El Play-In de 2026 volvió a poner a Draymond Green en el centro de la escena, pero esta vez con dos caras bien distintas: en el partido del miércoles ante Los Angeles Clippers, mostró su mejor versión defensiva en etapa de postemporada; y el viernes, frente a Phoenix Suns, volvió a chocar con el criterio de los árbitros cuando el juego ya estaba casi sentenciado.
Datos del partido (y el momento clave)
- Contexto del viernes: fue un Play-In de eliminación para Golden State.
- Momento de la falta: con 1:06 por jugar y el partido con Golden State abajo por dígitos, Green provoca una acción que termina enviando a Devin Booker a la línea con una falta dura.
- Expulsión: Green sale del juego tras la jugada, pero ambos (Green y Booker) terminan expulsados con 1:04 en el reloj.
- Protagonistas de la expulsión: la decisión la toma el jefe de equipo Scott Foster.
- Detalle visible en transmisión: la expulsión se percibió “tal como se vio y se escuchó” en la transmisión de Prime Video.
Miércoles vs. Clippers: la defensa que parecía de “otra época”
En la victoria de Golden State sobre los Clippers, Green pareció frenar el reloj. Fue, para la mirada del básquet actual, una de esas actuaciones defensivas de playoffs que no se ven con frecuencia: en el cuarto período, se encargó de trabar el juego de Kawhi Leonard y, además, aportó con robos decisivos que cambiaron el ritmo de la recta final. El empuje defensivo de Green fue parte del sostén para que los Warriors se quedaran con el triunfo.
Viernes vs. Suns: el choque con los árbitros y la expulsión doble
La historia del viernes con Phoenix Suns, en cambio, encendió el mismo capítulo que viene repitiéndose a lo largo de su carrera: la fricción con los oficiales. Cuando el partido se le escapaba a Golden State por una diferencia en doble dígito y quedaban 1:06 en el cronómetro, Green cometió una falta con impacto inmediato que derivó en que Devin Booker fuera a los tiros libres. Green fue reemplazado luego de esa acción, pero el intercambio de palabras continuó: tanto él como Booker siguieron hablando después de la jugada.
El final llegó rápido. Con 1:04 en el reloj, el jefe de equipo Scott Foster decidió expulsar a ambos. Mientras Green abandonaba la cancha, además, empujó todavía más la tensión: se dirigió al público con un gesto pidiendo más ruido, como si quisiera amplificar la escena en plena noche de Play-In.
En imágenes y sonido de la transmisión, la expulsión doble se vivió como un momento impactante: Green y Booker salieron del partido con el reloj ya en la recta final, en el marco de un Play-In que, por formato, no perdona.
La “historia larga” de disciplina de Green: suspensiones y expulsiones previas
Más allá de lo puntual, el viernes funcionó como otro recordatorio de que Green tiene un historial disciplinario muy marcado, especialmente en postemporada. En 2016, fue suspendido para el Juego 5 de las Finales de la NBA, tras acumular demasiados puntos por faltas flagrantes durante los playoffs. Dos años después, en 2022, volvió a verse envuelto en una expulsión: en el Juego 1 de la segunda ronda de los Warriors ante Memphis Grizzlies, recibió la sanción por una falta flagrante-2 sobre Brandon Clarke.
En 2023, el camino también terminó mal. En el Juego 3 de la primera ronda de Golden State contra Sacramento Kings, Green fue sancionado por una acción contundente: pisar el pecho de Domantas Sabonis. Con esos antecedentes, el episodio del viernes encaja en un patrón que la liga ya conoce de memoria.
Importancia del contexto: el castigo llegó cuando el juego ya estaba definido
De todos modos, el caso del viernes tuvo un matiz: no fue de los más “trascendentes” en términos de consecuencias deportivas, porque el resultado estaba prácticamente resuelto. El partido se decidió y la temporada, en la práctica, ya estaba encaminada a cerrarse para Golden State: al tratarse de un Play-In de eliminación, la derrota dejaba sin margen.
Qué puede venir: multa y revisión de la liga
Aun así, el episodio no sería necesariamente “inofensivo” para Green fuera de la cancha. La NBA tiene en cuenta su historial disciplinario previo en situaciones similares, y con el patrón que viene arrastrando, no sería raro que desde la oficina de la liga lo llamen y evalúen una posible multa por su conducta al salir del juego. Expulsar a un jugador es una cosa; convertir la situación en un espectáculo, otra.