Nate Ament dio el salto a la NBA: el alero de Tennessee anunció este jueves que se presentará al Draft tras una temporada universitaria. En su paso por los Vols, aportó números de impacto inmediato —con 16,7 puntos y 6,3 rebotes por partido— y dejó a su equipo con un registro de 25-12 y una nueva presencia en el Elite Eight del Torneo NCAA.
De Tennessee al Draft: el salto tras una campaña de alto impacto
El forward Nate Ament comunicó el jueves que dejará la NCAA para encarar el Draft de la NBA luego de un año en el básquet universitario. En ese recorrido, ayudó a los Volunteers a cerrar con un récord de 25-12 y a ubicarse en el puesto 12 del ranking final del Top 25 de AP. Además, el equipo encadenó su tercer Elite Eight consecutivo dentro del Torneo NCAA.
Ament, de 2,08 metros (6 pies 10 pulgadas) y 93 kg (207 libras), fue una pieza fija: arrancó los 35 partidos que disputó en la temporada. En producción ofensiva, terminó segundo en anotación del equipo con 16,7 puntos por encuentro, mientras que en el apartado de rebotes promedió 6,3 por partido.
- Récord de Tennessee: 25-12.
- Posición en el Top 25 final de AP: 12.
- Presencia en NCAA: tercer Elite Eight consecutivo.
- Participación de Ament: titular en los 35 juegos.
- Promedios: 16,7 puntos y 6,3 rebotes.
El mensaje de Ament y el respaldo de Rick Barnes
El jugador confirmó sus intenciones a través de un posteo en Instagram. Allí, destacó que el apoyo del entorno de los Vols fue una razón central para que se le abriera esta oportunidad.
En su publicación, Ament escribió: “Prometo representar siempre a los Vols con el orgullo más alto”. También agregó que la Universidad significa más que básquet: “para mí es un lugar al que llamo hogar”. Aunque remarcó que solo estuvo un año, sostuvo que “me voy a llevar este año para el resto de mi vida”.
Por su parte, Rick Barnes se había expresado horas antes sobre el perfil del jugador, describiéndolo como alguien “especial”. El DT remarcó que, cuando Ament atraviese el proceso con los equipos, cada uno verá lo mismo que ellos observan desde adentro.
“Cuando él pase este proceso, el cual cualquier equipo que se siente a hablar con él va a ver las mismas cosas que vemos nosotros”, indicó Barnes. En esa línea, sumó que hay “mucho más” en Ament de lo que se aprecia únicamente en la cancha. Y cerró con una idea clara sobre proyección: “En lo basquetbolístico, en este momento no tiene techo. Ni siquiera realmente se ha empezado a rascar la superficie”.
Qué implica este paso: expectativas y el calendario hacia el Draft
Con la decisión tomada, Ament se mete de lleno en la etapa de evaluación previa al Draft, un proceso en el que los equipos suelen contrastar rendimiento en cancha, herramientas físicas y potencial de desarrollo. En su caso, el dato de que haya sido titular en cada uno de sus 35 partidos y que haya liderado con 16,7 tantos por juego lo coloca como un nombre que aparece con volumen de producción y rol claro desde temprano.
En cuanto al contexto de Tennessee, el cierre de temporada dejó una base sólida para que su salida se lea como un paso lógico: el equipo terminó con 25-12, escaló hasta el Elite Eight por tercera vez en fila y sostuvo un nivel competitivo que, en términos de vitrina, suma para el salto a la liga.
De ahora en más, la pregunta pasa por cómo se traduce su perfil a la NBA: qué rol puede ocupar en rotación, cómo crece en eficiencia y toma de decisiones, y cómo se ajusta su producción al ritmo de playoffs y a la intensidad defensiva de la liga. Por el lado del calendario, el siguiente tramo es el de evaluaciones y conversaciones con franquicias antes de que llegue la selección definitiva en el Draft.