Bryson Graham desembarca en Bulls y se pone la reconstrucción al hombro

ByMartín Gutiérrez

May 6, 2026

Bryson Graham fue presentado esta semana como ejecutivo vice presidente de operaciones de básquet de Chicago Bulls con la misión de intentar enderezar una franquicia que viene golpeada en lo deportivo. En su conferencia inicial, el directivo remarcó el peso histórico del club —con el recuerdo de los seis títulos de la era Michael Jordan y Scottie Pippen— y dejó claro que su prioridad inmediata estará en armar cuerpo técnico y fortalecer la estructura de trabajo de cara a una etapa de reconstrucción.

Un cambio de era para Bulls: contexto de clasificación y urgencia

La llegada de Graham se produce en un momento crítico para los Bulls. En la campaña que acaba de cerrar, el equipo terminó 12° en la Conferencia Este con un récord de 31-51, quedando fuera de los playoffs por cuarto año consecutivo. En términos de gestión, el recambio fue profundo: Chicago despidió a Arturas Karnisovas, ejecutivo vice presidente de operaciones de básquet, y a Marc Eversley, gerente general, durante los primeros días de abril, después de seis años de ciclo y apenas una aparición en playoffs.

El desafío de Graham, por lo tanto, no es menor: se trata de volver a transformar una estructura que, en el Este, no logra competir con regularidad. La franquicia no se ha presentado como candidato serio desde el pico de Derrick Rose, hace más de una década. En ese tramo, el club tuvo su último All-Star en la figura de DeMar DeRozan, en 2023, pero la ausencia de una estrella “franquicia” se viene sintiendo como una debilidad de fondo durante años.

En esa línea, Graham pidió paciencia y apuntó a una reconstrucción con plazos razonables: “Va a llevar tiempo. Creo que la plantilla está en una etapa de desarrollo. Todos acá saben que no estamos donde queremos estar”, sostuvo.

La búsqueda del entrenador y la hoja de ruta del front office

Uno de los movimientos más inmediatos para Graham será la contratación de un nuevo entrenador en jefe. La elección ya viene condicionada por una decisión relevante: Billy Donovan, miembro del Salón de la Fama de Naismith, optó por renunciar luego de seis años al frente del equipo. El paso evitó una situación potencialmente incómoda con una nueva conducción, aun cuando el dueño Jerry Reinsdorf había expresado la intención de retenerlo.

Consultado sobre el proceso, Graham explicó que todavía no armó una lista de candidatos. Señaló que busca perfiles sólidos en ambos costados de la cancha y aclaró que no necesariamente priorizará a un especialista defensivo o a un especialista ofensivo. Además, remarcó que la experiencia previa como head coach no es un requisito excluyente para el puesto.

En su planteo, también dejó espacio para apostar por entrenadores menos conocidos si considera que tienen el nivel: “Encontremos a las personas más competentes y con más talento. Puede ser un entrenador que quizá ni hayan escuchado. Y me pueden matar por decirlo, pero si confío en él, voy a estar detrás”, afirmó.

Prioridad: estructura, recursos y decisiones con margen financiero

Más allá del entrenador, Graham quiere construir el área de front office y el cuerpo de soporte. En ese sentido, Michael Reinsdorf, presidente y CEO, le garantizó que contará con recursos para armar el equipo de trabajo necesario. Y también puso condiciones: el club no frenará a Graham si el plan deportivo lo obliga a superar el umbral del impuesto por lujo (luxury tax) cuando Chicago sea competitivo.

Reinsdorf fue directo con el criterio: “Si estamos peleando por campeonatos, esperamos probablemente estar dentro del impuesto por lujo y estamos totalmente bien con eso. No quiero estar en impuesto por lujo con un equipo que no está en playoffs. Pero si llegara a ocurrir, entonces no sería el tipo correcto”, expresó.

Antecedentes de Graham: recorrido NBA y señales sobre la cultura de trabajo

Graham llega a Chicago con trayectoria ligada a operaciones de básquet, aunque su historia tiene un inicio bien distinto al rol actual. Esta temporada trabajó como senior vice president de operaciones de básquet en Atlanta después de 15 años en la organización de New Orleans. En esa etapa, escaló desde pasante hasta llegar a general manager, formando un perfil interno de construcción de procesos.

Aun así, su vínculo emocional con Chicago es real. Es oriundo de San Antonio y tiene raíces como fan de los Spurs, pero también creció siguiendo a los Bulls en los años 1990. En su presentación, recordó el impacto que generó en su vida el legado del club, especialmente la grandeza reflejada en el edificio y en los títulos colgados en las alturas.

“Cuando pienso en todo esto y en la grandeza que hay en este lugar, y en lo que está en esas vigas altas, y en los campeonatos que se ganaron acá, es increíble. Me impactó más de lo que creía. Yo siempre estaba persiguiendo lo que esta organización representaba. Veo a M.J. y, obvio, yo quería ser él como lo querían todos. Pero eso se trasladó a otras cosas de mi vida: la ética de trabajo, la determinación, el carácter. Estoy viendo a los Bulls y lo que mostraron, y me digo: ‘Eso es lo que quiero’”, explicó durante la conferencia.

De “lo básico” al escritorio: el símbolo que mantiene

Otro elemento que Graham compartió fue su idea de que el trabajo empieza por abajo. Contó que su carrera en New Orleans se inició en 2010 con tareas de rutina como descargar cajas en su primer día como pasante, y que todavía guarda en el teléfono una foto de esa etapa. Para él, no es un recuerdo nostálgico: es una referencia de identidad.

“Esa foto para mí significa que así soy, ¿entendés? No me molesta hacer las cosas pequeñas que hacen falta. … Tengo que estar listo para arremangarme, porque estamos en el piso. Y esa imagen representa eso”, sostuvo.

Qué viene ahora: reconstrucción, draft/mercado y pasos concretos

Con un margen importante para moverse, Chicago puede intentar dar saltos durante el receso. La fuente de la nota indica que el club proyecta casi 60 millones de dólares en espacio de salary cap, además de contar con dos selecciones de primera ronda. En conjunto, esos recursos le dan a Graham la posibilidad de acelerar cambios de roster y sumar piezas que acompañen la transición.

En lo deportivo, el club todavía está lejos de ser un candidato al título dentro del Este. Pero el plan que se desprende del discurso es claro: ordenar el liderazgo técnico, consolidar el front office y sostener decisiones que permitan competir con mayor consistencia. Por ahora, la prioridad es que el equipo vuelva a construir desde la base, con una idea de trabajo que Graham ya practicó durante años en la liga.

  • Posición y récord reciente: 12° en el Este con 31-51.
  • Racha de playoffs: fuera por cuarto año consecutivo.
  • Recambio de conducción: despidos de Arturas Karnisovas y Marc Eversley a inicios de abril.
  • Entrenador: Billy Donovan renunció tras seis años.
  • Recursos para el receso: casi 60 millones proyectados de espacio salarial y dos primeras rondas.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.