Los Philadelphia 76ers buscan por todos los medios evitar que, en sus partidos como local por la serie de segunda ronda ante los New York Knicks, el ruido y la presencia de la hinchada visitante terminen convirtiendo la cancha en una especie de “toma” por parte del fanatismo del equipo del estado de Nueva York. El antecedente reciente juega a favor de esos temores: los Sixers vienen de remontar una serie que estaba cuesta arriba, ya que superaron un déficit de 3-1 en la primera ronda ante Boston Celtics para ganar el Juego 7 y meterse en la siguiente instancia.
La medida de los Sixers para frenar la invasión de entradas
Con el objetivo de reducir el ingreso de seguidores de los Knicks, la franquicia anunció en su plataforma de compra de tickets que limitará la venta a personas que residan en la “zona metropolitana del área de Filadelfia”. En la práctica, para poder comprar entradas el comprobante de facturación tiene que estar dentro de esa región; quienes estén fuera del perímetro tendrán sus compras canceladas.
Antecedentes: ya hubo un intento similar en 2024
Esta no es la primera vez que los Sixers aplican una estrategia de ese tipo cuando enfrentan a los Knicks. En 2024, durante una serie de primera ronda entre ambos equipos, el grupo propietario de Filadelfia compró más de 2.000 tickets para mantenerlos fuera del alcance del público neoyorquino.
Embiid pidió apoyo a la gente de Filadelfia
Joel Embiid, figura de los Sixers, es consciente de que los fanáticos de los Knicks suelen viajar en masa. Por eso, tras el triunfo de Filadelfia en el Juego 7 ante Boston, le habló directamente a su gente y pidió que no vendan entradas, en un mensaje que apuntó tanto a lo emocional como a lo táctico: la necesidad de sostener el clima de localía.
“La última vez que jugamos contra los Knicks se sintió como si fuera ‘Madison Square Garden East’”, expresó Embiid el sábado por la noche. “Vamos a necesitar el apoyo. No vendan sus entradas. Esto es más grande que ustedes. Los necesitamos. La atmósfera que tuvimos en los últimos partidos en Filadelfia, especialmente en el último, empujando todo hasta el Juego 7… necesitamos de todo eso”.
Luego agregó: “No me importa si es 70-30. Los hinchas de los Knicks viajan y van a comprar entradas. Va a haber gente que necesite la plata y probablemente venda tickets. Pero no lo hagan. Los necesitamos. Tenemos una chance muy buena. Vamos a necesitar ese apoyo. Y vamos a tener que tenerlos extremadamente ruidosos. Si necesitás dinero, yo te ayudo”.
Hart confía en que la hinchada encuentra la vuelta
Mientras los Sixers esperan que el filtro de acceso funcione y mantenga al mínimo a los “naranja y azul” en el Xfinity Mobile Arena, Josh Hart, guardia de los Knicks, mantiene una postura más escéptica. Para él, los fanáticos de Nueva York siempre encuentran la manera de estar presentes.
“Lo bueno de los neoyorquinos es que son persistentes”, dijo Hart el domingo, consultado por el plan de Filadelfia para restringir la venta de entradas. “No les importa. Van a hacerlo. Para mucha gente, todo gira alrededor del dinero, entonces si consiguen un buen precio por esas entradas, las van a vender”.
Otros equipos ya usaron geo-fencing… y el mercado secundario complica
Los 76ers no son los únicos que recurrieron a este tipo de mecanismo para limitar la llegada de hinchas rivales. Durante los playoffs de 2024, los Detroit Pistons aplicaron geo-fencing para acotar la venta a quienes estuvieran dentro de la zona de Michigan. Sin embargo, como remarcó Hart, el problema aparece cuando el ticket circula por mercados secundarios: si un fan consigue entrada y la revende, la restricción pierde efectividad.
El motivo de fondo: evitar el clima de visitante que se escuchó en la ruta
Más allá del intento de control, el objetivo de los Sixers es claro: sostener la ventaja de cancha con una tribuna que empuje de verdad desde el arranque al cierre. Y el temor tiene un ejemplo reciente. Los Knicks cerraron una serie ante Atlanta Hawks en la que incluso en condición de visitante se escuchaban cánticos positivos para OG Anunoby provenientes del sector de Knicks. Justamente eso es lo que Filadelfia intenta evitar de cara a esta serie.