Thunder volvió a mandar: gran noche ofensiva y le quebró a San Antonio

ByMartín Gutiérrez

May 27, 2026

OKLAHOMA CITY — El Thunder de Oklahoma City necesitó esperar hasta los 5:04 del reloj del cuarto 4 para llegar a las 69 unidades en el Juego 4. Y, como si se tratara de un “calco” en clave ofensiva, volvió a encenderse en el Juego 5: igualó esa cantidad al descanso y terminó construyendo su mejor producción ofensiva de las Finales de Conferencia de la temporada, para derrotar a los Spurs 127-114 este martes y ponerse 3-2 arriba en la serie.

Shai Gilgeous-Alexander, dos veces MVP de Kia, salió de un arranque cargado de pérdidas de balón y aun así sumó al menos 30 puntos por segunda vez en la serie. En la zona, los dos pívots de 2,10 metros del Thunder —Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein— tuvieron impacto ofensivo y, sobre todo, ayudaron a limitar la dominancia de Victor Wembanyama en el poste. A eso se le sumó un ajuste de Mark Daigneault en la alineación que rindió tanto para los titulares como para la banca.

Con la agresividad y el “empuje” que Daigneault había dicho que no estuvo presente en la derrota del Juego 4, el campeón defensor está a una victoria de regresar a las Finales de la NBA.

Las palabras de Daigneault

Mark Daigneault explicó la diferencia de un partido a otro con un mensaje claro: “Fuimos los primeros en meternos en la pelea en ambos lados de la cancha, y no fue así el otro día. Por eso el Juego 4 salió como salió, y creo que por eso también el Juego 5 se dio de esta manera. Obviamente siempre existe cierta variación: ellos fallaron algunas oportunidades buenas, pero a mí me encantó cómo nos miramos hacia adentro. Me gustó mucho la forma en que encaramos el partido en defensa y en ataque. Atacamos el juego y fuimos recompensados”.

Además, hay un dato estadístico que marca la tendencia de las series: cuando un equipo gana el Juego 5 en una serie al mejor de siete que está 2-2, termina llevándose la eliminatoria el 81,8% de las veces.

El Juego 6 se jugará el jueves en San Antonio, desde las 8:30 (ET), con transmisión por NBC/Peacock.

Cuatro takeaways del Juego 5

1) Gilgeous-Alexander se recuperó de un arranque ofensivo enredado

Shai no estuvo conforme con su inicio en el Juego 5: arrancó con un 1 de 6 en tiros de campo y cuatro pérdidas de balón. Aun así, encontró el camino para sostener el plan y escalar en el marcador a partir de su juego de media distancia y su capacidad para forzar faltas.

“Si fuéramos cinco ‘yo’ los que estábamos ahí, capaz que después del primer cuarto estaríamos perdiendo por 20”, dijo Gilgeous-Alexander, en una lectura directa de cómo el arranque podía haberse torcido aún más.

La defensa de San Antonio siguió molestándolo y obligando a que Gilgeous-Alexander trabajara su ofensiva, pero el base mantuvo la insistencia. Le funcionó el salto de media distancia desde la línea de fondo y, cuando el partido se acomodó, fue a la línea de libres: en el primer tiempo se fue 10 de 10 desde la línea. Al descanso sumaba 19 puntos, tres asistencias, dos robos y cinco pérdidas.

En el global, cerró con 32 puntos: 7 de 19 en lanzamientos de campo y 16 de 17 en libres. En el desglose, aportó 12 unidades en el segundo cuarto y otras 11 en el tercero. También sumó nueve asistencias (seis en la segunda mitad), dos robos y un bloqueo, aunque con seis pérdidas de balón en total.

Daigneault remarcó la presencia mental del jugador: “Él normalmente no juega un partido completo con esas dificultades. Arrancó sin ‘ritmo’ temprano, pero se queda muy presente. La confianza no se le mueve. Tiene una gran confianza en sí mismo, y hoy se vio”.

2) Un foco distinto en los 7 pies: Holmgren y Hartenstein sostuvieron el plan

Wembanyama, la estrella de 2,13 m de los Spurs, terminó con 20 puntos, aunque no fue un trayecto sencillo para llegar a esa cifra: 12 llegaron desde la línea de libres. En el tiro de campo, se fue 4 de 15, con apenas dos intentos en el primer cuarto. Además, tuvo un bajón claro en la pintura, con solo ocho puntos allí (para la serie, fue un mínimo) y falló algunos lanzamientos al aro que suele convertir.

En rebotes, capturó seis, pero solo uno en el primer tiempo.

Isaiah Hartenstein puso el enfoque en el colectivo: “Al final, con cualquier gran jugador, no lo vas a frenar con una sola persona. Entrar ahí y hacerle que sus opciones sean difíciles, asegurarnos de que no reciba nada fácil. Y nosotros lo hicimos como equipo ejecutando el plan. Otra vez: es un jugador enorme, entonces tenés que hacerlo entre todos”.

Desde el banco, el entrenador de San Antonio, Mitch Johnson, también fue directo: “Tiene que tirar más de 15 veces, incluso con los libres. Y sí, va a tener que anotar más de 20 puntos”.

Del otro lado, el Thunder necesitaba un mejor partido de Chet Holmgren y respondió desde el arranque: convirtió los primeros dos puntos de Oklahoma City y metió ocho de los primeros 15 de su equipo. Fue, probablemente, su mejor presentación en la serie: 16 puntos y 11 rebotes. En esa misma línea, Hartenstein completó un doble-doble con 12 puntos, 15 rebotes (seis ofensivos) y cuatro asistencias. En total, la dupla de 7 pies aportó 28 unidades y 26 rebotes para el Thunder.

Holmgren explicó su mentalidad: “Siempre es importante ser agresivo, pero con una agresividad inteligente. Siento que hubo momentos o miradas donde no pude aprovechar algunas cosas en la serie, y esta noche sí lo hice. Tengo que intentar sostener ese nivel”.

3) Los cambios de Daigneault destrabaron el plan del Juego 5

El Juego 5 llegó con bajas y ajustes. Jalen Williams, titular del Thunder y figura de alero, estuvo descartado cerca de una hora antes del salto por una molestia en el gemelo izquierdo (manejo de un problema en el tendón/hueso del lado izquierdo). Además, Ajay Mitchell, con un problema en la pantorrilla derecha, se perdió su segundo juego consecutivo.

Daigneault no se obsesionó con el “quién empieza” y “quién no”: en el Juego 4 había puesto a Cason Wallace en la alineación inicial, pero en el Juego 5 optó por Jared McCain en lugar de Wallace.

La decisión funcionó para ambos jugadores —y, sobre todo, para el Thunder—. En su primer inicio en playoffs, McCain se repuso de un Juego 4 complicado desde la puntería (1 de 10), para marcar 20 puntos: 18 llegaron en la segunda mitad. Además, tuvo un tramo clave de cuatro minutos para abrir el tercer cuarto, donde anotó nueve y ayudó a que el Thunder estirara la ventaja a 85-65.

Wallace, por su parte, aportó desde el banco 7 puntos, 5 rebotes, 2 robos y 2 bloqueos. En sus 31 minutos, Oklahoma City superó a San Antonio por 29 puntos.

La rotación también tuvo respuestas. Alex Caruso, suplente, no había anotado en el Juego 4 pero esta vez aportó 22 unidades: 4 de 8 en triples, además de seis asistencias y tres robos. Kenrich Williams no había jugado los dos primeros partidos de la serie, sumó solo 90 segundos en el Juego 3 y el martes cerró con ocho puntos en 11 minutos. Su segundo triple empujó la ventaja a 93-81 y frenó una reacción de San Antonio.

En números de equipo, el Thunder sostuvo el control con 48,2% de efectividad en tiros de campo, 43,8% desde la línea de tres y un 33 de 38 desde los libres.

4) San Antonio tuvo chances, pero el cierre del Thunder fue definitivo

Los Spurs comenzaron con energía: ganaban 16-8 en el primer cuarto y Julian Champagnie se encargó de 13 de los primeros 18 puntos de San Antonio. Pero el partido, con el correr de los minutos, fue mostrando que había oportunidades para acercarse, aunque el Thunder se las supo administrar.

Champagnie, que antes del encuentro venía con un 19,4% en triples, terminó con 22 puntos: 4 de 8 desde la línea de tres y ocho rebotes. Stephon Castle aportó 24 puntos, seis asistencias, cinco rebotes y tres robos. Y Keldon Johnson, distinguido como Mejor Sexto Hombre de la temporada, tuvo su mejor producción de la serie con 15 unidades.

Aun en una derrota por 13, hubo señales positivas para el equipo tejano: San Antonio recortó un déficit de 20 puntos en el tercer cuarto para llegar a 98-88 sobre el final. Ya en el cuarto final, estaba 107-99, con una posibilidad real de convertir el cierre en un partido de cinco o seis tantos, casi a mitad del último segmento.

En el rendimiento colectivo, los Spurs anotaron con 40,2% en tiros de campo y 29,3% en triples. Wembanyama tampoco estuvo cerca de su mejor versión, pero el problema mayor fue el tramo final: una racha de 11-4 para Oklahoma City terminó de sellar el destino del encuentro.

Johnson, en sus declaraciones, señaló lo que faltó en el momento justo: “Hay muchas cosas desordenadas por ahí; incluso cuando tuvimos ventajas, no hicimos jugadas simples para aprovechar la oportunidad en esa posesión. En este tipo de partido, tenés que estar seguro de todo lo que hacés, de una manera muy sólida y madura”.

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By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.