Peterson y Dybantsa lideran el Top 2 del Draft 2026; Boozer y Wilson acechan

ByMartín Gutiérrez

May 14, 2026

CHICAGO. Darryn Peterson y AJ Dybantsa protagonizaron un duelo enorme en la escuela secundaria, se cruzaron más tarde en la universidad y hoy asoman como los principales candidatos a ser las dos primeras elecciones del próximo Draft de la NBA. El escenario se completa con Cameron Boozer (Duke) y Caleb Wilson (North Carolina), nombres que también podrían alterar el orden si aparecen con el impacto suficiente.

Los cuatro son vistos como posibles figuras y, en un draft cargado de talento, se los considera un escalón por encima del resto. Lo que todavía queda por definirse es el orden exacto en que serán seleccionados.

En la cima del sorteo, los Washington Wizards tienen el número 1 por primera vez desde que eligieron a John Wall en 2010. Utah, Memphis y Chicago completan el top cuatro.

El “por qué” de cada candidato

Dybantsa habló el miércoles en el combine del draft y se mostró ilusionado con la chance de ser el primero. “Significaría muchísimo”, dijo. “Que pase eso sería la confirmación de que todo el trabajo duro rindió: las horas incontables y los sacrificios que hice, en el final, valieron la pena”.

El ala-pívot/creador de BYU, que el curso pasado lideró el país en puntos, considera que encajaría bien en Washington. Los Wizards cerraron con un récord de 17-65 y tuvieron el peor balance de la liga, algo que no ocurría desde 1967. Aun así, tras ocho temporadas seguidas perdiendo, el club podría estar cerca de un cambio de ciclo.

De todos modos, no está garantizado que Dybantsa sea el primer nombre en salir. También aparece la candidatura de Peterson y, además, la posibilidad de que Boozer o Wilson se metan en la conversación y modifiquen las expectativas del top.

“Para mí, todo se reduce a ir al lugar correcto, a la situación correcta”, expresó Boozer, jugador del año a nivel nacional según la distinción de AP. “Que haya una organización que realmente crea en mí y entienda lo que puedo aportar. Sé que adónde vas importa para tu carrera y para la trayectoria que vas a tener; esa es, seguro, la parte más importante”.

Boozer, hijo del exjugador de Duke y de la NBA Carlos Boozer, se quedó con el liderato nacional compartido en dobles-dobles: 22, mientras promediaba 22.5 puntos y 10.2 rebotes. Su padre jugó para Utah Jazz y Chicago Bulls, y por eso existe la chance de que Cameron termine precisamente en uno de esos dos destinos.

“Le encanta estar acá”, dijo Cameron Boozer. “Y creo que también tiene una base de fanáticos muy fuerte. Yo creo que sería feliz si me toca ir a Chicago”.

Wilson, por su parte, promedió 19.8 puntos y 9.4 rebotes en una temporada dominante, aunque quedó truncada por lesiones. El primer golpe fue una fractura en la mano izquierda pocos días después de una victoria intensa ante el rival Duke. Luego, cuando estaba por regresar, sufrió otra lesión: se rompió el pulgar derecho en un ejercicio sin contacto durante una práctica, lo que terminó su temporada justo antes de un nuevo encuentro contra los Blue Devils.

Wilson aseguró que su mano está “perfectamente bien” y que el equipo que lo seleccione va a conseguir a un “ganador”. “Van a llevarse a alguien dedicado a su franquicia, alguien que va a cambiar la ciudad para mejor”, agregó.

En el caso de Peterson, estuvo internado por calambres en todo el cuerpo antes de que comenzara la temporada. Además, atravesó otras lesiones y problemas de salud que lo hicieron perder 11 partidos. Con todo, cuando jugó, fue determinante: promedió 20.2 puntos y 4.2 rebotes en 24 encuentros, con 38.2% de efectividad desde la línea de tres.

Los duelos que marcaron la conversación

Peterson y Dybantsa eran considerados, desde hace años, los dos grandes nombres del básquet de preparatoria. Entre medio se cruzaron en un partido recordado del circuito AAU, en una Grind Session de invierno, donde la exhibición fue memorable: Peterson explotó con 58 puntos para Prolific Prep y anotó el triple ganador en los segundos finales. Dybantsa, para Utah Prep, respondió con 49 unidades.

Peterson recordó aquella noche: “Me acuerdo de la ida y vuelta con AJ. Fue un gran partido y tuve la bendición de salir con el triunfo. Ahora estoy volviendo a eso”.

Dybantsa, en tanto, lo describió como una experiencia que queda grabada para cualquiera que haya estado presente. “Si estabas en ese juego, probablemente es un recuerdo central en toda tu vida como fan del básquet. Fue un momento clave. Hubo un tramo en el que encestamos 15 de 15 seguidos. Era una locura. Al final ganó él, entonces se quedó con la mejor versión de mí”.

Peterson volvió a repetir el patrón en cancha cuando Kansas venció a BYU a fines de enero: él anotó 18 puntos y Dybantsa cerró con 17.

La vara física y el salto de nivel

Ahora, Peterson busca demostrar que los problemas físicos que lo frenaron el año pasado quedaron atrás. Incluso, el propio jugador entiende que esas dificultades pudieron haberlo empujado a volverse un atleta más completo. “No tenía el mismo paso que tenía antes”, dijo. “Si una cosa sale mal, otra mejora. Mi tiro mejoró gracias a eso”.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.