensores móviles con longitud y alto IQ defensivo, como los Raptors.

20. San Antonio Spurs (vía ATL) — Karim Lopez (New Zealand Breakers)

Los números de Lopez parecen alinearse con picks anteriores que salieron del programa NBL Next Stars en Australia. Promedia 12 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, 1 robo y 1 bloqueo por partido. Tiene manos excelentes, es hábil con el balón y suele funcionar como un “forward híbrido” que genera desajustes para los Breakers. Se lo describe como un “boliche” físico capaz de jugar pantallas y rol corto, atacar en línea desde el perímetro y finalizar con solvencia.

El tiro de 3 ha sido irregular en sus dos años en Nueva Zelanda (promedia 32%), pero se percibe buena mano y se espera que mejore con el tiempo. El gran interrogante es defensa: no sería muy rápido lateralmente, no tendría mucho “shake” con el balón y sus caderas no reaccionan con suficiente velocidad para defender, pudiendo ser superado por guards más veloces. Si mejora esos dos puntos con la edad, se lo ve como un gran jugador de rotación.

21. Detroit Pistons (vía MIN) — Dailyn Swain (Texas)

Los Pistons suben desde el pick 28 al 21 en el acuerdo ligado a Jaden Ivey, y se plantea que era la mejor selección posible dentro de un swap con protección top 20 para un jugador que los Bulls habían cortado. La diferencia de valor entre el 28 y el 21 se compara con un salto cercano al de un pick de final de primera ronda, especialmente en una clase como esta y en la era del NIL.

Swain gana terreno al seguir a su entrenador anterior, Sean Miller, desde Xavier a Texas. Se movió a un rol más protagonista como wing que ataca y rindió: promedió 17.3 puntos, 7.5 rebotes y 3.6 asistencias, con 54.2% de campo y llegando a más de cinco faltas personales por juego. Su estilo recuerda al de Naji Marshall (también ex Xavier): jugador agresivo hacia el aro que no debería tener problemas presionando el rim incluso en la NBA, aunque necesita mejorar su tiro para maximizar esa habilidad. Además, se lo ve con más explosividad que otros, y con mecánicas que le permiten meterse en zonas más cerradas.

Su tiro es alargado con liberación lenta, lo que permite que cierren con facilidad y lo obliguen a tiros contestados. Aunque tiene buen toque y convirtió el 80% de sus libres en su carrera, no sería constante en lanzamientos. Defensivamente, es un “ball hawk” con 1.5 robos por carrera, pero se lo describe como un “riverboat gambler” que se arriesga y falla rotaciones de ayuda con frecuencia: muchas veces es negativo en el aspecto defensivo.

22. Philadelphia 76ers (vía HOU) — Amari Allen (Alabama)

Allen es un wing tipo “Swiss Army knife” que entusiasma a scouts, aunque quizá tenga más sentido para él volver a la universidad. En números dejó 11.4 puntos, 6.9 rebotes, 3.1 asistencias, 1 robo y casi 1 bloqueo por partido, con 44% de campo, 34% en triples y 74% desde la línea. Como un Josh Hart más joven, hace de todo sin dominar una categoría en particular fuera del rebote.

De todos modos, en la NBA se buscan wings que puedan botear, pasar y tirar, con al menos un tamaño aceptable para defender.

23. Atlanta Hawks (vía CLE) — Chris Cenac Jr. (Houston)

Cenac es un prospecto polarizante. Hay quienes lo ven como pick de lotería y otros que preferirían que repita un año en Houston. Se lo menciona como uno de los reclutas más cotizados de la clase 2025, con atletismo versátil para el perímetro y un juego ofensivo en desarrollo desde fuera. En Houston, disputó muchos minutos como ala-pívot, ubicándose a menudo en esquinas o cortando por la línea de fondo para abrir espacio.

En rebotes, se volvió muy sólido: promedió 8 por partido en 25 minutos. Pero en el apartado de aro, intentó menos de 1.5 tiros desde el aro en media cancha, una cantidad baja. Su ofensiva fue demasiado “perimetral” y se lo marca por acomodarse en exceso. En tiros, ejecutó 141 lanzamientos de salto contra 47 intentos en el aro. Se puede atribuir parte al esquema de Houston, pero también se lo critica por falta de fuerza y salto vertical para meterse en las zonas.

Defensivamente, también fue irregular: tuvo momentos positivos con movilidad y rotaciones para llegar desde el lado débil, pero hubo otras donde reaccionó tarde y no encontró el ajuste correcto.

24. New York Knicks — Tarris Reed Jr. (Connecticut)

Fuera de Mara, nadie se ayudó más en el NCAA Tournament que Reed. Su capacidad de dominar el vidrio y anotar dentro fue clave para llevar a UConn hasta el partido por el título nacional. En el torneo, promedió cerca de 20 puntos y 13 rebotes.

Reed se describe como un reboteador duro en el interior y un jugador físico (pesa 260 libras). Su versatilidad también aparece en coberturas de pantallas: se mueve con los pies mejor de lo que se esperaría para su tamaño. Con un alcance estimado de alrededor de 7-4, se espera que gane el duelo de mediciones y que pueda rendir bien en el combine, sacando ventaja con oportunidades de segundas jugadas y anotación.

Además, con Mitchell Robinson terminando contrato como agente libre al final de la temporada, tiene sentido que los Knicks busquen competencia sólida para el rol de centro suplente detrás de Karl-Anthony Towns, aportando dureza en la zona. También calzaría con la necesidad del equipo de atacar fuerte el rebote ofensivo.

25. Los Angeles Lakers — Henri Veesaar (North Carolina)

Veesaar proyecta como alguien que prefiere permanecer en el draft del 2026, y encajaría muy bien para que los Lakers sumen un centro que abra cancha con el tiro. Es cierto que Luka Dončić suele preferir un “rim runner” como gran compañero, pero los Lakers necesitan talento en la posición de centro. A 7 pies, se mueve bien para su tamaño y tiene un set alto de habilidades: pasa (promedió 2.1 asistencias por juego) y también tira a distancia, convirtiendo 42.6% de sus triples.

26. Denver Nuggets — Bennett Stirtz (Iowa)

Tras un arranque lento, Stirtz dominó y llevó a Iowa al Elite Eight. En sus últimos 25 partidos promedió 21.5 puntos, 4.1 asistencias y convirtió 47.2% desde el campo, con 33.5% en sus ocho intentos de 3 por juego y 87.2% de efectividad desde la línea. Su ritmo, más su skill, lo transformaron en un anotador con IQ de élite en un equipo que no era tan talentoso según el estándar de Big Ten. Además, Iowa jugó a un ritmo de los más lentos en la NCAA bajo Ben McCollum, lo que hace más llamativos esos números.

El interrogante es si podrá llegar al aro con consistencia en la NBA y si podrá defender al nivel requerido. Aun así, los equipos siempre priorizan tiradores elite que también sepan botear y pasar, con buen “feel” de juego. En particular, se menciona que Minnesota podría necesitar un base que ordene el ataque al lado de Anthony Edwards.

27. Boston Celtics — Isaiah Evans (Duke)

Evans cerró la temporada con fuerza, ayudando a Duke a llegar al Elite Eight. Promedió 15 puntos por juego con 43% de campo y 35% en triples, pero en los últimos 15 juegos subió: 16.5 puntos con 46.7% de campo y 39.7% en triples, sobre más de ocho intentos por partido. Se lo presenta como un tirador dinámico saliendo del movimiento, que funcionó muy bien con Boozer en bloqueos y como “screener”, y además se sumó a cortes y pantallas sin balón por su cuenta.

Este año expandió su faceta como conductor: pasó de que el 81% de sus tiros fueran de triple como freshman a que el 65% de sus intentos siguieran siendo de 3, pero con cuatro intentos por juego adentro de la línea. En defensa también se lo vio con más fortaleza física, aunque todavía con margen.

28. Minnesota Timberwolves (vía DET) — Ebuka Okorie (Stanford)

Minnesota intentó hacer funcionar un canje de draft con Rob Dillingham en un movimiento que finalmente no terminó de salir, así que se propone un nuevo intento para el rol de base con un atleta creador al lado de Anthony Edwards. Se plantea que hay fe en Okorie como manejador: está siempre en modo ataque y, como freshman, promedió 23.2 puntos, con 46.5% de campo, 35.4% en triples y 83.2% en libres.

Es rápido y puede “entrar y salir” de ventanas cerradas dentro de la pintura. Gracias a esa capacidad, presiona muchísimo el aro; se filtra por las rendijas y por eso construye oportunidades.

¿Por qué no va más arriba? Se marca un dato de eficiencia: solo convirtió 52% de sus tiros al aro en media cancha, según Synergy, lo que sugiere que cuando llega, no siempre es tan efectivo. Además, promedió 7.3 intentos de libres por juego para sostener eficiencia, y aunque su triple fue sólido, los equipos querrán verlo como tirador más constante. De todos modos, se apuesta a que Okorie va a tener un pre-draft process fuerte, especialmente porque se lo ve muy bien para workouts de 3 contra 3, que muchos equipos ejecutan.

29. Cleveland Cavaliers (vía SAS) — Meleek Thomas (Arkansas)

Thomas es una pieza ofensiva dinámica y fue buen acompañante de Acuff en Arkansas. Como freshman, promedió 15.6 puntos y 2.5 asistencias, tirando con más de 41% en triples. Ese porcentaje refleja su habilidad para convertir tanto con movimiento como en pull-ups creando espacio. Se lo ve con el aspecto de un “sixth man” tipo “microwave scorer”.

Los problemas que aparecen están más ligados a toma de decisiones y a su defensa. Se lo vio con inclinación a tirar lanzamientos “salvajes”, con frecuencia desde el midrange y cerca del aro, en vez de pasar. En defensa, también tuvo problemas de anticipación y timing: no siempre estaba en la posición correcta, aunque mostró algo de capacidad con el balón. Necesita hacerse más fuerte y aprender a defender, pero se remarca que hay un upside real si logra exprimir su potencial.

30. Dallas Mavericks (vía OKC) — Tounde Yessoufou (Baylor)

En cuanto a anotación, Yessoufou fue de los freshmen más productivos del país. Promedió 17.8 puntos y capturó 5.9 rebotes por noche. Es físico, con motor incansable y alto nivel de energía: además, promedió dos robos por juego como defensor físico en el punto de ataque, cortando líneas de pase con eficacia.

Pero hay dudas sobre su traducción al juego NBA. Se le atribuye estilo basado en potencia, con puntos recientes que llegaron por desajustes ante jugadores más chicos: se lo vio posteando o atacando desde el midpost. Ese estilo no encajaría tan bien en la liga. También, pese a su alto “steal rate”, su rapidez defensiva general y su conciencia serían limitadas: lo pasan seguido en el drible por jugadores más veloces. Aun así, a scouts les entusiasma su producción constante en cada nivel.

Segunda ronda

El resto de la lista se completa con los siguientes nombres y picks, tal como figura en el orden planteado:

31. New York Knicks (vía WAS): Alex Karaban — 6-7 wing — 23 años — Connecticut

32. Memphis Grizzlies (vía IND): Allen Graves — 6-8 forward — 19 años — Santa Clara

33. Brooklyn Nets: Joshua Jefferson — 6-9 wing — 22 años — Iowa State

34. Sacramento Kings: Sergio De Larrea — 6-5 wing — 20 años — Valencia

35. San Antonio Spurs (vía UTA): Zuby Ejiofor — 6-9 big — 22 años — St. John’s

36. LA Clippers (vía MEM): Ryan Conwell — 6-4 guard — 22 años — Louisville

37. Oklahoma City Thunder (vía DAL): Maliq Brown — 6-8 big — 22 años — Duke

38. Chicago Bulls (vía NOP): Ugonna Onyenso — 6-11 big — 22 años — Virginia

39. Houston Rockets (vía CHI): Braden Smith — 6-0 guard — 22 años — Purdue

40. Boston Celtics (vía MIL): Richie Saunders — 6-5 wing — 24 años — BYU

41. Miami Heat (vía GSW): Bruce Thornton — 6-2 guard — 22 años — Ohio State

42. San Antonio Spurs (vía POR): Emanuel Sharp — 6-3 guard — 22 años — Houston

43. Brooklyn Nets (vía LAC): Baba Miller — 6-11 wing — 22 años — Cincinnati

44. San Antonio Spurs (vía MIA): Tyler Nickel — 6-7 wing — 22 años — Vanderbilt

45. Sacramento Kings (vía CHA): Trey Kaufman-Renn — 6-9 forward — 23 años — Purdue

46. Orlando Magic: Jaden Bradley — 6-3 guard — 22 años — Arizona

47. Phoenix Suns (vía PHI): Trevon Brazile — 6-9 big — 23 años — Arkansas

48. Dallas Mavericks (vía PHX): Ja’Kobi Gillespie — 6-1 guard — 22 años — Tennessee

49. Denver Nuggets (vía ATL): Peter Suder — 6-3 guard — 22 años — Miami (OH)

50. Toronto Raptors: Tyler Bilodeau — 6-8 forward — 22 años — UCLA

51. Washington Wizards (vía MIN): Tamin Lipsey — 6-1 guard — 22 años — Iowa State

52. LA Clippers (vía CLE): Milos Uzan — 6-4 guard — 23 años — Houston

53. Houston Rockets: Tobi Lawal — 6-8 big — 23 años — Virginia Tech

54. Golden State Warriors (vía LAL): Nick Martinelli — 6-6 wing — 22 años — Northwestern

55. New York Knicks: Izaiyah Nelson — 6-10 big — 22 años — South Florida

56. Chicago Bulls (vía DEN): Otega Oweh — 6-5 guard — 23 años — Kentucky

57. Atlanta Hawks (vía BOS): Jaden Henley — 6-6 wing — 22 años — Grand Canyon

58. New Orleans Pelicans (vía DET): Felix Okpara — 6-10 big — 22 años — Tennessee

59. Minnesota Timberwolves (vía SAS): Dillon Mitchell — 6-7 wing — 22 años — St. John’s

60. Washington Wizards (vía OKC): Nick Boyd — 6-3 guard — 25 años — Wisconsin

Con este orden ya confirmado, el foco se traslada a los entrenamientos, el combine y las decisiones finales de quienes todavía pueden retirar su postulación antes de la fecha de “early entry withdrawal”. El Draft 2026, con Dybantsa al frente y un abanico de perfiles que van de wings dominantes a bases de alto impacto, promete reacomodar planteles de punta a punta.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.