Giannis y el armado del draft: qué hacen los equipos que ya miran 2026-27

ByMartín Gutiérrez

Apr 17, 2026

La temporada regular 2025-26 de la NBA está por cerrarse. Aun así, todavía hay 20 de los 30 equipos que conservan partidos por jugar; los otros 10, en cambio, ya miran el calendario con otra lógica: el foco pasa a ser la preparación para la campaña 2026-27. Y como el sorteo del draft todavía está a un mes de distancia, gran parte de la planificación queda condicionada por un factor que no pueden controlar: en junio definirán en qué lugar eligen, y eso altera decisiones de armado de plantel.

Los números

  • Equipos con foco inmediato en 2026-27: 10 (Pacers, Wizards, Nets, Bulls, Bucks, Kings, Jazz, Mavericks, Grizzlies y Pelicans).
  • Equipos con partidos aún pendientes: 20 de 30.
  • Draft (conferencia de selección) y condicionante: el sorteo ocurre “todavía” con un mes de margen; no se detalla fecha exacta.
  • Giannis Antetokounmpo: definición clave antes del inicio del Draft Combine, previsto para el 10 de mayo.
  • Momento de la definición de la NBA: el trabajo fuerte del offseason arranca con el Draft Combine (10 de mayo).

La lógica del offseason: lo que depende del sorteo y lo que no

La pregunta es cómo se encara el trabajo cuando el armado del plantel depende del lugar que te toque en el draft. En la práctica, la mayoría de estos equipos quedan “paralizados” en su construcción: no pueden cerrar del todo planes hasta saber su posición en junio. Sin embargo, aun con esa limitación, sí tienen claridad —al menos a grandes rasgos— sobre dónde están parados para el receso 2026: cuáles son sus necesidades, cuáles deberían ser sus objetivos principales y qué aspectos están efectivamente bajo su control.

Por eso, la idea es repasar las prioridades de cada uno: encontrar el primer movimiento o la primera respuesta que cada franquicia debería resolver en este offseason, evitando que todo dependa del sorteo. El draft lottery puede responder algunas incógnitas, pero para los equipos de la parte baja de la tabla hay temas que no admiten espera.

Indiana Pacers: casi todo está, pero falta el costado financiero

En términos estrictamente deportivos, Indiana no parece tener grandes “faltantes”. La mayor parte del plantel relevante para lo que consiguieron en sus Finales 2025 sigue en el equipo. La gran baja fue Myles Turner, pero los Pacers ya lo reemplazaron con Ivica Zubac. Con ese panorama, la expectativa es que, si Tyrese Haliburton está sano y disponible para la próxima temporada, Indiana vuelve a estar en condiciones de competir por el título.

La discusión real aparece en la parte económica. Históricamente, la franquicia ha sido reticente a pagar el impuesto por lujo, y eso podría haber influido en la decisión de desprenderse de Turner. Incluso con la salida de Bennedict Mathurin, los Pacers se ubican por arriba del umbral del impuesto de la próxima temporada. La manera de “resolver” el problema es simple: si no conservan su primera ronda, la necesidad de lidiar con el impuesto se disuelve.

Ahora bien, si quieren quedarse con su pick —y más aún si cae dentro del top cuatro—, el margen se vuelve más incómodo. En ese escenario, para esquivar el impuesto, no alcanzaría con retoques menores: habría que mover a una pieza con nombre. La contracara también existe: si llega un pick top cuatro, el golpe por desprenderse de Obi Toppin sería menos doloroso, considerando la llegada de Caleb Wilson o Cameron Boozer.

Si Darryn Peterson termina siendo la elección, incluso T.J. McConnell podría quedar en el plano de lo prescindible. Dicho de otro modo: Indiana no necesariamente necesita “hoy” salir a evitar el impuesto como lo harían otros candidatos que ya saben que vienen años de pagos por repeticiones y, por eso, apuestan a postergar el reloj. La lectura es que la organización es frugal por cultura y que, aun así, podría convenirles liberar algunos minutos en el armado para potenciar un pick top cuatro. No hace falta cerrar un trade completo hasta saber si retienen la selección, pero por ahora el trabajo consiste en explorar qué tendría que ofrecerse para que una operación sea posible.

Brooklyn Nets: la tentación de mover a Porter bajó, y por eso conviene definir su futuro

En algún momento, el intercambio de Michael Porter Jr. parecía inevitable. Brooklyn estaba en modo tanking, Porter estaba rindiendo por encima de lo esperado y, en el contexto del deadline, parecía que podría haber dado una buena devolución. El problema era que los Nets, por historia, no suelen desprenderse de jugadores sin exigir retornos grandes. Con Mikal Bridges y Cam Johnson les funcionó esa postura: el segundo llegó a darles a Porter. La paciencia, entonces, terminó pagando.

Pero el incentivo para moverlo se achicó respecto de unos meses atrás. Brooklyn no controla su primera ronda de 2027, así que contar con Porter para ayudar a ganar partidos suma más que antes. Si esa fuera la hoja de ruta, el movimiento lógico sería trabajar una extensión ahora: con espacio de cap, el equipo puede aprovechar reglas de negociación y extensión para adelantar la estructura del contrato mientras el resto del plantel todavía es más accesible.

Washington Wizards: resolver el contrato de Trae Young antes de tomar decisiones de largo plazo

Los Wizards también tienen un tema contractual con peso. La diferencia con Brooklyn es que Washington trabaja con mucha menos información. Porter es un perfil “portátil”: tiradores altos pueden encajar en distintos esquemas. Trae Young es otra historia. Su impacto depende casi por completo de cómo juega con la pelota en sus manos. Además, el equipo apenas lo vio en cinco partidos con la camiseta de la franquicia, así que el margen de análisis sobre su encaje con los jugadores actuales es limitado.

A ese interrogante se suma otro: el draft que se viene. Muchos de los prospectos que aparecen como “top” fuera de los cuatro nombres más visibles suelen ser bases o jugadores de perfil de armado ofensivo desde el balón. Hay una chance concreta de que Washington elija un competidor de largo plazo para Young. Por eso, el gran desafío es decidir cómo se acomoda la pieza.

Se reporta que Washington sería proclive a ofrecerle una extensión a Trae Young. El argumento es que sería prematuro hacerlo al precio que probablemente demande alguien de su nivel. Si el jugador acepta un descuento razonable, la historia cambia. De cualquier manera, los Wizards necesitan definir qué pasa con esta situación: o bien cierran una extensión con números realistas, o bien aceptan que 2026-27 puede ser un “año de demostración” que les permita planificar el resto de sus finanzas de largo plazo.

Milwaukee Bucks: Giannis Antetokounmpo no puede quedar en suspenso

En Milwaukee, la saga de Giannis Antetokounmpo llega a su final este offseason. El propietario Wes Edens ya lo dejó claro: los Bucks van a extenderlo o van a negociarlo en un trade. El problema es el calendario: Antetokounmpo no sería elegible para extensión hasta octubre. Milwaukee no puede esperar tanto, y por cómo se gestionó este asunto hasta ahora, tampoco parece sensato asumir que el jugador va a decidir en el momento que sea cómodo para la organización.

La temporada de Milwaukee termina a mediados de abril. El Draft Combine comienza el 10 de mayo. Ahí arranca el trabajo real del receso, y ahí también es donde los Bucks necesitan una respuesta. La idea es darle a Giannis hasta esa fecha para que defina si acuerda una extensión. Si no lo hace antes del Combine, la conclusión lógica es que no se quedará: entonces toca operarlo antes de que la decisión sea irreversible.

El Draft Combine además tiene una ventaja práctica: la liga concentra a todos en un solo lugar, lo que le da margen a negociar un acuerdo, pero también a observar prospectos del draft de ese año que Milwaukee podría querer sumar con selecciones incluidas dentro del trato. No es un tema para estirarse: deben actuar.

Chicago Bulls: cerrar el futuro de Billy Donovan para ordenar el organigrama

Chicago despidió a los dos principales ejecutivos de básquet el lunes. Antes de pensar el próximo paso, falta resolver el futuro de Billy Donovan. Los Bulls sostienen que quieren que Donovan vuelva como entrenador. Si no lo logran, existe otra vía: que sea promovido a la estructura frontal, similar a lo que ocurrió con Brad Stevens en Boston. También existe la chance de que Donovan prefiera volver a la banca en otra franquicia, dado que se fue de Oklahoma City antes de un proceso de reconstrucción, y si Chicago decide ir en esa dirección, podría abrirle opciones a equipos más competitivos.

La incertidumbre genera dolores de cabeza. En general, cuando un gerente general tiene que hacerse cargo de un entrenador que ya manda dentro del vestuario, no suele haber una convivencia armoniosa. La alineación interna importa, y pedirle a un nuevo directivo que establezca autoridad mientras el DT ya tiene el control inevitablemente vuelve todo incómodo. En cualquier caso, el futuro de Donovan tiene que definirse: si seguirá como entrenador principal, entonces probablemente necesita elegir al gerente general con quien trabajará en conjunto. Si termina siendo gerente general o asume otro rol de oficina, Chicago debe dejar claro el organigrama para recién ahí arrancar la búsqueda del cuerpo técnico.

Y si Donovan se va, Chicago necesita anticipar esa información para pasarla a los candidatos más deseables de la búsqueda.

Sacramento Kings: investigar el contexto del foul intencional y buscar un cambio de liderazgo

La NBA está investigando un foul intencional que los Kings cometieron sobre Seth Curry. La jugada fue determinante: Curry fue a la línea cuando restaban tres minutos y los Warriors estaban arriba. Fuentes de Sacramento indicaron que Doug Christie calculó mal cuántas faltas había acumulado el equipo, creyendo que todavía le quedaba una para usar antes de que el reloj llegara a los tres minutos, momento en el que la opción se “pierde” automáticamente.

Si el entrenador comete errores estratégicos tan fuera de lo normal como para disparar investigaciones vinculadas al tanking, eso suele ser una señal de que llegó el momento de cambiar el liderazgo. En los últimos 20 años, la única gran etapa de éxito de Sacramento estuvo asociada a Mike Brown. Es un DT con trayectoria, que viene con anillos por su trabajo como asistente y con múltiples recorridos de playoffs en puestos altos.

Un club con este nivel de disfunción necesita una mano firme. Christie, que recién se incorporó como asistente en 2021 y fue promovido a entrenador interino cuando Brown fue despedido, terminó supervisando una temporada muy negativa: Sacramento cayó al fondo de la tabla pese a haber albergado ambiciones de Play-In. En este receso, la prioridad es encontrar un entrenador probado.

Utah Jazz: armar la defensa de perímetro para completar el rompecabezas

La base del plantel de Utah para 2026-27 ya está bastante definida. Con la suposición de que Walker Kessler se mantendrá en la agencia restringida, los Jazz deberían contar con una de las duplas de zona más intimidantes de la liga: Kessler y Jaren Jackson Jr. Además, Lauri Markkanen y Keyonte George ya muestran potencial de nivel de All-Star como opciones ofensivas. Ace Bailey podría sumarse en el frente.

Hay talento de playoffs; el problema es que faltan “casillas” por marcar. La más grande es la defensa perimetral. El motivo se entiende con el set actual de titulares: Utah es enorme, lo cual tiene ventajas, pero tanto Markkanen como Bailey no encajan del todo para cubrir guardias. Los Jazz necesitan un defensor capaz de defender el primer pase —en el punto de ataque— que pueda salir desde el banco la mayoría de las noches y ajustar su rol según cada partido y cada rival.

Como Utah conserva picks y opciones salariales intercambiables, el diagnóstico es que ese problema tiene solución razonable.

Dallas Mavericks: aprovechar la flexibilidad para negociar una extensión “amigable” con Lively

El trade por Anthony Davis tuvo como objetivo, además de alejarse del fallido acuerdo con Luka Dončić, ahorrar dinero. Dallas pasó de estar cerca de la segunda “apron” a ubicarse por debajo del impuesto de lujo en una sola operación. Aunque quedan varios contratos largos en el plantel gracias a la ola de extensiones que firmó Nico Harrison el offseason anterior, la lectura es que los Mavericks tienen bastante margen de maniobra hacia adelante.

¿Cómo usar esa flexibilidad? Con una apuesta. Dereck Lively mostró señales de ser All-Star cuando era novato. En los últimos dos años disputó 43 partidos. Eso sugiere que, si le ofrecen un acuerdo largo con dinero garantizado, probablemente quiera firmar. Si Davis siguiera en el contrato, Dallas no podría arriesgarse de ese modo. Ahora sí: si Lively está dispuesto a aceptar condiciones favorables para el equipo, podría ser la oportunidad de asegurar una pieza central por menos de lo que su nivel debería costar.

La dupla Gafford-Lively llevó a Dallas a las Finales en 2024. Por eso, asegurar que ambos sigan juntos sería una excelente base para la “era Cooper Flagg”.

Memphis Grizzlies: sacar a Ja Morant del contrato y acelerar la reconstrucción

Los Grizzlies ya movieron dos de las tres piezas centrales de la etapa anterior: Jaren Jackson Jr. y Desmond Bane. Intentaron negociar al tercero, Ja Morant, en el deadline, pero no encontraron un comprador. Aunque Morant tiene uno de los contratos más exigentes de la liga, Memphis se mete en un proceso de reconstrucción y cuenta con flexibilidad financiera. Pero no es un tema exclusivamente económico.

El problema es de plantel. Memphis quiere desarrollar a los jóvenes que ya tiene o que pronto seleccionará. Morant, en cambio, es valioso principalmente con la pelota en sus manos. Mantenerlo implica dejarle la conducción ofensiva, y eso choca con el objetivo de permitir que los jugadores jóvenes que Memphis espera que encabecen la próxima era tengan espacio para comandar.

Morant es, además, un jugador “de alta demanda” para encajar en un sistema. No es el tipo de veterano que puede pasar desapercibido en el rol. Funciona casi exclusivamente desde una posición principal, y los Grizzlies probablemente no tendrán ese rol disponible para él en el futuro.

En el offseason deberían aparecer más alternativas. Los equipos que no se interesaron en el deadline pudieron arrepentirse tras temporadas y playoffs decepcionantes. También podrían existir intercambios por contratos malos estructurados de manera distinta. Pero lo importante, más allá del método, es que Memphis logre quitarse a Morant del plantel: necesita dar vuelta la página.

New Orleans Pelicans: conseguir un protector de aro real

Cuando los Pelicans hicieron su trade, bastante cuestionado, por Derik Queen, parecía que el objetivo era reemplazar a Zion Williamson. Sin embargo, Williamson atravesó una de las temporadas más saludables de su carrera, y la franquicia dejó claro públicamente que no tenía intención de moverlo —al menos no en el deadline—. Por ahora, la sensación es que no quieren separar esa dupla.

El inconveniente es que ambos juntos no funcionan bien. Los quintetos con ambos en cancha quedaron en el percentil 18 en ataque y en el 11 en defensa por eficiencia, según Cleaning the Glass. El encaje defensivo ya se entendía, porque por estatura no serían viables frente a determinadas exigencias del aro. Pero el ataque también es complicado: ninguno de los dos tira triples. Entonces, aunque el equipo sepa que finalmente tendrá que elegir, no parece apurado por hacerlo.

Queen bajó el nivel hacia el cierre de la temporada. Los Pelicans probablemente quieran observar cómo rinde en su segundo año antes de comprometerse con una decisión de largo plazo sobre Williamson. Si Queen no responde a lo esperado y Williamson se mantiene sano, quizás el que termine saliendo sea Queen. En definitiva, el nivel de apuesta para 2026-27 no es lo suficientemente alto como para apresurar una mala decisión.

Ahora bien: si New Orleans quiere ser mínimamente viable defensivamente, necesita un verdadero protector de aro. En la temporada, solo los Wizards y los Bulls permitieron más tiros en la zona restringida que los Pelicans. Forzar a esos rivales a jugar con un big que, en ataque, probablemente tenga limitaciones es una prueba seria para su capacidad de generar juego. Si alguno de esos equipos tiene a un creador especial, de gran tamaño, que New Orleans imagina para sí, entonces los Pelicans necesitarán producir ofensivamente aun con un espacio de cancha menos ideal. En ese contexto, incorporar un centro “de verdad” para elevar la defensa es esencial.

Prioridades por equipo (resumen de tareas)

  • Indiana Pacers: encarar un trade para liberar algo de salario.
  • Brooklyn Nets: definir si corresponde extender o negociar a Michael Porter Jr.
  • Washington Wizards: resolver el contrato de Trae Young.
  • Milwaukee Bucks: obtener una respuesta definitiva y de largo plazo sobre Giannis Antetokounmpo.
  • Chicago Bulls: definir cuál será el rol de Billy Donovan.
  • Sacramento Kings: incorporar un entrenador con experiencia.
  • Utah Jazz: conseguir un defensor de perímetro.
  • Dallas Mavericks: intentar firmar con Dereck Lively una extensión de rookie con condiciones favorables.
  • Memphis Grizzlies: desprenderse del contrato de Ja Morant.
  • New Orleans Pelicans: encontrar un centro que proteja el aro.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.