Shai y el Thunder avasallan a Suns: OKC quedó a un paso del barrido

ByMartín Gutiérrez

Apr 26, 2026

Oklahoma City Thunder está sosteniendo uno de esos tramos de dominio que quedan en la memoria: un gran ciclo de dos temporadas con señales muy claras de continuidad. Y el impulso siguió este sábado por la tarde, cuando venció 121-109 a Phoenix Suns en el Juego 3 de la primera ronda, en un partido que lo dejó un paso más cerca de dar el golpe en la serie.

La noche tuvo una ausencia importante para los Thunder: Jalen Williams no estuvo por una distensión en la corva (se la había detectado tres días antes). Aun así, Shai Gilgeous-Alexander no necesitó ayuda extra para ser el conductor. El vigente MVP firmó una producción de playoffs para el recuerdo: 42 puntos, su mejor marca personal en postemporada, con un 15-para-18 en tiros de campo y 11-para-12 desde la línea de libres. Además repartió ocho asistencias, y el dato que resume su impacto es que Oklahoma siguió anotando con altísima eficiencia frente a un rival que en la temporada regular había sido top 10 en defensa. Su actuación también se inscribe en un registro histórico: fue apenas el séptimo partido de playoffs de la NBA con 40 o más puntos en el que el jugador superó el 90% de efectividad real (true shooting).

El partido, en términos de ritmo, tuvo un inicio favorable para Phoenix: los Suns llegaron a dominar por nueve en los minutos finales del primer cuarto. Pero la respuesta de Oklahoma fue contundente: cerró el período con un parcial de 18-4 y, desde ahí en adelante, manejó el control del juego durante la mayor parte del tiempo.

Con este panorama, los campeones mejoraron su registro en la primera ronda a 11-0 en los últimos tres años. Y la victoria del sábado dejó varias pistas, números y escenas de video que explican por qué el equipo se siente tan difícil de parar.

Las claves del Juego 3

1) Gilgeous-Alexander, demasiado desde el medio. Incluso en su temporada de MVP de Kia, Gilgeous-Alexander no era tan dominante como lo está siendo este año desde el rango medio. En esta campaña, se lució con una eficiencia brutal: 197-para-359 entre la zona cercana al aro y la línea de triple, para un 54,9%. Ese porcentaje fue el cuarto mejor de la liga para un jugador con al menos 300 intentos de rango medio en las 29 temporadas para las que existe registro por ubicaciones de tiro; los únicos tres por encima están asociados a Kevin Durant.

En el Juego 3, Shai volvió a imponer condiciones desde esa franja: 6-para-7 en tiros de rango medio. Y su mejor tramo llegó justo cuando el partido empezaba a inclinarse: durante los últimos seis minutos del segundo cuarto, cuando Thunder tomó el control definitivo de la serie en ese juego.

Collin Gillespie venía siendo el defensor principal de Gilgeous-Alexander en gran parte de la llave, pero este sábado no pudo con el caudal de ataques. Por eso, Phoenix decidió mover piezas: le asignó al centro titular Oso Ighodaro la tarea de enfrentarlo por un tramo del segundo tiempo.

El MVP aprovechó el pick and roll para atacar a Devin Booker y destrabar su tiro de rango medio con un pull-up. En la siguiente jugada, rechazó una pantalla, se llevó el bote hacia el costado para superar a Ighodaro y terminó generando una falta en Booker. Después, repitiendo el asedio sobre el base-escolta de Phoenix, encontró un triple abierto para Jaylin Williams. Más tarde, Grayson Allen hizo su aparición en la serie y tampoco pudo escapar: Shai lo atacó para fabricar una bandeja para Alex Caruso y volver a encontrar un pull-up de rango medio.

Cuando los Suns intentaron resolverlo con doble equipo en el carril central, apareció la consecuencia lógica del juego colectivo: el balón terminó con Caruso en una esquina, con un triple abierto. En la misma línea, la película del partido remarca que Phoenix no es un equipo que esté “sobrando” defensivamente en esta serie: aunque se ubicó noveno en el apartado defensivo, Thunder anotó al menos 120 puntos por 100 posesiones en los tres juegos de la llave. En conjunto, el equipo ha convertido 10,9 puntos por cada 100 posesiones por encima de lo que Phoenix le permitió en temporada regular.

2) Cómo manejan la presión. El principal recurso defensivo de los Suns fue forzar pérdidas: se ubicaron terceros en tasa de robos del rival (opponent turnover rate), obligando a 16,5 pérdidas cada 100 posesiones, con un salto enorme —y por margen— respecto de la temporada anterior.

Pero enfrente está el equipo que comete la menor cantidad de pérdidas por cada 100 posesiones en cada una de las últimas dos campañas. Y en esta serie, Oklahoma está siendo todavía más consistente cuidando el balón. En los tres partidos, los campeones acumulan apenas 8,9 pérdidas cada 100 posesiones: sería el tercer registro más bajo de toda la historia reciente para una serie de playoffs en los últimos 30 años con datos de jugada por jugada. La lectura es clara: Thunder tomó el arma principal de Phoenix y la transformó en una debilidad.

También hay matices: con datos de seguimiento, los Suns aparecen cuartos en promedio de distancia de presión (pick-up distance) en estos playoffs, aplicando asedio al balón. Aun así, esa presión no está funcionando sobre Oklahoma. En el Juego 3, por ejemplo, los Thunder tuvieron solo dos pérdidas “vivas” (es decir, que no nacieron de una detención del juego).

El tiro sigue siendo el factor más importante en básquet, pero Oklahoma encontró eficiencia por otras vías: haciendo que el balón no se pierda, forzando a Phoenix a defender sin poder imponer su ritmo con las pérdidas.

3) La mejor banca del básquet. Hubo un detalle que llamó la atención: Ajay Mitchell arrancó en lugar de Jalen Williams. La sorpresa venía porque Cason Wallace había sido titular en 42 partidos más que Mitchell en la temporada regular (58-16). Aun así, Mitchell respondió: fue el segundo máximo anotador de Oklahoma en el Juego 3 con 15 puntos, aunque su efectividad no acompañó con claridad, ya que terminó 5-para-20 en tiros, forzando decisiones difíciles en el camino.

Ese nuevo quinteto inicial había jugado apenas 37 minutos juntos en total durante la temporada regular (distribuidos en siete encuentros) y, en el sábado, Oklahoma quedó abajo por cuatro puntos con esa alineación en cancha. La respuesta llegó desde la banca: los campeones superaron a los Suns por 16 unidades cuando al menos un reserva estuvo en el piso.

Incluso sin Williams para correr la segunda unidad, Thunder mantuvo el dominio: en los 10 minutos de Gilgeous-Alexander sentado, el equipo superó a Phoenix por dos puntos (20-18). El goleo no fue brillante (8-para-22, con un 1-para-7 en triples), pero la diferencia la marcó la disciplina: no hubo pérdidas mientras el MVP descansó.

En ese tramo, Oklahoma usó la misma unidad de cinco durante los 10 minutos: Mitchell, Wallace, Jared McCain, Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein. Mitchell aportó siete de sus 15 y McCain anotó los siete suyos en esos minutos sin Shai, con un par de canastas con el “sello” de Gilgeous-Alexander en cuanto a lectura y ejecución.

Thunder tuvo el banco número 1 de la liga en cada una de las dos últimas temporadas. Y aunque la versatilidad se ve algo limitada por la ausencia de Williams, el equipo no depende de que una sola combinación salga perfecta. Aun así, queda una pregunta abierta hacia adelante: será interesante ver si Mitchell continúa como titular en los próximos juegos.

4) Booker sigue sin encontrar el encendido. Los Suns tuvieron de nuevo a sus máximos anotadores, pero el patrón se repite: Dillon Brooks sumó 33 puntos y Jalen Green 26. A la vez, eso es parte del diseño de la defensa de Oklahoma. El equipo llega con el número 1 defensivo de la liga, y su prioridad sobre Devin Booker es clara: que juegue con gente encima y le cueste encontrar tiros cómodos.

En toda la serie, los mejores intentos de Booker han llegado en transición o después de rebotes ofensivos. Cuando lo usan con balón en un ball screen, no encuentra ventajas sostenidas.

Además, Phoenix pudo aprovechar la atención sobre Booker para regalar buenas oportunidades a sus compañeros. Temprano en el tercer cuarto, por ejemplo, no apareció ayuda débil del lado contrario en una jugada de rodar de Ighodaro hacia el aro: Dort se mantuvo pegado a Booker en la esquina, y esa lectura defensiva permitió que el ataque de Oklahoma no se desordenara.

El problema para Phoenix es que no encuentra con la misma frecuencia aperturas de ese tipo para sostener el nivel de los Thunder. Y el dato estadístico termina de cerrar la historia: con 20,3 puntos por partido, esta es la serie de playoffs con menor anotación de la carrera de Booker. Su efectividad real de 55,1% sería el tercer peor registro de los 10 cruces de playoffs que ya disputó.

La oportunidad de Phoenix para evitar una barrida llega el lunes en el Juego 4 (9:30 ET, por Peacock).

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.