Knicks vuelven a la Semifinal: Anunoby y Bridges sellaron el pase

ByMartín Gutiérrez

May 1, 2026

Los New York Knicks regresan a las Semifinales de la Conferencia Este por cuarta temporada consecutiva. Pero la forma de lograr el boleto fue distinta a cualquier otro antecedente, no sólo dentro de la historia de la franquicia, sino también en la NBA.

Con un dúo de aleros de eficiencia quirúrgica —OG Anunoby con 29 puntos y 11 de 14 en tiros de campo, y Mikal Bridges con 24 unidades y 10 de 12— más un triple-doble de Karl-Anthony Towns (12 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias), los Knicks se impusieron 140-89 en el Juego 6 para avanzar y dejar sin margen a Atlanta, que cerró la temporada.

Luego de caer en forma consecutiva por un punto en los Juegos 2 y 3, los Knicks arrancaron el Juego 6 con desventaja de 2-1 en la serie. Desde ahí, no volvieron a perder: se llevaron el Juego 4 en Atlanta por 16, ganaron el Juego 5 en Nueva York por 29 y, ya en condición de visitante, sellaron con un cierre categórico de 51 puntos en el Juego 6.

El saldo final de los tres juegos decisivos fue de +96 para New York, un mensaje fuerte de cara a lo que viene. Además, se convirtieron en el primer equipo del Este en meterse a las Semifinales de Conferencia.

Cuatro claves del jueves

1) Knockout en el primer tiempo. A los cuatro minutos del Juego 6, las Hawks mandaban 11-9 y la gente ya se acomodaba para un partido de “victoria o eliminación” en casa. Lo que ocurrió en los siguientes 20 minutos dejó boquiabiertos a todos: en la cancha y también del otro lado de la pantalla.

Todo empezó con un triple de Anunoby con 7:50 por jugarse del primer cuarto. A partir de ahí, los Knicks encadenaron 14 puntos seguidos para sacar una diferencia de 12. Pero la ráfaga no se detuvo: New York terminó el primer período con una corrida de 31-4 y se fue al descanso inicial con ventaja 40-15. Anunoby fue el principal motor, con 14 puntos y un 6 de 7 en lanzamientos.

La intensidad fue el sello del equipo: jugaron con una energía y una determinación que suelen reservarse para un plantel que está al borde de la eliminación. En defensa, presionaron sin concesiones y forzaron ocho pérdidas de balón de Atlanta; en ataque, aceleraron en transición para sacar ventajas fáciles una y otra vez. Y no bajaron el ritmo.

En el segundo cuarto, replicaron el golpe: le sacaron 43 puntos a 21 a las Hawks, llegaron a dominar por hasta 50 en la primera mitad y cerraron el vestuario con un 83-36 que ya era una sentencia. “La conexión de nuestros muchachos está fuera de escala en este momento”, dijo el entrenador Mike Brown. “Y cuando te concentrás en los detalles, y te conectás así con un grupo que es talentoso y versátil, tenés chances de hacer esto”.

La corrida de 74-25 con la que terminaron el segundo tiempo transformó un déficit de dos puntos en una ventaja de 47 al descanso; fue, además, la mayor diferencia en un primer tiempo en la historia de los playoffs de la NBA, superando el récord previo de 41.

Towns también remarcó el punto de partida mental del equipo: “Habla mucho de nuestro equipo. Cuando estamos enfocados y jugando cerca de nuestro mejor nivel, somos realmente, realmente buenos. La clave es encontrar esa versión de nosotros de manera constante, sobre todo en una serie de siete partidos. Es cuestión de engancharse con esa versión con más frecuencia”.

Con el partido prácticamente resuelto, los Knicks siguieron estirando la ventaja en el complemento, llegando a mandar por 61. Ese fue el mayor margen en un juego de playoffs dentro del formato de narración punto a punto desde 1997-98. En el último cuarto, ambos equipos movieron piezas y New York terminó el trámite sin apuros.

2) Bridges encontrando su rumbo. Mikal Bridges venía de anotar en dobles dígitos en cada uno de los dos primeros juegos, pero sumó apenas 15 puntos en el acumulado de los Juegos 3 al 5 con un 6 de 13 en tiros. El jueves fue un escenario totalmente distinto.

En plena ofensiva de los Knicks, Bridges se lució: terminó con 24 puntos y un 10 de 12 en lanzamientos. Atacó desde todos los niveles, con finalizaciones cerca del aro en transición, tiros de media distancia con retroceso (stepback) y también un par de triples.

Brown valoró la agresividad del alero: “Es excelente: hizo lo que es capaz de hacer. ¿Va a hacer 10 de 12 todas las noches? No. Pero fue agresivo, buscó tiros buenos. Y no quiero dejar pasar que su defensa fue fenomenal… Fue una gran noche para Mikal en ambos lados de la cancha”.

3) Los Knicks esperan al ganador de Celtics-76ers (Juego 7). Mientras New York pudo cerrar su serie de primera ronda jugando de visitante, Boston no logró lo mismo en Filadelfia. Los 76ers se impusieron 106-93, forzaron un Juego 7 y dejaron la llave abierta. El encuentro definitorio se jugará el sábado, a las 7:30 ET, con transmisión por NBC/Peacock.

Los Knicks aguardan al vencedor: el Juego 1 de las Semifinales del Este está programado para el lunes 4 de mayo.

Eso sí, el equipo no se confía por haber liquidado con autoridad el cruce anterior. “Hay que hacer esto que toca: sacar esto de encima, pasar página y prepararnos”, señaló Jalen Brunson. “Estamos contentos por cómo jugamos, pero es momento de pasar página y volver a enfocarnos”.

Si ganan los Celtics, habrá revancha. El año pasado se repitió un escenario similar: New York se llevó la serie en seis juegos después de que Jayson Tatum sufriera una lesión en el tendón de Aquiles en el Juego 4, cuando Boston ya había perdido el ritmo.

En la temporada regular de este año, los Knicks vencieron 3-1 a Boston, incluyendo un triunfo 112-106 el 9 de abril. Ese partido tuvo a los Celtics con el plantel completo tras el regreso de Tatum a la cancha en marzo. Fue el primer juego de Tatum de vuelta en el Madison Square Garden, el mismo lugar donde se había producido once meses atrás la lesión que lo dejó fuera.

Frente a los Sixers, New York repartió el saldo: ganó en los dos cruces más recientes, con un triunfo de 49 puntos el 11 de febrero en Filadelfia. Aun así, ninguno de los enfrentamientos de temporada regular entre Knicks y 76ers contó con Joel Embiid, quien promedia 26 puntos en sus tres partidos del primer turno de playoffs.

4) Final triste para la reconstrucción de las Hawks. Las Hawks llegaron a estar tan abajo como 10° en el Este cuando el calendario cambió a 2026. Con ese escenario, el equipo movió piezas con varias operaciones previas al cierre del mercado de febrero.

En ese tramo, Trae Young —cara histórica de la franquicia— fue traspasado a Washington a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert. Además, Kristaps Porziņģis, incorporación del receso, terminó yéndose a Golden State por Jonathan Kuminga y Buddy Hield. Luke Kennard fue enviado a Los Ángeles por Gabe Vincent. Por su parte, Jock Landale llegó desde Utah en un acuerdo de tres equipos que incluyó a Chicago.

Con nuevas piezas alrededor del alero estrella de All-Star Jalen Johnson y Nickeil Alexander-Walker, ganador del premio al Jugador Más Mejorado, las Hawks cerraron el tramo desde el receso con un récord de 20-6. Fue el mejor registro del Este y el tercer mejor de toda la NBA en la recta final.

Ese impulso las llevó hasta el 6° lugar del Este y lo trasladaron a los playoffs: llegaron a tomar ventaja 2-1 sobre los Knicks, ubicados como 3° sembrado, antes de que New York diera vuelta la historia y terminara quedándose con la serie.

A pesar del tropiezo abultado con el que se terminó la temporada, el camino de 2025-26 deja material para construir de cara al futuro. Alexander-Walker habló del balance: “Creo que, en primer lugar, la forma en la que perdimos fue… en ningún momento de toda la temporada fuimos tan malos. Pero anoche sí. Es desafortunado. Lo bueno es que esto no termina acá. Hay que construir sobre esto, crecer y aprender”.

Y agregó, mirando la continuidad: “Para mí estoy contento de que esto forme parte de mi historia. Es algo que puedo abrazar, llevar la cabeza en alto como hombre y decir que perdí, aunque haya sido una paliza, pero que estoy entusiasmado con lo que significa para encarar el verano”.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.