Knicks vs. Cavaliers: claves para el Juego 3 tras el 0-2 de Cleveland

ByMartín Gutiérrez

May 23, 2026

CLEVELAND— Los Cleveland Cavaliers ya vivieron una situación parecida: cayeron 2-0 y ahora vuelven a casa con el objetivo de enderezar el rumbo en los Juegos 3 y 4. Del otro lado, los Knicks llegan con un envión enorme, producto de un tramo inicial de las Finales de Conferencia en el que ganaron nueve partidos seguidos.

La diferencia está en el contexto. En aquella instancia anterior, Cleveland enfrentaba a un rival con menos experiencia y menos aceleración que Nueva York. Además, en sus 12 partidos de playoffs, los Knicks superaron a sus oponentes por 18.4 puntos por encuentro como promedio, una cifra que sería la mejor diferencia en la historia de la postemporada de la NBA.

Para Cleveland, la pregunta es si la serie ya se terminó cuando en el Juego 1 desperdició una ventaja de 22 puntos en el cuarto período. También deberá apostar a que el tiro de ambos equipos en esta serie vuelva a niveles más “normales” (o incluso mejore) antes de que sea demasiado tarde.

De un vistazo: tres claves para el Juego 3

  • Los Cavs necesitan mejorar su efectividad de tiro, sobre todo desde el perímetro.
  • Evan Mobley debe jugar con más peso en la pintura para no depender tanto del tiro exterior.
  • Cleveland tiene que ajustar el plan defensivo sobre Jalen Brunson.

1) Los Cavs deben volver a encestar

De acuerdo con datos de seguimiento, Cleveland está generando tiros de mejor calidad en las Finales de Conferencia que en rondas anteriores. Sin embargo, aunque contra Toronto y Detroit los Cavs dispararon un poco mejor de lo esperado, frente a los Knicks la historia fue distinta: el rendimiento desde el tiro se cayó respecto de lo previsto.

Comparación de Cleveland por ronda: en la primera ronda, el porcentaje esperado de efectividad (xeFG%) fue 53.8% y el real (eFG%) 54.7%, con una diferencia de +0.9%. En las semifinales de conferencia, el xeFG% marcó 52.7% y el eFG% 53.7% (+1.0%). En las Finales de Conferencia, el xeFG% subió a 53.9%, pero el eFG% cayó a 46.8%, dejando un diferencial de -7.1%.

El problema principal aparece desde más allá de la línea de tres. Tomando el nivel de los intentos, James Harden, Sam Merrill, Dennis Schröder, Max Strus y Jaylon Tyson deberían sumar 18-48 combinados desde el triple (38%). En la práctica, están 11-48 (23%), con varios lanzamientos que pudieron entrar y no entraron.

Muchos de esos tiros “de alto nivel” llegaron desde el lado débil, el espacio que suele quedar sin marca cuando el plan defensivo de Nueva York se enfoca en proteger el aro. Aun así, también hay oportunidades buenas para Merrill que nacen de un sistema tipo “Spain” pick-and-roll: el tirador coloca un bloqueo por detrás del defensor del primer esgrimidor y luego se abre hacia el punto alto.

Si esto fuera una serie al mejor de 15, Cleveland podría esperar a que el porcentaje se acomode con el tiempo. Pero es un formato al mejor de 7, y si en el Juego 3 no empiezan a conectar tiros más abiertos, van a quedar en desventaja con la que ningún equipo en la historia de la NBA ha logrado recuperarse.

2) Mobley tiene que jugar más “grande”

Evan Mobley tuvo un primer tiempo prometedor en el Juego 2. Anotó dos triples en los primeros cuatro ataques de Cleveland, pero no se quedó solo en eso: también se metió en juego con un salto de media distancia con tiempo suficiente en el reloj, obligó a Mikal Bridges a terminar en bandeja, y además lo sacó en el uno contra uno para convertir con un salto de ventaja que terminó en un clavado.

Luego, en la segunda mitad, el panorama se cortó: después de sumar 14 puntos en el primer tiempo del jueves, Mobley no intentó ni un solo tiro. Además, falló ambos libres en la segunda mitad.

Para Cleveland, hace falta que Mobley aporte más que eso, y sería ideal que parte de su volumen de lanzamiento nazca dentro. En esta serie, tomó apenas 10 de sus 24 tiros en la pintura (42%), cuando en las dos primeras rondas había capturado el 65% de sus lanzamientos en el área y en la temporada regular llegó al 70%.

Los Knicks vienen frenando el juego interno de Cleveland colapsando en la zona cuando los Cavs conducen hacia la canasta o cuando rotan tras un bloqueo. Aun así, los Cavs podrían ser un poco más pacientes y que sus pívots roten hacia posiciones de poste contra la ayuda más pequeña que usa Nueva York. Un ejemplo se vio en el Juego 1: Mobley pudo anotar desde el poste ante Jordan Clarkson.

Sí, Mobley seguirá teniendo tiros liberados de tres, pero el punto es que debe “imponerse” con presencia. En los ocho triunfos de playoffs de Cleveland, promedió 14.3 puntos entre la pintura y la línea de libres; en cambio, en sus ocho derrotas, esa marca bajó a 9.9.

3) Defensa y ajustes contra Brunson

Luego de que Jalen Brunson destrozara a Cleveland en el cuarto período y en la prórroga del Juego 1, en el Juego 2 el equipo cambió la agresividad para sacarle el balón de las manos. El plan no terminó funcionando.

El jueves, los Knicks anotaron con mucha más eficiencia que el martes: hicieron 109 puntos en 89 posesiones, contra 115 puntos en 109 posesiones. El balón se movió más, Brunson repartió 14 asistencias en un récord personal de playoffs, y el resto de los cuatro titulares sumó 77 puntos con un porcentaje de efectividad de campo de 68.9%.

En este punto, hay un contraste claro. Aunque Cleveland disparó mucho peor de lo esperado en la serie, los Knicks lo hicieron mucho mejor de lo esperado a lo largo de toda la postemporada. Entre 68 jugadores habilitados al jueves, Bridges, OG Anunoby, Karl-Anthony Towns y Brunson figuran en el top 9 en cuánto superaron su porcentaje esperado de efectividad en playoffs. Ningún otro equipo tiene más de dos jugadores dentro del top 23.

Con la mejora de eficiencia de Nueva York en el Juego 2, Cleveland podría volver a jugarle a Brunson más 1 contra 1. También puede ser que el resto baje un escalón y que los Knicks vuelvan a enfrentar las dobles “suaves” que permiten a Brunson ver el campo y armar pases sencillos.

La alternativa es que Cleveland sea más agresivo con esas ayudas duplicadas, complicando la salida del balón desde el doblete. Ese camino, eso sí, puede derivar en más faltas y/o en recuperaciones más largas para llegar tarde a la rotación.

No hay respuestas fáciles, pero los Cavaliers necesitan encontrar una.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.