ORLANDO, Florida.— Paolo Banchero clavó 25 puntos y el Magic se fue con una ventaja de 35 tantos en el primer tiempo para dominar de punta a punta el juego de eliminación del Play-In de la NBA, con un aplastante 121-90 sobre los Hornets. El Orlando hizo un parcial demoledor desde el arranque, quebró el partido antes del descanso y terminó ganando con una diferencia que lo dejó sin dudas en la noche del viernes.
Con este resultado, el Magic aseguró el octavo puesto en la Conferencia Este y ahora su premio es un cruce ante el Detroit, líder de la tabla. La serie al mejor de siete comenzará el domingo en el piso de los Pistons.
Orlando salió con mucha intensidad física y los de Charlotte no encontraron el ritmo ni las respuestas para meterse en el partido. Franz Wagner fue el principal sostén del Magic con 18 unidades, además de siete rebotes y seis asistencias, mientras la ofensiva se apoyó en una defensa que sofocó los ataques y en transiciones que terminaron en situaciones claras.
Wendell Carter Jr. cerró con 16 tantos, con un 6 de 7 en tiros de campo, y Desmond Bane aportó 13. Jalen Suggs sumó 12 para el equipo de Florida, que controló cada tramo del encuentro. Orlando llegó al entretiempo con 31 puntos de ventaja, la mayor diferencia al descanso en la historia del Play-In en sus siete años de existencia.
Ese dominio al medio tiempo no fue casualidad: el formato actual del Play-In —con cuatro equipos clasificados por conferencia y partidos para definir los dos boletos finales a playoffs en cada mitad del cuadro— se utiliza desde 2021, y el Magic aprovechó el escenario al máximo.
En los Hornets, LaMelo Ball fue el máximo anotador con 23 puntos. De esos, 21 cayeron en el tercer cuarto, cuando Charlotte intentó recortar distancias, aunque el partido ya estaba sentenciado en el plan general. Aun con ese esfuerzo, Orlando siguió moviendo la pelota, mantuvo la intensidad y no dejó margen para que la remontada se convirtiera en una historia posible.
De hecho, el control del juego se definió mucho antes. Orlando salió con un parcial de 27-10, estiró la ventaja hasta 68-33 hacia el final del primer tiempo y, a partir de ahí, los Hornets no volvieron a acercarse a menos de 20 puntos el resto del partido. La diferencia fue constante y la brecha se amplió a medida que pasaban los minutos.
Miles Bridges, que tiene el récord de haber disputado más partidos entre los jugadores activos sin haber llegado a playoffs, convirtió 15 tantos para Charlotte. Brandon Miller sumó 14 y Kon Knueppel aportó 11, pero el equipo no pudo sostener una ofensiva consistente frente a un Magic que defendió con firmeza y castigó cada error.
Además de la diferencia en el tanteador, el dominio de Orlando se reflejó en el tablero: los Magic ganaron 49-34 los rebotes y dejaron a Charlotte con un 34% en tiros de campo. En contraste, Orlando sostuvo un 50% de efectividad, lo que facilitó que el equipo transformara presión defensiva en ventaja ofensiva.
En el contexto de temporada, el Magic venía con un historial reciente complicado: fue eliminado en la primera ronda de playoffs en las dos últimas postemporadas y no gana un cruce de playoffs desde 2010. Aun así, en esta campaña sí encontró resultados positivos ante Detroit, con un 2-2 entre ambos.
Por su parte, Charlotte extendió una sequía larga: es la décima temporada consecutiva sin clasificar a playoffs, un tramo que ya es el más extenso en actividad dentro de la NBA. Para completar el panorama, los Hornets habían ganado los últimos tres partidos de temporada regular ante el Magic, aunque esta vez no pudieron sostener la ventaja cuando el torneo exigía una definición inmediata.