Los San Antonio Spurs vuelven a una Final de la NBA por primera vez desde que conquistaron su quinto título, allá por 2014. Y lo hacen después de dejar en el camino al campeón defensor, un paso que los devuelve al escenario grande con un plantel que, en pleno crecimiento, está a solo cuatro triunfos de celebrar el sexto campeonato de la franquicia.
Con la franquicia texana a la distancia exacta de una nueva corona —y con un núcleo joven como estandarte—, repasamos cinco rasgos que este equipo comparte con otros campeones de épocas pasadas, mirando el “cómo” y el “por qué” de esta carrera.
1. Rompiendo la narrativa de la experiencia
Por qué importa: Medido por minutos en los playoffs de 2026, San Antonio aparece como el segundo equipo más joven de la historia de la liga en llegar a la Final. El mensaje de fondo es claro: los Spurs buscan desmentir la idea instalada de que, para ganar un campeonato, la edad y la experiencia tienen que ser el requisito previo.
En esa misma línea, hay un antecedente que funciona como guiño estadístico: antes de que San Antonio se sume a la nómina, los dos equipos más jóvenes que jamás alcanzaron una Final —los Portland Trail Blazers de 1977 (todavía el más joven, con 25.03 años de promedio) y los Oklahoma City Thunder de 2025 (ahora el tercero más joven, con 25.56)— terminaron coronándose. La pregunta es directa: ¿podrán los Spurs meterse en el grupo de los tres equipos más jóvenes que llegaron a la Final y completar el trámite con un título, como ocurrió en esos dos casos?
2. Una remontada histórica en una sola temporada
Por qué importa: En la campaña 2025-26, los Spurs cerraron la fase regular con récord de 62-20. Eso representa una mejora de 28 victorias respecto del 34-48 con el que habían terminado 2024-25. Si bien fueron el noveno equipo en la historia de la NBA (y el tercero en el historial de la franquicia) en registrar un salto de al menos 28 triunfos de un año a otro, no es habitual que ese tipo de transformación se traduzca en el boleto a la Final.
De hecho, ese cambio de temporada se volvió una ruta corta hacia el escenario final: solo el segundo equipo en la historia logró convertir una suba de 28 o más victorias en su reclasificación en el mismo año y llegar a la Final. El otro precedente es un clásico: los Boston Celtics de 2007-08, que establecieron un salto de 42 triunfos respecto de la temporada anterior. La resurrección no solo los llevó a la Final: también completaron el regreso ganando el campeonato de 2008, el 17° título de la franquicia.
3. La defensa con un ancla que vale un trofeo
Por qué importa: Victor Wembanyama es el décimo ganador del premio a Defensor del Año de la NBA (DPOY) en aparecer en una Final de la liga en la misma temporada en la que lo obtuvo. Esto ocurre desde que el galardón existe (1982-83), lo que deja un dato contundente: en las últimas 44 temporadas, casi uno de cada cuatro cruces de Final (22.7%) tuvo al DPOY reinante del año presente.
Durante la fase regular, Wembanyama llevó a San Antonio a la tercera mejor defensa del torneo con un rating defensivo de 110.4. Y en playoffs, la marcha se endurece todavía más: el rating defensivo baja a 104.4, una señal de que el equipo no solo sostuvo el nivel, sino que lo elevó cuando más importaba.
Además, hay un patrón interesante con los DPOY que llegaron a la Final: de los nueve DPOY anteriores que alcanzaron una Final, cinco terminaron ganando el título en esa misma temporada. Wembanyama tendrá la chance de sumarse a un grupo selecto: Draymond Green (Golden State, 2017), Kevin Garnett (Boston, 2008), Hakeem Olajuwon (Houston, 1994), Dennis Rodman (Detroit, 1990) y Michael Cooper (Los Angeles Lakers, 1987).
4. Liderazgo desde una superestrella global
Por qué importa: En la historia de la NBA, seis jugadores internacionales ganaron el premio a MVP de las Finales. Y lo llamativo es el tramo temporal: todos esos casos llegaron en los últimos 32 años, desde que Hakeem Olajuwon se convirtió en el primero en 1994. Por eso, tras coronarse como MVP de las Finales de Conferencia, el salto a su primera coronación en las Finales aparece como una posibilidad real para Wembanyama.
El dato que marca el recorrido: tres de los últimos cinco MVP de las Finales fueron jugadores internacionales. Ellos son Giannis Antetokounmpo (Milwaukee, 2021; Grecia), Nikola Jokić (Denver, 2023; Serbia) y Shai Gilgeous-Alexander (OKC, 2025; Canadá). La gran pregunta es si Wembanyama podrá convertirse en el cuarto en seis años.
En caso de lograrlo, sería el segundo francés en levantar el trofeo, uniéndose a Tony Parker (2007; Francia), ex base de los Spurs. El listado de nacionales que completan el cuadro lo cierra Dirk Nowitzki (2011; Alemania) para Dallas.
5. Superar a un equipo de 64+ triunfos
Por qué importa: Antes de que comenzara esta temporada, solo 28 equipos habían logrado ganar 64 o más partidos en la fase regular. De esos 28, 20 alcanzaron la Final en ese mismo año, y 17 se terminaron quedando con el título. Aun así, la estadística deja un punto de dificultad: en aquel contexto, únicamente ocho conjuntos con 64 o más victorias cayeron antes de llegar a la Final. Ese número aumentó a nueve con la eliminación de San Antonio al campeón defensor en la Final de Conferencia del Oeste, cuando vencieron al Thunder.
El antecedente es similar en el camino: de los primeros ocho equipos que lograron eliminar a un conjunto de 64+ en su ruta hacia la Final, tres terminaron ganando el campeonato ese mismo año. En 2018, los Golden State Warriors (58 triunfos) eliminaron a los Houston Rockets (65) en el Oeste y luego se quedaron con su tercer título en cuatro campañas. En 2006, el Miami Heat (52) tumbó a los Detroit Pistons (64) en las Finales de Conferencia del Este y después se quedó con su primer campeonato de la historia. Y en 1973, los New York Knicks (57) superaron a los Boston Celtics (68) en el Este, en la antesala de su segundo título.
- San Antonio elimina al campeón defensor y regresa a la Final de la NBA tras su última conquista en 2014.
- El equipo llega con un núcleo joven: está a cuatro victorias de su sexto título y como muestra de su apuesta por el presente.
- Los playoffs no le aflojaron el ritmo: la defensa, con Wembanyama como eje, fue protagonista tanto en fase regular (tercer mejor rating defensivo, 110.4) como en postemporada (104.4).
- Rompe la barrera “experiencia vs. juventud”: por minutos en playoffs de 2026, es el segundo equipo más joven de la historia en llegar a la Final.
- Convierte un salto brutal en una ruta de título: el 62-20 de 2025-26 implica una mejora de 28 partidos sobre 2024-25 (34-48) y solo un equipo más había hecho algo equivalente para alcanzar la Final.
- Cierra el camino superando un techo estadístico: deja atrás al Thunder, un campeón defensor que venía de una temporada de 64 o más triunfos, en una llave que elevó a nueve el número de equipos de ese nivel que caen antes de la Final.