Un puñado de jugadores no sólo deslumbró de vez en cuando: en la temporada 2025-26 de NBA Fantasy (Salary Cap Edition) fueron consistentes, brillaron con regularidad y se transformaron en piezas “no negociables” para los managers del juego.
Con el camino ya recorrido, llega el momento de reconocer a quienes mejor rindieron en esa fantasía de control del plantel, con énfasis en el equilibrio entre desempeño y salario.
Estos son los ganadores de los premios de la campaña:
De un vistazo
- Jugador Más Valioso (MVP): Nikola Jokić (Denver Nuggets)
- Kon Knueppel (Charlotte Hornets)
- Mejoras del Año: Ryan Rollins (Milwaukee Bucks)
- Oferta/Chollo del Año: Collin Gillespie (Phoenix Suns)
MVP
Nikola Jokić (Denver Nuggets) volvió a quedarse con el premio al mejor jugador de la fantasía. En cada paso parece marcar historia y en cada partido suele encontrar una jugada especial: ese es, básicamente, el “perfil” de Jokić dentro de la cancha.
El ser tricampeón de MVP y ocho veces All-Star ya lo coloca en la élite; aun así, la distinción del juego viene por números contundentes: fue el primero en liderar la liga en
Con 31 años, Jokić lideró a todos en la fantasía con 4.464 puntos totales y 68,6 puntos por partido. Lo más llamativo es que logró todo esto pese a perderse 17 partidos en la 2025-26.
Cuando sí jugó, además, tuvo impacto inmediato: consiguió 80 o más puntos de fantasía en el 23% de los encuentros disputados. Por ahora, y con chances de que siga por años, no aparece una opción de fantasía que se le parezca.
Rookie del Año
Kon Knueppel (Charlotte Hornets) se quedó con el premio de debutante. La pelea fue cerrada: Knueppel y Cooper Flagg ofrecieron rendimientos de primer nivel en su año inicial, con trayectorias muy similares en cuanto a lo que venían haciendo en Duke.
La diferencia para el premio la marcó el costado salarial del juego. Flagg acumuló 3.015 TFP con un sueldo de 13,1 millones, mientras que el ex compañero aprovechó la ventaja del “cap”: Knueppel juntó 2.706 TFP pagando casi la mitad, con 7,4 millones. En un formato donde el presupuesto manda, esos dólares cambian el valor.
Desde que se asentó como titular en el puesto de escolta, Knueppel se volvió un negocio. En sus primeros seis partidos con Charlotte promedió 22,1 FPPG, pero la escalada fue rápida: en los nueve siguientes hizo 41 FPPG.
En el total de la temporada, arrancó como titular en 80 partidos. Dentro del plantel de los Hornets, terminó tercero con 33,4 FPPG, consolidándose como uno de los mejores retornos para los managers.
Jugador Más Mejorado
Ryan Rollins (Milwaukee Bucks) se llevó el premio al Mejoras del Año. En sus primeras temporadas, Rollins fue “de equipo en equipo”: empezó en Golden State Warriors y luego pasó por Washington Wizards, pero en ninguno terminó quedándose lo suficiente como para asentarse del todo.
El punto de quiebre llegó en su tercer año con Milwaukee, cuando lo promovieron como base titular. El nuevo rol lo empujó a otra dimensión: cerró con 2.870 TFP y 38,7 FPPG con un salario de 6,7 millones.
Ese rendimiento generó valor real: el premio indica que 25,6% de los managers lo incorporaron en sus planteles. Arrancó la 2025-26 con una racha fuerte —40,3 FPPG en sus primeros seis partidos— y no se frenó.
Terminó con 24 salidas de 45 o más puntos de fantasía, y además rompió la barrera de 60 en algunos casos. Con Milwaukee buscando un nuevo entrenador, el consejo implícito es claro: si Rollins sigue con minutos y rol, puede ser una pieza central otra vez.
Bargain del Año
Collin Gillespie (Phoenix Suns) fue el chollo de la temporada. En el Draft de 2022 de la NBA, ningún equipo lo quiso: todos lo pasaron por alto, y algunos lo hicieron incluso más de una vez.
Ese “desprecio” fue parte del combustible para su campaña: en su tercer año en la liga, Gillespie terminó demostrando por qué no era una elección descartable. A sus 26 años, tuvo la mejor temporada de su joven carrera y cerró con 2.426 TFP con un salario de 5,6 millones, el mayor valor dentro del juego.
Participó en 80 partidos con Phoenix saliendo desde el banco, como respaldo detrás de Devin Booker, y aun así fue responsable de 30,3 FPPG. Esa combinación —minutos útiles sin ser la máxima prioridad del equipo— lo hizo especialmente atractivo para los managers.
Además, cada tanto elevó aún más el techo: registró 16 partidos con 40 o más puntos de fantasía, incluyendo un tramo de cinco seguidos entre el 23 y el 31 de diciembre. Ya no es un nombre que se ignora: ahora lo tienen en la mira.