CHARLOTTE— El Play-In suele mantener a los equipos “de la mitad” mirando hacia arriba en la tabla, más que hacia abajo con el miedo de lo que viene. Pero, incluso en esa lógica, conserva una de sus mayores virtudes: meter urgencia instantánea en el arranque de la postemporada, con un puñado de partidos “a una sola vida” como entrada perfecta antes de que todo se acomode en series al mejor de siete.
Así fue el martes en el Spectrum Center. Los Charlotte Hornets le ganaron a Miami por 127-126 en tiempo extra y no fue un simple aperitivo: fue un plato fuerte. Durante 53 minutos se encadenaron puntos locos, defensa oportuna, cambios constantes en el mando—hubo 16 alternancias y 17 igualdades— y también un clima cargado de tensión, con emociones desgastadas hasta el final.
“Es el tipo de partido en el que no querés quedarte afuera”, resumió el alero de Charlotte Miles Bridges, que habló de la determinación de ambos conjuntos por evitar el corte. Según explicó, el equipo viene de un inicio complicado, luego se reagrupó y construyó una cultura, y el objetivo fue doble: ganar por la gente y por el propio plantel, además de probar lo que es el básquet de playoffs.
De un vistazo
- Charlotte venció a Miami 127-126 en tiempo extra en el Play-In.
- El duelo tuvo 53 minutos y alternancias constantes: 16, con 17 empates.
- La franquicia mantiene viva la chance de enfrentar al 1° del Este, Detroit.
- La serie de Charlotte en el primer turno oficial sería su primera aparición real en playoffs en 10 años.
- Ahora deberá jugar de visitante el viernes ante el ganador de la llave entre 76ers y Magic (definición del miércoles).
- Miami llega al receso tras casi tres cuartos sin Bam Adebayo.
La victoria le deja a Charlotte una misión inmediata: salir el viernes a la ruta y repetir el trámite, ya sea en Filadelfia o en Orlando. Primero, el miércoles quedará definido cuál de esos dos equipos pierde su lugar en la siguiente instancia y cuál termina cruzándose con los Hornets.
Miami, en tanto, se despide del certamen tras un Play-In que lo castigó con una baja clave. Bam Adebayo estuvo fuera durante casi tres cuartos, lo que marcó el desarrollo del juego y el tono de la despedida.
Cuatro claves del triunfo que prende a Charlotte
1) Partido retro para LaMelo Ball
En la temporada, se viene destacando el crecimiento de LaMelo Ball en lectura, conducción, eficiencia y madurez para manejar un equipo que desde el 3 de enero acumula un récord de 34-15. Pero el martes mostró otra versión: el “viejo” LaMelo, asociado a la etapa de la llegada en 2020, con menos orden y demasiada libertad de la mano de la improvisación.
En este juego, Charlotte necesitó precisamente esa explosión. Dos de sus tres fuentes principales de anotación no estuvieron finas: el novato Kon Knueppel pareció sentir el peso del escenario grande y falló 10 de sus 12 tiros, además de errar los seis triples que intentó. Brandon Miller, por su parte, jugó menos de 10 minutos en el primer tiempo y terminó con tantos problemas defensivos como producto de faltas: juntó la misma cantidad de fouls que puntos.
Con ese panorama, Ball tomó la responsabilidad total y ofreció una actuación de “todo en uno”. Terminó con 30 puntos—incluidos el primero y el último de Charlotte— y necesitó 31 intentos para hacerlo. Primero fue a buscar sus opciones y no se guardó nada: falló 14 de los 16 triples que lanzó.
Además, repartió 10 asistencias, cometió cinco faltas y se fue con un +15 en 40 minutos, en una victoria por un punto. Fue una noche con momentos a la vez dolorosos y espectaculares, como suele pasar en los partidos que se definen en el detalle.
2) Bam se apaga, Spoelstra se enciende
Adebayo, el centro de Miami que el mes pasado había acaparado titulares por una noche de 83 puntos, quedó lejos de ese registro: se lesionó tras caer con fuerza durante el primer minuto del segundo cuarto. Ahí mismo, se lastimó la zona baja de la espalda y no pudo regresar.
El impacto se notó en el tablero con números y en el desarrollo. Entre otros datos, Charlotte capturó 17 rebotes ofensivos y sumó 25 puntos de segunda chance, un espejo de lo que le faltó al Heat cuando Adebayo se esfumó del partido.
En las repeticiones apareció una jugada clave que terminó generando ruido: Ball, que había caído primero, habría agarrado el tobillo derecho de Adebayo y eso pareció trabarlo. Los árbitros no lo sancionaron y tampoco se revisó, pero el entrenador Erik Spoelstra lo tomó como una alerta.
“Creo que es una jugada estúpida. Es peligrosa. Deberían sancionarlo por eso. No creo que pertenezca al juego, es hacer caer a alguien. Alguien tiene que ver eso cuando pasa. Deberían haberlo echado del partido”, dijo Spoelstra.
El jefe de equipo Zach Zarba explicó que los oficiales no observaron el agarre de Ball en el momento. Como la jugada continuó hacia la cancha contraria, no hubo chance de revisarla por una falta flagrante. Aun así, no se descarta que la liga termine evaluando una sanción económica o deportiva para Ball por lo que ocurrió.
Ball, por su parte, negó cualquier intención de daño. “Le pido disculpas por eso— me pegaron en la cabeza, no sabía bien dónde estaba, pero voy a revisar cómo está. Dije perdón y voy a chequearlo”, expresó el base.
3) Un fichaje perfecto: Coby White
Charlotte aprovechó un momento flojo de Chicago para sumar a Coby White en un intercambio del 4 de febrero. La operación trajo a un base-escolta de perfil anotador, y desde la oficina que terminó siendo despedida no se logró sacar ni siquiera una selección de primera ronda en el trato.
El martes, White respondió con el tipo de irregularidad que puede inclinar un par de partidos en una postemporada larga. Tras un arranque lento, se encendió en el tercer cuarto: capturó un rebote, robó dos balones y convirtió 14 puntos, con una racha de 11 consecutivos.
Ese tramo fue decisivo porque Charlotte venía cinco abajo y, con el empuje ofensivo, alcanzó una ventaja de seis para entrar al cuarto final. El jugador, nacido en Carolina del Norte y que jugó una temporada en la universidad con North Carolina Tar Heels, aportó una chispa inmediata desde la banca. Cerró con 19 tantos y un +21 en menos de 26 minutos.
4) Retroceso de novato para Knueppel
Brandon Miller salió de su momento de faltas con 20 puntos en la segunda mitad, pero Knueppel no logró corregir el rumbo. En los últimos 10 partidos del equipo—según el dato que dejó el encuentro— apenas había lanzado con un 34,7% desde el perímetro. En este duelo, además, fue apenas su cuarta noche completa de la temporada en la que no pudo convertir un solo triple.
Knueppel había comandado a toda la liga en triples y había quebrado el récord de anotación para rookies, pero el martes le pasó factura la sequía. Charles Lee lo utilizó solo 6 minutos en el cuarto final y no lo puso en tiempo extra. De todos modos, con la ventaja de contar con el respaldo del plantel, el candidato a Novato del Año tendrá una revancha el viernes ante Orlando o contra Filadelfia.
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Steve Aschburner escribió sobre la NBA desde 1980 y, en este caso, el seguimiento del torneo dejó una imagen clara: Play-In o no, cuando el tiempo extra aparece, todo se define con intensidad máxima, decisiones difíciles y consecuencias inmediatas.