LAWRENCE, Kansas — Darryn Peterson, escolta de 2,03 metros que llegó a la universidad como freshman en Kansas, anunció el viernes que se presentará al Draft de la NBA. La decisión no tomó por sorpresa a casi nadie: era el escenario más probable desde su arribo al campus, y su perfil de anotador lo ubica entre los primeros tres nombres que podrían seleccionar las franquicias en junio.
Con 2,03 metros de altura, Peterson mostró destellos de jerarquía con los Jayhawks, aunque también fue una fuente constante de problemas físicos y de desgaste para el equipo. Antes de que comenzara la temporada, atravesó una crisis severa de calambres en todo el cuerpo que requirió internación. Más adelante, nuevas lesiones y cuadros de enfermedad lo dejaron afuera durante 11 partidos, lo que le impidió consolidar continuidad con el resto de sus compañeros.
En el global del curso, Peterson cerró con promedios de 20,2 puntos y 4,2 rebotes, además de un 38,2% en triples. Lo hizo en 24 partidos disputados.
En los playoffs del calendario universitario empezó a encontrar más regularidad ofensiva. En el Torneo Big 12 convirtió 24 puntos ante TCU y 14 contra Houston. Ya en la fase de primera ronda del torneo NCAA, anotó 28 unidades en la victoria sobre Cal Baptist; luego sumó 21 en la derrota por detalles en el segundo juego, caída que se definió sobre la hora frente a St. John’s.
“A mis compañeros, amigos y a toda la gente de la Universidad de Kansas, ¡muchas gracias de corazón!”, escribió Peterson en redes sociales el viernes. “Su confianza en mí, el aliento y el apoyo constante han sido invaluables en cada paso del camino. Este recorrido lo ha sido todo para mí, y nada de esto habría sido posible sin su amor, apoyo y sacrificios”.
En la mayoría de los libritos previos al Draft, Peterson aparece como primera o bien se lo menciona con A.J. Dybantsa, de BYU, compitiendo por el primer puesto. De todos modos, Cameron Boozer, de Duke, también podría meterse en la conversación de los primeros lugares.
El “paralelo” que más suele hacerse con Peterson es Devin Booker, de 1,98 metros, cinco veces All-Star y figura de Phoenix Suns. La comparación se sostiene en que ambos tienen capacidad para anotar en las tres alturas del juego, y su atletismo les permite moverse y jugar más grandes de lo que marca su estatura.
El anuncio de Peterson llegó un día después del de Dybantsa, quien también declaró para el Draft. En su caso, lo hizo en su ciudad natal, Brockton, Massachusetts.
Dybantsa encabezó la liga universitaria con 25,5 puntos por partido. Además, capturó 6,8 rebotes y repartió 3,7 asistencias. Es el primer jugador que registra esos promedios en una misma temporada y que, al mismo tiempo, logra ser All-American de consenso: una marca que no se veía desde que Larry Bird lo hiciera en 1978-79 con Indiana State.
Otro nombre relevante del mercado, Nate Ament, freshman de Tennessee, también declaró para el Draft el jueves. Lo hizo después de haber iniciado los 35 partidos que disputó y de promediar 16,7 puntos y 6,3 rebotes.
La confirmación de Ament tuvo formato de publicación en Instagram, donde expresó agradecimientos a los Volunteers por la oportunidad. “Prometo representar siempre a los Vols con la máxima orgullo”, escribió. “Esta universidad significa mucho más para mí que solo básquet; es un lugar que llamo hogar. Capaz estuve acá solo un año, pero voy a recordar este año por el resto de mi vida”.
En la misma línea, Darius Acuff Jr., de Arkansas, otro prospecto de primer nivel, había declarado para el Draft el miércoles. Allí se sumó a un grupo selecto: se transformó en el único jugador de la SEC junto con Pete Maravich (leyenda de LSU) en liderar la liga en anotación (23,5 puntos por partido) y asistencias (6,4 por juego) durante la misma temporada.
Por último, tanto Ament como Acuff aparecen ampliamente considerados como selecciones dentro del Top 10 del Draft.