Los Knicks a un paso de las Finales: cómo maduraron sus grandes apuestas

ByMartín Gutiérrez

May 25, 2026

Ocho meses atrás, adelanté el camino de los Knicks de Nueva York (y, de paso, el de todos los equipos) a partir de una charla conmigo mismo. Adentro mío convivían dos lobos: uno que creía, como en el relato de Spike Lee, que “era el año” de los de la Gran Manzana; y otro que desconfiaba de que pudieran repetir la gran corrida del curso pasado, con aquel salto hasta las Finales de Conferencia.

Lo llamativo, con Nueva York ya al borde de llegar a las Finales de la NBA por primera vez en este siglo, es que el creyente se ilusionó con dos grandes sumas en el verano: Guerschon Yabusele y Malcolm Brogdon. El primero quedó afuera de la rotación apenas cuatro partidos de la temporada regular; y, como si fuera un milagro, la dirigencia lo terminó transformando en Jose Alvarado en el cierre del mercado. El segundo, en cambio, se retiró dos días antes del último juego de pretemporada de los Knicks.

No, Yabusele no terminó siendo “exactamente lo que hacía falta”: un cuatro con capacidad de abrir la cancha, castigar en el poste con ventajas y defender cincos cuando fuera necesario. Tampoco Brogdon terminó reforzando el argumento de por qué ganó el premio de Sexto Hombre del Año en 2023. Esos desvíos, sin embargo, pesaron menos que el “descubrimiento” de Mitchell Robinson en la pretemporada, cuando dijo que había “empezado mi propia granja” en Nashville. La razón es que, en la racha de diez victorias que atraviesa Nueva York, el club y sus convencidos terminaron teniendo razón en casi todo lo demás.

De un vistazo: el mensaje de Cleveland y el paso a la barrida

  • Los Knicks le ganaron 121-108 a Cleveland el sábado.
  • La serie está 3-0 a favor de Nueva York.
  • Había chance de barrer el lunes por la noche.
  • El entrenador Mike Brown sostuvo que el mes “mágico” se explicó por el equipo, el staff, la dirigencia y “un poco de suerte”.

Tras el 121-108 en Cleveland, un periodista tiró una broma con el DT Mike Brown, que estaba sentado en el podio por encima de los medios: que “miraba desde arriba” como un rey y sus súbditos. Con 3-0 en la serie y la posibilidad de cerrar el trabajo el lunes, Brown hizo lo posible para no sonar soberbio. Atribuyó el momento a los jugadores, a los asistentes, a la oficina de la franquicia y también a “un poco de suerte”. De todos modos, varias respuestas suyas terminaron funcionando como una vuelta de reconocimiento.

Siguiendo el plan que presentó el septiembre anterior, Brown explicó que los Knicks vienen ganando ofensivamente saliendo de conceptos y no tanto de jugadas fijas. Según su relato, toman decisiones rápidas, entran al área antes de que el rival esté acomodado y atacan con intención. También dijo que bajó los minutos de los habituales y usó una banca más profunda en la temporada regular, aprendiendo de Gregg Popovich y Steve Kerr que esa estrategia puede pagar en playoffs. Y remarcó que siempre buscaron “pico” en el momento correcto.

Antes: dudas sobre el plan (y señales que no cerraban)

  • Al principio, no se veía claro si el plan de Brown iba a traducirse en algo.
  • Sobre Jalen Brunson, su rol sin balón y su “equilibrio” como equipo eran parte del discurso, pero su uso y su porcentaje con el balón bajaron apenas.
  • Con el avance de la temporada, Nueva York simplificó en ambos lados.
  • Tras un tramo duro en enero, “congelaron” pick and roll, estilo Thibodeau.
  • En el Juego 2 ante Atlanta, Karl-Anthony Towns estuvo llamativamente desconectado en el tramo final.
  • En el Juego 3 en Atlanta, Mikal Bridges jugó 20 minutos sin anotar y el equipo acertó 28,6% desde el triple.

Hasta hace poco, no estaba claro que los grandes planes de Brown fueran a reflejarse en resultados. En su llegada, el DT hablaba con convicción de despegar a Jalen Brunson del balón y de convertir al equipo en algo más completo. Pero la tasa de uso de Brunson y su porcentaje con el balón cayeron sólo de manera marginal.

Con el correr de la temporada regular, Nueva York fue simplificando su forma de jugar en ataque y también en defensa. Después de un pasaje complicado en enero, comenzó a “congelar” pick and roll, con el sello de Thibodeau. Y en el arranque de playoffs, en el Juego 2 contra Atlanta Hawks, Karl-Anthony Towns quedó de forma sorprendente fuera del radar en el cierre. En el Juego 3, en Atlanta, Mikal Bridges acumuló 20 minutos sin sumar un punto y el equipo terminó con un 28,6% de acierto desde el triple.

Ahora: la evolución que vuelve irrelevantes las incomodidades

  • El arranque lento de playoffs y la inconsistencia de la temporada regular hoy parecen irrelevantes.
  • Los Knicks se transformaron en un equipo capaz de resolver problemas sobre la marcha.
  • En el camino a Cleveland, Brunson: 38 puntos y también 19 puntos en otro partido, con 14 asistencias en ese juego.
  • Towns no facilita igual que en rondas anteriores, pero no fuerza y tuvo cero pérdidas en los últimos dos juegos.
  • Bridges y OG Anunoby no reciben “jugadas” diseñadas como prioridad, pero combinaron 43 puntos con 25 intentos de campo en el Juego 3.
  • Landry Shamet saliendo desde la banca se mostró como un “fastidio”, con canastas clave y una revelación.

Con lo que pasó después, tanto el arranque lento de playoffs como la irregularidad durante la temporada regular hoy se ven casi como algo necesario, o al menos eso es lo que diría Brown. Los Knicks se convirtieron en un tipo de equipo que aprende y ajusta en el instante: aparecen soluciones cuando el rival cambia el guion.

Los de Nueva York le ganaron a Cleveland con Brunson como motor: en un juego aportó 38 puntos, y en otro llegó a 19 unidades y además repartió 14 asistencias. Towns no siempre maneja la creación con la misma fluidez que en rondas anteriores, pero no insiste con forzar. De hecho, acumula cero pérdidas de balón en los últimos dos partidos.

Brown no está corriendo jugadas especiales para Bridges ni para OG Anunoby, pero la suma de ambos terminó siendo decisiva: en el Juego 3, combinaron 43 puntos con 25 intentos de campo. Y desde la banca, Landry Shamet apareció como un problema constante: canastas importantes, impacto y, en términos del relato, una auténtica revelación.

Aun así, falta terminar el trabajo ante los Cavs. La racha histórica, eso sí, le da respaldo a decisiones grandes que la franquicia fue tomando en los últimos años. Los Knicks apostaron por Brunson y por Towns para encender a los equipos que intentan defenderlos de manera convencional. También apostaron a que Anunoby, Bridges y Josh Hart generen caos defensivo y que sus estrellas se mantengan lo suficientemente sólidas como para sobrevivir a la intensidad del cambio de partido.

Y en el plano de dirección, apostaron a Brown: diversificar la ofensiva, probar alineaciones, ampliar la rotación y subir el techo de juego. El escéptico está sorprendido; el creyente ni siquiera imaginó que todo se acomodaría de una sola vez, con esta forma.

Mirada al futuro: “frenar el momento” y el interrogante de quién puede hacerlo

  • Antes del Juego 1 de las Finales de Conferencia del Este, Kenny Atkinson dijo que Cleveland debía “frenar el impulso”.
  • Tras tres derrotas, reconoció que los Cavs todavía no lo lograron.
  • Se menciona que, con lesiones en San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder, podría abrirse la posibilidad de que ambos se sigan golpeando por un tiempo.
  • En ese contexto, surge la pregunta de si alguien podrá frenar a Nueva York.

Previo al Juego 1 de las Finales de Conferencia del Este, el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson, sostuvo que su equipo tenía que encontrar la manera de “frenar el impulso” de los Knicks. Después de tres derrotas, admitió que todavía no lo consiguió. En este punto, además, con distintas lesiones que afectan a San Antonio Spurs y a Oklahoma City Thunder, y con la posibilidad de que ambos se sigan cruzando y castigando el uno al otro durante un tiempo, aparece la duda inevitable: si alguien podrá detener a Nueva York.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.