En un momento en el que el acceso a la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) resulta más crucial que nunca, STEM NOLA y el programa HOPE continúan destacándose como referentes nacionales por sus propuestas prácticas y de contacto directo para las y los jóvenes.
Datos y enfoque de las iniciativas
- STEM NOLA impulsa eventos que amplían el acceso juvenil a través de estaciones interactivas.
- En el STEM Fest anual, más de 60 estaciones prácticas y participativas acercan conceptos STEM a estudiantes.
- Las STEM Saturdays mensuales suelen convocar entre 300 y 500 participantes por sesión.
- La iniciativa HOPEworks adopta un camino más orientado a la carrera, con formación base y habilidades profesionales.
- Con la colaboración de la NBA Foundation, el programa HOPE puede atender a 75 jóvenes adultos, con apoyos integrales y acompañamiento.
La idea central: aprender con las manos
El fundador de STEM NOLA, el doctor Calvin Mackie, sostiene que, aunque la tecnología alcanzó niveles sin precedentes, la comprensión del “por qué” y del “cómo” funcionan las cosas es esencial desde edades tempranas. En esa línea, remarcó que muchas actividades que se realizan en STEM NOLA —con abordaje práctico— siguen siendo aprendizajes básicos que los chicos necesitan incorporar.
Por su parte, la directora de Desarrollo de HOPE, Karen Edelman, explicó que las enseñanzas del programa están pensadas para beneficiar no solo a quienes participan, sino también a las comunidades alrededor.
En ese sentido, Edelman detalló que, mediante proyectos de trabajo manual, las y los participantes no solo aprenden sobre sustentabilidad: también mejoran activamente las condiciones ambientales de sus propios barrios. Puso como ejemplos la instalación de recubrimientos reflectivos en techos a través de NYC CoolRoofs, la construcción de jardines de lluvia y el mantenimiento de infraestructura verde.
De “Engage, Inspire and Expose” a la formación práctica
STEM NOLA amplía el acceso a la juventud por medio de una variedad de encuentros, con el STEM Fest anual como una de sus principales vidrieras. Allí, más de sesenta estaciones interactivas y de participación directa introducen a estudiantes en ideas y conceptos STEM que quizá no habían tenido la oportunidad de experimentar antes.
Mackie celebró el carácter abundante de la propuesta: si alguien quiere trabajar con dos motores, se trabajan dos motores; si quiere usar ocho ruedas, se usan ocho ruedas; y si el objetivo es operar un robot, se opera el robot. La intención, dijo, es “sacar las ataduras” de las fronteras mentales para que las personas tengan libertad de innovar y crear.
Además, la organización organiza STEM Saturdays mensuales. Estas jornadas habilitan a estudiantes a tomar parte en distintos experimentos, entre ellos la construcción de autos de carreras, la exploración de prototipos de corazones mecánicos y otras actividades, mientras aprenden de qué manera funciona la tecnología cotidiana. En términos de convocatoria, cada encuentro suele reunir entre 300 y 500 participantes.
HOPEworks y la sustentabilidad como puente
En el caso de HOPE, la iniciativa HOPEworks plantea un enfoque con mayor foco en la trayectoria profesional. El programa ofrece capacitación inicial y habilidades laborales que buscan sostener el éxito a largo plazo, incluyendo comunicación, alfabetización financiera, preparación para el ámbito de trabajo y resiliencia.
Durante Earth Month, tanto STEM NOLA como HOPE aprovechan el período para poner el foco en problemáticas ambientales y tecnológicas que impactan a comunidades históricamente con menor inversión. Edelman remarcó que permitir que adolescentes puedan contribuir en primera persona a mejorar sus comunidades ayuda a trazar un camino más sólido para continuar ese trabajo en el futuro.
“Las y los jóvenes provenientes de comunidades históricamente poco invertidas merecen estar al frente de este trabajo, no como una ocurrencia tardía, sino como una fuerza laboral capacitada que construye nuestro futuro sostenible”, sostuvo Edelman. Además, agregó que destacar esa labor durante Earth Month reafirma que la justicia ambiental y la oportunidad económica van de la mano, y que invertir en jóvenes es una de las acciones climáticas más poderosas que se pueden tomar.
En paralelo, STEM NOLA utiliza ese mes para enseñar a sus participantes sobre humedales y la importancia del manejo del agua, especialmente en la región del Bayou, que en el pasado enfrentó dificultades importantes vinculadas a tormentas como las que trajo el huracán Katrina.
Más de una década de impacto y el salto con la NBA Foundation
Tanto STEM NOLA como HOPE existen desde hace más de una década, y sus modelos ya demostraron efectividad para generar impacto sostenido. Sin embargo, el haber sumado a la NBA Foundation como aliada les abrió la puerta para ampliar su trabajo y crear más oportunidades para quienes más las necesitan.
En lo concreto, HOPE ahora puede servir a 75 jóvenes adultos dentro del programa. Cada participante recibe apoyos integrales “wraparound”, asistencia para la colocación laboral y recursos para el avance profesional que buscan que puedan prosperar mucho tiempo después de finalizar el proceso.
Edelman remarcó que, más allá de los números, la alianza permite profundizar la calidad de lo que se ofrece: ampliar itinerarios de certificación avanzada, fortalecer vínculos con empleadores que terminen en puestos con salarios de nivel de vida y mejorar el soporte para egresados, de modo que quienes salen del programa puedan seguir avanzando en sus carreras con el paso del tiempo.
En definitiva, abrir puertas para jóvenes adultos que quizás no habrían tenido la chance de atravesarlas puede moldear futuros. Y ese impacto, concluyó, termina siendo invaluable.