Los New York Knicks vienen marcando el ritmo en los playoffs: en los últimos 11 días ganaron cuatro partidos con una diferencia promedio de 33.8 puntos. Sin embargo, en la serie de semifinales de la Conferencia Este ante Philadelphia, ese dominio se mide partido a partido, y el triunfo de 39 puntos en el Juego 1 —que terminó siendo un golpe duro para los Sixers— no suma “doble” para el historial: cuenta como una sola victoria. Para igualar la serie y recuperar la ventaja de localía, Philadelphia necesita ganar el Juego 2 por al menos un punto.
El contexto del Juego 2 y lo que está en juego
Los Sixers saben que un margen tan cerrado como el que implica “ganar por uno” exige un salto defensivo inmediato. En el Juego 1, su ejecución no alcanzó, y además dejaron la impresión de que el problema no pasa solo por el plan, sino por la forma en que se llevó a la cancha. El Juego 2 se juega el miércoles desde las 7 p.m. (ET) y el duelo, en lo táctico, promete un ajuste fino en defensa y en cómo recibir y castigar los sistemas ofensivos de Nueva York.
1) Frenar a Jalen Brunson: el primer ajuste defensivo
La mejora de Philadelphia tiene que arrancar en defensa. En los primeros tres cuartos del Juego 1, los Sixers permitieron 109 puntos en 73 posesiones, con un promedio de 1.49 unidades por intento. El cierre fue todavía más duro: el total final fue 137 puntos en 98 posesiones, el peor registro defensivo de Philadelphia en toda la temporada regular.
Pick and roll 1-5 y el problema de los bloqueos con Embiid
El foco principal está en cómo defender el pick and roll de Brunson. En el Juego 1, los Sixers se fueron mayormente por “uno contra uno” en los emparejamientos: Joel Embiid terminó custodiando a Karl-Anthony Towns o a Mitchell Robinson. Ese esquema le permitió a los Knicks repetir muchos pick and rolls del tipo 1-5, con Brunson como manejador y Embiid como defensor del que pone el bloqueo, y esas jugadas a Nueva York le funcionaron.
De hecho, el lunes (en el Juego 1) el jugador defendido por Embiid colocó 15 bloqueos para Brunson. En 10 de esos casos, la secuencia derivó directamente en un tiro, una pérdida o una llegada a la línea de libres. Con esos 10 posesiones, los Knicks marcaron 19 puntos.
Opciones de ajuste para Philadelphia (y riesgos)
- Mantener a Embiid en cobertura “drop” y pedirle al jugador que defiende a Brunson (Paul George sería, en principio, la mejor alternativa) que sepa navegar mejor los bloqueos para evitar tiros cómodos de parada y salida.
- Blitz o “doble” sobre el manejador para sacar la pelota de las manos de Brunson y obligar al pasador del bloqueo a crear. Esta opción parece más viable si el bloqueo es de Robinson en lugar de Towns.
- Cuidado con sacar a Embiid de la pintura: alejar al pívot del aro parece una mala estrategia, y el objetivo es que el defensor de Brunson no permita que Brunson “rechace” el bloqueo y termine con ambos defensores detrás.
- Cambio de emparejamientos: si Embiid cambia y se mete en líos, los Sixers podrían rotar guardias. El lunes, en la única vez que Embiid cambió sobre Brunson, recibió castigo. A partir de ahí, podrían ajustar con George o Kelly Oubre Jr. defendiendo al centro y cambiando algunos pick and rolls 1-5.
- Si los Knicks deciden ir con Embiid, el bloqueo tendría que ponerlo otro (probablemente Josh Hart).
Hubo un ejemplo en el Juego 1: Oubre cuidó a Towns durante una posesión que salió de un tiempo muerto (con Embiid sobre Hart), pero en ese caso los Knicks no ejecutaron un bloqueo para buscar la acción de balón sobre el poste.
Pre-switch: un recurso que puede complicarse en el “flujo”
El lunes, Philadelphia hizo una especie de “pre-switch” en una posesión: Miles McBride —con Embiid defendiéndolo— se acercó a poner un bloqueo para Brunson. Tyrese Maxey cambió sobre McBride antes de que el bloqueo se completara y Embiid terminó quitándole a Hart del balón. El problema: esa secuencia fue sobre el final de la primera mitad, cuando Nueva York estaba esperando el último tiro. Ese tipo de ajuste es más difícil de sostener durante el ritmo normal del juego. Philadelphia hizo algo similar en la última posesión de un cuarto en el Juego 7 ante Boston.
Defensa zonal: el plan casi no funcionó
En el Juego 1, los Sixers mostraron algunas posesiones con zona. Pero los Knicks atacaron esa herramienta con frecuencia y, salvo una excepción, también encontraron un tiro abierto de Towns desde el perímetro. En la temporada regular, el dato que acompaña al debate es que Nueva York fue el ataque más eficiente contra zona: 1.25 puntos por posesión según el seguimiento de Synergy.
2) ¿Más participación de Embiid en el poste?
En el Juego 1, los Knicks variaron su cobertura sobre Embiid en el poste: en algunos momentos lo dejaron en duelo 1 contra 1 y en otros mandaron doble equipo. Ninguna de las dos opciones pareció ser especialmente exitosa para Nueva York.
- Cuando los Knicks usaron cobertura individual, los Sixers anotaron 8 puntos en 6 posesiones.
- Cuando los Knicks enviaron doble equipo, los Sixers sumaron 5 puntos en 3 posesiones.
El último doble equipo terminó en una pérdida complicada, pero el rendimiento de Embiid en esta etapa de playoffs en relación asistencias/pérdidas es de 3.22. En general, el pívot viene haciendo buenas lecturas y cuidando el balón.
Con el nivel limitado de poste que Embiid pudo imponer en el Juego 1, lo lógico es que haya más intentos en el Juego 2. Los Knicks podrían seguir variando la cobertura, aunque los dobles equipos probablemente sean la alternativa más sólida si buscan mantener a sus internos lejos del problema de las faltas. En lo que salió mal para Nueva York el lunes, hay un punto clave: los Sixers intentaron 34 tiros libres.
3) Darle impulso a Tyrese Maxey
Parte de esas faltas llegaron cuando Maxey atacó a los internos en el pick and roll. Aun así, Maxey no bajó con suficiente frecuencia hacia la pintura en el Juego 1: no fue hasta que los Knicks tomaron el control del partido que apareció con más regularidad. Si Maxey tiene un poco más de chispa el miércoles, puede llegar más seguido al aro, provocar más faltas y también “doblar” la defensa para generar tiros abiertos para compañeros.
Además, es probable que se le vea atacar a su marcador con más frecuencia que en el Juego 1. Allí, el Sixer que Brunson defendía solo puso 3 bloqueos de los 19 que tuvo Maxey en esa acción con balón.
El blanco principal: Towns
En cualquier caso, Towns debería seguir siendo el objetivo prioritario. En los cinco partidos en los que se enfrentaron Towns y Maxey durante las dos temporadas de Towns en Nueva York, los Sixers anotaron 1.73 puntos por oportunidad (con 52 unidades en 30 chances) cuando un bloqueo para Maxey hecho por Towns terminó en tiro, pérdida o falta.
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El texto de referencia concluye con el cierre biográfico del autor, vinculado con la cobertura de la NBA por más de 20 años.