Warriors y Steph Curry cierran el Play-In con una remontada épica

ByMartín Gutiérrez

Apr 17, 2026

Otro Play-In que se estira hasta el último segundo y vuelve a dejar una postal a la altura del espectáculo: los Warriors remontaron una desventaja grande, sellaron el cierre con una ráfaga histórica y, cuando todo parecía destinado a romperse, apareció Steph Curry con un triple decisivo en el momento exacto. El entrenador Steve Kerr lo resumió con una frase que ya suena a marca registrada: “Esto es por lo que volvió Steph”.

Los números

  • Marcador: Golden State 126 – Los Angeles Clippers 121.
  • Cierre decisivo: los Warriors remataron con una corrida de 16-5 en el tramo final.
  • Steph Curry: 35 puntos, con 27 anotados en la segunda mitad, y 7 triples.
  • Al Horford: 14 unidades y 3 triples (partido de impacto en el comeback).
  • Racha y contexto: Golden State venía de perder 7 de sus últimos 8 juegos y llegó al cuarto final con un 8-33 cuando iba perdiendo en ese tramo.

Remontada con sello de “instant clásico”

La noche arrancó complicada para los Warriors: habían caído en 7 de sus últimos 8 encuentros y además llegaban al cuarto decisivo con un registro 8-33 cuando estaban por detrás. Sin embargo, contra Clippers, con la temporada en juego y mirando un déficit de 13 tantos con 9:53 por jugar, Golden State encontró la forma de sobrevivir.

El protagonista del episodio fue Steph Curry. En el partido que definía el “todo o nada”, el base anotó 27 de sus 35 puntos en la segunda mitad. Su producción no fue aislada: se combinó con el empuje de Al Horford, que aportó 14 puntos y metió tres triples mientras el equipo apretaba desde el perímetro y recuperaba el control del ritmo.

La remontada tomó temperatura en el tercer cuarto: luego de irse al descanso con un golpe temprano (Curry había caído 10 puntos abajo al inicio del segundo tiempo), el número 30 encendió el aro con 16 tantos en el tercer cuarto. En ese período, convirtió tres triples en un lapso de tres minutos para dejar la distancia en seis entrando al último cuarto.

La secuencia que cambió el partido

Clippers no se dejó y respondió después de que Golden State construyera varias ventajas de dos dígitos. Bennedict Mathurin terminó con 23 puntos y Darius Garland aportó 21 unidades con 8 asistencias, fuerzas que llevaron el juego otra vez a 13 con 9:53 por jugar. Pero en la jugada siguiente, Curry volvió a cancha y castigó de inmediato con un triple para empezar a recortar: el déficit quedó en siete.

Ahí apareció Horford con una “erupción” que aceleró la remontada. Primero, metió un triple para llevar la distancia a cinco. Cincuenta segundos después volvió a convertir desde la línea de tres, y luego llegó el tercero: tres triples en un rango de aproximadamente dos minutos, con el equipo metido de lleno en el modo playoffs.

Con Curry y Gui Santos (20 puntos) sumando dos conversiones más, Golden State llegó a estar a un punto con 2:12 por jugar. En ese tramo, Horford volvió a aparecer: fue su cuarto triple en apenas 3:35 y, de paso, le dio a los Warriors su primera ventaja del partido desde el 8:11 del segundo cuarto, arriba por dos con 2:12 en el reloj. La alegría duró poco: Los Angeles contestó rápido desde la línea y emparejó con menos de dos minutos por jugar.

Entonces la pelota volvió a Steph. Con los cinco defensores encima, Curry le dejó la acción a Draymond Green en la parte alta y enseguida recibió de vuelta con un handoff para encarar. Brook Lopez lo frenó con un muro defensivo y Curry decidió cambiar el ángulo: se acomodó y tiró de vuelta atrás, para que el estadio explotara con el “Gooooood!”. El triple cayó y dejó a Golden State arriba por tres con 50 segundos por jugar.

La defensa cerró el círculo: dos robos consecutivos tras esa canasta terminaron de sentenciar el Play-In. Golden State volvió a ganar un partido de supervivencia en este tipo de noches.

La “veteranía” de los campeones y el peso del escenario

La narrativa de Steph en Play-In se volvió argumento. Justo un año antes, el 15 de abril de 2025, Curry había anotado 15 de sus 37 en el cuarto final para vencer a Memphis en un juego de Play-In y mandar a Golden State a playoffs.

Ese historial es parte de lo que define su valor en momentos apretados: está 10° en puntos de playoffs de la historia y primero en triples en playoffs. Y, más importante todavía, la fuente lo ubica como dueño de la escena de SoFi Play-In: disputó cinco partidos de Play-In en su carrera y marcó 35 o más puntos en cuatro de ellos. Además, solo Ja Morant tiene más de una actuación en Play-In con 35+ (dos).

También se remarca que Curry tiene el promedio anotador más alto en la historia de los torneos de Play-In (con mínimo de 3 partidos), con 34 puntos por partido. En esta ocasión, incluso con restricciones por minutos, siguió volviendo poco a poco tras una lesión de rodilla, pasando por el vestuario en varias ocasiones antes de hacerse cargo del cierre.

El “takeover” fue contundente: siete triples con un 12 de 23 en tiros de campo, incluyendo un 10 de 14 en la segunda mitad, y con un remate más en modo decisivo. Kerr, después del partido, volvió a ponerle nombre a lo que pasa cuando Curry se enciende: “Solo hace falta una. Esa es su magia. Puede imponerse y entrar en el juego. Tiene tanta creencia, tanto deseo competitivo… es increíble de ver”.

Esa energía competitiva alimenta a un plantel cargado de veteranía y con ADN de campeón, y se vio claramente el miércoles. El arranque del impulso se lo llevó Horford: quien ganó el título de 2024 con Boston, atravesó lesiones en su primera temporada con Golden State y se perdió 37 partidos, pero guardó su mejor noche para el lugar más grande. En el cuarto final anotó 12, con cuatro triples tardíos, igualando su mejor cuarto de puntos de la campaña.

El cierre emocional y deportivo lo firmó Draymond Green. Después del triple que puso a Golden State arriba, robó el pase de entrada de Clippers para habilitar una conversión de Brandin Podziemski. Diez segundos después volvió a robar: el segundo robo fue sobre Kawhi Leonard, quien terminó con 21 puntos y 7 asistencias, pero apenas anotó 2 en el cuarto final.

Green terminó con 7 puntos, 6 rebotes, 9 asistencias y 4 robos, el máximo del partido. Con Curry y Green llegando juntos a los playoffs por 11° vez, Kerr también dejó otra lectura del “por qué”: “He estado mirando a estos dos durante 12 años. Hay una razón por la que ganamos cuatro campeonatos: la competitividad. El corazón. La voluntad… ha sido un año durísimo, pero para mostrar de qué están hechos… con todas las victorias que tuvimos acá… esta noche está entre las mejores”.

El capítulo siguiente también es de eliminación: el viernes, Golden State visita a Phoenix (10 ET) para definir el 8° lugar del Oeste en playoffs. El perdedor se despide.

Seisers al 7° puesto: Maxey empuja a Philly más allá de Orlando

La otra historia de la noche se centró en Philadelphia, que venía con un año atravesado por ausencias e impactos de lesiones, incluyendo una apendicectomía de emergencia para Joel Embiid, figura de la franquicia. Con ese contexto, el Play-In aparecía como un escenario de incertidumbre: una serie de condiciones que dejaba muchas preguntas sobre el camino de los 76ers rumbo a la temporada 2025-26.

Pero el miércoles, Tyrese Maxey respondió. Con Allen Iverson como referencia en la tribuna y con la hinchada de Philly, además de las camisetas clásicas negras de las Finales de 2001, Maxey condujo a los Sixers de vuelta a playoffs tras haberse quedado afuera la temporada anterior.

Philadelphia 109 – Orlando 97: Maxey anotó 11 de sus 31 puntos en el cuarto final. Allí, armó un tramo de 7 anotaciones consecutivas para sacar a Philly de un juego que todavía era de una posesión y convertirlo en una ventaja de doble dígito. Ese cierre le dio a los Sixers el 7° puesto, y los envió a una serie de primera ronda en Boston.

En el lado de Orlando, Desmond Bane encabezó la planilla con 34 puntos. Los Magic, mientras tanto, vuelven a casa: el viernes jugarán el partido final del SoFi Play-In ante las Hornets, buscando el 8° seed.

Maxey explicó la mentalidad: le había dicho al equipo al inicio de la temporada que “no importaba lo que hiciera falta” y que iban a llegar a playoffs.

La receta del cierre y lo que dejó el partido

En lo estadístico, Maxey lo hizo con eficiencia y volumen: 31 tantos con 25 intentos, lo que deja un 44% en tiros de campo. Además, fue el jugador con más minutos del partido, con 42. Viene de una campaña donde jugó la mayor cantidad de minutos de su carrera (38 por partido).

El punto de quiebre llegó después de un tramo de 24-14 de Orlando que puso el marcador 86-87, con menos de 8 minutos por jugar. Ahí, Tyrese aceleró: conectó un tiro en bandeja (floater), metió un triple y sumó otro floater para estirar la ventaja de nuevo hasta 8.

Orlando no logró volver a acercarse a menos de 4. En el último minuto, Maxey además selló el juego con un bloqueo a un intento rival. Antes del final, Andre Drummond (14 puntos y 10 rebotes) intentó dar el golpe final, pero no alcanzó: el triple de sentencia llegó del lado de Philly.

Nick Nurse habló del estallido decisivo: “Ha estado haciendo un poco de eso últimamente… entendiendo que necesitamos su grandeza en el momento correcto”.

También se destacó el lugar de la actuación de Maxey en el torneo: sus 31 puntos lo ubican como la 5° mejor marca anotadora de toda la edición de Play-In de este año. Además, se menciona que durante la temporada todas sus métricas ofensivas subieron, con su mejor promedio de carrera (28,3 puntos por partido), y que el camino incluyó más jugadores con minutos: VJ Edgecombe capturó 11 rebotes y Kelly Oubre Jr. sumó 5 triples convertidos; ambos aportaron 19 puntos cada uno.

Ahora, los Sixers con el 7° puesto enfrentan el domingo a los Celtics, 2° del Este. Se subraya que será el comienzo de la serie de playoffs número 23 entre ambos equipos, un récord: ninguna otra dupla de postemporada se ha cruzado más de 15 veces.

Orlando no se quedó sin chance: todavía puede ingresar al cuadro de playoffs si el viernes se impone en el duelo de Play-In final, ante un rival que viene de ganarse el lugar en el partido definitivo: las Hornets. La nota también señala que Orlando llega con seis victorias en los últimos ocho partidos.

Desmond Bane sostuvo que hay frustración, pero también oportunidad: “Hay frustración, pero también es una gran oportunidad por delante el viernes. Tener la chance de jugar en casa, frente a nuestros hinchas… y la posibilidad de asegurar un lugar en playoffs. Estoy emocionado por el desafío”.

En cuanto al “lado ofensivo” de Orlando, tras los 34 puntos de Bane el miércoles, se remarca que Paolo Banchero (18), Anthony Black (13) y Franz Wagner (12) sumaron en conjunto 43 unidades.

Viernes de “ganar o irse”: el Play-In final en Prime

Después de dos noches con cruces de 7 contra 8 y 9 contra 10, el viernes el torneo sube otro escalón: se juega el partido final de Play-In, con un solo premio y un destino definitivo.

Si ganan, acceden a la condición de 1° seed: se van a playoffs como rival del equipo que consiguió el primer lugar. Si pierden, la temporada 2025-26 termina ahí.

En el Este, el duelo es entre Hornets y Magic: No. 10 Charlotte Hornets en No. 8 Orlando Magic (7:30 ET, Prime). Se menciona que LaMelo Ball, Brandon Miller y Kon Knueppel lideran a Charlotte, mientras Orlando apuesta por Paolo Banchero, Desmond Bane y Franz Wagner, en un choque entre estilos opuestos.

El detalle táctico que se remarca: Charlotte lideró la temporada regular en triples convertidos (16,4), pero Orlando fue el equipo que menos triples permitió, con apenas 12,1 por partido. Además, aunque los Magic no lograron superar a Philly en la noche anterior, se destaca que en los cierres de partido esta campaña han sido fuertes: sumaron 21 victorias en momentos decisivos, empatados con Detroit como los mejores de la NBA en ese rubro.

Del lado de Hornets, se informa que llegan luego de un triunfo en prórroga frente a Miami en un duelo de eliminación directa el martes. Ese resultado los deja a una sola victoria de conseguir su primera aparición en playoffs en una década.

El premio final del Este: el ganador obtiene el 8° seed y se mete en la primera ronda contra el 1° del Este, Detroit. Se consigna el horario del Juego 1: el domingo a las 6:30 ET por NBC.

En el Oeste, el cruce es Warriors vs Suns: No. 10 Golden State contra No. 7 Phoenix (10 ET, Prime). Steph Curry, Draymond Green y compañía buscan completar la escalada frente a Devin Booker, Jalen Green y Dillon Brooks.

Se repasa el historial de temporada: Golden State ganó 3 de 4 juegos ante Phoenix, pero los Suns se quedaron con un 99-98 el 18 de diciembre, en un partido definido al final y en el que Curry estuvo limitado a un 2 de 9 en triples.

También aparece la lectura del rendimiento: Phoenix terminó con marca de 45-37, quedó ocho juegos por encima de Golden State y se menciona que, junto con Boston, fueron los únicos equipos que ubicaron top-5 en triples (14,8 por partido) y top-10 en defensa (112,9).

Sobre el “qué significa” llegar: los Warriors apuntan a conseguir una segunda victoria de visitante para convertirse en los únicos 10° seeds que avanzan en el SoFi Play-In Tournament, un logro que el año pasado logró Miami Heat.

Y se cierra con el camino: el ganador del Oeste será el 8° seed y abrirá la primera ronda ante el Thunder, campeón vigente y 1° seed. El Juego 1 está marcado para el domingo a las 3:30 ET por ABC.

La previa para los 1° seeds: trampas y realidades

La nota deja una mirada amplia sobre lo que aguarda a los mejores equipos en la conferencia. Se arranca con tres referencias de los últimos campeones: Thunder como 1° seed en 2025, Celtics como 1° seed en 2024 y Nuggets como 1° seed en 2023.

La idea central es que el primer lugar en playoffs es un privilegio: ventaja de localía a lo largo de las rondas y, desde el punto de vista del seed, rivales potencialmente más favorables en cada cruce. Pero el texto advierte que en postemporada, incluso con series al mejor de siete, a veces gana el equipo que llega con más ritmo y “temperatura” de juego, volviendo irrelevante parte del trabajo hecho durante la temporada regular.

En ese marco, se menciona que estas realidades impactan directamente a los Pistons y a Oklahoma City Thunder, que arrancan la próxima semana con la incertidumbre de que aún no tienen definido su rival, ya que sus series de primera ronda se cerrarán recién cuando termine el Play-In del viernes.

La conclusión del apartado es que los top seeds de la liga, cuando se acercan a su primer paso en playoffs, deben prepararse para sorpresas: el torneo de Play-In no solo define rivales, también cambia el tipo de amenaza que presenta cada cruce.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.