Giannis redefine el mercado: 18 equipos candidatos y los Knicks como foco

ByMartín Gutiérrez

Apr 17, 2026

Cuando los Milwaukee Bucks empezaron a evaluar ofertas por Giannis Antetokounmpo en el trade deadline, los nombres que aparecían con más frecuencia dejaban un mapa relativamente acotado: cuatro equipos concentraban la atención en las conversaciones. Distintas versiones señalaron que los New York Knicks eran, en lo personal, el destino que más le interesaría a Antetokounmpo. En el medio, tanto Golden State como Miami aparecían como “aspiradoras” recurrentes de estrellas: equipos que no terminaban de estar fuera de la pelea, pero que tampoco lograban consolidarse en lo más alto de la tabla, y que igual se jugaban fuerte por un golpe de timón. Por su parte, los Minnesota Timberwolves aparecieron como el gran “comodín” de tipo sleeper: dispuestos a desarmar su base actual para juntar a Antetokounmpo con otra figura de peso, Anthony Edwards.

También hubo llamados de otras franquicias, pero una operación de ese tamaño es tan compleja de ejecutar durante la temporada que el abanico, inevitablemente, se achica bastante. Algunas escuadras no tienen margen contractual para ir por un jugador máximo en febrero. Otras quedan trabadas por el “apron”, el tope/limitación financiera que condiciona movimientos. Y hay equipos que, directamente, no se sienten listos para romper su plantilla “en el aire” sin un plan de reconstrucción claro.

Pero el panorama cambia de forma radical en el verano: se limpia el calendario del apron, se amplían los cupos de roster y todos ya conocen el orden del draft. En ese contexto, para Milwaukee se terminó la temporada: el domingo cerró con su 50.ª derrota y Doc Rivers dejó de ser el entrenador en jefe.

Mientras tanto, hoy hay 29 equipos imaginando escenarios para decidir si van o no por Antetokounmpo, que además cuenta con dos premios de MVP. Algunos terminarán entendiendo que no tienen chances reales de llevárselo. Otros, en cambio, optarán con frialdad por quedarse fuera del “sorteo”.

Antetokounmpo habló el domingo con The Athletic. En la charla dejó dudas sobre si ya jugó su último partido con Milwaukee: “No sé si ya jugué mi último juego para los Bucks”, en el sentido de que no depende de él. “Ya no pasa por mí”, remarcó. Además, se mostró incierto respecto de una eventual extensión si los Bucks se la ofrecen.

“Hasta que lleguemos a octubre… son ocho meses, siete meses. Es mucho tiempo. Pero para que vos firmes, alguien tiene que hacerte esa oferta. No me ofrecieron una extensión. Entonces, si eso está sobre la mesa, voy a intentar tomar la mejor decisión para mí y para mi familia. Pero si no está, tengo que concentrarme en cómo demostrar mi valor, salir a la cancha y hacer lo que hago”, sostuvo.

Con la campaña de Milwaukee ya cerrada, el mercado de Antetokounmpo se reacomoda. ¿Qué equipos podrían, de verdad, pensar en un intento serio? ¿Qué tendría que pasar para que esa búsqueda sea viable? ¿Quién aguarda resultados de playoffs o del sorteo del lottery? ¿Quién necesita definir si está dispuesto a desprenderse de una pieza concreta de su núcleo? A continuación, se ordena un grupo de 18 equipos que, dentro de la realidad del negocio, aparecen como aspirantes plausibles para intentar una carrera por Antetokounmpo, aunque el número final se irá achicando con los meses. Esta es, en definitiva, la foto inicial: el escenario de lo que viene.

Los que podrían poner más dinero en la mesa desde el inicio

Golden State tiene el antecedente de haber ofrecido en el deadline los cuatro primeros picks de primera ronda que tenía disponibles. Ese monto podría crecer a cinco de cara al draft. Y, si el Play-In de los Warriors termina en una derrota para ellos —como se espera—, uno de esos picks empezaría el lottery desde el puesto 11. En conjunto, el ofrecimiento luce hoy apenas más atractivo que el que se planteaba en febrero. Algo similar puede decirse de Miami, también como equipo de Play-In, que por lo tanto podría terminar metido en la lotería. Los Heat, en ese caso, pasarían de dos primeras rondas negociables a cuatro, y además siguen existiendo las piezas que habían quedado “colgadas” en el deadline: entre ellas, Kel’El Ware y Tyler Herro.

Ahora bien, salvo un golpe de suerte en la lotería, no se ve a ninguno de los dos arriba en la lista prioritaria de Milwaukee. Hay que recordar que los futuros picks de primera ronda suelen pesar menos como fichas de cambio a la luz de los cambios que se esperan en el sistema de lotería: habrá más variación, pero los mejores picks —aquellos en los que tendrías que apostar para el futuro, cuando Antetokounmpo ya esté cerca del final de su carrera— ya no tendrían odds tan altas de trepar al tope del draft. Aun así, como “planes B”, los Bucks podrían caer en un escenario peor. Los Heat, a nivel organizacional, se oponen a la idea de tankear: llevan años aguardando una estrella probada que los vuelva a poner en carrera. Los Warriors, por su parte, necesitan una pieza que le permita a Stephen Curry volver a pelear por el título mientras esté en la etapa final de su trayectoria. Más allá de sus jugadores franquicia —Curry en Golden State y Bam Adebayo en Miami—, se entiende que ambos equipos estarían dispuestos a entregar lo que Milwaukee pidiera.

El caso de Minnesota: no es desesperación, es iniciativa

La situación de Minnesota no se ve tan desesperada como la de otros, pero Tim Connelly no suele actuar únicamente por necesidad. Ya lo demostró cuando movió a Karl-Anthony Towns después de una salida en la postemporada en la que el equipo llegó hasta las Finales de Conferencia del Oeste. Minnesota se mueve con iniciativa: en la probabilidad alta, no estaría regresando a esas instancias este año. Los Timberwolves necesitan una inyección de talento para seguir el ritmo del “arms race” del Oeste, donde compiten Spurs y Thunder. Antetokounmpo, claro, es el mejor jugador disponible.

Además, esto no sería un intercambio de dos equipos ni de tres. Minnesota tendría que mandar varios veteranos para generar valor y luego enviar ese valor a Milwaukee. Jaden McDaniels aparece como un buen punto de partida: es un jugador capaz de generar múltiples primeras rondas. ¿Podrían, aun así, conseguir ofertas buenas por Julius Randle o por Rudy Gobert? Probablemente sí, porque en el armado final tendría que aparecer esa capacidad de completar el paquete. Minnesota también tendría como “premios extra” una primera ronda de 2033 y Joan Beringer, pero el punto es que los Wolves están todavía algo lejos en el camino. Connelly podría terminar haciendo un movimiento grande, pero el trabajo para concretarlo sería intenso.

Los Knicks y el problema del “qué tienen para dar”

Lo reportado hasta ahora indica que Nueva York sería el destino preferido de Antetokounmpo. El inconveniente: los Knicks tendrían muy poco con qué negociar. OG Anunoby y Mikal Bridges podrían sonar razonables si la idea fuera armar un equipo ganador, pero no es un escenario en el que Milwaukee esté pensando a corto plazo. Los Knicks sí pueden ofrecer primeras rondas de 2026 y 2033, aunque ninguna aparece como “boleto dorado”. También se supo cerca del deadline que el interés por Karl-Anthony Towns era tibio.

Entonces, ¿cómo llegarían los Knicks a Giannis? La idea sería que Antetokounmpo “incline” la balanza. Si le dijera al resto de la liga: “Voy a firmar únicamente con los Knicks”, eso podría espantar a algunos pretendientes. Ahí es donde entran los Lakers como factor de presión: tienen espacio de cap para firmar a Antetokounmpo directamente como agente libre en 2027, lo que los convierte en el “amenaza” ideal para darle peso a la idea de que Nueva York podría quedarse sin él si no se apura. Puede que no pueda arribar a Nueva York en agencia libre, pero si Antetokounmpo hace saber que se iría hacia Luka Dončić y los Lakers, muchos rivales lo comprarían como un hecho.

El problema de los Lakers es parecido: también están limitados por la cantidad de activos “top”. Tendrían tres picks de primera ronda que hoy no lucen como los más determinantes, pero necesitarían que Austin Reaves acepte un sign-and-trade para convencer a Milwaukee. Y ahí aparece la pregunta: ¿qué motivación tendría para hacerlo si puede encontrar propuestas igualmente lucrativas en la agencia libre normal?

En ningún caso Knicks ni Lakers parecen dispuestos a ganar una puja clásica, porque en general los equipos de mercado grande no necesitan ofrecer “lo mejor” para quedarse con una estrella en un año de contrato que vence. El peso real de su candidatura estaría atado a cuánta presión Antetokounmpo esté dispuesto a ejercer, aunque ni siquiera así está garantizado. Además, Nueva York todavía tiene playoffs por delante: la dirigencia espera llegar a las Finales. Si los Knicks ganan el Este, todo esto se cae y lo más probable es que el equipo intente repetir la fórmula. Si no, entonces entran en la categoría “todo al rojo”: como Minnesota, tendrían que buscar un tercer equipo —y probablemente un cuarto— para que la estructura del acuerdo sea posible.

Los “B” de las grandes ciudades que podrían colarse

Si Antetokounmpo fuera indiferente entre Nueva York y Los Ángeles, aparecen como opciones de sorpresa los equipos secundarios del mismo mercado. Los Clippers, por ejemplo, necesitarían suerte en la lotería. Si logran quedarse con el pick 5 que hoy pertenece a los Pacers, podrían armar un paquete alrededor de ese número, con dos primeras rondas propias, otra selección de Indiana y un Bennedict Mathurin firmado en un intercambio. No sería necesariamente la mejor oferta, pero sí probablemente estaría por encima —en comparación— de lo que podrían ofrecer Golden State o Miami.

Este escenario depende de un resultado favorable vinculado a una investigación conocida como Aspiration, pero también podría enganchar a Antetokounmpo la idea de jugar con Darius Garland y Kawhi Leonard, con la expectativa de que Leonard, más adelante, sea reemplazado por otro agente libre. La clave sería el armado a partir de la ventana de futuro que le permitiría al club reconfigurar su roster.

Brooklyn aparece como un “actor” de fondo

Brooklyn lleva tiempo merodeando el tema Giannis. En algún momento, versiones indicaron que el plan era usar a Mikal Bridges como compañero complementario para Antetokounmpo. Ese sueño se desvaneció, pero los cinco picks de primera ronda que los Nets recibieron por Bridges aportan un colchón importante. Giannis no llegaría solo: los Nets necesitarían usar su “banca” de activos para sumar otra estrella que lo incentive a extender contrato. Ya lo hicieron antes. Y con todos esos picks de Nueva York además de una selección alta en la lotería de este draft, los Nets tendrían recursos para sumar a Antetokounmpo y, si lo desean, a otra figura.

Jugadores mencionados en el radar de Milwaukee

Ramona Shelburne, en una mención puntual, señaló que en los intentos de febrero Milwaukee buscó especialmente a Evan Mobley y a VJ Edgecombe. Un acuerdo por Paolo Banchero no era viable en ese momento: todavía estaba técnicamente bajo contrato de novato y el “matching” de salarios habría sido un problema. En cambio, en el verano todo se vuelve más sencillo. Banchero, además, encaja en el mismo tipo de perfil: una pieza joven que puede ser un bloque para construir alrededor.

Philadelphia, en principio, no sería un lugar donde Edgecombe aparezca como moneda de cambio. El equipo tiene suficientes picks para entrar en el mismo escalón de oferta que Miami y Golden State, incluso sin él. Pero justamente Edgecombe sería el pasaje para ganar una puja. Y, aun así, no parece un gasto que vayan a realizar. El plan de Philadelphia se apoya en la salud de Joel Embiid. ¿Sumar otro riesgo fuerte de salud con Antetokounmpo? Probablemente no, salvo que la dirigencia esté tan disconforme con lo ocurrido en esta temporada como para mantener el “brain trust” con un mandato tipo “Finales o nada” para el año siguiente. Eso no luce, en principio, como una probabilidad alta. Claro que con Daryl Morey nunca se puede decir “nunca”, pero tampoco parece responsable intercambiar Edgecombe por alguien once años mayor.

¿Quién sí cambió por alguien una década más grande que su joven estrella? Cleveland: el trueque fue el intercambio de Darius Garland por James Harden. Hay presión de “ir a ganar ya” en ese planteo, sobre todo porque Donovan Mitchell puede convertirse en agente libre en 2027. Cleveland está donde están los Knicks: este tipo de decisiones se comprimen o desaparecen si llegan a las Finales. Si no lo logran, entonces un movimiento con Mobley se vuelve realista.

La pregunta es si Antetokounmpo querría ir a Cleveland. Y si el regreso de LeBron James ayudaría a convencerlo. También aparece otra variable: ¿Cleveland estaría más inclinada a negociar por Antetokounmpo si LeBron está o no está? Son encajes más difíciles que los de James y Mobley, porque hay demasiados factores. No se puede proyectar con seguridad qué haría cada parte, pero otra salida en segunda ronda en Cleveland, de seguro, no se tomará en silencio. Si creen que no pueden llegar a las Finales con Mobley el año que viene, por lo menos van a empezar a contemplar un futuro sin él.

Orlando: sin excusas, el “all in” tiene sentido

En Orlando no hay “tal vez”. Con la plantilla tal como está armada, el Magic no se ve como un equipo de Finales. La franquicia gastó cuatro primeras rondas por Desmond Bane con la esperanza de que eso los lanzara a otro nivel. En lugar de eso, el recorrido parece terminar, como máximo, antes de la segunda ronda. Se intuye que viene un cambio de entrenador. Aunque Orlando tiene tiempo para planificarlo, la próxima extensión de rookie de Anthony Black podría empujarlos hacia el segundo apron, lo que aumenta la presión financiera. Si Orlando quiere consolidar por razones de dinero, o si directamente no confía en la combinación Banchero-Franz Wagner, un intercambio “a todo o nada” por Giannis tiene lógica. Además, Jeff Weltman, presidente de operaciones de básquet de Orlando, fue asistente general manager en Milwaukee hasta el final de la temporada 2012-13, el tramo en el que los Bucks ya habrían estado mirando a Antetokounmpo.

Estos son los equipos contra los que, en teoría, Antetokounmpo podría usar la carta de “me voy en un año”. No son mercados glamorosos ni candidatos inmediatos al título. Pero cualquiera de ellos puede cobrar sentido si uno mira el escenario con imaginación.

Los equipos que entran en el radar por sus piezas

Charlotte tiene sobrante de picks en el draft y, además, cuenta con uno de los ataques de triple más peligrosos de la liga: nadie quiere pararse a construir un muro ante una combinación con LaMelo Ball, Kon Knueppel y Brandon Miller. Antetokounmpo podría atacar la pintura con libertad y su aporte defensivo sería un plus valioso para un plantel pequeño. En los Hawks y Raptors, en cambio, no se ve tanta coherencia de estilo de manera tan limpia. Pero ambos tienen “fichas” para armar un acuerdo: incluso sin contar a Jalen Johnson y Scottie Barnes como piezas centrales, aunque los dos se fueron alejando de los rumores de trade realistas durante esta temporada, pese a sugerencias de Rich Paul.

Toronto tiene sus picks completos, además de Brandon Ingram y Collin Murray-Boyles para negociar. Atlanta, por su lado, tiene un pick de lotería que viene de Milwaukee o de New Orleans; otro pick el año que viene (aunque el de esos dos equipos será el de menor valor relativo); y un puñado de veteranos con interés. Ese arsenal puede ser el combustible para un intento por Giannis.

Y luego está Portland. Los Blazers tienen un nuevo dueño en el horizonte y podrían tener también un entrenador nuevo. En el plantel ya están sus compatriotas de época de Antetokounmpo: Damian Lillard y Jrue Holiday. Portland controla los primeros picks de Milwaukee entre 2028 y 2030. Aunque, otra vez, la reforma del sistema de lotería podría reducir el valor real de esos picks para tankear. Aun así, esos picks funcionan como una base concreta. Entregarlos sin un compromiso de largo plazo por parte de Antetokounmpo sería irresponsable.

Siempre aparece, además, un “sleeper” de alquiler para jugadores de esa magnitud: equipos que tal vez no sean la apuesta inmediata, pero que encajan con el perfil de intentar. Charlotte y Atlanta podrían decidir que su presente es demasiado brillante como para animarse a un salto por alguien de esta edad. Portland y Toronto, en cambio, probablemente tendrían que correr el riesgo si logran asegurar una extensión.

El grupo con semillas altas y un base de salud que no se mueve

Este conjunto incluye un equipo que terminó como primero de su conferencia, dos que fueron segundos y uno que fue quinto. Tres de ellos son candidatos plausibles a ganar la Conferencia en 2026 aun tal como están. Houston no entra en esa categoría inmediata, pero probablemente sea el equipo con más munición para negociar si miramos el cuadro completo: juventud, capital de draft y, sobre todo, el hecho de que nadie en el plantel se ha consolidado todavía como “intocable”. Eso deja espacio para que aparezcan combinaciones raras y grandes.

Candidatos por “anhelo” más que por necesidad

La semana pasada se informó que Boston es un equipo “conocido por estar interesado” en Antetokounmpo. No se especificó exactamente cómo encararía la adquisición, aunque en lo salarial tendría que armarse un acuerdo que, casi con seguridad, gire alrededor de Jaylen Brown o Jayson Tatum. Los Celtics vienen resistiendo durante prácticamente toda su historia reciente que se rompa esa dupla. Ganaron un título juntos y podrían repetirlo esta temporada. Es difícil imaginar qué cadena de eventos en estos playoffs obligaría a sacrificar a uno de los dos, o si lo ocurrido en esta campaña podría cambiar cuál de los dos sería el preferido. Aun así, el reporte alcanza para ubicar a Boston en una lista de pretendientes. Si Boston ofrece Tatum o Brown, entra de lleno en la conversación.

Los Spurs son un ejemplo de “parecía obvio” como candidato un año antes. ¿Quedaron atrás las ganas de un trade de esta magnitud para acelerar su llegada a la pelea? La respuesta parece ser sí, y el equipo puede poner un cierre con exclamación en los playoffs. Al menos, Stephon Castle y Dylan Harper ya no entrarían en la ecuación. Si hay un acuerdo posible, tendría que construirse con otros jóvenes, con el resto del botín de picks que aún conservan San Antonio y con De’Aaron Fox, que podría funcionar como una solución elegante dentro del exceso de bases/guardias. No se lo marca como probable: solo tendría sentido si los Spurs terminan estrellándose en los playoffs.

Detroit, en cambio, quizá está más abierto a una inyección grande de talento. No tiene una segunda figura anotadora tan definida para acompañar a Cade Cunningham. Pero la pregunta es si necesita específicamente lo que hace Antetokounmpo. El Pistons ya es un equipo fuerte en la pintura y en transición. Por eso, parece más lógico que Detroit apunte a un jugador de perímetro como estrella a futuro. Aun así, si el equipo quiere reforzar sus puntos fuertes con una identidad más marcada, Antetokounmpo es una forma clara de hacerlo.

El movimiento de estrella, para Houston, es menos un “si” y más un “cuándo”. Tienen un volumen enorme de activos. Los picks provenientes de Phoenix, Brooklyn y Dallas llegarían en el horizonte. Amen Thompson y Alperen Sengun muestran margen para ser sostén de una superestrella, aunque todavía no son una garantía total de que ya se transformaron en una por sí solos. Kevin Durant está por ahora en el equipo, pero probablemente esté más allá de la etapa en la que puede ser el líder indiscutido de un campeón. La pregunta en Rockets es si están lo suficientemente urgidos como para meter un movimiento ahora por alguien que no encaja del todo con su plan, o si se sienten cómodos esperando por un jugador que sí lo haga. El cuidado meticuloso con el que llevaron la reconstrucción sugiere que esperan, pero esta temporada no salió como se planeaba con Durant, y tenerlo ya instala una ventana de título con Antetokounmpo si, por ejemplo, Houston terminara intercambiando a Sengun por él. No es lo más probable, pero no sería tan impensado como lo parecía el verano pasado.

Probably prepared to go all in

Big city dreams

Are they willing to offer ______?

If Giannis is open-minded…

More of a ‘want’ than a ‘need’

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.