Lakers vs. Rockets: el Juego 4 clave para evitar un 0-4 en playoffs

ByMartín Gutiérrez

Apr 26, 2026

Para cualquier equipo que cae 3-0 en una serie, el objetivo es claro: ganar el Juego 4. Es la clase de partido que define el “ahora o nunca” en playoffs, cuando la eliminatoria ya parece escrita pero todavía queda una chance real de forzar el quinto juego.

Y los números no ayudan a quien está atrás: en la historia de la NBA, ningún conjunto logró remontar un 3-0 para ganar una serie en playoffs. El registro global de equipos que llegan con desventaja de 3-0 es de 0-159 en series de postemporada.

Con ese panorama, los Houston Rockets —quintos preclasificados— intentan estirar la serie de primera ronda de la Conferencia Oeste ante Los Angeles Lakers —cuartos—, que ya tienen ventaja 3-0. Para Houston, la temporada está en juego y el desafío es enorme: ¿podrán forzar el Juego 5?

Aun así, hay señales positivas para rescatar tras el tropiezo de cierre en el Juego 3, cuando el partido se les complicó sobre el final pero todavía dejaron argumentos para creer en un ajuste para el Juego 4.

Acá hay tres puntos para seguir el domingo en el Juego 4 (9:30 ET, por NBC/Peacock):

1) ¿Cuál es la disponibilidad de Kevin Durant para el Juego 4?

Kevin Durant se perdió el Juego 1 por una contusión en la rodilla derecha, lesión que había sufrido en una práctica. Luego, tampoco estuvo en el Juego 3: se resintió con un esguince de tobillo izquierdo, una lesión que se produjo en el cuarto cuarto del Juego 2.

En el parte oficial figura como “dudoso” (questionable), por lo que su presencia sería muy probablemente una decisión de último momento.

El entrenador de Houston, Ime Udoka, explicó que el trabajo médico continúa y que la clave será cómo evolucione durante las horas previas: “Sigue recibiendo tratamiento todo el tiempo”, dijo. “Creo que hay algo de molestia y que se empujó bastante la hinchazón, pero es cuestión de si puede jugar. Vamos a probarlo mañana por la mañana y antes del partido, y ahí sabremos su estado”.

Aun si Durant no llega al 100%, los Rockets podrían aprovechar igual su repertorio. Su capacidad para generar ventaja, leer jugadas y castigar desde media distancia y el perímetro puede ser determinante en un partido donde Houston necesita reducir errores y sostener el nivel ofensivo.

2) El plan para frenar a LeBron James

Los Lakers llegan al Juego 4 con ausencias importantes: juegan sin Luka Dončić y sin Austin Reaves, que eran los dos máximos anotadores del equipo. Aun así, Houston no ha encontrado una forma efectiva de limitar a LeBron James, que ya tiene 41 años y sigue marcando el ritmo ofensivo.

En esta serie, James promedia 25,3 puntos, 9,7 rebotes, 8,7 asistencias y 2,0 robos. Además, está con 47,4% en tiros de campo y 43,8% desde el triple. Su lectura del juego y su ejecución han permitido que el equipo genere aportes secundarios: Luke Kennard promedia 21,3 puntos; Marcus Smart, 20,3; y Rui Hachimura, 16,3.

El problema para Houston es que LeBron no solo está anotando: también está provocando. Se lo ve disfrutando el momento, buscando conexiones y lanzando pases elevados para su hijo, Bronny James; fuerza pérdidas con decisiones que desordenan defensas; y además aparece en los momentos decisivos con triples cuando el juego está al límite. En resumen: produce de forma completa, tanto por juego como por impacto.

Por eso, Houston necesita un plan concreto para “mitigar” su producción: no se trata únicamente de marcarlo, sino de evitar que domine posesión por posesión y que convierta el partido en un festival de decisiones difíciles para la defensa.

3) Menos errores y mejor puntería para los Rockets

En el Juego 3, Houston presentó una alineación inicial con cinco jugadores de 24 años o menos. Es una señal de identidad: juventud, talento y energía. El costado negativo es que esa misma juventud suele venir con decisiones apresuradas, y eso se vio sobre el final del Juego 3.

De hecho, Houston estuvo abajo 101-95 con apenas 30 segundos por jugar en el cuarto cuarto, pero logró una remontada para forzar la prórroga y terminar llevando el partido a un tiempo extra. Ese cierre mostró carácter, aunque también dejó en evidencia que los Rockets tuvieron demasiado “ruido” en su camino para sostener el control.

Los factores que más les pesaron fueron las pérdidas de balón, las faltas y la efectividad desde la línea de tres: en la serie, Houston marcó solo 28,7% en triples.

Para el Juego 4, el enfoque pasa por aplicar los aspectos positivos de lo que sí funcionó. Houston controló gran parte de la segunda mitad y tuvo producción relevante: Alperen Şengün, Jabari Smith Jr. y Amen Thompson anotaron al menos 24 puntos cada uno.

Los números fueron contundentes: Şengün terminó con 33 puntos, 16 rebotes, seis asistencias y tres robos; Thompson sumó 26 puntos, 11 rebotes, cuatro asistencias, tres robos y tres tapones; y Smith aportó 24 puntos y seis rebotes.

Ese tipo de volumen ofensivo puede ser la diferencia para una victoria. Si Houston logra bajar la cantidad de pérdidas “mal medidas” y mejora el porcentaje de tiro, tendrá más chances de estirar la serie.

Además, el contexto de cada partido es favorable para la ilusión: cada juego se decidió por nueve puntos o menos. Incluso el Juego 3 se fue a la prórroga. Houston estuvo cerca, pero todavía no logró cerrar del todo.

Con Durant en duda, el desafío de frenar a un LeBron a pleno y la necesidad de corregir errores y mejorar el tiro, el Juego 4 aparece como la oportunidad más concreta que tienen los Rockets para romper la inercia de la serie.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.