Los New York Knicks afrontan un posible dolor de cabeza para el Juego 3 de la segunda ronda de playoffs ante Philadelphia: el escolta-alero OG Anunoby fue diagnosticado con una distensión en el bíceps femoral derecho y figura como “dudoso” (questionable) para el partido del viernes. La lesión se produjo en el triunfo de Nueva York por 108-102 en el Juego 2, cuando faltando poco más de tres minutos del cuarto período se lo vio afectado en su pierna derecha y luego se retiró a los vestuarios sin regresar.
La lesión de Anunoby, el golpe para la rotación y el contexto de la serie
Anunoby sufrió el problema físico durante el Juego 2, disputado el miércoles, en el que los Knicks vencieron a los 76ers por 108-102. En el tramo final del cuarto, con tres minutos restantes, se lo observó agarrándose la zona posterior del muslo derecho y cargando el peso en una sola pierna mientras señalaba al banco para que lo saquen de la cancha. Después de eso, regresó al vestuario y no volvió a ingresar.
El entrenador de New York, Mike Brown, no contaba con una actualización inmediata tras el partido. De hecho, el DT admitió que al final del cuarto pudo notar alguna molestia, pero que no tenía más información oficial en ese momento. “Parecía que estaba saltando (hopping), pero no sé nada. No me lo dijeron. Yo sé que se fue del juego. Nadie me dijo que haya vuelto. Todavía no hablé con nadie”, expresó Brown.
Para los Knicks, la preocupación no es menor porque Anunoby viene siendo una pieza central en estos playoffs. En el torneo de postemporada, promedia 21,4 puntos y además viene con un rendimiento muy alto desde el perímetro: registra 53,8% en triples. En el propio Juego 2 alcanzó 24 unidades en 37 minutos antes de salir por la lesión. A ese impacto ofensivo se le suma su rol como el mejor jugador defensivo de Nueva York en el contexto actual.
Si Anunoby se pierde al menos parte de la serie, el equipo quedaría expuesto por la magnitud del “vacío” que deja en ambos lados de la cancha: ataque con amenaza real de tres y presencia defensiva para sostener el plan. La nota positiva, si se confirma que necesita manejarse con cautela, es que New York llega con ventaja de 2-0 en la serie, lo que permitiría administrar los tiempos de recuperación con más margen. Además, Anunoby tiene antecedente de distensión en el bíceps femoral: una lesión similar en el lado izquierdo lo dejó fuera de los Juegos 3 a 6 de las semifinales de Conferencia Este de 2024.
Qué cambia para el Juego 3: el posible armado, Embiid y el rol de McBride
En el otro lado del tablero, Philadelphia llegó al Juego 2 sin Joel Embiid. El centro se ausentó por molestias en la cadera y también por una torcedura de tobillo. Ese escenario abre una ventana para que los Knicks no necesiten estar al 100% para competir, sobre todo considerando que en el cuarto período del Juego 2 los 76ers tuvieron dificultades ofensivas.
Si New York logra entrar al Juego 3 sin Anunoby y aun así encuentra resultados, la situación podría brindar una ventaja adicional: permitir que el alero maneje la rehabilitación del bíceps femoral con más tiempo. Sin embargo, si Embiid regresa para el Juego 3 y además mantiene buen estado de cara a los próximos compromisos, los Knicks sí necesitarían el aporte defensivo de Anunoby con más urgencia. La razón es simple: ante la figura de Embiid, la defensa se vuelve un ajedrez constante, y cuando Karl-Anthony Towns y Mitchell Robinson se vean forzados por acumulación de faltas, la presencia de un defensor como Anunoby puede marcar diferencias para sostener el trabajo sobre el gran hombre de Philadelphia.
Mientras tanto, con Anunoby “dudoso” para el Juego 3, todo indica que Mike Brown deberá reajustar el quinteto inicial. El plan probable sería recurrir a Miles McBride para ocupar ese quinto lugar en el arranque. La lectura táctica es que el goce ofensivo de McBride puede ayudar a cubrir parte de lo que deja Anunoby, y además aporta un perfil defensivo de mucha fricción: se trata de un jugador que incomoda y estorba, un detalle importante porque los Knicks intentarán seguir frenando al base estrella de Philadelphia, el All-Star de la plantilla.
Si McBride termina necesitando asumir un rol más grande por la ausencia de Anunoby, no parece llegar desde la improvisación. Cuando le preguntaron cómo se siente ante la posibilidad de tener más responsabilidad, respondió: “Estoy extremadamente cómodo. Siento que el cuerpo técnico confía en mí, sé que mis compañeros confían en mí y yo confío en mí mismo en general. Así que si pasa, sé que voy a estar listo”.
Calendario y lo que se juega más allá del Juego 3
El próximo compromiso clave es el Juego 3, pautado para el viernes, con el interrogante central puesto en el estado del bíceps femoral derecho de OG Anunoby. Por ahora, el diagnóstico lo mantiene en condición de “questionable”, así que el cuerpo técnico deberá preparar el plan A con cautela y el plan B con precisión para no perder estructura, especialmente si la serie continúa con New York arriba 2-0.
En paralelo, el estado de Joel Embiid también pesará en la lectura del partido. Si el pívot vuelve y está sano, el desafío defensivo para los Knicks se vuelve más exigente y la ausencia de Anunoby tendría un impacto mayor. Si Embiid sigue sin estar o no llega en plenitud, el margen de maniobra táctico aumenta, y la prioridad de Nueva York pasa por sostener el ritmo en defensa y encontrar soluciones ofensivas para equilibrar el golpe que dejaría la salida de su pieza más determinante en estos playoffs.