Knicks vs. Cavaliers: las claves para definir la Final de la Este

ByMartín Gutiérrez

May 19, 2026

Antes de que comenzara la temporada 2025-26, parecía casi inevitable que una final de Conferencia Este entre New York Knicks y Cleveland Cavaliers iba a terminar ocurriendo. Con Boston Celtics e Indiana Pacers, en el papel, fuera de la conversación y sin otros candidatos tan claros, la expectativa general era que el último campeón del primer puesto en la Conferencia y el subcampeón de la postemporada del año anterior terminaran cruzándose con un boleto a las Finales en juego.

Pero cuando arrancaron los partidos, esa probabilidad empezó a derrumbarse. Cleveland arrancó con dificultades en serio. A New York, que había tenido un buen comienzo, lo frenó una caída temprana a principios de enero. Mientras tanto, Detroit y Boston fueron escalando posiciones. Al final, ni Knicks ni Cavaliers lograron meterse entre los dos mejores equipos de la Conferencia.

Hoy, ninguno de los dos está donde uno creía que iba a estar en octubre. Para llegar hasta acá, ambos tuvieron que cambiar. En el caso de Cleveland, el cambio fue más directo: convirtieron a Darius Garland en James Harden y reacomodaron su banca. En New York fue más “espiritual”: gran parte del plantel del año pasado sigue, pero a lo largo de la temporada y, sobre todo, durante su actual racha de siete triunfos consecutivos en playoffs, las formas en que Mike Brown los está usando dieron un giro fuerte.

Así que sí: técnicamente, son los mismos uniformes que esperábamos ver en esta serie… pero no son exactamente los equipos que imaginábamos. Esa diferencia vuelve más complejas las dinámicas del duelo, más de lo que cualquiera podía prever cuando el verano pasado se “dibujaba” a Knicks y Cavaliers en la final del Este. Con la serie ya planteada, vamos con cinco preguntas clave de cara al enfrentamiento.

1. Quién defiende mejor a Jalen Brunson: ¿Dean Wade alcanza?

En términos estadísticos, nadie le ha puesto más freno a Jalen Brunson que Dean Wade en esta temporada. En tres cruces de temporada regular, Brunson encestó solo 1 de 15 tiros de campo cuando Wade fue su defensor principal, de acuerdo con datos de seguimiento. En total, otros 16 jugadores defendieron a Brunson con al menos 15 intentos en esos partidos. Aun así, el dato más llamativo es que Brunson logró al menos cinco conversiones contra todos, excepto contra Wade.

El problema es que Wade, en ataque, está cerca de un “apagón” permanente. En los últimos cinco partidos de la serie contra Detroit, acumuló 106 minutos y tiró apenas siete veces. Y hay una cifra todavía más extraña: Dean Wade no convirtió un solo tiro libre desde enero. Entonces, aunque Wade sea útil para frenar a Brunson, en el otro lado también devuelve mucho de ese valor porque, en defensa, suele ser un “objetivo fácil” para esconder a Brunson en varias posesiones.

En el Juego 7 de la serie ante Detroit, Cleveland decidió que jugar con Wade durante todo el tiempo ya no alcanzaba: Max Strus le tomó el lugar en el quinteto inicial. Strus es el punto de equilibrio más razonable entre ataque y defensa dentro de las tres opciones que Cleveland tiene para el quinto rol en el arranque: Sam Merrill representa el extremo ofensivo. Strus, además, ya había sido titular contra un New York muy distinto en 2023, cuando Miami Heat los dejó afuera en la segunda ronda. El detalle es que Strus, al menos en enfrentamientos uno contra uno, no tiene chances reales contra Brunson; para que Cleveland sobreviva, necesitaría que el esquema le dé ayuda.

La lectura inicial es que Wade seguiría arrancando, pero con Strus ganando más minutos. Eso pasó en la serie ante Detroit. Arrancar con Wade ofrece una utilidad clara y muy específica: defender al base rival. Pero sacarlo desde la banca vuelve más difícil que su tiempo en cancha encaje con las necesidades del partido, especialmente cuando Wade hace falta para acompañar a Brunson en los momentos más exigentes.

De todas formas, en la serie es esperable que Cleveland pruebe varios defensores sobre Brunson desde el arranque. Si hay una manera de sostenerse defensivamente sin que Wade “encorsete” el ataque, esa sería la preferencia de Cleveland. Dennis Schröder es un jugador con perfil de molestia en el inicio de jugadas; Keon Ellis incluso podría recibir minutos para intentar el duelo. La ventaja para Cleveland es que, por tamaño, el matchup es bastante más favorable que el que Wade tenía contra Cade Cunningham. En los primeros dos juegos, Cleveland debería tener una rotación relativamente profunda; Kenny Atkinson ajustará esa profundidad a medida que avance la serie.

2. Cómo se alinean las defensas y quién gana la guerra del cambio de marcas

Los Knicks ganaron los dos primeros partidos de la temporada regular entre ambos. Cleveland se quedó con los últimos, y en ese tramo definió una alineación defensiva que muchos equipos vienen usando contra New York: poner su centro sobre Josh Hart. Cleveland va a “invitar” a Hart a tirar triples y, a la vez, permitirá que Jarrett Allen se quede cerca de la pintura hasta que Hart demuestre que puede castigar desde el perímetro.

Evan Mobley probablemente reciba el matchup más complejo contra Karl-Anthony Towns, con la idea de poder cambiar la defensa sobre cualquier jugador que corra un pick and roll con él. Cleveland ajustará cuando sea necesario, pero el plan base es bastante claro.

El interrogante es para los Knicks. En OG Anunoby tienen a uno de los pocos jugadores de la NBA que puede defender “de verdad” a prácticamente cualquier rival. La pregunta: ¿lo ubican sobre un base o sobre otro rol del perímetro? Y, si deciden eso, ¿a cuál guard lo destinan? En encuentros previos contra Cleveland, Anunoby suele custodiar a Donovan Mitchell. Sin embargo, Cleveland viene de una serie de siete partidos en la que encontró varias maneras de desconectarlo de defensores élite, incluso contra la figura de Ausar Thompson.

Puede argumentarse que Anunoby sería más determinante defendiendo a Mobley: no solo para frenarlo en el uno contra uno, sino porque el cambio también le permitiría pasar con más facilidad al duelo contra Mitchell o contra Harden en un pick and roll. Justamente, el pick and roll Harden-Mobley se volvió el pilar ofensivo de Cleveland mientras avanzaba la serie contra Detroit. Quitarle ese recurso será vital. En ese contexto, Mikal Bridges llega tras una serie defensiva muy buena ante Tyrese Maxey. Puede pecar de “miedo al contacto” cuando navega pantallas, pero con un boleto a las Finales en juego, si Bridges está conectado, al menos puede obligar a Mitchell a trabajar más.

En esta serie, el cambio de marcas (switches) aparece como una constante en el discurso y en el partido. Cleveland y New York, además, tienen defensores que pueden cuidar en todo el espectro de posiciones. También tienen dos bases de “marcas grandes” en la espalda: Brunson y Harden.

La ofensiva de Atlanta, en los playoffs, funcionó con un patrón bastante claro: CJ McCollum fue a buscar a Jalen Brunson. Detroit, en cambio, atacó a James Harden con intensidad y encontró buenos resultados pese a tener mucho menos espacio de maniobra que el que van a tener los Knicks. Harden prefiere correr pick and roll con Mobley; Brunson prefiere correr pick and roll con Towns. Pero gran parte de la serie va a girar alrededor de esos dos: conseguir pantallas del jugador que estén defendiendo en cada caso. Brunson va a buscar a Harden; Harden va a buscar a Brunson. En términos prácticos, todo el mundo va a buscar a Brunson… y todo el mundo va a buscar a Harden.

La “infraestructura” de ayudas de New York es más sólida que la de Cleveland. A los Cavaliers les faltan manejadores que castiguen esos desajustes con la misma frecuencia; sin embargo, tienen más de los que se necesitan para explotar el error, y Mitchell también se mete en el juego. Los pick and roll invertidos con Mobley como pasador fueron un arma importante contra Detroit. Al final, si la serie se inclina hacia New York o hacia Cleveland, va a depender de que Brunson o Harden logren, en algún momento, paradas uno contra uno.

La última vez que Cleveland enfrentó a New York en playoffs, Mitchell Robinson dejó a Jarrett Allen tan marcado (en lo físico y en el impacto) que se terminó generando un meme que todavía vive. Allen había dicho, en aquel momento, que “las luces estaban más brillantes de lo esperado”. En esa serie a cinco juegos, Allen promedió 9,4 puntos y 7,4 rebotes en la derrota. Y hay un dato que pesa aún más: los Knicks capturaron más de 39% de los rebotes sobre sus propios fallos. Robinson acumuló 29 rebotes ofensivos en 141 minutos. Mobley y Allen juntos sumaron 30 rebotes en 379 minutos.

La conclusión es clara: New York debería ganar la batalla del rebote. En el papel, casi todo indica eso. Cleveland no ha sacado ventaja de rebotes como suelen hacerlo los equipos que arrancan con dos grandes. En estos playoffs, los Knicks lideran por bastante el rubro de rebotes. Por eso, Cleveland necesita “frenar la hemorragia”. Ambos equipos son ofensivas de bajo nivel de pérdidas, así que una competencia razonable en el rebote puede mantener la pelea por las posesiones dentro de un rango alcanzable.

El tema puntual con Allen no se instaló del mismo modo gracias a algunos grandes partidos recientes. Ante Toronto tuvo altibajos, pero respondió con un Juego 7 de 22 puntos y 19 rebotes que terminó torciendo la serie. Contra Detroit fue más constante. Y aunque Brunson sea el blanco preferido de Cleveland, el pick and roll también va a aparecer mucho con Towns como receptor final. En defensa, Towns viene mejor en esa faceta a lo largo de esta temporada, pero es vulnerable a acumular faltas; mantenerlo en acciones puede traer un premio enorme.

Si los Knicks ponen dos jugadores sobre el balón, Allen se vuelve un pasador de “corta ruta” más astuto de lo que parece: puede asistir y también terminar con autoridad. En 2023, Allen tuvo que lidiar con Isaiah Hartenstein en la pintura. Ahora Hartenstein ya no está, y New York concede demasiadas miradas directas al aro. En teoría, Allen está armado para una buena serie, con una condición: no permitir que Robinson lo “avale” como en aquella ocasión.

3. Karl-Anthony Towns: el perfil perfecto… y el talón de Aquiles

Karl-Anthony Towns está liderando los playoffs de 2026 en casi cualquier métrica global que combine todo. Hoy tiene el cuarto mejor Box Plus-Minus en la historia de los playoffs, solo por detrás de Michael Jordan en su pico, LeBron James y Kawhi Leonard. Además, está tirando 59-48-90. Y, dentro de los Knicks, encabeza tanto los rebotes como las asistencias en postemporada.

Lo primero era relativamente esperable. Lo segundo, en cambio, al menos en el papel, genera preguntas. Es la sexta vez que Towns llega a playoffs, pero sus siete mejores números de asistencias en playoffs llegaron todos durante la actual racha ganadora de siete partidos de New York. Towns pasó gran parte de la temporada quejándose públicamente por su rol en el ataque de los Knicks. Pero en el Juego 4 de la serie ante Atlanta la cosa se acomodó: Towns es el punto fijo del poste como centro, el “hub” ofensivo que opera desde la zona de ala, y con Brunson como un pasador sin tanta rigidez fuera de balón —más dispuesto a moverse y a colocar pantallas—, Towns se volvió letal para diseccionar defensas rivales.

La mayoría de los defensores no tiene una solución realmente buena. Mike Brown ya usó principios parecidos en Sacramento con Domantas Sabonis, pero las defensas dejaban a Sabonis “vivir” para intentar quitarle pases. Si le aflojás a Towns, te mata con triples. Si intentás seguirlo en penetraciones, no todos los grandes son lo bastante rápidos como para sostener el ritmo. Por eso, muchas veces lo defienden con alas. Eso sí: cuando Towns conduce la pelota, puede ponerse un poco imprudente. Y en este momento lidera la NBA en faltas ofensivas, por bastante.

Mobley es de esos pocos grandes que pueden equilibrar bien necesidades opuestas: tamaño para incomodar, velocidad para seguir el ritmo y lectura para complicar la versión actual del ataque de los Knicks. Hasta que Hart demuestre de manera consistente que puede convertir los triples que le deja Allen, Cleveland puede tolerar que Mobley pase más tiempo en el perímetro.

Brown tuvo más de una semana para preparar contrapesos, y eso será clave. Un Towns frustrado es un Towns propenso a faltas. En playoffs, aun con el partido a su favor la mayor parte del tiempo, promedia casi cuatro faltas por juego. Eso fue aceptable ante Atlanta y Filadelfia. Contra Cleveland no. Con solo estar en cancha, Towns ya modifica las defensas para que el ataque de los Knicks funcione como está funcionando. Pero si el problema de faltas se descontrola, el partido cambia de signo rápido.

Lo preocupante con Towns es que la parte de las faltas es, en gran medida, evitable. No se le complica por ser demasiado agresivo en defensa. El problema aparece cuando se vuelve imprudente en ataque y deja que la emoción lo gane en situaciones aisladas. Los Knicks ya soportaron esas faltas “tontas” durante dos años. Pero el contexto cambió: las apuestas son demasiado altas. Esa es la única mancha en un postemporada que, en general, es excelente. Si no logra mantenerse fuera del problema de faltas, la balanza se inclina hacia Cleveland con bastante rapidez.

4. OG Anunoby: números de élite… y el riesgo de salud

¿Pensabas que los números de Towns eran locos? Entonces mirá esto: OG Anunoby está tirando 62-43-81 en estos playoffs. Además, tiene casi la misma cantidad de robos (15) que de triples fallados (18). También está ganando la batalla de rebotes contra Jarrett Allen en esta postemporada. Es el tipo de playoffs de rol histórico. O, al menos, iba en esa dirección… hasta que sintió una molestia de isquiotibial.

Los isquiotibiales son delicados. El que sufrió en el Juego 2 de la segunda ronda contra Indiana, en 2024, le terminó cerrando la serie. En este caso, la lesión fue menos severa: de grado 1. Su recuperación tuvo menos presión que aquella otra vez. En aquel entonces, los Knicks peleaban por su vida contra los Pacers. Y al mismo tiempo, barrieron a Filadelfia en los últimos dos juegos de la segunda ronda sin Anunoby. Después llegó un descanso de nueve días antes del juego siguiente. Para ponerlo en perspectiva: el receso por el All-Star dura ocho días.

Para que los Knicks ganen esta serie, necesitan a Anunoby cerca del 100%. Es su llave defensiva: Bridges no tiene el perfil físico para asumir los emparejamientos que Anunoby sí puede; Hart no es lo suficientemente grande como para resolver ciertos duelos. Y que, encima, esté tirando como si fuera un hermano perdido de Curry es la guinda del postre. En el Juego 1 se va a saber más, pero si Anunoby no está en su mejor versión, New York tendrá que recalibrar todo el plan.

Cómo se jugó / principales preguntas para el arranque de la serie

  1. Antes de la temporada, se daba por hecho un duelo Knicks-Cavaliers en la final del Este, pero los resultados de la campaña cambiaron el mapa: Cleveland y New York no terminaron entre los dos primeros de su Conferencia.
  2. Cleveland llegó con una transformación de plantel más literal (Garland por Harden) y con reordenamiento de banca; New York mantuvo el núcleo, pero con Mike Brown modificando muchísimo el uso de sus piezas, especialmente en la racha de siete triunfos en playoffs.
  3. El primer gran tema: cómo defenderá Cleveland a Brunson, con Dean Wade como referencia defensiva pero con problemas ofensivos y un ajuste que ya se vio en la serie ante Detroit (la entrada de Strus en el quinteto).
  4. El segundo tema: el patrón de cambios de marcas y emparejamientos, donde los Knicks necesitan decidir qué rol pone OG Anunoby y cómo cortar el pick and roll (especialmente el Harden-Mobley) que se volvió base del ataque de Cleveland.
  5. El tercer tema: Towns como motor ofensivo (incluidas asistencias y eficiencia) y, a la vez, el riesgo de faltas, que puede volcar el partido si no se controla.
  6. El cuarto tema: el rol de OG Anunoby, con números de producción altísimos y la incógnita de salud por su isquiotibial, que obliga a New York a medir su nivel real en el inicio.

5. Cinco preguntas, una serie

1. Quién es el quinto titular de Cleveland?

2. Cómo se alinean las defensas y quién gana la guerra del cambio de marcas?

3. Las luces siguen siendo demasiado brillantes?

4. Puede Towns sostener lo bueno y minimizar lo malo?

5. Qué tan saludable está OG Anunoby?

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.