Los New Orleans Saints eligieron al receptor Jordyn Tyson con la octava selección del draft de la NFL, en la noche del jueves, sumando un potencial jugador de impacto para una posición que necesitaba refuerzos. La elección llega para fortalecer el grupo de receptores de cara a la temporada, con una apuesta clara a un perfil que puede generar jugadas tanto por afuera como en el espacio.
“Estoy listo para arrancar con todo ahora mismo”, expresó Tyson. “Sigo mejorando y quiero continuar por ese camino. El trabajo funciona”.
El pick y el contexto familiar
Tyson, de 1,88 metros y 203 libras, llega con un dato extra en el entorno: su hermano, Jaylon Tyson, juega en la NBA para Cleveland. En el draft, Tyson fue el segundo receptor seleccionado detrás de Carnell Tate, de Ohio State, que cayó en el cuarto lugar general, elegido por Tennessee.
El receptor de 21 años contó que sintió que su nombre aparecía en el momento en que veía a su hermano anotar un triple durante la derrota de Cleveland 126-104 en el Juego 3 de playoffs ante Toronto. Según su relato, esa coincidencia hizo más especial el instante de su convocatoria.
Los Saints, Olave como eje y la búsqueda de profundidad
Tyson se incorpora a un plantel de receptores que tiene como figura a Chris Olave, quien ya lleva cuatro temporadas en la liga. Sin embargo, más allá del nivel de Olave, el equipo contaba con poca profundidad detrás de él luego de que Rashid Shaheed fuera transferido a Seattle, franquicia que terminaría levantando el Super Bowl.
El entrenador de los Saints, Kellen Moore, valoró el aporte del nuevo refuerzo y destacó sobre todo la capacidad de Tyson para generar jugadas con pelotas profundas, además de su versatilidad para desempeñarse como receptor en el slot.
“Es una gran incorporación para ese grupo”, remarcó Moore. “Tyson tiene la habilidad de hacer jugadas con globos profundos como wideout, pero también puede jugar como receptor del slot”.
Tyson, por su parte, sostuvo que ya había generado una buena conexión con Olave antes del draft. “Nos conocimos en una visita previa a New Orleans y conectamos muy bien”, explicó.
“Va a ser increíble sacarnos presión mutuamente y que nuestros trabajos se vuelvan más fáciles”, agregó Tyson. “Si se nos cubre uno contra uno, por ejemplo… se va a poner feo”.
Necesidades del draft y el rendimiento en Arizona State
Los Saints llegaron al draft con necesidades visibles en tres frentes: receptor, apoyador de la línea defensiva (edge rusher) y esquinero (defensive back). En ese marco, Tyson apareció como una pieza para aportar creabilidad y opciones en ataque.
En la última temporada, Tyson disputó nueve partidos con Arizona State, acumulando 61 recepciones para 711 yardas y ocho touchdowns. Su campaña estuvo afectada por lesiones de isquiotibial en ambas piernas, en un año que además fue acortado por esa situación.
El mejor ciclo estadístico del receptor se dio en 2024, cuando capturó 75 pases para 1.101 yardas y anotó 10 touchdowns.
Más allá de los números, el equipo priorizó la forma en que Tyson se desempeñó para jugar momentos decisivos y la comprensión del juego que mostró durante las reuniones con el cuerpo técnico en New Orleans.
Moore insistió en ese aspecto: “Se notaba que en él hay un fanático del fútbol. Tiene una cabeza muy inteligente en cuanto a su lectura del juego y a la capacidad de estar atento a lo que pasa en la liga”.
Salud, lesiones previas y la confianza del DT
El historial de Tyson también incluye una lesión de ligamentos en la rodilla, que le demandó una cirugía reconstructiva, ocurrida cuando jugó en Colorado en 2022. Luego, en 2023, su participación se redujo a tres partidos en Arizona State por una fractura de clavícula.
Aun así, el receptor descartó preocupaciones sobre su estado a futuro. Afirmó que su trabajo reciente con Hines Ward, ex receptor de NFL y entrenador de receptores en Arizona State, lo ayudó a aprender a cuidar su cuerpo con rutinas y hábitos pensados para mantenerse disponible y rendir como jugador profesional.
“Voy a darme la mejor oportunidad para estar en la cancha y mantenerme lo más sano posible”, dijo Tyson. “Voy a hacer todo en el gimnasio de pesas, cuidar todo con nutrición… voy a contar con un chef. También voy a hacerme masajes el mismo día cada semana”.
Moore, además, no se mostró excesivamente inquieto por el pasado médico. “Los jugadores tienen que atravesar cosas que después tienen que ir navegando”, explicó. “Él las peleó, y eso lo dice todo. Este chico es un jugador de fútbol realmente duro. Ha lidiado con algunas situaciones, y eso también es positivo”.