Los Lakers definirán recién a la hora del partido del miércoles si Austin Reaves está en condiciones de volver tras casi cuatro semanas fuera por una lesión en el oblicuo. El escolta, que se mostró con cautela optimista, viene de quedar como “dudoso” para los dos últimos juegos de la serie de primera ronda ante Houston, aunque no llegó a jugar en el tramo donde Los Ángeles logró ponerse 3-1.
Reaves espera estar listo: el oblicuo y el “día a día” en la previa
Austin Reaves habló por primera vez con la prensa desde que se lesionó el 2 de abril en Oklahoma City. El jugador, que trabaja en el complejo de entrenamiento de Los Ángeles, aseguró que se siente bien y que el plan es evaluar su evolución hasta el horario del partido del miércoles. Su situación venía con interrogantes: había sido reportado como “questionable” (dudoso) para los dos encuentros previos de la serie, pero finalmente no ingresó mientras los Lakers dividían los dos juegos para estirar la ventaja a 3-1.
“Quiero volver a salir a la cancha lo más rápido que pueda”, dijo Reaves. “Me siento bien, estoy yendo en la dirección correcta. No puedo esperar a levantarme (miércoles) y atacar otro día”.
Desde el banco, el entrenador JJ Redick mantuvo el mismo tono práctico: no adelantó señales sobre el rol de Reaves y remarcó que su disponibilidad dependerá de cómo se sienta para competir. En sus palabras, la decisión estará atada a si “está listo para jugar” y el cuerpo técnico lo conversará en función de esa evaluación.
Reaves intentó sostener la calma pese a que esta es la segunda gran ausencia por lesión en una campaña que, en términos de impacto, venía siendo sobresaliente. En lo estadístico, promedió 23,3 puntos, 5,5 asistencias y 4,7 rebotes, aunque apenas disputó 51 partidos por dos problemas físicos: la lesión en el oblicuo y una molestia en el gemelo izquierdo. Esa combinación lo marginó 19 juegos consecutivos desde Navidad hasta febrero.
En Oklahoma City, aunque pudo terminar el partido cuando se produjo la lesión, el propio Reaves interpretó que la gravedad era mayor de lo habitual para él. La razón fue que registró el golpe por encima de su tolerancia habitual al dolor.
La serie y el peso de las bajas: LeBron, Luka y el “plan equipo” de los Lakers
El contexto de lesiones no se limita a Reaves. Luka Dončić también salió de ese mismo juego con una molestia: se informó un tirón en el isquiotibial (hamstring). Desde entonces, tanto el escolta de Los Ángeles como el armador anotador de referencia han quedado fuera del equipo, por lo que la serie se transformó en un examen de profundidad y de roles.
Con ellos ausentes, los Lakers respondieron mejor de lo que muchos anticipaban. Reaves destacó el mensaje que se instaló desde aquel día: la idea era que, ante la necesidad de sostener el nivel, el equipo iba a empujar como conjunto para darle una chance real de recuperación. “Básicamente el mensaje desde ese día fue que iban a hacer todo como equipo para darnos la oportunidad de volver y jugar, y han hecho exactamente lo que dijeron”, sostuvo.
En paralelo, LeBron James y el resto del plantel se encargaron de sostener el dominio en la primera ronda: ganaron los primeros tres partidos del enfrentamiento y llevaron a los Rockets, que llegaban como favoritos, al borde de la eliminación. Incluso hubo un capítulo clave para el relato de la serie: Los Ángeles se llevó el Juego 3 en tiempo extra, después de perder por seis puntos con 30 segundos por jugar en el tiempo regular.
Reaves describió el clima interno y lo que ve en cancha desde la tribuna: determinación, unión y disfrute por el básquet. También remarcó detalles de ejecución y la intensidad con la que se compite en cada posesión. “Ha sido mucho de diversión ver la determinación, la unión y la alegría de jugar juntos (y) competir cada posesión. Me encanta. Luka y yo lo hablamos cada vez que estamos mirando: lo duro que estamos jugando, la atención al detalle y la unión”, dijo.
De cara al próximo partido, el panorama vuelve a complicarse porque no se descarta que ambos equipos miren el Juego 5 con dudas en sus máximos referentes. Dončić todavía no está cerca de un regreso para Los Ángeles, y Reaves podría ser otro nombre con participación incierta.
Juego 5 en la mira: Durant también es baja y el calendario define el margen
Los Rockets no llegan con el mismo plantel que el arranque de la serie. Se informó que Kevin Durant se perdió tres de los cuatro partidos disputados hasta ahora por lesiones. Además, el propio jueves de la actividad previa volvió a mostrar señales: no participó del entrenamiento en Houston el martes antes de que el equipo viajara hacia Los Ángeles.
Así, el Juego 5 aparece como una encrucijada doble: por el lado de Los Ángeles, la posibilidad de contar con Reaves (y la continuidad de la ausencia de Dončić) sigue dependiendo de cómo evolucione el oblicuo al momento del salto inicial; por el lado de Houston, Durant llega con una condición que ya le hizo perder gran parte del tramo decisivo.
En ese escenario, el partido del miércoles no solo define un paso grande en la serie, sino que también puede marcar el ritmo de los próximos compromisos según quién llegue con el cuerpo disponible. La decisión final sobre Reaves se tomará “en el momento del juego”, mientras los Rockets continúan adaptándose a las bajas con un trabajo de rotación que ya viene siendo determinante.