La actividad de playoffs del miércoles por la noche dejó pocas sorpresas: los mejores sembrados de cada Conferencia ganaron con ventaja de dobles dígitos. En Detroit, los Pistons aceleraron en el tercer cuarto con una racha de 30-3 para despegarse del Orlando Magic y terminar con un 98-83. En el segundo turno de la doble jornada, Oklahoma City frenó el empuje de Phoenix en el tramo final y se impuso 120-107.
Con este resultado, Pistons y Magic quedaron 1-1 en la serie, y el duelo se traslada a Orlando para el Juego 3 el sábado, con tiempo de descanso por delante. Mientras tanto, el Thunder ya domina 2-0 ante los Suns, que reciben el Juego 3 también el sábado.
Repasemos, en orden, lo más relevante de ganadores y perdedores del miércoles.
Ganador: Chet Holmgren
- Mejor temporada desde que fue elegido N.º 2 en el Draft de 2022.
- Promedió máximos de carrera en puntos, rebotes y porcentaje de campo.
- Primer All-Star en su carrera.
- Terminó segundo en la votación de Defensivo del Año detrás de Victor Wembanyama.
- En playoffs, promedia 12 de 22 (54.5%) en tiros de cancha.
- Incluye 5 de 12 (41.7%) desde el perímetro.
- En el Juego 1: 16 puntos, 7 rebotes y 2 bloqueos en 25 minutos.
- En el Juego 2: 19 puntos, 8 rebotes y 4 bloqueos; todos en el tercer cuarto.
- Es la mayor cantidad de bloqueos en un cuarto en playoffs en 18 años.
Fue, sin dudas, la campaña más destacada de Holmgren desde que llegó a la liga. Sus números ofensivos y defensivos crecieron con claridad: llegó a promedios de carrera en puntos, rebotes y efectividad de tiro, consiguió su primer llamado al All-Star y además quedó segundo en la puja por Defensivo del Año, solo por detrás de Victor Wembanyama. Cuando se anuncien los equipos All-Defensive, todo indica que debería estar en el Primer Equipo.
Ese nivel se trasladó al postemporada. En el Juego 1, dejó una actuación de 16 unidades, 7 rebotes y 2 bloqueos en apenas 25 minutos. Y el miércoles volvió a encenderse: aportó 19 puntos, 8 rebotes y 4 bloqueos. La particularidad fue que esos cuatro tapones llegaron todos en el tercer cuarto, una marca que se no veía en playoffs desde hace 18 años en un solo segmento.
En la serie, Holmgren está encendido desde el campo: 12 de 22 para 54.5%, con 5 de 12 (41.7%) desde el triple. Su impacto no es solo numérico: Shai Gilgeous-Alexander lo describió con énfasis tras el partido.
“Es especial”, dijo el base en la entrevista posterior al juego. “Influye muchísimo en el desarrollo cada vez que entra. Voy a sonar repetitivo, pero desde el día en que Chet Holmgren jugó para Oklahoma City, nosotros tuvimos el primer lugar del Oeste, y no es coincidencia. Juega, ancla la mejor defensa de la liga”.
El Thunder necesitará todavía más de Holmgren si Jalen Williams termina perdiéndose tiempo por la molestia que arrastra en el gemelo/parte posterior del muslo (hamstring). En el tramo medio del tercer cuarto, Williams corrió fuerte en transición, recibió una asistencia de Gilgeous-Alexander y se fue al aro, pero falló una bandeja. Enseguida fue a agarrarse la zona de su pierna izquierda y se tomó su tiempo para volver al piso.
Con la secuencia frenada por falta, Williams pareció indicarle al banco que el problema estaba en su hamstring izquierdo, se fue a vestuarios y no regresó. Todavía es temprano para saber cuánto puede estar afuera: lo más probable es que se someta a una resonancia (MRI) entre la noche del miércoles o en las primeras horas del jueves, pero el susto fue justo lo que Oklahoma City no quería.
Williams solo jugó 33 partidos en la temporada regular por varias lesiones, incluyendo una molestia en el hamstring derecho que lo dejó fuera ocho semanas en dos tramos distintos. La franquicia seguramente podrá competir ante Phoenix incluso sin su regreso inmediato, pero si el plan termina siendo otra ausencia prolongada, sería un golpe grande para las aspiraciones de campeonato.
En el Juego 1, Williams había marcado 22 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias con 9 de 15 en tiros de campo. Aun con altibajos por lesiones, se trata de un jugador probado en playoffs: la temporada pasada fue el segundo mejor del Thunder rumbo a su primer título.
Además, antes del cierre del partido también apareció preocupación por Gilgeous-Alexander. Cuando cayó de forma incómoda, extendió la mano izquierda para amortiguar y los dedos se doblaron en una dirección incorrecta. El cuerpo médico lo revisó, se quedó en cancha y cerró con 37 puntos y 9 asistencias, aunque quedó claro que el problema estuvo presente durante toda la noche. Será algo a monitorear en los próximos días.
Perdedor: la salud del Thunder
- Jalen Williams se lesionó en el hamstring izquierdo a mitad del tercer cuarto.
- Fue duda para regresar; no volvió tras irse a vestuarios.
- Se estima que le realicen una MRI entre la noche del miércoles y el inicio del jueves.
- Williams jugó 33 partidos en la temporada por múltiples lesiones.
- Incluyó un problema en hamstring derecho que lo dejó fuera 8 semanas en dos tramos.
- En el Juego 1: 22 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias (9 de 15 TC).
El problema del Thunder no fue solo deportivo, sino físico. Williams abandonó el partido por la molestia en su pierna izquierda y, por el momento, no hay plazos confirmados. En un cruce donde el equipo ya está 2-0 arriba, el margen de rotación existe, pero el riesgo aumenta si el diagnóstico obliga a extender la ausencia.
En paralelo, la mano izquierda de Gilgeous-Alexander también dejó una marca: si bien pudo terminar el juego con 37 puntos y 9 asistencias, la incomodidad se notó de principio a fin y suma otra variable para el cuerpo técnico.
Ganador: el aporte de los Pistons
- Los Pistons ganaron 98-83 y se pusieron 1-1 en la serie ante el Magic.
- En el tercer cuarto hicieron una racha de 30-3 para despegarse.
- Game 1: Cunningham hizo 39 puntos (13-27 TC) pero Detroit perdió.
- En Game 1, el resto de Detroit sumó 62 puntos con 18 de 50 tiros.
- En Game 1, Tobias Harris fue el único otro jugador en doble dígito: 5 de 15.
- Game 2: Cunningham aportó 27 puntos, 11 asistencias y 6 rebotes.
- En Game 2, Detroit tuvo cinco anotadores en doble dígito, incluyendo a los otros cuatro titulares.
- En Game 2, Detroit llegó a 98 puntos pero con 6 de 26 en triples.
Los Pistons cerraron la campaña con 60 victorias y el N.º 1 de la Conferencia Este, pero no entraron a playoffs con el favoritismo automático. Una de las razones fue la preocupación por el peso excesivo que recaía sobre Cade Cunningham como figura del equipo.
El Juego 1 mostró el problema con claridad. Cunningham anotó 39 puntos con 13 de 27 desde el campo, pero Detroit cayó. La explicación fue simple: el resto del plantel sumó 62 unidades combinadas con un 18 de 50 en tiros. De hecho, Tobias Harris fue el único compañero en llegar a doble dígito, con 5 de 15 en lanzamientos.
Para que los Pistons superen al Magic —y mucho menos para aspirar a un recorrido largo— necesitaban que el resto diera un paso adelante y aportara ayuda real. Y en el Juego 2 eso ocurrió: Cunningham repitió con 27 puntos, 11 asistencias y 6 rebotes. Pero el dato decisivo fue que Detroit contó con cinco jugadores en doble figura, y además estuvieron los otros cuatro titulares.
Aun así, el conjunto mantuvo interrogantes en ataque: en este segundo juego llegó a 98 puntos, pero con 6 de 26 desde el triple. Igualmente, era un partido de “obligación” y funcionó como inyección de confianza para el grupo de apoyo.
Perdedor: Desmond Bane
- El verano pasado, Bane no pidió que Orlando intercambie a Cole Anthony, Kentavious Caldwell-Pope, cuatro primeras rondas y un swap de primera ronda para obtenerlo desde Memphis.
- En el Juego 2, Bane se quedó con 12 puntos con 2 de 11 en tiros.
- Tuvo 3 pérdidas, más que canastas convertidas.
- Regular season: 39.1% en triples con 5.2 intentos por partido.
- Regular season: Orlando quedó 7-8 cuando Bane toma 11 o menos tiros.
- Regular season: Orlando quedó 38-29 cuando Bane toma 12 o más tiros.
- En el partido previo, su ausencia fue clave: Orlando tuvo su peor rendimiento ofensivo de la temporada.
- Ese día: 83 puntos y 32.5% en efectividad de campo (ambos máximos negativos de la campaña).
Desmond Bane no tuvo que pedir que el Magic diera un salto enorme en el mercado el verano pasado: el intercambio por su pase desde Memphis incluyó a Cole Anthony, Kentavious Caldwell-Pope, cuatro selecciones de primera ronda y un swap de primera. Pero, con ese precio, las expectativas crecen por inercia, y su rendimiento del miércoles no estuvo a la altura.
En el Juego 2, su producción no alcanzó: anotó 12 puntos con apenas 2 de 11 en tiros. Y el detalle que más pesa en la lectura del partido es que tuvo más pérdidas (tres) que canastas convertidas.
Fallarlos puede pasar, pero el rol de Bane en el Magic es tomar y generar tiros: es, por lejos, el mejor tirador de tres del equipo (39.1% en la temporada regular con 5.2 intentos por juego) y también el creador más confiable desde el perímetro en la conducción. En la campaña regular, Orlando ganó 7-8 cuando Bane intentó 11 o menos tiros, y mejoró a 38-29 cuando tomó 12 o más.
La comparación también duele por el contexto: su “no show” del martes fue una razón importante para que el Magic registrara su peor rendimiento ofensivo de la temporada. En ese partido, Orlando se quedó con 83 puntos y un 32.5% de efectividad desde el campo, ambas marcas más bajas del año.