Combine 2026: la “inteligencia” manda y ya se miran posibles cambios tempranos

ByMartín Gutiérrez

May 15, 2026

CHICAGO— El NBA Draft Combine de 2026 llegó a su fin en Wintrust Arena. Más allá de las mediciones, los ejercicios y los partidos, que le aportaron material a los equipos para tomar decisiones, el valor más importante del evento sigue estando en la “inteligencia” que se genera alrededor. Con prácticamente todas las grandes agencias y oficinas de NBA reunidas en el mismo gimnasio y en el mismo hotel durante una semana completa, sumado a la presencia de medios nacionales y entrenadores universitarios de alto nivel, el Combine funciona también como un gran espacio de networking. En medio de esas charlas y de las oportunidades genuinas para reconectar, el intercambio de información fluye de forma constante.

La principal señal: los cuatro de arriba y el efecto dominó

El foco más inmediato de la semana estuvo puesto en las primeras cuatro elecciones y en cómo se movería el tablero según distintos escenarios. Los titulares giran alrededor de qué harán Washington, Utah, Memphis y Chicago en el inicio del Draft, con cuatro nombres que se consideran ampliamente como los candidatos a ser elegidos primero: AJ Dybantsa, Darryn Peterson, Cameron Boozer y Caleb Wilson.

Sin embargo, el Draft —en la práctica— empieza cuando esos cuatro jugadores ya no están disponibles. A medida que avanzó la semana en Chicago, la información empezó a expandirse con más fuerza por Wintrust Arena y también por el Marriott Marquis conectado al predio.

Todavía no se conoce el orden exacto de los cuatro prospectos, pero hay una confianza bastante general de que, cuando Los Angeles Clippers seleccionen en el puesto 5, Dybantsa, Peterson, Boozer y Wilson ya habrán sido retirados de la lista.

¿Cuatro bases seguidos? El escepticismo crece

Varias proyecciones —incluyendo el Big Board de CBS Sports— ubican a un grupo de bases novatos en la mira para las siguientes elecciones. Los nombres que aparecen son Darius Acuff, Kingston Flemings, Keaton Wagler y Mikel Brown, en diferentes órdenes. Pero lo que se escucha entre scouts de NBA, muchos de ellos armando sus propios cuadros para anticipar escenarios plausibles, es que existe desconfianza real hacia la idea de que se elijan cuatro bases consecutivamente, aun cuando tres de esos cuatro equipos (Brooklyn con el 6, Sacramento con el 7 y Atlanta con el 8) muestran un vacío en la posición de base.

Los Clippers son la excepción dentro de este grupo: tras sumar a Darius Garland en la fecha límite, no tendrían al base como necesidad puntual. Aun así, el hecho de que Los Angeles elija en el 5 los deja más alejados del resto de las opciones disponibles y, por lo tanto, podría complicar la justificación de tomar a otro jugador en esta selección.

¿Trade en el top 10? La hipótesis gana lugar

En paralelo, aparece una pregunta que muchos se hacen en voz alta: ¿podría ser una movida para buscar un intercambio? El tema se instala especialmente por la incertidumbre que rodea los activos a largo plazo de los Clippers, mientras esperan resultados vinculados a la investigación “Aspiration”. Si el plan de la franquicia es sostener a Garland a largo plazo y los mejores prospectos disponibles no encajan bien junto a él, tendría sentido explorar convertir ese pick en un paquete: ya sea retrocediendo en el orden y agregando otra elección, o bien cambiándolo por múltiples picks futuros.

De cualquier forma, la mayoría de los scouts coincide en que algo deberá romperse dentro del grupo de esos cuatro bases. Lo que todavía no está claro es qué se rompe exactamente, ni cuál jugador sería el que quedaría por fuera.

Posibles alternativas si se corta el “bloque” de bases

Si en lugar de eso aparece un jugador que ingresa al top 8, Brayden Burries (de Arizona) aparece como la opción más probable. También se menciona a Nate Ament (de Tennessee), aunque sobre él todavía hay opiniones muy divididas. Otra alternativa es Aday Mara (de Michigan), que sigue sumando impulso en el proceso.

De Mara se destaca la combinación entre tamaño, capacidad física, movilidad en apariencia menos obvia de lo que su contextura sugiere, más protección cerca del aro, lectura para pasar y un toque que puede adaptarse a distintos roles. Ese perfil podría encajar con cualquiera de los cuatro equipos de arriba, aunque Clippers y Kings tendrían la necesidad más evidente. Resta ver si cualquiera de los dos se anima a ir por él en el 5 o en el 7, pero ya no se lo ve como algo imposible, sobre todo en el escenario del 7.

Trío de Michigan que sube: Lendeborg y Johnson Jr. aceleran

Además, otros dos integrantes del equipo campeón nacional de Michigan en 2026 dejaron Chicago con una tendencia clara hacia arriba. Yaxel Lendeborg ya era conocido por sus dimensiones físicas, sus herramientas y también por habilidades reales con pelota. La gran duda pasaba por su madurez.

De acuerdo con lo que se comenta, en sus entrevistas con equipos habría logrado disipar parte de esas inquietudes al generar impresiones positivas. Se le dio crédito, en particular, por su humildad y su disposición a no buscar protagonismo en exceso. Ese tipo de lectura suele impactar de forma favorable en el valor del jugador.

Mász Johnson Jr. también fue uno de los grandes “subidores” del Combine. Fuentes indicaron que ya entraría en el radar del late lottery. A la vez, otros equipos que poseen elecciones en la franja inicial de la segunda quincena del top 20 habrían empezado a aceptar que ya no lo esperan disponible en ese rango.

Un dato histórico si se repite el modelo “tres al lottery”

Si los tres jugadores terminan colocándose en lotería, sería la primera vez desde 2007 que un programa universitario produce tres selecciones de lotería que no sean freshmen. Y, casualmente o no, el último equipo que lo logró, Florida Gators, también había salido campeón nacional.

Koa Peat: el tiro preocupa y la decisión “quedarse o irse” no está cerrada

Los problemas de Koa Peat con el tiro durante la semana fueron parte de la conversación desde temprano. Sus nuevas mecánicas, según lo que se vio, parecieron salir mal y borrar el avance que había mostrado durante la temporada. La realidad más dura es que sus dificultades se convirtieron en un tema habitual en la charla del gimnasio durante el lunes.

Eso no anula todo lo que Peat puede aportar para ganar, pero sí se espera que afecte su cotización para el Draft.

¿Puede el tiro empujarlo a replantear su permanencia?

Por eso, ahora muchos se preguntan si las dudas sobre el lanzamiento podrían influir en su decisión de mantenerse en este Draft. El incentivo no es menor: por un lado aparece un pago importante vinculado al NIL, y por el otro una plantilla con nivel de Final Four en Arizona para el próximo año. Además, el Draft de 2027 tendría menos “estrella”, lo que podría permitirle una selección más alta.

Y, al parecer, Peat también estaría considerando ese camino. Varias fuentes de la liga señalaron que, durante entrevistas con equipos, Peat habría preguntado a los propios ejecutivos por feedback sobre si conviene quedarse en el Draft o no. Aunque pedir ese tipo de información directa es justamente parte del proceso y hay que reconocer su disposición a formular preguntas para recibir el mejor consejo posible, también revela que todavía no hay una determinación final.

Menos valor para picks tardíos: una nueva estrategia en el fin de la primera ronda o la segunda

En sintonía con las decisiones de “stay-and-go”, el Combine también dejó señales sobre el impacto del mercado NIL, que en esta temporada atrajo a más jugadores a la universidad. Pero del otro lado, en esta semana, ya se empezó a ver el efecto inverso.

Para equipos de NBA que poseen elecciones en el late first o en la segunda ronda, crece la preocupación de que esos activos no valgan tanto como se pensaba, o como valían antes. Con ironía, pueden ser precisamente los picks tardíos de primera ronda los que se miren con más cautela, por las garantías salariales que vienen asociadas.

La lógica de maximizar profundidad y el “tira y afloje” con promesas

Los dos equipos que eligen en la parte final de la primera ronda y también los que están en la segunda ronda tienen incentivos claros para intentar que la mayor cantidad de jugadores se mantenga en el Draft. El objetivo es estirar la profundidad de la clase y, con eso, elevar el valor de sus elecciones. Ese enfoque puede derivar en una especie de proceso de reclutamiento, donde las franquicias empujan con fuerza a los prospectos para que se queden, incluso cuando se les prometen contratos totalmente garantizados si terminan cayendo en la segunda ronda.

Eso quizá no alcance para alejar a muchos del mercado NIL universitario, pero al menos abre opciones.

  • Un ejemplo que aparece como candidato para estas conversaciones es Matthew Able, compromiso de transferencia de UNC, que tuvo buen rendimiento en los juegos de cinco contra cinco.
  • Antes del Combine, Able no era visto como una selección de primera ronda, pero podría tener una chance real de aumentar su valor si se transfiere a North Carolina el año próximo.
  • Desde el punto de vista de un equipo, tendría lógica intentar que se mantenga en el Draft, amarrarlo con un acuerdo a largo plazo (aunque garantizado) pero con un monto bajo.
  • Se remarca que en años recientes OKC y Memphis usaron enfoques similares con jugadores como Ajay Mitchell y Cam Spencer, y el resultado fue la construcción de contratos “amables” para el club.

Esta dinámica es algo que las universidades deberían tener en mente: podría terminar empujando al alza el precio del NIL.

Malachi Moreno: la discusión por su stock, y el manejo del “ruido”

Siguiendo con el tema de valores que influyen en una decisión de permanencia, en la semana circularon reportes de que Malachi Moreno (de Kentucky) habría generado interés en equipos ubicados entre mitad y final de la primera ronda. Si bien eso podría ser cierto, muchos de esos equipos también conservan picks en segunda ronda, y varios de los scouts con los que se dialogó expresaron escepticismo sobre que Moreno alcance el primer turno este año.

En ese marco, los reportes podrían entenderse como una herramienta de negociación para que Kentucky logre una valoración máxima por el retorno del jugador a la universidad y a Lexington. También se menciona un detalle: Moreno no optó por participar en los juegos de cinco contra cinco, mientras que big men con ranking más alto como Rueben Chinyelu, Tarris Reed y Flory Bidunga sí lo hicieron. Ese contraste se interpreta como una señal de que la representación de Moreno estaría siendo deliberada al controlar cómo se percibe al pívot.

De todos modos, la expectativa general en el ambiente sigue siendo que Moreno regresará a la universidad.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.