Nuggets y Timberwolves: el duelo de siempre arranca con el dúo estelar de Denver

ByMartín Gutiérrez

Apr 19, 2026

La familiaridad, dicen, genera desprecio… y quizá sea algo positivo para los fanáticos de la NBA que vienen viendo a Denver Nuggets y Minnesota Timberwolves cruzarse una y otra vez, durante los últimos años. Este spring volvieron a enfrentarse por tercera vez en cuatro playoffs consecutivos, sumado a sus cuatro choques de temporada regular en ese mismo período. De esa manera, ambos equipos habían llegado al Juego 1 del sábado en Ball Arena con 28 enfrentamientos desde el inicio de la 2022-23: el historial estaba 14-14, hasta que Denver ganó 116-105 para ponerse 1-0 en la serie de primera ronda.

Esa cercanía competitiva entre rivales de la División Midwest puede traer de todo: desde respeto hasta rencillas, pasando por el conocimiento futbolístico (en lo táctico) que permite obligar al rival a abandonar sus primeras opciones —incluso sus segundos recursos— en cada partido. Y ese tipo de lectura suele anticipar una seguidilla de juegos más pareja y exigente.

A continuación, cuatro conclusiones de la apertura de la serie:

1. El juego en dupla de Denver

Nikola Jokić y Jamal Murray funcionan como los dos “motores” de Denver. Dejar que trabajen y acompañar su estela es parte del ADN de este equipo: así juega, así gana y así terminó conquistando el título de la NBA en 2023. También es un mecanismo para sumar jugadores a la ecuación y, en el tramo final del sábado, fue la forma en que el conjunto de Denver manejó el partido cuando Minnesota se acercó a cinco unidades con 3 minutos por jugar, con el marcador en 106-101.

“Son tan pacientes”, dijo el entrenador David Adelman. “Podemos controlar el juego al final gracias a esos dos jugadores”.

Los veteranos de Denver además se encargaron de organizar un parcial de 10-2 cerca del minuto 33, un tramo que terminó de apagar cualquier intento de remontada de Minnesota. Y la producción combinada volvió a ser la de siempre: 55 puntos, 18 rebotes y 18 asistencias. En la serie de esta temporada, Jokić y Murray promediaron 67,3 puntos, 19,8 rebotes y 18,6 asistencias.

Cualquier esquema defensivo que no logre achicar esas cifras a la mitad en dos o tres partidos, será insuficiente: son números que los Wolves no pueden permitir que se repitan una y otra vez.

2. Qué pasa en los “cuartos del medio”

Hay algo incluso mejor que un juego de dos contra dos (esa dupla letal): una actuación destructiva a lo largo de dos cuartos seguidos. Denver alimentó puntos fáciles para Minnesota durante los primeros 12 minutos, en gran parte por pérdidas de balón. El cuarto cuarto terminó siendo casi equilibrado, pero el partido se terminó de abrir en el segundo y el tercero.

En los 24 minutos que abarcaron el entretiempo, Denver superó a su rival 68-46. La efectividad de los Nuggets fue del 55% (23 de 42), mientras que los Wolves quedaron en el 39,5%. Murray anotó 24 de sus 30 tantos —máximo del juego— en esos períodos, y Jokić sumó 15 en camino a su vigésimo segundo triple-doble de playoffs: 25 puntos, 13 rebotes y 11 asistencias.

El golpe fuerte llegó temprano en el tercer cuarto, con un arranque de 17-2 que puso a Denver al frente 85-70, después de haber igualado 68-68 al inicio de ese tramo. Minnesota respondió con un 21-8 en el cuarto final, pero no logró acercarse a menos de cinco puntos.

3. Los Wolves tienen que jugar más inteligente, no más duro

El resultado adverso no tuvo que ver con la intensidad de Minnesota. Tampoco se trató de un bache pasajero ni de una limitación por lesiones recientes de Anthony Edwards y Jaden McDaniels.

La explicación que quedó instalada en el vestuario de los Wolves fue que no entraron al partido con una mentalidad que piense cada posesión. Sin importar el plan específico para enfrentar a Denver, el problema fue sostener la concentración, mantenerse disciplinados y procesar lo que el rival estaba proponiendo en la cancha.

Cuando Minnesota atacó en cancha estacionada, no movió la pelota con la suficiente fluidez. Se paró demasiado tiempo en la línea perimetral y el ataque perdió ritmo. Y cuando las cosas empezaron a salir mal, el equipo se frustró. En particular, McDaniels pareció tener un umbral bajo de irritación durante el partido del sábado.

¿Ganarle así a un candidato al título? En realidad, sería difícil vencer incluso a equipos como los Wizards o los Nets.

“Simplemente no fue muy inteligente”, señaló el entrenador de Minnesota Chris Finch. “Tenemos que estar más compuestos. … Hubo oportunidades para que todos muevan más la pelota”.

Rudy Gobert, que se considera uno de los mejores grandes defensivos de la liga, trabajó con esfuerzo para incomodar a Jokić, ampliamente visto como uno de los mejores centros ofensivos de la historia de la NBA. Aun así, tras su partido de 17 puntos y 10 rebotes, Gobert hizo eco de lo que dijo el entrenador.

“Demasiadas frustraciones que se arrastraron a las jugadas siguientes”, comentó Gobert. “Si querés ganarle a este equipo, no podés tener eso”.

4. El “margen” de Murray en los libres

El base de Denver lanzó 16 tiros libres y convirtió los 16. Finch lo describió como una “situación para rascarse la cabeza”, marcando que todo Minnesota hizo 19 tiros libres: 14 convertidos, contra el 30-33 de Denver. La mitad de los libres de Murray llegaron en el segundo cuarto, y con cada pitazo aumentó la molestia de los visitantes.

Para ponerlo en contexto: Shai Gilgeous-Alexander (OKC) es una estrella que divide opiniones, porque hay hinchas rivales que lo acusan de “buscar” faltas. El año pasado llevó a los Thunder a ganar el campeonato y, pese a esa reputación, nunca hizo más de 15 lanzamientos desde la línea en un partido.

En defensa de Murray, Adelman explicó: “Sacó muchas faltas en [el segundo cuarto] porque recibió muchas faltas —muchas…—. Toda la noche le agarraron la camiseta”.

Murray, que promedió 5,2 tiros libres esta temporada, pareció tomado con humor los reclamos de Minnesota. Recordó a los periodistas que convirtió cuatro lanzamientos desde la línea por faltas técnicas a favor de su equipo, reduciendo el total que le quedó a él por las decisiones arbitrales a 12.

Sobre esos tiros, Murray dijo: “Pensé que me cobraron falta en cada una de ellas. No sé de qué habla la gente. Faltas reales”.

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Steve Aschburner cubre la NBA desde 1980.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.