Wembanyama prendió el cierre y Spurs venció a Wolves en el Juego 3

ByMartín Gutiérrez

May 9, 2026

Victor Wembanyama firmó 16 puntos, seis rebotes y dos tapones en la victoria de San Antonio Spurs sobre Minnesota Timberwolves en el Juego 3 de la serie de segunda ronda, disputado el viernes por la noche. La producción del francés llegó especialmente en el tramo final del partido.

De un vistazo: el Juego 3 de Wembanyama

  • San Antonio ganó 115-108 y tomó ventaja 2-1 en la serie.
  • Wembanyama: 39 puntos, 15 rebotes, cinco tapones y un robo.
  • Tiros de campo: 13 de 18.
  • Triples: 3 de 5.
  • Récord histórico: cuarto jugador de la NBA en playoffs con al menos 35 puntos, 15 rebotes y cinco tapones.
  • Ítem único: el único que logró esos números con un 70% o más de efectividad.
  • Fue en su séptimo partido de playoffs como profesional; tiene 22 años.

En total, Wembanyama acumuló 39 tantos con 15 capturas, cinco bloqueos y un robo para que los Spurs se quedaran con el 115-108 y el 2-1 en el Oeste. El alero de San Antonio encestó 13 de 18 en tiros de campo y acertó tres de sus cinco intentos desde la línea de tres.

Además, su actuación lo ubicó como el cuarto jugador en la historia de la NBA con al menos 35 puntos, 15 rebotes y cinco tapones en un juego de playoffs. Los otros nombres en ese grupo son Hakeem Olajuwon, Kareem Abdul-Jabbar y Shaquille O’Neal. Y dentro de ese selecto registro, Wembanyama es el único que estampó esos números con una eficiencia del 70% en adelante.

La clave: cómo cambió su ataque respecto de los primeros juegos

  • En los Juegos 1 y 2, Wembanyama tomó casi la mitad de sus tiros desde el perímetro: 2 de 15 en triples.
  • Entre esos dos partidos, sumó 30 puntos en total.
  • El Juego 1 le quedó corto para San Antonio, que perdió.
  • En el Juego 3, sus primeros cinco aciertos llegaron desde la zona restringida.

Hasta los primeros dos encuentros de la serie, Wembanyama había lanzado casi la mitad de sus intentos desde detrás del arco, con un registro de 2 de 15 en triples, y en conjunto apenas llegó a 30 puntos. Ese rendimiento no alcanzó, en particular en el revés de San Antonio en el Juego 1.

El Juego 3 fue otra historia: sus primeros cinco encestes vinieron desde adentro, en el área restringida. Y recién después empezó a destrabar el resto de su ofensiva con triples. La secuencia importa: primero le da pases cortos a la defensa con aciertos de alto porcentaje, y cuando el rival empieza a reaccionar, aparece el castigo de larga distancia.

La noche del francés fue, lisa y llanamente, una explosión. Con 39 unidades, 15 rebotes y cinco tapones, además de tres triples, Wembanyama se convirtió en el motor del 115-108 que dejó a San Antonio arriba 2-1 en las semifinales del Oeste.

La lectura del partido: Wolves valientes, pero Wemby marca el techo

  • Minnesota dio pelea y logró que el duelo fuera competitivo.
  • Anthony Edwards: 32 puntos, 14 rebotes y seis asistencias.
  • La rotación de San Antonio tuvo respuestas, pero la diferencia estuvo en Wembanyama.

Los Timberwolves fueron valientes y empieza a ser hora de mirar a ese equipo como uno de los mejores de la liga. En la serie de playoffs, son un candidato claro a “subir de nivel”, y Anthony Edwards sostuvo la carga con 32 puntos, 14 rebotes y seis asistencias: una bestia, como viene mostrando.

Pero, aun con todo eso, Wembanyama es otra categoría. En este momento, cuando está “maximizado” para hacer lo que mejor sabe, es el jugador más dominante de la NBA. Y por eso, la idea central es que San Antonio tiene argumentos para pelearlo todo, con él como factor decisivo.

Los Spurs también tienen profundidad y piezas de dos vías, con perfiles que sostienen el trabajo defensivo y ofensivo. Sin embargo, el cambio de partido lo produce Wembanyama. En defensa, altera la geometría de la cancha con una influencia que se asemeja a lo que Stephen Curry generó en 2015 desde el ataque: no solo suma, sino que reescribe el plan del rival.

La comparación apunta a algo concreto: Curry cambió el “timing” mental que antes se creía necesario para llegar a un título, y su impacto obligó a que el mapa del campeonato se pensara de otra manera. Con Wembanyama pasa algo parecido: su presencia mete una variable nueva en cada posesión.

Su gravedad en el pase de poste y su recuperación defensiva —con ese alcance para llegar a tiempo desde lejos— desordenan el cálculo que muchos jugadores tardan años en aprender. Un tiro que antes pedía dos pies de espacio hoy requiere cuatro o cinco para poder ejecutarse con comodidad. Incluso cuando está del lado débil, intimida a los que penetran.

No hay un “ya pasé” garantizado: si el rival entra, Wembanyama puede tapar desde seis pies más atrás; y si alguien intenta tirar alto para salvarse, el francés simplemente se estira por encima del tablero para contestar. La defensa deja de ser una línea y pasa a ser un techo móvil.

Cuando lo tiene todo aceitado, casi siempre, es una máquina destructiva de forma individual. En el Juego 3 se vio en el dato: solo dos Spurs convirtieron más de tres tiros. Un momento clave llegó cuando Minnesota recortó la distancia a tres con un triple de Naz Reid, faltando poco más de tres minutos. En la respuesta, Wembanyama enterró otro triple del otro lado para devolver la brecha a seis.

Desde ahí, Minnesota no volvió a estar a una sola posesión de distancia. Y con Wembanyama jugando con este nivel, la preocupación para los Wolves es que quizás no logren volver a acercarse lo suficiente como para disputar el control real de la serie.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.