Los Knicks dejaron pocas dudas de quién llevaba la batuta en el tramo final que los devolvió a unas Finales de la NBA después de 27 años sin presencia en esa instancia. En ese recorrido, Jalen Brunson fue la pieza que sostuvo el impulso ofensivo de Nueva York, tanto en los momentos de control como cuando el rival intentó reaccionar.
Brunson fue designado de manera unánime Jugador Más Valioso de la Final de Conferencia del Este, un premio que llegó tras guiar a los Knicks a una barrida sobre los Cavaliers. Nueva York consiguió un 4-0 en la serie y rubricó el pasaje con una victoria contundente en el cuarto juego.
El equipo neoyorquino hilvanó 11 triunfos consecutivos en el camino hacia las Finales, y Brunson tuvo un rol central también en la clausura de la serie: anotó 16 puntos en la victoria del lunes por 130-93 en el Game 4, con la que terminó de cerrar el pase a la instancia decisiva.
Frente a Cleveland, el base acumuló promedios de 25.5 puntos y 7.8 asistencias por partido, números que reflejan su protagonismo constante en la creación y la definición. Además, sostuvo un gran rendimiento de cara al aro: convirtió el 48.7% de sus lanzamientos desde el piso en los cuatro partidos, un porcentaje clave para sostener la barrida y mantener el ritmo ofensivo de los Knicks.