Kerr contó por qué casi se iba y confirmó su regreso con los Warriors

ByMartín Gutiérrez

May 16, 2026

Mientras los Golden State Warriors se preparaban para su partido de Play-In ante Los Angeles Clippers, en abril, su entrenador histórico Steve Kerr —que ya levantó cuatro anillos con la franquicia— tenía pensado retirarse. Dijo en las horas previas al cruce que estaba “95%” seguro de esa decisión, y el equipo terminó ganando gracias a una actuación “de colección” de Stephen Curry.

Un mes después, ya eliminados del Play-In por Phoenix Suns, Kerr volvió a estar frente a los micrófonos para hablar sobre la extensión de contrato de dos años que firmó esa semana. El acuerdo lo deja, además, como el entrenador mejor pago de la liga. El año anterior, Kerr había percibido 17,5 millones de dólares.

El mensaje de Kerr y el acuerdo para seguir

El entrenador celebró su continuidad: “Estoy con muchas ganas de volver. No podría estar más entusiasmado con seguir en este trabajo”. También destacó el proceso que atravesaron en las últimas semanas para definirlo “en conjunto”, con conversaciones que —según su mirada— no son tan habituales en el deporte profesional.

En una conferencia extensa con medios de la Bahía, Kerr detalló por qué quería regresar, cuánto influyeron Curry y Draymond Green en su decisión y, sobre todo, qué camino ve para el equipo luego de quedar afuera de playoffs por segunda vez en los últimos tres años.

Por qué decidió seguir: familia, organización y conversaciones internas

Kerr explicó que, aunque mantuvo charlas largas con el propietario Joe Lacob y con el gerente general Mike Dunleavy, hubo un comentario de su esposa que terminó inclinando la balanza. Afirmó que se tomó alrededor de una semana para analizar si era lo correcto para él y para su pareja, y que hablaron “todos los días” hasta llegar a una conclusión.

“Lo esencial es que todavía amo lo que hago. Eso es lo que les dije durante toda la temporada: amo entrenar, amo ser parte de los Warriors”, afirmó. Y agregó que, tras aproximadamente una semana, decidieron continuar si la franquicia quería que lo hiciera.

Ahí apareció la frase que más le quedó: su esposa le dijo que “quizás algún día vuelvas a entrenar, pero nunca vas a volver a entrenar a los Warriors”. Kerr señaló que eso fue muy significativo para él, porque entiende lo mucho que ama al equipo, a sus jugadores y lo que significa la institución.

Luego, el entrenador describió que el debate se transformó en una pregunta simple: “¿Qué quieren ustedes?”, y que a partir de reuniones con el club —en un lapso de cerca de una semana— terminaron acordando seguir. “Y acá estoy”, cerró.

La charla con Curry y Green: influencia real y respeto mutuo

Sin sorpresa, Kerr dijo que habló con Curry y con Draymond Green —los dos jugadores con más años en la organización— mientras intentaba definir su futuro. Subrayó, no obstante, que no existió presión directa: “No tuvieron ningún impacto ni influencia sobre si yo iba a ser el entrenador”, al menos en lo que respecta al proceso de decisión desde la dirigencia.

En esa línea, remarcó un principio que, a su entender, caracteriza a la franquicia: “Uno de los puntos fuertes de la organización es que nuestro mejor jugador —uno de los grandes de la historia del juego— no le indica a Mike o a Joe qué hacer”. Kerr añadió que ese tipo de dinámica no es sana y que, si un jugador intentara imponer un rumbo, generalmente no termina bien.

Aun así, aclaró que las conversaciones con Curry y Green sí tuvieron peso, pero en otro plano: el vínculo y la convicción de volver. “Sé que Steph quería que yo entrenara, sé que yo quería entrenar a Steph, y eso importó”, sostuvo. También expresó que existe un lazo especial entre ellos que, cree, puede trasladarse al éxito del equipo.

Según Kerr, tiene incluso más chances que cualquier otra persona por su relación con Green, su conocimiento íntimo de la plantilla y de la organización, y porque insiste en que sigue amando su trabajo. “Si estuviera cansado o quemado, no estaría haciendo esto”, dijo. “Amo mi trabajo, amo entrenar a los Warriors, estar en esta ciudad, en la Bahía… así que se acomodó todo”.

Cómo viene el plantel: récord, minutos y lesiones

Kerr hizo referencia al contexto reciente. Los Warriors cerraron la temporada regular con récord de 37-45 y terminaron 10° en la Conferencia Oeste. En cuanto al uso/participación:

  • Draymond Green jugó 68 partidos.
  • Stephen Curry disputó 43 encuentros.
  • Jimmy Butler participó en 38 juegos.

También mencionó la edad y el impacto de las lesiones. Los tres están en la recta final de la treintena: Curry tiene 38 años; Green y Butler, 36. Butler además se perderá una porción importante de la próxima temporada —si no toda— después de desgarrarse el ACL en enero.

Además, Kerr puso el foco en otra baja relevante del recambio joven: Moses Moody, uno de los jugadores con mayor producción en el plantel, sufrió la ruptura del tendón rotuliano (patelar) del lado izquierdo en marzo. El entrenador no brindó un plazo de regreso.

Con ese panorama, el técnico admitió la realidad: en cualquier noche, los Warriors pueden ganarle a cualquiera, pero a lo largo de una temporada y en playoffs podrían quedar limitados por edad y por lesiones. A eso se suman los tiempos inciertos de Moody.

Kerr reconoció que él y la dirigencia tuvieron que aceptar esa condición mirando hacia el verano y tomando decisiones con una visión más realista.

La visión de Kerr: mejorar, reclutar y redefinir qué es “éxito”

El entrenador dijo que entiende que debe hacerlo mejor. “Sé que tengo que ser mejor. No fue un gran año de entrenamiento para mí”, expresó, y también dejó claro que él y el bloque de conducción saben que el verano será determinante.

En términos de plan, Kerr sostuvo que el equipo necesita encontrar piezas en el draft que ayuden de inmediato y sumar refuerzos mediante el mercado y/o algún intercambio. En sus palabras, no se trató de una lista cerrada de “esto es lo que necesito” o “esto es lo que necesitan”, sino de un cambio de punto de partida para el proyecto.

“Fue más un punto de inflexión para la franquicia: dónde estamos, de dónde venimos y cómo se ve el futuro”, añadió. Según Kerr, las lesiones de Jimmy y de Moses obligaron a construir una “visión compartida” más aterrizada sobre qué significa ganar y qué objetivos debe perseguir la organización.

El entrenador remarcó que, por primera vez en mucho tiempo —después de un año plagado de lesiones, como el de 2019 o 2020— el equipo no está sentado pensando “podemos ganar un campeonato”. En el momento actual, aseguró que eso ya es claro para todos.

La base para 2025-26 (y más allá) sin abandonar la competencia

Kerr anticipó que una parte del proceso será “armar una base más fuerte” para la próxima temporada, una estructura que pueda sostenerse por años más allá de su estadía como entrenador. También dijo que para él es importante dejar a la organización en mejores condiciones que las actuales, algo que ve alineado con lo que quieren Curry y Green.

Pero eso no significa que los Warriors vayan a “tirar” la temporada siguiente. El objetivo, según su lectura, es competir y ver hasta dónde pueden llegar aunque no necesariamente sea con la etiqueta de candidatos a título.

“La idea es ver qué tan buenos podemos ser. Creemos que todavía podemos ser buenos”, afirmó. “Tenemos que recuperar gente de lesiones, hacer algunos movimientos, y yo tengo que hacer ciertas cosas… pero vamos a intentarlo, vamos a correrlo otra vez y ver qué tan lejos llegamos. Y creo que todos estábamos entusiasmados con eso”.

El contrato de Green: la decisión del jugador manda

En cuanto al futuro inmediato, Kerr señaló que habló con Green sobre su regreso, aunque aclaró que no hay garantías de que vaya a seguir entrenándolo en la próxima temporada. El motivo es contractual: Green tiene una opción de jugador para la temporada siguiente valuada en 27,6 millones de dólares. Todavía no se sabe si la tomará y cobrará ese monto o si optará por salir para negociar un acuerdo de mayor duración que le dé estabilidad hacia adelante.

En abril, Green comentó en “The TK Show” con Tim Kawakami que, en un mundo ideal, el mejor camino sería “declinar y extender”. Luego amplió su postura: con una gran representación, trabajaron mucho para conseguir el año de opción cuando llegó el momento de negociar el contrato, y por eso entiende que hicieron el trabajo para ponerse en posición de tener cierto control. “Vamos a tener una conversación después de la temporada”, completó.

Kerr también dijo que no siempre hubo una relación perfecta con Green, pero sí existe un respeto mutuo de larga data. “Lo primero es que depende de él”, indicó. Y agregó que se siente comprometido con entrenarlo y con entrenar a Curry, obviamente, mientras estén juntos.

El entrenador valoró la química y la rareza del proceso: “Los veo como colaboradores, y lo que construimos es bastante especial”. Señaló lo poco común que es que un entrenador y dos jugadores permanezcan juntos durante 12 años como trío. “Estoy listo para entrenar a Draymond; veremos cómo se da todo”, concluyó. Enfatizó que, por encima de todo, el factor decisivo es lo que ocurra con el contrato.

En paralelo, Dunleavy dejó su lectura sobre el deseo del club: el equipo quiere que Green vuelva, pero “es decisión de él”. Dijo que ya tuvieron conversaciones sobre que Green termine su carrera como Warrior y que “él siente lo mismo”. Dunleavy aseguró que espera que regrese, aunque dejó claro que la última palabra es del jugador.

‘You might coach again someday, but you’ll never coach the Warriors again’

‘I know he wanted me to coach, I know I wanted to coach him’

Una visión compartida “basada en la realidad” sobre lo que significa el éxito

‘Lo número uno es que depende de él’

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.