El Play-In de la NBA 2026 ya quedó atrás y, a partir del sábado, arrancan las series de primera ronda en playoffs. Si te gustan las ligas parejas, esta versión de la NBA se disfruta: dejó de ser tan predecible como antes y ahora, en el momento justo, varios equipos pueden “calentarse” y pelear por el anillo. En ese contexto, vale separar a los candidatos por clases, porque no todos llegan con la misma potencia ni con el mismo margen de error.
Las “clases” de candidatos y el criterio de viabilidad
La lista que sigue ordena a los 16 equipos de playoffs en tres categorías, según su chance real de coronarse. En la cima están los conjuntos que, por juego y estructura, no dependen tanto de la suerte: si tienen que ganar, lo hacen con recursos propios. Más abajo aparecen los que podrían ganarle a un rival superior si todo sale perfecto. Y al final, los que funcionan como sparring partners: equipos capaces de incomodar, pero con un techo que queda por debajo de las Finales.
Los que “no necesitan suerte”: Spurs, Thunder, Celtics y Nuggets
1) San Antonio Spurs
La razón principal de que San Antonio encabece este ranking tiene nombre y apellido: Victor Wembanyama. Su impacto no es solo en defensa o en ataque aislado: altera el funcionamiento de todo lo que ocurre con la pelota y sin ella. Incluso hay un dato que circuló con fuerza: “todos los equipos tienen un eFG% entre 52 y 58”, pero cuando Wembanyama está en cancha, el eFG% de los rivales baja de 50. Traducción al lenguaje del partido: convierte ofensivas que podrían ser eficientes en acciones más forzadas, menos productivas, como si “bajara” el techo de cualquier sistema.
Y no es que el equipo dependa únicamente de él. San Antonio está cargado de talento en toda la rotación. De hecho, le ganó a OKC cuatro veces durante la temporada regular. Además, en esa búsqueda de identificar patrones ganadores, aparece otro argumento fuerte: de los últimos 25 campeones de la NBA, 23 terminaron entre los cinco mejores en eficiencia ofensiva y defensiva. Este año, solo dos equipos lograron esa combinación: los Spurs y los Celtics.
Ahora bien, también existe una oportunidad que pudo haber sido mejor: San Antonio no pudo cerrar el final de temporada superando a Denver, algo que habría cambiado el mapa de la postemporada. Si el resultado hubiera empujado a Denver al cuarto sembrado, los Nuggets se habrían cruzado con OKC en segunda ronda, dejando a los Spurs con la posibilidad de avanzar con un solo obstáculo en vez de dos seguidos. En la práctica, lo más probable es que el camino de San Antonio exija derrotar a Denver y a Thunder en series consecutivas. Es más duro, claro… aunque la lectura general es que el “efecto Wemby” es tan determinante que los Spurs no solo podrían salir del Oeste, sino llegar al anillo con tiempo de sobra.
En el plano individual, aparece Shai Gilgeous-Alexander como el candidato más probable al MVP: un anotador casi garantizado, especialmente en los momentos de máxima presión, que además comete muy pocas pérdidas. Y en colectivo, el equipo sostiene una defensa con mucha presencia en playoffs. A eso se suma que OKC y el resto de esta clase de candidatos conviven con lesiones, y aun así se mantuvieron arriba: en el caso de los Thunder, Jalen Williams —segundo mejor jugador del equipo— apenas jugó 33 partidos y aun así ganaron 64 juegos.
En playoffs, el parámetro que más pesa es la cantidad de formas de ganar. OKC puede forzarte a perder la pelota y “correrte” del partido, pero también sabe desarmarte en cancha cerrada. Puede imponerse por ritmo y por puntos, aunque tenga una noche de bajo porcentaje: en ese caso, apela a su defensa y/o al rebote ofensivo. También puede jugar grande, doble pívot, pequeño, e incluso activar cambios defensivos constantes para adaptarse a cada rival, según lo que marque el matchup.
Si sos fanático de OKC, la expectativa es alta. En una referencia de mercado, el equipo aparecía como favorito en Las Vegas con -110 en FanDuel al menos hasta la mañana del sábado. Además, el “bracket” les cayó de un modo favorable: de conservarse los sembrados, les tocaría enfrentar solo a uno de los Spurs o a los Nuggets en el camino.
2) Oklahoma City Thunder
En el análisis de arriba, Oklahoma City queda como uno de los grandes “no dependientes de la suerte”. De hecho, el camino que se plantearía con los sembrados ayuda: si todo se mantiene como está, OKC se asegura que en el tramo inicial solo enfrentará a uno de los dos rivales más peligrosos que aparecen en el Oeste.
Y si la serie se define por margen, OKC suele tener herramientas para ajustar a cualquier guion: puede presionarte para que te equivoques, puede sostenerse desde defensa, puede ganar con rebote ofensivo, puede cambiar alturas y estilos, y puede adaptarse al tamaño que te imponga el rival. En pocas palabras: a un rival le cuesta “encontrar” una receta única para neutralizarlos.
3) Boston Celtics
Boston entra en esta clase por el funcionamiento sostenido y por la sensación de que su mejor versión todavía no llegó al techo máximo. Jayson Tatum, por ejemplo, aparece como un jugador que todavía está en fase de “calentamiento”: la idea es que llegue más fresco a la segunda ronda, siempre y cuando los Celtics superen a los Sixers. Desde ahí, la lectura es que el equipo de Boston luce como el más completo del Este.
Cuando Tatum está en modo pleno, sumado a Jaylen Brown y Derrick White, la combinación es comparable con cualquier “Big Three” que exista en playoffs. Dos factores que importan muchísimo en el duelo por posesiones: Boston logra muchos rebotes ofensivos y además evita pérdidas, algo que suele marcar diferencias cuando el partido se vuelve más físico y más cerrado.
También se destaca el factor entrenador. Joe Mazzulla mostró nivel de élite al ordenar el equipo y llevarlo a 56 victorias, incluso con un detalle que no suele ser común: con el diferencial de puntos negativo cuando Brown está en cancha. La lectura es clara: sabe ganar los márgenes, justo donde muchas series se deciden.
Los Celtics además tienen aportes desde varios lugares de la rotación y una identidad que les permite exprimir distintas piezas. No se los considera “mejores” que los tres primeros del Oeste en términos puros, pero el argumento es que mientras esos equipos se castigan entre sí, Boston viaja un camino más blando.
4) Denver Nuggets
Nikola Jokic será el jugador más determinante en cada serie, y Jamal Murray llega como un “monstruo” de playoffs, además de venir de la mejor temporada regular de su carrera. Sin embargo, la pieza clave para sostener el plan de Denver está en Aaron Gordon.
En los últimos cuatro años, los Nuggets han superado a sus rivales por más de 10 puntos en promedio cada 100 posesiones, según el análisis de Cleaning the Glass. Y el dato se vuelve más fuerte todavía si se mira la postemporada del 2023, cuando ganaron el anillo: en ese momento, la cifra fue +14.1. Es decir, cuando Denver juega con ritmo de playoffs, el salto de impacto colectivo es enorme.
Para que el plan funcione, primero hay que ver la condición física de Gordon: el problema que debe “aguantar” es el tendón/hamstring (isquiotibial) y que no se caiga en el momento determinante. Si ese punto se cumple, el cruce de semifinales de conferencia entre Denver y San Antonio se plantea como un clásico: ya no se podría “esconder” a los pívots rivales para que sigan sirviendo como protectores del aro a la manera tradicional (porque con Wembanyama en juego, por ejemplo, no alcanza). La amenaza real es que Gordon puede lastimar desde el perímetro si te descuidás, y eso te obliga a replantear la defensa incluso en situaciones que antes eran “cómodas”.
Hay una duda recurrente sobre la defensa de Denver, pero el argumento es que no hace falta que sea elite. Además, si uno recuerda lo ocurrido en 2022-23, esa defensa que venía floja terminó dando el salto justo cuando llegó la carrera por el título, y el equipo aprendió en el camino. En el fondo, si tenés una ofensiva de nivel “mundo”, a veces el sistema no necesita ser perfecto del todo para ganar.
Las “chances de pegar un golpe”: Pistons, Knicks, Cavaliers y Rockets
En esta segunda clase están los equipos que, en teoría, pueden dar un golpe de nocaut contra un rival superior. Pero la expectativa realista no es que lo sostengan en una escalera completa de series. La ventana existe, la probabilidad es menor, y el camino exige que el plan funcione casi sin fallas.
5) Detroit Pistons
Para los hinchas de Detroit, este lugar puede sentirse como una falta de respeto: el equipo ganó 60 partidos en la temporada regular. Sin embargo, la lectura es que no alcanza el nivel de tiro para sostenerse en playoffs. Aunque el equipo mostró buen rendimiento cuando Cade Cunningham no estuvo disponible al final de la temporada regular, en un escenario de postemporada de alta intensidad, la dependencia de crear “todo” a través de él se vuelve un peso demasiado grande durante cuatro series.
Detroit igual tiene un condicionante favorable: juega en el Este, donde hay cuatro equipos muy buenos, pero no aparece uno “grandísimo” que domine el panorama. Cualquiera de esos cuatro (Boston, New York, Cleveland y Detroit) puede ganar la conferencia. Pero, en términos de realidad, la lista de equipos del Este que pueden derrotar al ganador que salga del Oeste “empieza y termina” en Boston.
6) New York Knicks
Si Knicks y Boston se cruzaran en segunda ronda, el enfrentamiento sería muy interesante por cómo encaja el roster de Nueva York con el estilo de los Celtics. En 2024, el equipo construyó una base muy parecida a la del plantel campeón de Boston: muchas alas y además una “stretch five” en Karl-Anthony Towns.
La defensa de los Knicks fue sólida en los últimos meses, pero el desafío en playoffs suele ser muchísimo más grande: allí se caza sin piedad a Jalen Brunson y a Towns. Aun así, el ataque neoyorquino funciona como una máquina, especialmente cuando el partido entra en el tramo final. En la temporada regular, Knicks exhibió el tercer mejor net rating en los momentos decisivos (clutch) y además tuvo el mejor diferencial de puntos del cuarto final en toda la liga.
También se mira el rol del entrenador. Mike Brown no apoyó tanto a sus jugadores “core” durante el curso de la temporada como lo hizo Tom Thibodeau en su época: la idea es que, si el desgaste es una variable que realmente pesa en playoffs, esta vez puede jugar a favor de Nueva York.
7) Cleveland Cavaliers
Para Cleveland, esta postemporada puede ser decisiva. Hay versiones de que los Cavs podrían conversar un intercambio por Donovan Mitchell si no firma la extensión a la que tiene derecho este verano. La pregunta inevitable es si Mitchell firmaría si el equipo queda eliminado temprano. Y, en esa lógica, la conexión entre puntos empieza a dibujarse sola.
Los Cavs quieren evitar llegar a ese escenario y que el equipo más caro de la liga (en costo de plantel) termine rindiendo. Se entiende el “momento”: Cleveland negoció el cambio de Darius Garland, de 26 años, por James Harden, de 36. Ese movimiento no se hace mirando un horizonte largo.
Mitchell es la estrella y, además, es uno de los ejecutantes más eléctricos en postemporada en toda la historia de la NBA. Le da a Cleveland una posibilidad real de competir contra cualquiera.
Más allá del “uno contra uno” de la figura, Cleveland tiene el tamaño interno con Evan Mobley y Jarrett Allen, además de tiro, profundidad y un cuerpo técnico capaz de sostener el nivel necesario para un anillo. Harden, por su parte, libera a Mitchell: le permite atacar ante defensas rotando, en vez de cargar con la creación total desde el inicio de cada posesión con la atención puesta únicamente en él.
Y hablando de Harden: sigue siendo un pasador de ajedrez, pero el foco pasa por si en un momento clave “se cae”. La historia reciente de playoffs deja señales. En el Juego 7 contra Denver el año pasado, anotó siete puntos con ocho tiros. En el Juego 5 ante Dallas en 2024, con la serie igualada 2-2, terminó con siete puntos y 2 de 12 en tiros. Y en 2023, en un Juego 7 ante Boston, cerró con nueve unidades con 3 de 11, en lo que terminó siendo su última presentación con los Philadelphia 76ers.
8) Houston Rockets
Houston, en general, fue descartado como contendiente realista por la mayoría. Aun así, aquí aparece como una categoría tipo “Buster Douglas en Tokio”: el argumento es que el equipo cerró fuerte y que, si se alinean varias cosas, puede convertirse en un dolor de cabeza en la primera ronda.
Los Rockets se acomodaron al final: ganaron nueve de sus últimos 10 partidos para cerrar la temporada regular, aunque parte de ese tramo incluyó rivales que venían en “modo tank”. Además, en el primer cruce podrían tener algo parecido a un bye si enfrentan a un LAL que extraña a dos de sus tres mejores jugadores.
El escepticismo tiene lógica: Houston depende demasiado de Kevin Durant para rescatar posesiones estancadas con tiros difíciles. En los tramos finales, el equipo no suele ser confiable. Y le falta un base que garantice que cada ataque arranque en condiciones favorables. Amen Thompson puede ser ignorado como tirador, y Alperen Şengün no puede repetir una y otra vez la misma escalada: no siempre logra “back and spin” desde la línea de tres hacia el aro con la misma efectividad.
Pero el contraargumento pesa por nombres: si entran Kevin Durant, Alperen Şengün y Amen Thompson, el volumen ofensivo es serio. Los Rockets además tienen profundidad, tamaño en las alas y versatilidad, sumado a capacidad de tirar. Y la pregunta hipotética es contundente: si Reed Sheppard toma temperatura, si la defensa arranca a funcionar y si Durant entra en el modo que tuvo en Brooklyn en 2021, ¿quién dice que una ofensiva que hoy está entre las mejores (en el texto original se menciona el puesto 8 en ataque) y una defensa que también está entre las mejores (puesto 6) no pueda romperle el plan a cualquier rival en una serie? No se descarta el “puncher’s chance”.
Los sparring partners: equipos que pueden complicar, pero no llegar
Esta tercera clase reúne a los equipos que “ajustan” el ritmo de los contendientes: no se espera que levanten el trofeo, sino que sirvan para probar, desgastar o preparar el camino de los favoritos. Pueden dar sustos, pero el techo queda demasiado lejos.
9) Minnesota Timberwolves
Minnesota tuvo dos apariciones consecutivas en finales de conferencia del Oeste y tiene una figura “1A” en Anthony Edwards. En el papel, es mucho más que un simple rival de práctica. Sin embargo, si mirás el bracket, el escenario se vuelve poco realista: “¿Minnesota va a vencer a Denver en la primera ronda, a San Antonio en la segunda, a Thunder en la tercera y después al ganador del Este en las Finales?”. La respuesta que se impone en este análisis es directa: no hay chance.
Hubo una tentación de ubicar a los Wolves en la segunda clase por Tyrese Maxey. Incluso si lograran pasar la primera ronda, la esperanza sería que Joel Embiid regrese para la segunda. Pero en la primera ronda se enfrentan a Boston, y la conclusión es que sin Embiid no alcanzaría, y probablemente tampoco con él.
El lugar más alto en la lista quedaría reservado para el escenario “si todos estuvieran sanos”, pero no es el caso. La única razón por la que Minnesota aparece relativamente alto es la posibilidad remota de que Doncic (en la lectura del texto fuente) pueda jugar profundo si el cruce con LAL se extiende a seis o siete partidos. Aun así, aunque el equipo se vea bien en el Play-In ante Charlotte y tenga estilo para incomodar a Detroit, si vence uno, no se espera que lo repita dos veces más para llegar a las Finales.
Podrían hacer interesante una serie ante Knicks, pero aparece el mismo techo: como ocurre con Orlando, el límite de este equipo queda muy por debajo de un candidato a Finales.
La defensa y la capacidad de correr están, sí. Pero la ventaja de banca suele achicarse en playoffs cuando todos juegan más minutos con sus titulares. La expectativa que queda planteada es que no pasen de Cleveland en primera ronda. Si lo hicieran, el foco del torneo dejaría de ser “los Spurs o los Lakers” y pasaría a ser una historia mucho más grande que la de Raptors.
10) Philadelphia 76ers
A pesar de que se menciona un escenario condicionado por la salud (Embiid como variable de cambio), la conclusión se mantiene: contra Boston en primera ronda la serie no se gana sin una presencia plena del jugador clave. Con ese condicionante, no alcanza el margen para sostener un recorrido de Finales.
11) Los Angeles Lakers
En la misma línea, el planteo es que el equipo podría estirarse si el cruce se prolonga a seis o siete partidos, y ahí aparece la chance —siempre baja— de que los astros lleguen a buen nivel. Pero el techo del conjunto, según la lectura de este ranking, no llega para sostener un camino completo.
12) Orlando Magic
Orlando se ubica en este segmento por el techo competitivo. Aunque defienda y corra, y eso le dé identidad, la comparación con playoffs es más exigente: la rotación se reduce y los rivales principales juegan más. En ese contexto, la diferencia de banca que tal vez exista en temporada regular se achica. La proyección final en la fuente es que no superen la primera ronda frente a Cleveland.
13) Atlanta Hawks
Quedan en esta categoría por el mismo criterio general: pueden meter presión, pero no se considera que tengan margen suficiente para llegar a Finales. El análisis no ofrece un cruce específico en el texto fuente para este equipo, pero sí lo ubica dentro del grupo con baja viabilidad de título.
14) Toronto Raptors
Raptors aparece también como parte del grupo sparring partner. En el desarrollo, la idea es que si algún equipo de esta zona diera el salto, la historia dejaría a Raptors como el “segundo plano” del torneo, porque la sorpresa sería otra. Pero la proyección general sigue sin sostener una ruta real a las Finales.
15) Portland Trail Blazers
Aun cuando el favoritismo general del texto ubica a San Antonio como candidato principal al anillo, se entiende que Portland podría generar más problemas a los Spurs en primera ronda que lo que podría hacer Phoenix ante OKC. La razón es deportiva: el equipo de Portland es áspero en defensa y tiene potencia ofensiva real liderada por Deni Avdija.
Con todo, la conclusión es que no le alcanza para ganar. Incluso si se plantea el escenario “si Wembanyama se lesiona”, o si San Antonio se queda helado de golpe, y además Portland logra pasar, el techo aparece en la siguiente vuelta: no avanzarían más allá de Denver, o incluso de Minnesota, en el próximo cruce. Por eso no aparece ninguna viabilidad de campeonato.
16) Phoenix Suns
La lectura final sobre Phoenix es la inversa: su forma de competir es exigirse más que el rival. Pero el problema es que el primer oponente en esta ruta —OKC— juega con una vara todavía más alta y, además, suma una ventaja enorme de talento. El resultado esperado en ese escenario es tajante: OKC barre.
Resumen del orden (top 16)
- San Antonio Spurs
- Oklahoma City Thunder
- Boston Celtics
- Denver Nuggets
- Detroit Pistons
- New York Knicks
- Cleveland Cavaliers
- Houston Rockets
- Minnesota Timberwolves
- Philadelphia 76ers
- Los Angeles Lakers
- Orlando Magic
- Atlanta Hawks
- Toronto Raptors
- Portland Trail Blazers
- Phoenix Suns