Combine en Chicago: la puja por el top del Draft se define entre varios prospectos

ByMartín Gutiérrez

May 8, 2026

El NBA Draft Combine, que se hará en Chicago la semana próxima (del 10 al 17 de mayo), toma el centro de la escena y deja varias historias abiertas en cada nivel del Draft. Arriba, la definición parece más cerca en la pelea por las primeras posiciones: AJ Dybantsa (BYU), Darryn Peterson (Kansas), Cameron Boozer (Duke) y Caleb Wilson (UNC) se disputan en qué lugar terminan ubicados dentro del “top cuatro”. Y el ganador del sorteo del Draft del domingo puede terminar marcando el camino de quién queda mejor parado para ir como número 1 del Draft.

En la parte baja de la primera ronda, el Draft se redujo bastante. Hubo apenas 71 postulantes tempranos, la cifra más baja desde 2003 y muy por debajo de los 363 de 2021. Es un dato revelador de cómo se movió el dinero en el básquet universitario: cada vez más jugadores optan por un camino u otro según el impacto financiero que vean en el salto. Entre los posibles picks de primera ronda, nombres como Patrick Ngongba II (Duke), Braylon Mullins (UConn) y Thomas Haugh (Florida) decidieron volver a la universidad para asegurarse “un gran pago”.

Después aparece la zona más difusa: un tramo medio cargado de talentos interesantes, que llegan con ganas de terminar de definir su lugar y ganar terreno con una buena semana en Chicago. En base a entrevistas, evaluaciones presenciales, prácticas privadas y lo que ocurra en los partidos de cinco contra cinco en vivo, algunos pueden impresionar a quienes toman decisiones y escalar en los tableros del Draft. Pero también existe la chance inversa: que el mensaje que se lleven termine perjudicándolos.

A continuación, cinco prospectos con perfiles divisivos llegan al Draft Combine con apuestas reales y mucho por demostrarle a los ejecutivos de la NBA.

Números a tener en cuenta: 16.9 puntos, 6.4 rebotes, 2.3 asistencias, 32.8% en triples (4.0 intentos) en 29.8 minutos

Sobre Nate Ament hay opiniones muy variadas entre scouts, evaluadores y gente de las oficinas. A unos les entusiasma la idea de un alero de 2.08 metros con buen tamaño posicional y con mano de verdad para tirar. Otros, en cambio, lo miran con dudas: lo ven flaco y con poca capacidad de imponer condiciones durante tramos largos de la temporada universitaria. En Tennessee, Ament terminó con 47% desde la zona cercana al aro, en parte por una configuración de cancha poco fluida: el equipo de los Volunteers solía jugar con dos internos al mismo tiempo, lo cual no ayudaba con los espacios.

Aun así, llega a Chicago con mucho en juego. Casi todos los que lo miran coinciden en que, donde caiga, Ament va a necesitar paciencia. La información viene “limpia”: en Tennessee hablan maravillas de él, así que se espera que las entrevistas le salgan bien. Pero el punto de quiebre podría ser en las prácticas: ahí puede definir si se lo valida como un pick real entre los diez primeros. Y queda la gran pregunta: ¿las señales de un posible bajón fuera del rango de lotería ganarán más fuerza si no convence?

Números a tener en cuenta: 14.7 puntos, 6.9 rebotes, 3.2 asistencias, 1.3 bloqueos, 1.1 robos, 36.1% en triples (4.4 intentos)

El ala de Michigan mide 2.06 y pesa 240 libras, y llega con la sensación de haber funcionado como un titular listo para el impacto inmediato en la recta final de la temporada, antes de que una lesión de tobillo lo dejara afuera en el Final Four. Michigan se transformó en un equipo dominante y campeón nacional gracias a la “opción” que le dio Lendeborg: tiene versatilidad defensiva para marcar a cinco posiciones, aunque en sus mejores momentos mostró señales concretas como un freno en el uno contra uno. Es un jugador “de cinco herramientas”: puede pasar, botar, tirar y cortar. En la cancha, la duda no es tanto si sabe jugar; incluso con un arranque relativamente tarde en el básquet, Lendeborg parece preparado para la liga.

En su caso, lo que ocurra en las entrevistas es clave. Para algunos evaluadores, la madurez es una pregunta abierta. Lendeborg tiene que responder esos tests de manera contundente. Si además llega con buena suerte por el lado del sorteo del Draft—por ejemplo, si un equipo con mentalidad de ganar ya como Golden State u Oklahoma City termina con un empujón—, podría meterse en el top 10 incluso con 23 años. El material que dejó en video es lo suficientemente sólido como para que esa posibilidad sea real.

Números a tener en cuenta: 13.7 puntos, 5.5 rebotes, 2.7 asistencias, 53.3% de cancha en 27.4 minutos

La cotización de Koa Peat cayó con fuerza a lo largo de la larga temporada universitaria. Empezó “a toda velocidad”, y en el arranque mostró un nivel que lo hacía sonar como candidato a top 10 después de destrozar a Florida en el primer partido. Con el correr de los meses, sin embargo, su valor fue bajando hasta ubicarse en el rango de mediados de los 20.

¿La respuesta está en el medio? Su paso por Chicago puede arrojar luz, sobre todo para observar qué equipos quieren verlo cara a cara en prácticas privadas. En el último año, solo intentó múltiples triples en cuatro partidos, lo que lo vuelve más dependiente de la construcción del roster de lo que suele gustar: a muchos franquicias no les cierra sumar otro jugador que no sea tirador a la rotación. Y hay un punto extra: Peat tampoco proyecta como protector del aro por encima del promedio para su posición.

Ahora bien, hay una parte que no se negocia: es duro, tiene físico de “mampostería”, y se planta como un bloque. Puede romper el pecho de los defensores con entradas de fuerza, con manejo y cambios de ritmo que terminan en drives que empujan la pintura. En la NBA hay demanda constante de monstruos competitivos y físicos.

Lo que tiene que mostrar es que su nivel técnico alcanza. Si la evaluación no sale excelente, un regreso a Arizona puede estar sobre la mesa. De todos modos, Peat también tiene una chance real de figurar fuerte en premios: estaría en la lista corta para ser Jugador Universitario del Año en 2026-27.

Números a tener en cuenta: 5.0 puntos, 5.0 rebotes en 16.8 minutos

Quaintance apenas pudo disputar cuatro partidos esta temporada, afectado por las consecuencias de un regreso apurado tras una ruptura de ligamentos cruzados anterior (ACL) que sufrió en su primer año en Arizona State en 2025. Cuando está sano, sin embargo, se lo reconoce como uno de los mejores prospectos defensivos de esta clase. Mide 2.08 y pesa 255 libras, y combina movilidad, longitud, atletismo y cobertura de cancha de un nivel alto.

Quaintance tiene chances de lucirse en las entrevistas, pero los exámenes médicos van a ser determinantes.

Números a tener en cuenta: 9.6 puntos, 7.8 rebotes, 34.5% en triples (2.4 intentos) en 24.8 minutos

Chris Cenac se benefició de un entrenamiento exigente con Kelvin Sampson y se notó en su crecimiento. El pívot de 2.11 y 240 libras tiene estructura de NBA y herramientas acumuladas: el año pasado fue de los mejores reboteadores por minuto en el país, ubicándose 20° en tasa de rebotes defensivos. Se “come” tableros tanto dentro como fuera de su zona sin mayores problemas. Además, siendo ex “five-star”, mostró mano real para tirar: convirtió 30 triples y también sumó varios tiros de media distancia.

El punto que todavía genera dudas es el “procesamiento” del juego. Cenac cometió errores típicos de novato en defensa y todavía no proyecta como un protector del aro de forma consistente. En ataque, además, tuvo decisiones flojas con frecuencia, que lo sacaban del partido: se terminaba quedando fuera por cómo tomaba ciertas elecciones. Si Cenac va a jugar más abierto en la periferia, necesita mejorar su manejo de balón de manera clara. Y si en la universidad no era una amenaza constante para anotar en la pintura, la pregunta es inevitable: ¿cómo se traducirá eso en la NBA?

Entra a Chicago con el rótulo de “apuesta por el techo”, pero los equipos quieren ver de primera mano cuánto tarda el proceso de transformación para convertirse en una pieza real.

Nate Ament

Yaxel Lendeborg

Koa Peat

Jayden Quaintance

Chris Cenac

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.