El Juego 1 de las Finales de la NBA estuvo a la altura de lo esperado y ojalá el resto de la serie mantenga ese nivel. En la noche del miércoles, el partido fue ida y vuelta durante gran parte del encuentro. Los Knicks, además, lograron remontar un déficit de 14 puntos en el tercer cuarto, para dar vuelta la historia y quedarse con el primer juego de la serie como visitante. Jalen Brunson volvió a ponerse la capa en el último tramo pese a una molestia que sufrió en dos momentos distintos durante la primera mitad, y Nueva York hizo que Victor Wembanyama pareciera, al menos por una noche, un jugador más.
Esto también habla del trabajo de Mike Brown preparando a su equipo para un duelo así: el tamaño de Wembanyama no alcanzó para frenar a los Knicks, que ganaron la batalla en la pintura con ventaja de 50-42 en puntos. No fue una dominación ofensiva sostenida por parte de Nueva York; de hecho, solo Brunson llegó a los 20 puntos. El diferencial, más bien, estuvo en la defensa: los Knicks limitaron a los Spurs a menos de 100 unidades por primera vez en lo que va de esta postemporada.
Con todo el ruido previo sobre que los Knicks “tenían el camino más fácil” hacia las Finales por lo que suele considerarse una Conferencia Este menos competitiva, el arranque de serie en silencio a esas dudas. La actuación fue contundente desde el principio.
Entonces, ¿qué se puede esperar en el Juego 2? Esto es lo que hay que tener en cuenta:
¿Cómo responderán los Spurs? Wembanyama reconoció en la conferencia de prensa posterior al partido que su rendimiento no estuvo a la altura de lo que él mismo espera. Pero si la lectura es que llega preocupado, no parece ese el caso. El francés remarcó una y otra vez que no está demasiado alterado por la derrota y dejó frases contundentes: “Cuando jugamos mal, cuando yo juego mal, es cuando nos hacemos daño a nosotros mismos. Por eso no me preocupa. Vamos a estar muchísimo mejor. Yo voy a estar muchísimo mejor”.
¿Y cómo puede mejorar Wembanyama (el gran punto a corregir)? El punto de partida pasa por su perfil de tiro. En el Juego 1 tomó nueve triples, convirtiendo apenas dos, y además tuvo apenas cinco intentos cerca de la canasta. Eso no puede repetirse. Con todo lo que mide y pesa, el jugador de 2,13 metros tiene que hacerse sentir en la pintura. No puede terminar obligado a convertirse solo en tirador de media distancia y de afuera. En varios pasajes se lo vio dubitativo sobre cómo atacar las posesiones, y ahí hay que reconocer el mérito defensivo de los Knicks: Karl-Anthony Towns y Mitchell Robinson hicieron lo suficiente como para que Wembanyama no tomara el control del partido.
Más allá del flojo nivel ofensivo del francés, aparece otra posibilidad de ajuste de plantel que el entrenador de San Antonio, Mitch Johnson, debería estar considerando. Después de sumar 16 puntos saliendo desde la banca y de encender el ataque de los Spurs en el primer tiempo, parece momento de que Dylan Harper ingrese en el cinco inicial en lugar de De’Aaron Fox. Harper fue de lo más rescatable para San Antonio en la derrota, mientras que Fox perjudicó activamente a los Spurs con la selección de sus tiros. Si esto fuera una etapa más temprana de playoffs, podría argumentarse que Johnson debería darle paciencia a Fox para ver si cambia el rumbo en el Juego 2, pero se trata de Finales de la NBA: los Spurs no pueden permitirse otro partido flojo del base. San Antonio no puede darse el lujo de llegar con un 0-2 a Madison Square Garden.
En lo personal, espero que Wembanyama mejore y que los Spurs intenten llevarle la pelota a la pintura para tratar de provocar que tanto Towns como Robinson entren en problemas de faltas. Puede que Johnson todavía no haga el cambio de quinteto de inmediato, así que quizá Fox tenga chance de reacomodarse y justificar su lugar en el arranque en el Juego 2. Si Wemby logra, tal como dijo después del partido, “jugar normal”, entonces creo que San Antonio empata la serie antes de que el rumbo se termine de inclinar hacia Nueva York. Pick: Spurs -6.5