SAN ANTONIO — La tentación existe: a nadie se le escapa que los Spurs querrían que Victor Wembanyama esté en cancha el mayor tiempo posible. Pero en la Final de Conferencia del Oeste, Oklahoma City domina la serie 2-1 y San Antonio no puede basar su plan de juego en que el 7 pies 4 de Francia juegue cada minuto del partido de manera sostenida. La serie continúa con el Game 4 el domingo en San Antonio, y los Thunder están a dos victorias de volver a las Finales de la NBA.
Cuando Wembanyama descansa, Oklahoma City marca la diferencia
La clave para San Antonio pasa por cómo jugar con efectividad cada vez que Wembanyama se sienta. La realidad, al menos hasta aquí, es que Oklahoma City se potencia cuando el pivote estrella no está en cancha.
Desde que Wembanyama anotó 41 puntos, capturó 24 rebotes y además aportó tres bloqueos en 49 minutos durante el Game 1 —victoria de los Spurs 122-115 con doble prórroga— los Thunder encadenaron dos triunfos consecutivos. En ese tramo, promediaron una diferencia de 12 puntos a su favor.
Con ese contexto, el cuerpo técnico entiende que aumentar minutos del francés suena atractivo, pero no es una solución viable de forma constante. El entrenador Mitch Johnson lo dejó entrever: “La idea está, pero por lo que hemos visto, él fresco o con algo de descanso igual es lo mejor. No queremos sacrificar el estilo de juego ni la identidad que venimos construyendo desde octubre”.
Impacto en el Game 3: ventaja individual, desbalance colectivo
En el Game 3, los Spurs cayeron 123-108 ante Oklahoma City el viernes. En esos 39 minutos que Wembanyama disputó, San Antonio fue +4. Sin embargo, el dato que preocupa es el resto: como equipo, terminaron con un -15, y los principales relevos estuvieron incluso más comprometidos, con números negativos en dobles dígitos.
El aporte ofensivo de Oklahoma City
- Shai Gilgeous-Alexander fue el máximo anotador de Oklahoma City con 26 puntos.
- El resto de los titulares sumó apenas 21 puntos en total.
- Aun así, ese resto no necesitó cargarse el partido: la producción llegó sobre todo desde el banco.
El golpe del banco: 76-23 y un récord de la postemporada
San Antonio no necesitó que su rival le diera tregua en el marcador, porque Oklahoma City ya había encontrado el camino desde la banca. Los reservas de Thunder superaron a los Spurs 76-23 en puntos.
- En triples, el conjunto de Oklahoma City combinó 14 aciertos de 29 intentos.
- Los 76 puntos del banco son la mayor cifra de la historia en Finales de Conferencia desde que la NBA adoptó el formato de playoffs con 16 equipos en 1984.
Ritmo, rotación y desgaste: la profundidad de OKC como plan
Oklahoma City también llega con otra ventaja: su profundidad. La idea es clara, tirar de distintos cuerpos y variantes para cansar a Wembanyama y, con ese desgaste, también a los Spurs.
Jaylin Williams, centro de los Thunder, remarcó el valor de esa preparación: “A lo largo del año tuvimos muchas lesiones, pero eso nos armó. Nos armó como equipo y como jugadores para estar listos cuando llegue el momento, cuando te toque”.
Producción de los relevos
- Williams logró un récord personal en playoffs con 18 puntos.
- Jared McCain, otro de los reservas, cerró con 24 puntos.
Un inicio perfecto de San Antonio que no alcanzó
Los Spurs arrancaron el Game 3 con un parcial de 15-0, el mayor arranque de un partido en Finales de Conferencia desde que existen registros play-by-play en 1997. San Antonio llegó a mandar 19-4 cuando Wembanyama salió con 7 minutos por jugarse en el cuarto, pero Oklahoma City recortó la diferencia cuando el francés volvió: a falta de 3:44 para el cierre del primer cuarto, el déficit se había achicado a 24-19.
La intención defensiva cuando Wembanyama no juega
Williams también explicó el enfoque personal de los momentos en cancha: “Sé que no voy a jugar tantos minutos como Wembanyama, así que cuando estoy en el campo intento hacer que su trabajo sea lo más difícil posible”.
Problemas físicos en San Antonio y el “estilo” que no quieren perder
Para San Antonio, la situación se complica porque dos de sus piezas más importantes como generadores de jugadas y anotadores están atravesando problemas físicos. Los Spurs abrieron el Game 3 con De’Aaron Fox y Dylan Harper, pero ninguno pudo estar al 100%.
- De’Aaron Fox: reportó un esguince en el tobillo derecho. Jugó el Game 3, aunque no estuvo al cien por cien.
- Dylan Harper: arrastra molestia en el aductor derecho. También jugó el partido, pero con limitaciones.
- Fox además pareció lastimar el tobillo izquierdo en el tercer cuarto, aunque regresó poco después de salir al vestuario.
Johnson explicó el manejo del DT en la derrota del viernes: “Ellos salieron del juego por decisión propia, completaron su parte. Yo los saqué, así que como mínimo es un punto a favor. Por ahora esperamos que estén listos. Esos chicos nos dieron todo y se los reconoce: están compitiendo, aunque no estén al 100%”. No hubo actualización sobre su condición al domingo por la mañana.
La menor disponibilidad de Fox y Harper, sumada a la intensidad física de Oklahoma City, frenó el ritmo explosivo ofensivo que suele caracterizar a San Antonio.
Cambios en la rotación: Kornet junto a Wembanyama
En ese marco, los Spurs probaron en el Game 3 con el centro suplente Luke Kornet acompañando a Wembanyama en determinados tramos, con el objetivo de mejorar el rebote y acelerar el juego. Sin embargo, Oklahoma City también controló esa respuesta.
El jugador Castle habló del ritmo: “Eso nos viene bien todo el año. No creo que sea importante solo contra ellos, sino que necesitamos esas posesiones. Y creo que eso viene de conseguir primero las paradas defensivas”.
Castle evitó adelantar detalles tácticos, aunque sí dejó una frase: el equipo encontró algunos ajustes “de esquema” que esperan corregir para el Game 4 en ambos costados.
Wembanyama y el mensaje: buscar respuestas con el equipo completo
Aunque la serie exige soluciones inmediatas, San Antonio tendrá que encontrar la forma de sostener su identidad y competir incluso cuando Wembanyama esté en el banco.
Wembanyama lo resumió así: “Siento que cada uno de nosotros tiene que mejorar. Sí, creo que como equipo y como organización hay muchas experiencias nuevas. Vamos a tener que encontrar las respuestas”.