Popovich, el maestro silencioso que marca el ritmo de los Spurs

ByMartín Gutiérrez

May 15, 2026

SAN ANTONIO — Devin Vassell no disimula la expectativa: en cuanto se ubica frente a una mesa de conferencias, puede ver a Gregg Popovich a la distancia, con su bastón y esa sonrisa discreta que ya se volvió parte del paisaje. En esta etapa de “El Jefe” dentro de los Spurs, el ala de 25 años describe al ex DT como una fuente constante de verdad, sin filtros, que acompaña el desarrollo de los más jóvenes y ayuda a sostener el enfoque del plantel en un momento clave de la carrera por el título. La historia se repite con Carter Bryant, Steph Castle y hasta con Victor Wembanyama tras la expulsión en el Juego 4 de la segunda ronda ante Minnesota.

Popovich como “El Jefe”: guía desde atrás, pero presente en cada detalle

Vassell cuenta que, cuando se sienta a hablar con Popovich, recibe retroalimentación directa y honesta. El mensaje, según el propio wing, es justo lo que hace falta en un ambiente donde suelen circular versiones distintas de lo que pasó y de lo que se debe corregir. Para el ex jugador y mentor simbólico del equipo, esa “verdad” funciona como brújula: no solo para lo técnico, sino también para ordenar la cabeza.

La figura de Popovich atraviesa el plantel con un rol que nació tras su retiro de la conducción el año pasado, cuando se produjo un cambio de estructura en el cuerpo técnico. Mitch Johnson asumió como entrenador interino en noviembre de 2024 luego del ACV sufrido por Popovich. Después de la temporada, Popovich realizó una conferencia de prensa en la que anticipó que se apartaría de la dirección del banco y tomaría un nuevo cargo: “El Jefe”, bajo el lema de “El Boss”. Aunque en el organigrama figura formalmente como presidente de operaciones de básquet, su función parece estar más enfocada en brindar apoyo y guía desde el costado, especialmente para Johnson y para el vestuario.

El impacto de esa presencia no queda en lo abstracto. Carter Bryant, de 20 años, llegó al rol de pieza de rotación en un plantel que compite por playoffs y que llegó a rondas profundas con un récord de 62 victorias. El rookie remarca que no todos los días tenés a uno de los entrenadores con más historial del básquet disponible “sentado a tu lado”. En su caso, entiende el valor de aprovecharlo todo lo posible, aun cuando su vínculo no viene de una etapa previa compartida: Bryant no jugó con Popovich y lo conoció recién en el arranque del otoño.

Además de las charlas, Bryant describe una comunicación casi inmediata después de los partidos: asegura que a veces Popovich le llama tan rápido que todavía está dentro del vestuario, y que el contacto por mensaje llega con frecuencia. En ese ritmo, Bryant dice que termina hablando con Popovich por teléfono alrededor de tres veces por semana.

La rutina de Popovich y el efecto en el vestuario: relaciones con jugadores, replays y mentalidad

La historia interna del equipo, según lo que se cuenta puertas adentro, es que Popovich mantiene o construye vínculos con cada jugador durante todo el año. Keldon Johnson, el más veterano en permanencia dentro del plantel, habla con él todos los días. Steph Castle, base escolta de segundo año, se apoya a menudo en Popovich para recibir consejos y para navegar el calendario largo de la temporada. La idea se repite con todos, ya sea que hayan compartido cancha con Popovich durante años o que lo conozcan recién ahora: el ex DT aparece como una constante de atención.

Durante buena parte de la temporada, Popovich se asomaba a prácticas “de vez en cuando” cuando había prensa, sentado en el lugar donde antes se trabajaba el día a día. Desde allí, observaba cómo los jugadores se acercaban de uno en uno para un repaso y un debriefing. En esos encuentros, se lo veía con gestos de entrenador: mano en el hombro, demostraciones tácticas desde su asiento y, en algunas ocasiones, caminando hacia los costados para marcar algo a jugadores o a coaches que estaban al margen.

Con el paso de las semanas, la presencia se hizo más visible. Los Spurs, en San Antonio, empezaron a esperar que Popovich pudiera estar en el complejo cuando les tocara entrenar. El CEO del club, RC Buford, sostuvo que Popovich está yendo al gimnasio al menos cuatro veces por semana para rehabilitarse de su ACV, y que muchas veces lo acompañan Tim Duncan u otras leyendas.

  • Buford remarcó que la presencia de Duncan no responde a una orden de Popovich, sino a una conexión emocional: la misma idea de “estar” que Duncan sentía cuando Popovich estaba en el centro del programa.
  • También señaló que cuando aparece gente del entorno de la franquicia, suelen sumarse al gimnasio.

Incluso cuando el equipo aterriza, la atención del ex DT se percibe. En la semana más reciente, Popovich fue visto conversando con Victor Wembanyama al llegar en el avión tras el Juego 4 de la segunda ronda ante Minnesota Timberwolves, donde el francés fue expulsado por una acción de codo que impactó en Naz Reid en la zona del cuello.

Wembanyama interpretó el gesto como una forma de sostener el mensaje durante la serie: dijo que Popovich le brinda devoluciones y habla con regularidad no solo en los juegos, sino a lo largo de toda la competencia, y que cuando él habla, el resto del equipo escucha.

La escena no habría sido aislada. El propio Jordan McLaughlin, base suplente, aseguró que en el transcurso de la temporada Popovich se hizo presente varias veces cerca del área de llegada. “Sabemos cómo se ve su auto. Entonces cuando lo vemos, sabemos que está ahí”, dijo, cerrando con una idea simple: saber que está en la esquina y que observa.

Johnson manda en lo diario, Popovich suma desde el costado

El funcionamiento cotidiano, según el relato, lo sostiene Johnson y su cuerpo técnico: ellos conservan autonomía en las operaciones del día a día. Popovich aparece como apoyo, pero no interfiere en la conducción diaria. Aun así, se sienta con el staff con cierta frecuencia, y se vuelve más habitual ese acompañamiento cuando el equipo joven empieza a encarar una etapa de carrera por el campeonato.

En un ejemplo puntual, durante una sesión de video tras una práctica en esta misma serie de segunda ronda, Popovich fue el primero en salir de la zona del cuarto de filmación. Vassell indicó que ayudó mucho en ese análisis. McLaughlin insistió en que Popovich mira video cuando puede, y que “ama el básquet”: por eso suele estar cerca en cuanto aparece una oportunidad.

El aporte, en gran medida, se describe como individual, pero con lectura de conjunto. Vassell conecta el rol con una enseñanza de mayor escala: respeto por el juego, no dar nada por sentado y, fuera de la cancha, aprender hábitos y prioridades relacionadas con la familia y el compromiso con la comunidad. “Siempre lo tuvo adelante”, afirma el wing, agradeciendo esa formación.

  • Se explica además el esquema de comunicación: cada jugador tiene un asistente asignado para desarrollo, con tareas de coordinación de entrenamientos y estudio de video.
  • Los asistentes suelen gestionar emociones y preparación para que el jugador llegue con la cabeza adecuada a cada desafío.
  • Luego aparecen los asistentes “core”, como Sean Sweeney (associate head coach), con un rol más equilibrado en la estrategia del plan de juego, decisiones en perspectiva amplia y contacto con los jugadores.
  • Los asistentes de la zona de banca suelen tener al menos parte del trabajo como coach principal de algunos jugadores, aunque repartido en funciones más amplias.

En ese marco, un entrenador principal como Johnson —ya con el cargo pleno— debe sostener vínculos con todo el plantel y, a la vez, tomar decisiones micro y macro sobre el funcionamiento general. La consigna, según el texto, es sostener el tono y que los jugadores sientan cercanía a pesar de las responsabilidades. El rol de Popovich entra como un complemento para cubrir huecos: desde indicaciones puntuales en cancha hasta una mirada más amplia sobre la mentalidad.

De la “presión innecesaria” al juego libre: qué cambió para Bryant en playoffs

Bryant explica que, con Popovich como soporte, los playoffs terminaron siendo menos nerviosos para él en comparación con el arranque de la temporada. La razón es concreta: durante el comienzo, la necesidad de rendir para ganarse minutos generaba lo que el propio rookie llamó “presión innecesaria”, y eso le quitaba disfrute al juego. Después, según su relato, Popovich lo llamó y le dijo que jugara “libre” y que se divirtiera.

El mensaje final de Bryant va en el mismo sentido: en el balance del día, estar sano, poder despertarse y contar con oportunidades cotidianas para hacer lo que hace son agradecimientos que pesan. “La parte de básquet va a ser básquet”, resume, como recordatorio de que el juego no debería perderse por el ruido externo.

Con esa idea, Bryant y el resto del plantel joven de San Antonio juegan con más libertad. En términos deportivos, los Spurs superaron expectativas durante la temporada regular, en gran parte por el trabajo de Johnson y su staff, considerado de los mejores de la liga. Pero, como remarca el texto, un equipo se construye como una aldea: Popovich continúa aportando su parte.

En el plano inmediato de la competencia, el contexto es todavía más exigente: los Spurs están a una victoria de enfrentarse a Oklahoma City Thunder en las Finales de Conferencia Oeste. Bryant tendrá un papel en esa transición, grande o pequeño, con la certeza de que, pase lo que pase, el teléfono va a sonar rápido cuando toque volver al vestuario.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.