¿Se repite la película? Clippers quedan afuera y Shai ya marca el camino

ByMartín Gutiérrez

Apr 17, 2026

En 2018, los Los Angeles Clippers usaron el pick número 11 del Draft de 2019 para elegir a Shai Gilgeous-Alexander. Un año después, lo enviaron en un intercambio dentro de un plan más amplio para sumar a Kawhi Leonard. Siete años más tarde, el presente parece repetir la historia con otro giro: los Clippers quedaron eliminados de los playoffs 2026 por los Golden State Warriors.

El dato clave es el draft pick que quedó incluido en el acuerdo que, de manera oficial, terminó beneficiando a Paul George y, de manera extraoficial, dejó encaminado a Leonard. Ese pick está ahora listo para viajar a la lotería. Y si el viernes se confirma el triunfo de los Warriors, el destino sería el número 11, el mismo puesto que originalmente puso en marcha toda esta cadena de decisiones.

De un vistazo

  • 2019: Clippers usan el pick 11 para seleccionar a Shai Gilgeous-Alexander.
  • 2020: lo negocian para construir el camino hacia Kawhi Leonard.
  • Playoffs 2026: Clippers eliminados por Golden State Warriors.
  • El pick asociado al trade de Paul George se encamina a la lotería.
  • Si ganan los Warriors el viernes, el pick sería el número 11.
  • El “equipo de Leonard” podría cerrar su etapa con el Thunder recibiendo el mismo pick que inició el ciclo.

Una era con demasiadas vueltas y pocas respuestas

Hay un simbolismo casi inevitable en cómo se encadena todo. Tras los movimientos más agresivos en la historia de la franquicia, los Clippers pasaron gran parte del tramo de la era de Leonard “corriendo en el lugar”. La narrativa se siente como un juego de historias repetidas: cambia el nombre, cambia el detalle, pero la sensación de fondo se mantiene.

El patrón más repetido fue el de arribos o salidas de figuras grandes. Leonard y George encabezaron la lista, pero después llegaron otros casos que marcaron el camino: Rajon Rondo, John Wall, James Harden, Bradley Beal y Chris Paul. En el medio, como tantas veces en Los Angeles, hubo lesiones que cortaron ritmos y condicionaron la rotación.

Leonard tuvo su temporada más saludable, pero el cierre volvió a doler, con el mismo tipo de desenlace que tantas veces acompañó al equipo. Esta vez, la despedida llegó con un golpe doble: una ráfaga de triples de Stephen Curry y Al Horford terminó de sellar el destino.

La apuesta de Harden y el “casi” recurrente

La eliminación también dejó un tipo de ironía que se volvió tema en redes. La idea, resumida por un usuario, fue que el equipo más veterano de la liga quedaba afuera siendo superado por dos jugadores mayores que cualquiera de su plantel. El punto central es que ese “casi” tuvo un costo: los Clippers apostaron con el control de tres años de picks futuros para sumar a Harden—sí, el mismo—con la expectativa de que el salto final llegara en los playoffs.

Y sin embargo, los números en momentos decisivos no alcanzaron. En Game 5 de 2024 frente a Dallas, Harden anotó siete puntos en una derrota crítica. Luego, en Game 7 del primer cruce del año pasado ante Denver, repitió otra noche de .

El escenario de 2020 se vendía como el gran intento de superar una vez por todas a los Lakers, con la intención de instalarse como el mejor equipo de la ciudad. Pero el plan se cortó antes del “derby”: Los Angeles perdió con Nuggets y ni siquiera llegó a jugar contra los Lakers.

¿Se termina la etapa de Leonard como empezó?

Entre banana peel y banana peel, la decepción se fue acumulando. Por eso, la hipótesis dominante es que la era de Leonard podría cerrarse de la forma más parecida posible a su inicio: con el Thunder recibiendo el mismo pick de lotería que en 2019 puso en marcha el ciclo.

Ahora bien, no hay certeza absoluta de que sea el cierre definitivo. El equipo “rearmó” su calendario interno cuando, en el deadline, intercambió a Harden y Ivica Zubac. En ese momento, equipos—especialmente Golden State—se comunicaron por Leonard, pero las conversaciones no prosperaron en un movimiento concreto.

Los Clippers tampoco se volcaron con claridad al plan de juventud hasta muy cerca de la fecha límite: alrededor de una hora antes, enviaron a Zubac a Indiana Pacers. En una ventana tan acotada, ordenar todas las variantes de un posible acuerdo por Leonard no parecía una operación viable.

La investigación y el “momento de separarse”

Además, sigue abierta la incógnita sobre qué revelará la investigación de la NBA vinculada a los negocios de Leonard con Aspiration. Existe la chance de que la liga tome una determinación que termine anulando el contrato del jugador y resolviendo el tema por la vía institucional.

Aun si la NBA no interviene, el tiempo de una separación parece haber llegado. Y esto no se explica solo por la frustración constante que dejó la era, sino por cómo se acomodaron hoy las partes dentro del tablero.

Leonard, tras la derrota del miércoles, se mostró poco comprometido con una extensión con Los Angeles. Cuando fue consultado por su futuro, respondió de forma concreta: le pidió un poco más de tiempo para “procesar” la caída antes de hablar del plano contractual. En paralelo, en el entorno del equipo ya se percibía un tono más pesimista antes de la temporada: un ex empleado de la organización remarcó que estaban terminados de “construir” alrededor de Leonard, y que tanto el club como el jugador lo sabían.

Deadline: señales del cambio de rumbo

La actividad en la fecha límite pareció confirmar esa lectura. Darius Garland aparece como un jugador creíble para el “ahora” y, además, es una década más joven que Harden. El intercambio por Zubac le devolvió a los Clippers a Bennedict Mathurin, aunque el eje del movimiento estuvo más puesto en picks futuros que en el corto plazo.

Los Angeles ya había empezado a reordenar antes del deadline y sostuvo esa línea después. Con Garland en cancha, el equipo cosechó un récord de 13-6, gran parte de eso sustentado en la continuidad de Leonard al nivel más alto.

La temporada de Leonard y el valor máximo

Pero el contexto general no se puede obviar: Leonard disputó 65 partidos esta temporada, la segunda mayor cantidad desde que llegó a los Clippers, y firmó una de las mejores campañas de su carrera. Su valor, precisamente, suele estar en el punto más alto cuando el rendimiento acompaña y el calendario también.

De cara al futuro, el panorama contractual pesa. Leonard cumple 35 años en junio y solo le queda un año de contrato. Probablemente, necesite una nueva negociación. La salud seguirá como preocupación constante, pero el hecho de haber tenido una temporada como la reciente abre la puerta a un “reset” real, tanto en lo deportivo como en lo estratégico.

Sin picks propios: igual hay plan

Los Clippers todavía tardarán varios años en volver a tener control total de sus propios picks—otra vez, por el impacto de Harden—. Sin embargo, el acuerdo con Pacers les dejó dos primeras rondas futuras como compensación. Una de ellas incluso podría trepar hasta el número 5 en el draft de junio.

Si Leonard termina siendo negociado, el retorno probablemente se parezca: múltiples picks de primera ronda provenientes de un equipo con urgencia por ganar en el corto plazo. Con todo, la idea de hacer “tank” no aparece como el camino natural: aunque no tengan picks propios, no se desprende que el club busque caer a propósito.

Con Garland como columna vertebral y un panorama financiero relativamente más ordenado más allá de Leonard, el rumbo suena bastante definido: construir una nueva ventana para perseguir otra estrella en el futuro cercano, ya sea por mercado de agentes libres o mediante otro intercambio de alto impacto.

El cierre del capítulo

La “saga Leonard” dejó claro algo sobre la capacidad de la plaza de Los Angeles para reclutar. Tal vez el próximo gran movimiento le quede a los Clippers—en lugar de caer del otro lado en el Thunder. Pero con Leonard acercándose al tramo final de su mejor momento y con el plantel diseñado para una carrera más larga, ya no tiene sentido aferrarse a la ilusión de lo que podría haber sido.

Es el momento de cerrar este capítulo: pasarle la posta a Garland y a los más jóvenes, y empezar a planificar un futuro sin Leonard como eje principal.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.