La temporada regular 2025-26 de la NBA dejó números que marcan época: más audiencia en televisión, plataformas digitales y redes sociales, y una asistencia histórica en los estadios de la liga. Con los playoffs 2026 a la vuelta de la esquina, el repaso por estos hitos sirve como contexto para entender el impacto que tuvo el básquet de la mejor liga del mundo durante todo el año.
En Estados Unidos, 170 millones de personas siguieron partidos de la NBA durante la campaña a través de ABC/ESPN, Amazon Prime Video, NBC/Peacock y NBA TV. Es la cifra más alta en 24 años y representa un salto del 86% frente a la temporada anterior. Además, hubo 57 transmisiones televisivas que promediaron al menos dos millones de espectadores, el mejor registro desde el curso 2011-12; y dentro de ese universo, 19 telecasts superaron los tres millones de promedio, la marca más alta desde 2012-13.
El consumo total de cobertura en vivo —sumando plataformas lineales y streaming en todos los mercados medidos a nivel global, con la exclusión de NBA League Pass— superó los 1.300 millones de horas. Ese volumen implica un crecimiento del 93% año contra año, reflejando no solo más gente mirando, sino también más tiempo de exposición al contenido de la liga.
En el frente digital y social, la NBA también impuso récords: generó 228 mil millones de reproducciones en redes durante la temporada, con un incremento del 13% en comparación con el año previo. En su primer año de implementación, la función “Tap to Watch” llevó a los fanáticos a casi 20 millones de transmisiones en vivo de juegos; del total de esa interacción, los partidos televisados a nivel nacional aportaron el 75%. El uso estuvo impulsado especialmente por acuerdos con actores como Google, plataformas de redes sociales y la aplicación de la NBA.
En la misma línea, el tiempo de visualización por usuario dentro de la app de la NBA creció un 20% durante esta temporada. De cara a las figuras, LeBron James cerró el año como el jugador más visto en redes sociales, con 2,85 mil millones de reproducciones, un dato que reafirma su peso mediático incluso en un contexto de altísima competencia por la atención del público. En cuanto al ranking, el Top 10 de jugadores más vistos también quedó definido para el período 2025-26.
La asistencia a los estadios fue otro gran termómetro: la NBA estableció un récord de liga en el total de público acumulado en un tramo de tres temporadas —entre 2023-24 y 2025-26—, superando por tercera vez en la historia los 22,18 millones de asistentes en total dentro de arenas de franquicias. Es decir, no solo se movió la aguja de la audiencia televisiva, sino también la de la experiencia en vivo.
En el apartado de negocios, la liga volvió a mostrar fuerza: por quinto año consecutivo, la NBA llegó a un nivel récord de ingresos en las áreas de Marketing Partnerships y Media Sales. Y en el universo de productos y videojuegos, el año también fue dominante para la franquicia: NBA 2K26 se convirtió oficialmente en el número uno en ventas de juegos deportivos en Estados Unidos, y además quedó como el segundo título más vendido entre todas las categorías, marcando el peso del producto dentro y fuera de la cancha.
En el terreno de camisetas y merchandising, Stephen Curry y los New York Knicks se quedaron con las primeras posiciones: Curry encabezó el ranking de la NBA por camisetas más vendidas, mientras que el equipo de Nueva York lideró la lista de productos de indumentaria de la temporada regular 2025-26. Con estos datos, la liga cierra una etapa con señales claras de consolidación tanto en performance comercial como en atracción popular.
Dentro de los momentos de mayor exposición durante la temporada, el repaso arranca con la cobertura de NBC Sports. El 21 de octubre, en la noche inaugural de NBA Tip-Off, se registró un hito: incluyó el primer partido con doble prórroga en la apertura que no se veía hace 20 años. Además, esa jornada entregó el mayor público promedio para un doble programa de “NBA Tip-Off” desde 2010, excluyendo los juegos de apertura de 2011 que coincidieron con el feriado de Navidad. En promedio, la audiencia fue de 5,6 millones de espectadores entre NBC y Peacock.
Más adelante, el 26 de noviembre —miércoles—, ESPN logró su mejor audiencia para la previa de Thanksgiving Eve en seis años, en comparación con el mismo período desde 2019. La primera triple jornada del evento promedió cerca de 2,1 millones de espectadores, con una mejora del 54% respecto del doble programa del año anterior.
También hubo una gran convocatoria para la Emirates NBA Cup 2025, en su fase de Grupo Play: más de 40 millones de personas en Estados Unidos siguieron esos partidos a través de Amazon Prime Video, NBC/Peacock y ESPN. El total representó un salto del 90% frente al año previo y, además, se trató del mejor registro de Group Play en la historia de la competencia en sus tres temporadas. En diciembre de 2025, la final exclusiva de NBA Cup en Prime Video promedió 3,07 millones de espectadores, un incremento del 3% respecto del campeonato 2024, que había promediado 2,99 millones en ABC.
En el tramo festivo de fin de año, ESPN volvió a marcar presencia: el 25 de diciembre, la programación de cinco partidos promedió 5,5 millones de espectadores en todas sus plataformas, el mejor promedio desde 2018. Ese registro fue superior en un 4% al de 2024. En términos de alcance, los juegos de Navidad llegaron a 47,2 millones de fanáticos, también con un crecimiento del 45% en relación con el año anterior, y significó la mayor audiencia alcanzada por ESPN en Navidad desde 2010, excluyendo el Día de Navidad de la temporada inaugural de 2011.
El calendario también dejó grandes picos de atención. Los juegos del Día de Martin Luther King Jr. (19 de enero) entre Mavericks y Knicks, y entre Thunder y Cavaliers, fueron los dos partidos vespertinos con mayor audiencia de ese día en la historia de la liga, con registros que se remontan a 1992. En el resto de las fechas especiales, el All-Star Game presentado por NBC Sports desde 2002 entregó la mayor audiencia del fin de semana desde 2011: promedió 8,8 millones de espectadores entre NBC, Peacock y Telemundo, según datos preliminares de Nielsen y también mediciones digitales de Adobe Analytics.
Con el All-Star en marcha, más de 46 millones de personas siguieron el fin de semana en Estados Unidos a través de las plataformas de NBC y ESPN, la cifra más alta en 24 años y más de tres veces la del año anterior. En la recta final de la temporada, el 22 de febrero el duelo Celtics-Lakers en NBC se convirtió en el partido de domingo por la noche más visto desde el 2 de abril de 2000, con un promedio de 5,6 millones de espectadores entre ABC, Peacock y Telemundo. Además, fue el juego de temporada regular con mayor audiencia desde 2017, con la salvedad de los partidos de Navidad.
Finalmente, el cierre de temporada regular también mostró fuerza en la audiencia. El 29 de marzo, Knicks-Thunder promedió 3,4 millones de espectadores, y significó el décimo partido de esa cadena con al menos tres millones de espectadores. Es el mejor registro para cualquier canal desde la temporada regular 2018-19. Con este telón de fondo, la NBA llega a los playoffs 2026 con una señal contundente: el interés del público no solo se mantiene, sino que sigue creciendo.