Una serie inolvidable. Un séptimo partido sin margen para el error. Y un carácter que se impuso en el Oeste: los San Antonio Spurs vencieron a Oklahoma City Thunder en el Game 7 y se coronaron campeones de la Conferencia Oeste, asegurando su pasaje a las Finales de la NBA de 2026, las que comienzan en tres días. El duelo definitivo tendrá a los Spurs como representantes del Oeste y a los Knicks como los del Este.
Victor Wembanyama y San Antonio, con la ambición intacta desde el principio hasta el final, dejaron en el camino a un Thunder encendido, protagonista de una pelea feroz por el boleto. Esta noche, la historia cambió de manos en el cierre: Spurs 111, Thunder 103, con Wembanyama como emblema y el aporte colectivo como argumento central.
1. WEMBY Y EL ESFUERZO COLECTIVO: LOS SPURS SUPERARON A OKC EN UN GAME 7 ELECTRIZANTE
Las Finales de Conferencia llegaron a su tramo decisivo con un guion que no aflojaba: quedaban 12 minutos. Oklahoma City estaba a una distancia mínima de volver a jugar por el título; San Antonio, a la misma distancia de completar una remontada desde el borde de la eliminación.
Dos potencias. Dos rivales que se dieron todo. Y un séptimo juego que se definió cuando el resto del estadio ya estaba listo para otra cosa… pero no para esto.
Con una plaza en las Finales de la NBA en juego, de visitante ante el campeón vigente, Wembanyama y los Spurs no retrocedieron desde el primer minuto. La serie, de principio a fin, tuvo el mismo tono: presión constante, respuestas inmediatas y una resistencia que terminó inclinándose del lado sanantoniense.
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Primer cuarto: San Antonio marcó el ritmo temprano y tomó ventaja 32-25. La combinación de Victor Wembanyama y Stephon Castle (16 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias para el escolta) fue clave para encaminar el arranque.
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Segundo cuarto: Oklahoma City reaccionó con fuerza. Shai Gilgeous-Alexander encendió la ofensiva y anotó 13 en el período para acercar a los suyos y dejar el partido con la incertidumbre intacta al descanso.
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Tercer cuarto: El MVP consecutivo de la liga (Kia MVP) continuó con su producción y castigó con tiros difíciles tras tiros difíciles. Wembanyama y compañía no se quedaron atrás, pero el Thunder encontró el impulso necesario: Shai aportó 12 en el parcial y eso habilitó un cierre de 13-4 para volver a meterse a solo tres, contrarrestando un tramo explosivo de San Antonio, que había corrido 16-2.
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Cuarto cuarto (la definición): Ahí cambió el guion. Keldon Johnson comenzó el tramo con dos triples rápidos y la ventaja trepó con un 17-9 sanantoniense hasta estirar el marcador a 97-86. Oklahoma City respondió para reducir la brecha, pero el partido volvió a girar cuando, en el cierre, Wembanyama salió por faltas: Luke Kornet ingresó con 6:48 por jugar.
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Minutos clave alrededor del 99-91: En ese momento, la chispa de Spurs apareció con una jugada de impacto: una recuperación de Isaiah Hartenstein lo lanzó a correr la cancha, y el aro quedó al alcance… hasta que apareció Kornet para bloquear en el aire. El rebote y la continuidad llegaron: 18 segundos más tarde, Castle convirtió un tiro de media distancia y el marcador quedó 99-91 para San Antonio.
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Empuje final: Julian Champagnie respondió desde el perímetro con un triple poco después. Luego, Dylan Harper aprovechó una oportunidad en el tablero ofensivo y sumó puntos con un balón desviado. Más tarde, Harper volvió a marcar con un triple que terminó de agrandar el golpe. Cuando el Thunder intentó el último empuje, San Antonio tuvo un último recurso: desde Castle llegó un tiro de dos tras la recuperación, y el parcial volvió a empujar la ventaja a ocho con 59 segundos restantes.
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Cierre: Devin Vassell cerró con una acción contundente y, con el sonido final del buzzer, San Antonio se convirtió en el campeón del Oeste.
El partido mostró una versión histórica del cierre. En el cuarto final, siete jugadores de San Antonio anotaron: Johnson (8 puntos y 2 de 2 en triples) y Wembanyama (6 puntos, 1 asistencia y 1 de 1 en triples) encabezaron la producción, mientras el equipo terminó con 61,1% de efectividad desde el campo en ese período. Además, desde que existen registros de play-by-play (1997-98), San Antonio fue el primer equipo en cerrar un Game 7 de Conferencia o Finales con siete anotadores distintos y con más de 60% de tiros en el cuarto final.
En lo individual, el dato que resume la noche: Wembanyama terminó con 22 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 1 bloqueo. Enfrente, Shai Gilgeous-Alexander respondió con 35 puntos, 9 asistencias y 3 robos, pero no alcanzó: Spurs 111, Thunder 103.
“Tantas jugadas grandes, tanta gente respondiendo,” dijo Wembanyama tras el partido. “Es una chance increíble… vivir estas cosas con los chicos que quiero tanto es algo impresionante. Quiero seguir teniendo este sentimiento un montón de veces más en mi vida.”
2. WEMBY SE LLEVÓ EL MVP DE LAS FINALES DEL OESTE EN UN POSTSEASON HISTÓRICO PARA SU DEBUT
La escena tuvo un detalle simbólico: cuando quedaban seis segundos y el balón cayó en manos de Devin Vassell con seis puntos de ventaja, se abrió el momento decisivo. Del otro lado, Wembanyama se llevó la camiseta a la cara, invadido por la emoción del instante en que entendió lo que estaba pasando: Spurs a las Finales.
El camino tuvo contexto: de una temporada de segundo año recortada por una trombosis venosa profunda y el impacto que eso trajo, a un objetivo colectivo de pelear por una de las seis mejores ubicaciones en playoffs. Con el cierre de la serie, Wembanyama y San Antonio quedaron arriba en el Oeste.
Durante el tramo regular, Wemby se hizo notar por el estilo de sus declaraciones, por sobre todo por cómo la franquicia superó expectativas y por el desafío competitivo que impuso a sus pares All-Star. En el All-Star de febrero, salió con intensidad y dejó una imagen de lo que sería el resto: un clásico instantáneo y el reconocimiento de los mejores del juego. También aparecieron las preguntas sobre su lugar como “cara” de la liga: “Oferta y demanda, y yo estoy acá para ofrecer.”
En defensa, además, el impacto fue suficiente como para capturar el premio Kia Defensive Player of the Year. Y no se quedó ahí: empujó su candidatura al MVP con una frase clara: “Creo que soy el jugador más determinante de la liga defensivamente.”
El crecimiento también tuvo costo y responsabilidad. “Eso es responsabilidad mía,” explicó Wembanyama luego de registrar un triple-doble en el Game 1 de las Semifinales del Oeste ante Minnesota, aunque el partido terminara en derrota. En la misma línea, señaló que había gastado energía en cosas que no ayudaban al equipo. Más adelante, cuando la serie contra el Thunder entró con ventaja 2-1 para Oklahoma City, volvió sobre el tema: “Me cuesta hacer mejores a mis compañeros ahora… necesito ser más jugador de equipo.”
Ahí apareció el equilibrio justo cuando más importaba: en Games 6 y 7, Wemby afinó su liderazgo y elevó su propio nivel, acompañando a los Spurs en el salto que necesitaban.
En el debut de playoffs, la producción fue de época: 35 puntos en su primera aparición ante Portland (Blazers) marcaron récord para un debut de postemporada y también un registro de anotación más alta en una primera mitad en un estreno: 21 unidades. En la misma campaña, se convirtió en el primer jugador en registrar 50 o más bloqueos y 25 o más triples convertidos en una sola carrera de playoffs. Y de cara a las Finales, Wembanyama (27,3 puntos por partido) se transformó en el jugador más joven en liderar a su equipo en goleo durante una ruta hasta el título de Finales desde 1957, uniéndose a LeBron James y Kobe Bryant como los únicos que, con 22 años o menos, lo lograron en ese contexto.
“Tiene una visión de quién quiere ser, como persona y como jugador,” sostuvo el entrenador de San Antonio, Mitch Johnson. “Y el compromiso y la inversión que pone en esa visión no se parece a nada de lo que yo haya visto antes.”
Por ese plan y su ejecución, Wembanyama fue nombrado MVP de las Finales de Conferencia del Oeste en 2026. Aun así, se encargó de poner el foco donde correspondía: en el equipo. “Este [MVP] no significa nada si no es porque somos un equipo. Lo logramos juntos… por todos nosotros.”
3. CRECER JUNTOS: EL ASCENSO RÁPIDO DE SAN ANTONIO A LAS FINALES
Las Finales del Oeste tuvieron un arranque que ya prometía temporada de playoffs: Game 1 fue un clásico con doble prórroga, en el que Wembanyama tomó el mando con una exhibición y superó al Thunder de manera decisiva en el tiempo extra final, dejándolos con su primer tropiezo en postemporada.
Pero para cortarles el camino y provocar la cuarta derrota de OKC —terminando con la defensa del título y marcando el boleto a Finales— no bastaba una sola estrella. Hace falta un equipo. Y ese equipo se fue construyendo junto a Wemby en el mismo ritmo de su ascenso.
El giro: el último junio, San Antonio contaba con el segundo pick del Draft. Venían de quedar dos años atrás en el fondo de la Conferencia Oeste. Ahora, tras el proceso, eran de los dos últimos que quedaban en pie, uno de esos cambios de temporada con rareza histórica.
La receta fue clara: convertir un conjunto joven en una escuadra completa.
La base del Draft: el plan empezó con tres selecciones consecutivas en el top 5: Wembanyama, Stephon Castle y Dylan Harper.
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Desarrollo de estrellas: no fueron solo aciertos del azar. Cada uno dio saltos reales y San Antonio se fue transformando rápido en contendiente.
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La escalada de Wembanyama: un ascenso año a año que lo llevó de Kia Rookie del Año en 2023-24, a All-Star en 2024-25, a Primera Selección All-NBA y a finalista al MVP en esta temporada, colocándolo entre los mejores de la liga.
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El crecimiento de Castle: el pick #4 de 2024 siguió la ruta de Wemby, también como Kia ROY, y volvió a dar otro salto esta campaña con promedios que fueron récord personales: 16,7 puntos, 5,3 rebotes y 7,4 asistencias.
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La aparición de Harper: con 20 años, ajustó el nivel cuando el partido ya no perdona. Sus seis actuaciones de 20+ llegaron en su mayor parte después del 1 de marzo: incluyendo tres durante los playoffs, donde fue de los que más brilló.
San Antonio no solo plantó el futuro: lo hizo con una forma de crecer que combinó sus figuras emergentes con liderazgo de experiencia y un grupo secundario que entendió el plan mayor.
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De’Aaron Fox: All-Star también, trajo conducción y madurez a la dupla de bases, aliviando la carga creativa sobre Castle y Harper mientras los dos tomaban roles más grandes.
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Keldon Johnson: el jugador con más tiempo en la franquicia aceptó el rol que el equipo necesitara. Se ganó el Kia Sixth Man of the Year con aportes constantes en puntos y energía inmediata.
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Julian Champagnie, Devin Vassell, Luke Kornet y el rookie Carter Bryant: cada uno tuvo un papel decisivo en ataque, defensa y profundidad. Esa combinación fue lo que permitió que un núcleo joven con talento se convirtiera en una estructura completa.
Ese equipo completo entregó uno de los partidos más completos del año en el Game 7 de anoche.
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El núcleo encendido: Wembanyama (22), Castle (16), Fox (15) y Harper (12) sumaron 65 puntos entre los cuatro.
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Champagnie desde el perímetro: Champagnie terminó con 20 puntos y 6 de 10 en triples. Se sumó a Klay Thompson (1 vez) y Steph Curry (2 veces) como los únicos jugadores en la historia de la NBA que convierten 6 o más triples en un Game 7 de Finales de Conferencia.
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El cierre: Johnson prendió el 31-26 del cuarto final con dos triples. Kornet aportó el bloqueo que cambió el partido, y Vassell remató con una volcada que terminó de sellar la escena.
Con ese contexto, San Antonio también escribió un capítulo nuevo: llegó a Saturday con apenas un titular que había jugado alguna vez un Game 7… y aun así logró hacer historia en postemporada.
Medido por minutos en playoffs, los Spurs son el segundo equipo más joven de la historia en llegar a unas Finales de la NBA con 25,06 años promedio, solo detrás de los Portland Trail Blazers de 1976-77 (25,03).
Hace un año estaban en el Draft, con el pick #2. Ahora, este junio lucharán por un campeonato de la NBA.
“Lo que podemos hacer es interminable,” dijo Harper sobre llegar a Finales. “Esto es solo el comienzo de algo realmente especial.”
4. PRIMER VISTAZO: KNICKS VS. SPURS EN LAS FINALES DE LA NBA 2026
Las Finales de la NBA de 2026 ya tienen cruce confirmado. El duelo final junta una combinación rara entre lo actual y lo clásico: los Spurs, número 2 del Oeste, serán anfitriones de los Knicks, número 3 del Este.
Ambos conjuntos ya se vieron las caras en 1999, cuando se cruzaron en las Finales —y San Antonio se llevó la serie 4-1—, la primera de cinco coronas de la franquicia. Además, el antecedente más inmediato tiene marca reciente: Knicks y Spurs definieron el Emirates NBA Cup el 16 de diciembre de 2025, con victoria de New York 124-113.
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27 años después: Nueva York vuelve a una Final por primera vez desde la serie de 1999.
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12 años de espera: San Antonio regresa por primera vez desde 2014, cuando superó a Miami en cinco juegos.
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Fuerza vs. fuerza: en playoffs, los Knicks lideran tanto el rating ofensivo como el defensivo, mientras que los Spurs están dentro del top 3 en ambos rubros (3° en ataque y 2° en defensa).
Los Knicks, con la ambición de su tercer título y el primero desde 1973, llegan a estas Finales con una racha de 11 triunfos seguidos. Es apenas el quinto equipo en la historia de la NBA en sostener una racha así en playoffs. Sus dos derrotas más recientes fueron por 1 punto en cada caso.
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Compañía de élite: la racha los ubica junto a los Golden State Warriors de 2017, los Spurs de ’99, los Lakers de 2001 y los Lakers de 1989, todos campeones en algún momento.
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Arriba por mucho: +262 en los últimos 11 partidos es el diferencial de puntos más alto en cualquier tramo de 11 juegos en la historia de la NBA, tanto en temporada regular como en playoffs.
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Negocio serio: New York tiene un margen promedio de victoria de +39,3 y un récord de 3-0 en juegos que cerraron series en este postemporada, con triunfos de 51 puntos ante Atlanta, 30 ante Filadelfia y 37 frente a Cleveland.
Con Wembanyama manejando el ataque y siendo el anotador líder más joven de un equipo que llegó a Finales en 69 años, los Spurs crecieron en playoffs cubriendo la falta de experiencia con aprendizaje rápido y aplicación inmediata dentro de la serie.
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Defensa en ascenso: San Antonio es el primer equipo en reunir más de 150 robos y 130 bloqueos en tres rondas antes de llegar a Finales, desde que existen registros de estadísticas en 1974, el primer año en que se registraron esos datos.
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Caras conocidas: Harrison Barnes y Mikal Bridges son los únicos jugadores de esta serie que ya habían llegado a esta instancia antes: Barnes con Golden State (récord 1-1 en 2015 y 2016) y Bridges con los Suns de 2021 (0-1).
“Ganar el Larry O’Brien es un sueño de la infancia,” dijo Wembanyama tras el partido. “Es como si casi significara el sentido de mi vida.”
5. WEST FINALS FRAMES: RETRATOS DE UNA SERIE ÉPICA
Ya llegó la semana de Finales. Antes de meterse en nuevas historias, queda repasar el recorrido del Oeste a través de algunos momentos que quedaron grabados: desde una leyenda en el Game 1 hasta la victoria con electricidad con la que San Antonio cerró la serie el sábado.