Trail Blazers: el equipo ilusiona con Avdija y un futuro de playoffs

ByMartín Gutiérrez

Apr 29, 2026

Los Portland Trail Blazers están, para el largo plazo, ubicados más o menos igual de bien que lo estuvieron desde que cayeron en las Finales de la Conferencia Oeste de 2019. El panorama en la cima del plantel ofrece señales claras: Deni Avdija, de 25 años, ya es un All-Star y además mostró capacidad para rendir en playoffs. También hay recorrido y margen por lo que dejaron sus últimos drafts, con Scoot Henderson y Donovan Clingan enseñando destellos de verdadero talento en el tramo final de la temporada.

A eso se suma un elemento clave para sostener el proyecto: de cara a los próximos años, Portland controla selecciones de primera ronda de Milwaukee entre 2028 y 2030. Y aunque parezca un premio por lo hecho, no implicó un costo descomunal de por medio, en parte porque el jugador que salió en el intercambio para conseguir ese control, Damian Lillard, está de vuelta en el equipo.

De un vistazo

  • Portland viene de una etapa de construcción que apunta al “próximo ciclo” tras perder la final de Conferencia Oeste de 2019.
  • Deni Avdija (25 años) es All-Star y con perfil de actuación en playoffs.
  • Scoot Henderson y Donovan Clingan mostraron talento real hacia el final de la temporada.
  • Los Blazers controlan picks de primera ronda de Milwaukee entre 2028 y 2030.
  • El NBA aprobó la compra de Tom Dundon el 6 de abril.
  • San Antonio eliminó a Portland en el Juego 5 de la primera ronda el martes.

En lo inmediato, el equipo no estuvo listo para pelearle de igual a igual a un “pesado” como los San Antonio Spurs, que los dejaron afuera el martes en el Juego 5 de la primera ronda de playoffs. Sin embargo, la estructura para competir está: Portland viene de tres temporadas con un trabajo intencional, paso a paso, para llegar a este punto.

Hoy no aparece como candidato al título, pero sí tiene juventud, activos y flexibilidad para acercarse en el futuro cercano. La exigencia pasa por administrar bien los próximos ciclos de movimientos de mercado y decisiones internas.

La zona de preocupación: quién toma las decisiones

Ahí aparece la inquietud, porque no está del todo claro quién será el responsable final de esos ciclos de transacciones y de cómo se van a priorizar las inversiones. El dato de fondo es que el control de la franquicia cambió y eso suele arrastrar cambios de mentalidad, especialmente en el plano presupuestario.

La NBA aprobó oficialmente la compra de Tom Dundon a los Trail Blazers el 6 de abril. Ya pasaron un poco más de tres semanas y, aun en ese lapso, empezaron a circular historias sobre supuesta frugalidad. Algunas anécdotas se ven inofensivas —como la falta de remeras gratis en partidos de playoffs en casa—, pero otras cuestiones podrían volverse problemáticas.

En particular, hay reportes de que Dundon buscaría pagarle al próximo entrenador en jefe entre 1 millón y 1,5 millones de dólares. El planteo choca con el funcionamiento habitual de la industria: incluso quienes llegan por primera vez suelen ubicarse, como mínimo, por encima de más del doble de ese rango. Y como si hiciera falta otro elemento para romper moldes, esa búsqueda de DT se desarrolló mientras Tiago Splitter seguía entrenando activamente al equipo.

Es cierto que Dundon podría intentar esquivar el juicio del “mundo NBA” si Splitter continúa como interino, pero no es la única señal. Se informó también que el dueño habría buscado candidatos para el puesto de director general. En ese contexto, Joe Cronin no es un director general interino: por lo que construyó con adquisiciones de jóvenes y elecciones de draft, probablemente sea la figura que más explica el horizonte prometedor de Portland.

En un escenario ideal, es lógico pensar que el equipo podría mejorar en cualquiera de los roles —entrenador o dirección— con el recambio que se viene. Pero en la práctica, con restricciones financieras autoimpuestas, no parece tan probable. Y esa duda abre otra: cuánto está realmente dispuesto a invertir el club en la infraestructura vinculada al básquet.

¿Qué tamaño tendrán los cuerpos técnicos asistentes que puedan contratar? ¿Con qué magnitud funcionarán los equipos de analítica y de scouting? La NBA pone un límite en los sueldos de jugadores, pero no existe otro tope directo que frene el gasto en rubros que buscan ventajas indirectas. En la liga, los equipos más inteligentes suelen destinar millones para perseguir cualquier ventaja posible, por pequeña que sea.

Comparación inevitable: el caso Lakers

Para dimensionarlo, vale pensar en los Lakers. Durante años, bajo la familia Buss, se los describía como “un negocio familiar”: gastaban fuerte en jugadores y entrenadores, pero se los veía más austeros en otras áreas. Luego, Mark Walter compró el equipo y cambió la percepción general: se instaló la idea de que eso los volvía mucho más peligrosos.

Los Dodgers de Walter se asocian con un gasto agresivo en casi todo lo que impacta el producto “en cancha”. Y, en la NBA, el proceso ya comenzó: el club inició la reorganización de su departamento de scouting. En el fondo, los Lakers contaban con ventajas institucionales que les permitían operar con menos inversión relativa. Los Blazers no compiten en Los Ángeles.

¿Qué significaría un recambio de liderazgo para la plantilla?

Más allá de las oficinas, el impacto llega a los jugadores. Portland tiene varias decisiones financieras importantes en los próximos veranos. Un ejemplo es Scoot Henderson: tiene elegibilidad para una extensión de novato este verano. Sus primeros dos años no fueron los esperados, y además se perdió gran parte de su tercera campaña. Aun así, en el tramo final de esta temporada mostró destellos de estrella, lo que vuelve más difícil medir su valor real.

Lo que pase con Henderson también repercute de forma directa en el caso de Avdija, porque su situación es todavía más compleja. El alero/pívot —según funciones y rol del equipo— tiene, en términos formales, chance de firmar una extensión el próximo verano. Pero en los hechos, Portland no podría hacerlo sin antes realizar otros movimientos.

El contrato actual de Avdija está muy por debajo del valor de mercado. Aunque el convenio colectivo le permite un incremento del 140%, esa suba no alcanza para resolver el desfasaje. Para renegociar y extenderlo en el próximo offseason, Portland necesitaría liberar espacio real de tope salarial.

Ahí aparece el efecto dominó: pagarle a Henderson podría complicar el plan, e incluso hacerlo imposible, dependiendo de qué más decida el club. En teoría, Cronin debería tener una hoja de ruta para ordenar esta situación. Si no, tendría que haber una relación suficientemente sólida con Avdija y su entorno, ya construida a partir del salto de Henderson y del hecho de que Avdija se consolidó como All-Star, para entrar a la agencia libre de 2028 con un mínimo de confianza.

La pregunta es si esa confianza se evaporaría con un cambio de liderazgo. No hay manera de confirmarlo. Pero la ventaja de Portland para atraer jugadores en agencia libre es limitada. Si no se renegocia y extiende a Henderson en 2027, en la práctica necesitaría “reclutarlo internamente” en 2028. Los jugadores miran primero su salario, claro, pero cuando el mercado está lleno de equipos listos para pagar, también pesa el estado de los clubes que podrían contratarte.

No sabemos si los Blazers pagarán lo necesario para mantener una organización de primer nivel. Lo que sí es visible es que otros equipos ya lo hacen.

Por qué no sirve especular demasiado con 2026

En este punto, tampoco tiene mucho sentido anticipar el offseason de Portland en 2026. No hace falta armar escenarios con supuestos cambios de estrellas o perseguir nombres de agentes libres, porque hoy no se conoce quién tomará esas decisiones más allá de lo que haga Dundon y de cuáles serán sus prioridades.

Portland podría intentar incorporar a una estrella este verano. También podrían sostener el rumbo. O, en el peor de los casos, podrían hacer un giro brusco, con una dirección difícil de prever para el resto de la liga.

Existe un camino hacia el éxito sostenido, pero es frágil. No son el equipo de San Antonio que acaba de derrotarlos. La ventaja de activos y la suerte en el draft no fueron tan abrumadoras como para que la pelea por el campeonato a futuro parezca garantizada. Portland armó una base sólida que deberá mantenerse y expandirse durante los próximos años, y hasta que no se sepa quién guiará el proceso, no hay forma de asegurar hacia dónde termina yendo todo.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.