Brunson explota en el cierre y guía a Knicks al 1-0 en las Finales 2026

ByMartín Gutiérrez

Jun 4, 2026

Con el marcador igualado, Jalen Brunson volvió a la cancha en el Juego 1 de las Finales de la NBA 2026 con 7:37 por jugar en el cuarto para los New York Knicks. El base/guardia de los neoyorquinos apareció justo cuando el partido se ponía táctico, y terminó siendo el punto de quiebre en la victoria 105-95 sobre los San Antonio Spurs.

La jugada nació de un saque tras tiempo muerto: Brunson recibió cerca de la mitad de la cancha, aceleró hacia la izquierda, penetró en la pintura y definió con un scoop shot de zurda. Ese doblete inauguró un parcial personal de 8-0 para el All-NBA, y se sumó a un cuarto enorme de Brunson, que encontró su ofensiva en el momento exacto para que los Knicks tomaran ventaja en la serie con 1-0.

Brunson cerró el encuentro con 30 puntos, con 12-31 en tiros de campo, un rendimiento no especialmente fino en porcentaje. Aun así, aportó lo más importante: 13 tantos en el cuarto final, con 5-9 en lanzamientos, incluyendo su único intento de triple, y construyó la ofensiva necesaria para que Nueva York rompiera el partido cuando más dolía.

Las palabras del DT: “En los momentos grandes aparece”

Mike Brown, entrenador de los Knicks, no dudó en remarcar el impacto del líder de la franquicia. “Es un tipo de competencia, de los que se agrandan. En las situaciones más grandes, está ahí, y eso es lo que se supone que hacen los MVP. Le dimos la pelota y dijimos que íbamos a vivir y morir con él. Y lo resolvió una y otra vez: llega a sus zonas, encuentra las ventajas y genera jugadas”, sostuvo Brown.

En el tramo decisivo, los Knicks fueron recuperando terreno y terminaron borrando una desventaja de 14 puntos en el tercer cuarto. El partido se mantuvo peleado, con ida y vuelta constante, hasta que el propio Brunson marcó el ritmo.

Tras el scoop, Brunson convirtió dos tiros libres y después sumó otra bandeja de mano izquierda, entrando por el centro de la pintura y separando a dos defensores con una lectura de ángulo. Para cerrar el parcial, remató con otra finalización de zurda, mientras Mitchell Robinson ponía un bloqueo que limitó la acción de Victor Wembanyama: el pívot de San Antonio no pudo contestar el tiro del todo, pese a que había sido una presencia clave en el aro.

Brunson sobre la confianza: “La confianza mutua nos trae hasta acá”

Más allá del volumen de puntos, Brunson habló del contexto de la serie y de lo que se necesita para sostenerse en playoffs. “Sabiendo que jugamos de visitante y sabiendo que mis compañeros me cubren, creo que eso es lo más importante en un ambiente así. La confianza que ellos tienen en mí y la que yo tengo en ellos es lo que nos trajo hasta este punto. Les estoy agradecido todos los días por jugar juntos”, afirmó el base.

Ese último layup dejó a los Knicks arriba 94-86 con 6:07 en el cuarto final.

Respuesta de San Antonio: “Hay que seguir haciéndolo trabajar”

Del lado de los Spurs, Mitch Johnson reconoció el talento y la capacidad de Brunson para elegir cuándo atacar. “Es un jugador tremendo: tiene habilidad para ubicarse, sabe escoger sus momentos, entiende los ángulos y puede tirar tiros bien disputados sin que lo aceleren. Es fenomenal. Lo que tenemos que hacer es seguir forzándolo a trabajar”, expresó el DT.

Johnson también señaló que, aunque Brunson haya tenido una noche de alto nivel, la idea defensiva no es rendirse sino ajustar. “Sí, hizo un juego extraordinario: se enganchó, metió varias seguidas. Treinta puntos en 31 intentos es algo que, seguramente, vos querés que siga costándole y que tengamos opciones para controlar otras cosas además de si mete o no. Hay aspectos que podemos manejar más”, agregó.

Rachas que no se apagan: el triple de Brunson y el cierre 11-0

San Antonio no se resignó y volvió a apretar el marcador. Con 2:16 por jugar, Wembanyama convirtió dos tiros libres para poner el 95-94.

En la posesión siguiente de los Knicks, OG Anunoby falló un triple, pero Brunson anticipó y empujó el rebote largo para que el balón quedara en manos de Mikal Bridges. Desde la esquina derecha, Brunson esperó el pase, Bridges se lo sirvió y Brunson castigó desde el perímetro para poner el 97-95.

Los Spurs no volvieron a anotar después de ese momento. Nueva York cerró el encuentro con una corrida de 11-0, y dentro de esa secuencia Brunson sumó otro aporte: un tiro incómodo, desbalanceado, desde unos 15 pies.

Karl-Anthony Towns, centro y alero de los Knicks, destacó la lectura de Brunson cuando la pelota está en sus manos. “Con la pelota en su poder, nunca me sorprende lo que hace. Y ese último tiro… creo que fue un tipo shoot-floater, la verdad que fue sucio (en el buen sentido)”, dijo, remarcando la variedad para castigar incluso sin estar en la mejor posición.

Chispazo final y confianza: el “cuarto vintage” de Brunson

El tramo final mostró a Brunson en modo clásico: diseccionando la defensa, atacando con ángulos, convirtiendo tiros ingeniosos cerca del aro y tomando el control del juego con decisiones rápidas.

Brown resumió la actuación con una frase que fue directa al grano: “Como dicen los jóvenes, abrió su repertorio y se hizo cargo. Ganó el partido”, señaló.

En la previa y en el análisis de la temporada, Brunson viene siendo de los mejores en cierres. En 2024-25 se quedó con el premio Kia Clutch Player of the Year, y además lidera el goleo de los playoffs en el cuarto período con un promedio de 9.8 puntos en la recta final. Es una continuidad de su historial de efectividad bajo presión.

En el cuarto final, su registro en playoffs es contundente: 41-70 desde el campo (58.5%), incluyendo 9-14 desde el perímetro. Y el dato de libres es todavía más fuerte: 27-29 desde la línea.

El partido también tuvo un arranque con resistencia. Temprano en el tercer cuarto, Brunson —que en el primer tiempo había perdido 4 balones, con tres de esas pérdidas en la primera mitad— estaba en 5-18 en tiros. Luego ajustó: se fue 7-13 en lo que quedaba del juego para terminar con el impacto decisivo del cuarto.

Molestias, pero sin freno: “Volvió como si nada”

Tras el triunfo, Brunson volvió a hablar de la confianza que se construye en base al trabajo. “Que sigan confiando en lo que entrené toda la vida me ayuda. Y el hecho de que mis compañeros también me tengan confianza me da un empujón extra”, dijo.

El compromiso tuvo un momento de preocupación por su cuerpo: Brunson tuvo que salir de la cancha dos veces por molestias en pierna y tobillo, pero regresó en ambas ocasiones. Una fue después de que Harrison Barnes, de San Antonio, cayera sobre la rodilla derecha de Brunson; la otra, cuando se torció el tobillo al aterrizar tras un intento de lanzamiento.

Brown aseguró que, pese a los contratiempos, no vio señales de que el problema creciera en el cierre. “Jalen volvió, aguerrido, y para mí no se notó que eso le afectara después. No hablé todavía con el equipo médico, pero no parecía que le molestara en el tramo final. Por lo que vi, está bien”, sostuvo el entrenador.

Towns también describió el clima en el banco cuando se observó que Brunson caminaba con dificultad al salir. “Cuando lo vimos salir cojeando, nos preocupó no solo por ser Jalen Brunson, sino porque es nuestro hermano y en el vestuario somos una familia. Pero cuando estábamos en la cancha y lo vi volver caminando hacia el banco, fue un alivio para saber que estaba seguro”, agregó.

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Con el 1-0 a favor, los Knicks se aferran a un mensaje claro: cuando el partido se pone duro, Brunson encuentra la forma. Y San Antonio, aun con el talento de Wembanyama y el empuje en momentos puntuales, terminó pagando caro el tramo final de Nueva York, que se llevó el Juego 1 por 105-95.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.